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Salud y Bienestar

La miel y todos los beneficios que no sabías que tenía

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Miel y sus beneficios

La miel es un producto natural dulce y viscoso producido por las abejas a partir del néctar de las flores o de secreciones de otras partes de las plantas que las abejas recogen y transforman en su colmena.

La miel es consumida por los humanos desde tiempos prehistóricos y se utiliza en diversas culturas como edulcorante y con fines medicinales.

La composición de la miel varía según las flores de las que proviene y el entorno geográfico en el que las abejas la recolectan. En general, la miel contiene una mezcla de azúcares, principalmente glucosa y fructosa, así como pequeñas cantidades de otros carbohidratos, enzimas, aminoácidos, minerales, vitaminas y compuestos antioxidantes. La miel también tiene propiedades antimicrobianas naturales debido a su bajo contenido de agua y al pH ácido, lo que la hace resistente al crecimiento de bacterias y mohos.

Usos diferentes de la miel:

  • La miel se utiliza en la cocina como edulcorante y para dar sabor a una variedad de platos y bebidas.
  • También se utiliza en la fabricación de productos de panadería y confitería.
  • Además, la miel se ha utilizado tradicionalmente con fines medicinales en muchas culturas para tratar afecciones como la tos y las heridas, debido a sus propiedades antibacterianas y antiinflamatorias.

Las investigaciones sobre el uso de la miel para tratar afecciones específicas comprenden lo siguiente:

  • Enfermedad cardiovascular. Los antioxidantes de la miel podrían estar asociados con una reducción en el riesgo de enfermedad cardíaca.
  • Tos. Ciertos estudios sugieren que tanto la miel de eucalipto como la de cítricos y la de labiatae pueden actuar como inhibidores de la tos confiables en algunas personas con infecciones de las vías respiratorias superiores y con tos nocturna aguda.
  • Enfermedad gastrointestinal. La evidencia sugiere que la miel podría ayudar a prevenir trastornos del tubo gastrointestinal, como la diarrea relacionada con la gastroenteritis. La miel también podría ser eficaz como parte de una terapia de rehidratación oral.
  • Enfermedad neurológica. Las investigaciones sugieren que la miel podría tener beneficios antidepresivos, anticonvulsivos y contra la ansiedad. En algunos estudios, se ha comprobado que la miel ayuda a prevenir los trastornos de la memoria.
  • Cuidado de la herida. Se ha demostrado que el uso tópico de la miel de tipo médico fomenta la curación de las heridas, sobre todo en el caso de las quemaduras.

Es posible que los resultados varíen debido a que no existen métodos estandarizados para producir miel o para verificar su calidad.

Nuestra recomendación

Es importante tener en cuenta que la miel no debe ser consumida por bebés menores de 1 año debido al riesgo de botulismo infantil, una enfermedad rara pero grave causada por la bacteria Clostridium botulinum que puede encontrarse en la miel.

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Salud y Bienestar

Estas vitaminas disminuyen en tu cuerpo a partir de los 40 años

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carencia vitaminas 40 años

La necesidad de vitaminas puede variar según la edad, la salud general, la dieta y otros factores individuales. Aunque es importante obtener la mayoría de las vitaminas y minerales de una dieta equilibrada y variada, algunas personas mayores de 40 años pueden beneficiarse de suplementos vitamínicos. Sin embargo, es crucial consultar a un profesional de la salud antes de comenzar cualquier régimen de suplementos para asegurarse de que se ajuste a sus necesidades individuales. Aquí hay algunas vitaminas y minerales que a menudo se consideran importantes para las personas mayores de 40 años:

  1. Vitamina D: Importante para la salud ósea y la absorción de calcio. La exposición al sol y alimentos como pescados grasos, yema de huevo y productos enriquecidos con vitamina D son fuentes comunes.
  2. Vitamina B12: Necesaria para la función nerviosa y la formación de glóbulos rojos. A medida que envejecemos, la absorción de B12 puede disminuir. Alimentos como carne, pescado, huevos y productos lácteos son buenas fuentes.
  3. Calcio: Esencial para la salud ósea y dental. La leche, el queso, el yogur y los vegetales de hojas verdes son buenas fuentes alimenticias.
  4. Vitamina K: Importante para la coagulación de la sangre y la salud ósea. Se encuentra en vegetales de hojas verdes, brócoli y aceites vegetales.
  5. Magnesio: Contribuye a la salud ósea, nerviosa y muscular. Frutas, verduras, nueces y granos enteros son buenas fuentes.
  6. Ácido fólico: Importante para la salud del corazón y la formación de ADN. Vegetales de hojas verdes, legumbres y alimentos fortificados son fuentes ricas.
  7. Vitamina C: Importante para la salud del sistema inmunológico y la piel. Cítricos, fresas, pimientos y brócoli son buenas fuentes.

Recuerda que, en general, una dieta equilibrada que incluya una variedad de alimentos frescos y saludables proporcionará la mayoría de los nutrientes que necesitas. Los suplementos deben considerarse solo si hay una deficiencia o si se dificulta obtener suficientes nutrientes de la dieta regular. La orientación de un profesional de la salud es esencial para determinar las necesidades individuales.

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