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Salud y Bienestar

Descubren una variante del VIH, el virus del sida, más virulenta y contagiosa

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Nueva variante VIH Foto: PIXABAY

Un estudio publicado en la revista Science alerta de que una nueva variante del virus causante del sida ha estado circulando en el país durante las últimas décadas. Más de 100 individuos infectados con este subtipo han mostrado cargas virales excepcionalmente altas, rápida disminución de las células T CD4 y mayor infectividad.

Como ha demostrado la actual pandemia de covid-19, las nuevas mutaciones en las secuencias genéticas virales pueden tener un impacto significativo en la transmisibilidad del virus y en los daños que causa. Durante muchos años se ha temido que esto pudiera ocurrir con el VIH, que ya afecta a más de 38 millones de personas en todo el mundo y ha causado 33 millones de muertes hasta la fecha.

Los temores parecen confirmarse ahora con el descubrimiento de una nueva cepa con mayor capacidad de infección en más de 100 personas de los Países Bajos, según un estudio dirigido por investigadores del Instituto de Big Data de la Universidad de Oxford (Reino Unido). Los resultados se publican hoy en Science.

Los individuos infectados con la nueva variante VB (por subtipo virulento B) mostraron diferencias significativas antes del tratamiento antirretroviral en comparación con los infectados con otras variantes: aquellos con la VB tenían una carga viral entre 3,5 y 5,5 veces mayor.

Además, la tasa de disminución de los linfocitos T CD4 –el sello distintivo del daño del sistema inmunitario causado por el VIH– se produjo dos veces más rápido en los individuos con la variante VB, lo que les puso en riesgo de desarrollar sida mucho más rápidamente. Igualmente, también mostraron un mayor riesgo de transmitir el virus a otras personas.

“Esta nueva variante VB posee una mayor virulencia, es decir, tiene un impacto más perjudicial para la salud de lo que es normal para el VIH”, explica a SINC Chris Wymant, autor principal de la Universidad de Oxford.

“El estudio muestra cómo un virus que lleva más de un siglo circulando entre los humanos puede seguir adaptándose, evolucionando y haciéndose más virulento”, comenta Joel Wertheim, profesor en la Universidad de California en San Diego (EE UU) y autor de un artículo que acompaña la investigación.

Eso sí, resulta tranquilizador que, tras iniciar el tratamiento, los individuos con la variante VB tuvieran una recuperación del sistema inmunitario y una supervivencia similares a las de los individuos con otras variantes del VIH.

Sin embargo, los científicos subrayan que, dado que la variante VB provoca un declive más rápido de la capacidad del sistema inmunitario, es fundamental que las personas afectadas sean diagnosticadas de forma temprana y comiencen el tratamiento lo antes posible.

“Esto demuestra la importancia de suministrar a tiempo el tratamiento contra el VIH a todos aquellos que reciben el diagnóstico. Los medicamentos de primera línea deberían funcionar igual de bien contra esta variante para prevenir la enfermedad y la transmisión posterior”, añade Wertheim.

 

Conocer cómo evoluciona la virulencia viral

El seguimiento de la virulencia del VIH es una tarea clave. Sin embargo, fuera de los recientes estudios sobre las variantes del SARS-CoV-2, se carece del conocimiento sobre la evolución de la virulencia en los virus más allá de los análisis teóricos. La variante VB se caracteriza por tener muchas mutaciones repartidas por todo el genoma, lo que significa que por el momento no se puede identificar una única causa genética.

“Antes de este estudio se sabía que la genética del virus del VIH era relevante para la virulencia, lo que implicaba que una nueva variante podría cambiar su impacto en la salud. Este descubrimiento lo ha demostrado, con un ejemplo poco frecuente del riesgo que supone la evolución de la virulencia viral”, indica Wymant.

Fuera de los recientes estudios sobre las variantes del SARS-CoV-2, se carece del conocimiento sobre la evolución de la virulencia en los virus más allá de los análisis teóricos

Christophe Fraser, otro de los expertos de la institución británica y autor, subraya la importancia de las orientaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para que las personas con riesgo de contraer el VIH tengan acceso a pruebas periódicas que permitan un diagnóstico temprano, seguido de un tratamiento inmediato.

“Esto limita el tiempo en que el VIH puede dañar el sistema inmunitario de una persona y poner en peligro su salud. También garantiza que el virus se suprima lo antes posible, lo que evita la transmisión a otras personas”, apunta, “y estos principios se aplican igualmente a la variante VB”.

Así, el equipo cree que dicha variante surgió a pesar del tratamiento generalizado en los Países Bajos, no a causa de él, ya que un tratamiento eficaz puede suprimir la transmisión.

Árbol filogenético

Árbol filogenético que muestra cómo la recién descubierta variante VB está relacionada con otros tipos de VIH, y su mayor carga viral. / Wymant et al., Science

 

No se trata de una crisis de salud pública

Si bien los investigadores han descrito muchas propiedades diferentes de esta nueva variante, no explican el mecanismo por el que es más virulenta. “No tenemos experiencia en biología celular, por lo que ahora pasamos el testigo a personas que puedan estudiar la interacción de este virus con las células del sistema inmunitario en condiciones experimentales controladas”, justifica Wymant.

Según Joel Wertheim, cuando se diagnosticó a estos individuos eran vulnerables a desarrollar el sida en un plazo de 2 a 3 años: “El análisis posterior de la variante VB mostró cambios significativos en todo el genoma que afectan a casi 300 aminoácidos, lo que dificulta la comprensión de por qué esta variante en particular es tan virulenta”.

La sociedad no debe preocuparse. Este hallazgo subraya la importancia de las orientaciones que ya estaban en vigor: diagnóstico precoz y tratamiento inmediato

Investigadores Universidad de Oxford

No obstante, quiere dejar claro que observar la aparición de un VIH más virulento y transmisible no es una crisis de salud pública: “No olvidemos la reacción exagerada que supuso la afirmación del ‘supersida’ en 2005, cuando se disparó la alarma por una infección por VIH multirresistente y de rápida progresión detectada en Nueva York, que finalmente se limitó a un solo individuo”, matiza.

Futuras investigaciones para entender el mecanismo que hace que la variante VB sea más transmisible y dañina para el sistema inmunitario podrían descubrir nuevas dianas para los fármacos antirretrovirales de nueva generación. “La sociedad no debe preocuparse. Este hallazgo subraya la importancia de las orientaciones que ya estaban en vigor: diagnóstico precoz y tratamiento inmediato”, concluyen los expertos.

 

Cómo se localizó la nueva variante

Todo comenzó con el proyecto BEEHIVE (siglas de Bridging the Epidemiology and Evolution of HIV in Europe), un estudio en curso que recoge muestras de toda Europa y Uganda. En él se identificó por primera vez la variante VB en 17 personas seropositivas.

Dado que 15 de ellas procedían de los Países Bajos, los investigadores analizaron los datos de una cohorte de más de 6.700 ciudadanos seropositivos del país. Así se identificaron otros 92 individuos con la variante, procedentes de todas las regiones de los Países Bajos, lo que elevó el total a 109.

Al analizar los patrones de variación genética entre las muestras, los autores estiman que la variante VB surgió por primera vez en este país a finales de la década de 1980 y en la de 1990. Y se propagó más rápidamente que otras variantes del VIH durante la década de 2000, pero su expansión ha disminuido desde aproximadamente 2010.

Los individuos con esta variante mostraban las características típicas de las personas que viven con el VIH en los Países Bajos, incluyendo edad, sexo y supuesta forma de transmisión. Esto indica que la mayor transmisibilidad de la variante VB se debe a una propiedad del propio virus, más que a una característica de las personas con el virus.

Los científicos también detectaron un individuo con la variante en Suiza y otro en Bélgica, y sostienen que es probable que haya al menos unas cuantas personas más en otros lugares que aún no han sido detectadas: “Al hacer pública la secuencia genética de la variante VB, permitimos que otros especialistas comprueben sus propios datos privados”.

Referencia:

Chris Wymant et al. “A highly virulent variant of HIV-1 circulating in the Netherlands”. Science, 2022.

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Los expertos alertan: dejar los fármacos como el Ozempic hace que el peso vuelva en menos de dos años

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dejar Ozempic
Detener el uso de semaglutida revierte los efectos beneficiosos que tiene sobre el corazón. / Freepik

Los fármacos contra la obesidad basados en semaglutida se han popularizado en los últimos años por su eficacia para perder peso. Muchos los conocen por sus nombres comerciales, como Ozempic, Wegovy o Rybelsus. Estos medicamentos actúan ralentizando la digestión, aumentando la sensación de saciedad y estimulando la producción de insulina, lo que facilita la pérdida de peso en personas con obesidad.

Sin embargo, interrumpir el tratamiento sin un cambio sostenido en la dieta y el estilo de vida puede tener efectos contraproducentes, según revela un amplio estudio publicado en The British Medical Journal.

Recuperación del peso y empeoramiento de los marcadores cardiacos

El análisis concluye que abandonar estos fármacos revierte gran parte de los beneficios obtenidos, tanto en el control del peso como en los principales marcadores de riesgo cardiovascular, como el colesterol y la presión arterial.

Los investigadores observaron que, tras suspender la medicación, los pacientes recuperaban el peso perdido a un ritmo medio de 0,4 kilos al mes, lo que equivale a casi medio kilo mensual. Además, tanto el peso corporal como los marcadores cardiacos volvían a los niveles previos al tratamiento en menos de dos años.

Uno de los datos más relevantes es que la recuperación del peso era cuatro veces más rápida, independientemente de la cantidad de kilos perdidos durante el uso del fármaco.

Los medicamentos no bastan para el control del peso a largo plazo

“A pesar de su éxito inicial, estos fármacos por sí solos no son suficientes para controlar el peso a largo plazo”, advierten los autores del estudio. El trabajo subraya que el tratamiento farmacológico debe ir acompañado de intervenciones conductuales, como cambios en la alimentación, aumento de la actividad física y apoyo psicológico.

El estudio también compara la evolución de los pacientes que abandonan la medicación con aquellos que siguen programas de control de peso basados en el comportamiento, constatando que estos últimos mantienen mejor los resultados a largo plazo.

La mitad de los pacientes abandona el tratamiento en un año

Para llegar a estas conclusiones, un equipo de investigadores de la Universidad de Oxford analizó registros clínicos, estudios científicos y bases de datos que comparaban medicamentos autorizados para la pérdida de peso con intervenciones no farmacológicas.

En total, se incluyeron 37 estudios publicados hasta febrero de 2025, con la participación de 9.341 personas. La duración media de los tratamientos fue de 39 semanas, mientras que el seguimiento posterior alcanzó una media de 32 semanas.

Uno de los hallazgos más preocupantes es que aproximadamente la mitad de las personas con obesidad abandona este tipo de tratamientos farmacológicos en el plazo de un año, lo que hace fundamental comprender qué ocurre tras su suspensión.

Advertencia sobre el uso a corto plazo de los fármacos adelgazantes

Los autores del estudio lanzan un mensaje claro: utilizar estos medicamentos solo a corto plazo no es una solución eficaz ni sostenible. En sus conclusiones, destacan la necesidad de:

  • Investigar estrategias rentables para el control del peso a largo plazo

  • Reforzar la prevención primaria de la obesidad

  • Integrar los fármacos dentro de programas completos de salud y hábitos

No obstante, también reconocen ciertas limitaciones en su investigación. Solo ocho de los estudios analizados evaluaron específicamente los nuevos fármacos agonistas del receptor GLP-1, el periodo máximo de seguimiento tras suspender el tratamiento fue de 12 meses y pocos trabajos presentaban un bajo riesgo de sesgo.

Un reto sanitario más allá del medicamento

Este estudio refuerza la idea de que la obesidad es una enfermedad crónica y compleja, que requiere un abordaje integral. Aunque los fármacos como la semaglutida suponen un avance importante, los expertos coinciden en que sin cambios estructurales en el estilo de vida, la recuperación del peso es muy probable.

La investigación, publicada en The British Medical Journal en 2025 por Sam West y colaboradores, aporta evidencia sólida para replantear el uso de estos tratamientos y para recordar que la salud cardiovascular y el control del peso dependen de estrategias mantenidas en el tiempo, no solo de soluciones rápidas.

Referencia:

West, Sam et al. Weight regain after cessation of medication for weight management: systematic review and meta-analysis. The British Medical Journal. 2025

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons.

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