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Consumo

Mercadona elimina definitivamente las bolsas de plástico por las de papel y de material reciclado

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horarios supermercados puente octubre

VALÈNCIA, 15 Abr.- Mercadona elimina este lunes de forma definitiva de todas sus tiendas las bolsas de plástico de un solo uso. De este modo, las más de 1.600 tiendas de la cadena ya solo ofrecerán a los clientes tres tipos de bolsas: las de papel, las de rafia y las bolsas con un 50-70 por ciento de plástico reciclado procedente del embalaje recuperado en sus tiendas.

Esta última alternativa es «el fruto del compromiso conjunto de clientes, empleados y proveedores, y de su implicación en el aprovechamiento de los recursos, la reducción, la reutilización y el reciclaje para alargar la vida de los materiales y evitar que acaben en el vertedero», destaca la cadena de supermercados valenciana a través de un comunicado.

Para su fabricación, la compañía, aplicando los principios de la Economía Circular, reaprovecha anualmente más de 3.000 toneladas de plástico procedente de los embalajes recuperados en sus tiendas, que después envía a sus bloques logísticos por logística inversa y desde allí al gestor autorizado Saica, que lo convierte en granza, para que el fabricante Plasbel le dé una segunda vida en forma de bolsas para transportar la compra.

Con esta medida, que se inició en 2018 en 66 tiendas y se ha ido implantando al resto de la cadena de manera progresiva, «El Jefe» –como la compañía denomina internamente a sus clientes– que haya olvidado su bolsa en casa ya puede escoger entre la tradicional cesta de rafia de 50 céntimos, una bolsa de papel a 10 céntimos, y una bolsa con un contenido de plástico reciclado entre el 50% y el 70%, también a 10 céntimos. Todas estas opciones son reutilizables y reciclables.

Nuevo sistema dispensador

Además, la compañía instalará progresivamente en todas sus tiendas un nuevo mueble para las bolsas de plástico que utilizan los «jefes» en las secciones de frescos, dotado de un nuevo sistema dispensador que reduce el despilfarro de las mismas. El mecanismo de reposición es más fácil e intuitivo que el anterior, facilitando esta tarea al trabajador de la sección.

Asimismo, está previsto que estas bolsas sean sustituidas por otras de material compostable antes de 2021. Mientras tanto, con el compromiso de reducir el consumo de plástico, se ha suprimido la zona de precorte para disminuir la cantidad de plástico que quedaba en el soporte, y que era desechada.

Todas estas iniciativas, inciden, «refuerzan el compromiso de Mercadona con el desarrollo de una actividad sostenible, una apuesta que le llevó en 2011 a ser la primera empresa de su sector en introducir iniciativas para reducir la utilización de las bolsas de plásticos de un solo uso, y un año antes, en 2010, a convertirse en pionera en el reciclado de plástico con proyectos como el abordado conjuntamente con el proveedor totaler SPBerner para incorporar una nueva línea de menaje (cubos, barreños, palos de escoba y fregonas), fabricada con el plástico recuperado de los invernaderos».

Asimismo, la compañía colabora desde 2001 con Saica Natur, división del Grupo Saica que gestiona los residuos y ofrece servicios medioambientales, a través de sus productos Saica Zero, que busca reducir la generación de residuos, mejorar la segregación de los mismos así como minimizar el envío a vertedero, y Saica Circular, es decir, devolver al mercado como nuevos recursos aquello que ya fue utilizado.

Mercadona subraya que uno de sus «compromisos es devolver parte de cuanto recibe de ella». En este contexto, se desarrolla el Plan de Responsabilidad Social de la compañía, que atiende el componente social y ético a través de distintas líneas de actuación sostenibles que refuerzan su apuesta por el crecimiento compartido.

Como parte de esta política Mercadona trabaja en el Proyecto de Distribución Urbana Sostenible y la mejora de la calidad del aire en nuestras ciudades mediante camiones y furgonetas propulsados por tecnologías más limpias y eficientes, así como en la construcción de cubiertas ajardinadas y jardines verticales en sus tiendas.

Otra línea estratégica del Plan de Responsabilidad Social de Mercadona es la sostenibilidad medioambiental. Para ello, Mercadona cuenta con un Sistema de Gestión Ambiental propio, enfocado a la optimización logística, la eficiencia energética y la reducción de residuos; parte de este sistema está basado en los principios de la Economía Circular y busca conjuntamente con los proveedores totaler la conversión de los residuos en nuevos recursos, con ejemplos como el de las bolsas.

Además, la cadena colabora con más de 170 comedores sociales y 60 bancos de alimentos y otras entidades sociales de toda España, a las que dona diariamente alimentos, y participa en campañas de recogida de alimentos. Igualmente, trabaja con más de 28 fundaciones y centros ocupacionales en la decoración de sus tiendas con murales de trencadís, elaborados por más de 1.000 personas con discapacidad intelectual.

Mercadona es desde 2009 miembro del Foro Europeo de la Distribución para la Sostenibilidad (REAP), un organismo copresidido por la Comisión Europea en el que todos sus participantes son auditados periódica y externamente en materia de sostenibilidad. Además, es socio desde el año 2011 del Pacto Mundial de Naciones Unidas para la defensa de los valores fundamentales en materia de Derechos Humanos, Normas Laborales, Medio Ambiente y Lucha contra la Corrupción.

Por su parte, Grupo Saica es la empresa líder en Europa en la fabricación de papel reciclado para cartón ondulado, con una producción anual de 3,3 millones de toneladas de papel. Con más de 10.000 empleados y presencia en España, Francia, Italia, Portugal, Reino Unido, Irlanda, Turquía, Luxemburgo y Holanda. Tiene cuatro líneas de negocio: fabricación de papel reciclado para cartón ondulado (Saica Paper), recuperación de materiales reciclables (Saica Natur), envases de cartón ondulado (Saica Pack) y embalaje flexible (Saica Flex). La cifra de negocio del grupo es de 4.161 millones de euros a cierre de 2018.

Fuente: Europa Press

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Consumo

Sanidad y Consumo intensifica los controles en las 165 churrerías de Fallas en València

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Churrerías de Fallas 
Churrerías de Fallas -Archivo/EFE/Ángel Medina G.

El Ayuntamiento de València ha reforzado los controles sanitarios diarios en las churrerías instaladas durante las Fallas, con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y la protección de los consumidores. En total, 165 puestos de churros y buñuelos funcionan en la ciudad entre el 2 y el 19 de marzo, coincidiendo con la celebración de las Fallas de València.

El concejal de Sanidad y Consumo, José Gosálbez, participó junto a inspectores municipales en una demostración práctica de inspección higiénico-sanitaria en una churrería de la ciudad, donde se mostró el procedimiento que se aplica durante la campaña fallera.

Más de 700 inspecciones desde el inicio de las Fallas

Desde el comienzo del dispositivo, el servicio municipal ha realizado más de 700 inspecciones en los puestos de churros y buñuelos instalados en la ciudad.

De los 165 puestos autorizados,

  • 146 corresponden a puestos específicos de Fallas

  • 19 pertenecen a bares que también ofrecen estos productos tradicionales.

Durante estas inspecciones se han llevado a cabo alrededor de 600 análisis del aceite utilizado para la fritura, de los cuales 60 han requerido su sustitución. Además, los técnicos municipales han realizado 40 controles del suministro de agua para verificar su calidad.

Según explicó Gosálbez, los controles se realizan de forma aleatoria y por sorpresa, cualquier día de la semana y a cualquier hora, con el objetivo de comprobar que todos los puestos cumplen las condiciones higiénico-sanitarias exigidas.

Qué revisan los inspectores en las churrerías

Los seis inspectores municipales supervisan distintos aspectos relacionados con la seguridad alimentaria:

  • Manipulación adecuada de alimentos

  • Calidad del aceite mediante medidores de compuestos polares

  • Conexión a la red municipal de agua

  • Presencia de calentador y grifos de accionamiento no manual

  • Uso de toallas de un solo uso

  • Toma de muestras de agua para análisis químico

Según el concejal, “todos los puestos deben cumplir las mismas normas y garantizar las mismas condiciones higiénico-sanitarias. Quien no las cumpla tendrá que desmontar el puesto”.

Control de precios y derechos del consumidor

Además de los controles sanitarios, el área de Consumo también verifica el cumplimiento de la normativa de protección al cliente. Entre las comprobaciones se incluye:

  • Lista de precios visible para el público

  • Disponibilidad de hojas de reclamaciones

  • Entrega de ticket cuando lo solicite el cliente

El objetivo es garantizar transparencia en los precios y seguridad para los consumidores durante las fiestas.

Supervisión de los mercados falleros

A estas inspecciones se suma la supervisión de los 79 mercados falleros instalados en la ciudad desde el 12 de marzo. Cada uno de estos espacios puede albergar hasta diez puestos de alimentación, de los cuales cinco pueden preparar comida en el momento y otros cinco vender alimentos ya elaborados.

Todas estas actuaciones se desarrollan conforme al Bando Fallero, que establece las normas que deben cumplir los puestos de venta durante las fiestas.

“Las Fallas son una celebración abierta al mundo y queremos que también sean un ejemplo de seguridad alimentaria y respeto al consumidor”, concluyó Gosálbez.

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