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Cultura

La ilustradora valenciana Paula Bonet denuncia que el desconocido al que denunció sigue acosándola

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paula bonet acosador

València, 15 sep (EFE/OP).- La ilustradora de Vila-real Paula Bonet ha denunciado en las redes sociales que el hombre desconocido al que hace un año denunció por acoso, ha vuelto a hacerlo, al haber descubierto la ubicación de su nuevo taller en Barcelona.

La artista, residente en esa ciudad y quien se encuentra promocionando su libro «La anguila», ha asegurado que esta persona «ha impuesto su presencia de nuevo saltándose la orden de alejamiento» que dictó una jueza.

«Llegó con flores. A veces dice que quiere cortarme en trocitos, otras veces se agarra a la ventana de mi despacho a la una de la mañana mientras yo trabajo para que le explique qué me pasa, porque no me entiende, dice», ha afirmado en una publicación en Instagram.

Señala que ella no le responde, solo pega un grito, le pide que se vaya y llama al 112, y que ha llegado a hacerlo hasta tres veces en un mismo día, mientras sigue a la espera de juicio contra esta persona.

La ilustradora ha pedido disculpas por los correos y mensajes que tiene sin responder, las reuniones aplazadas o el estado de ánimo que se hayan podido encontrar las personas con las que se ha cruzado esta última semana, también, y sobre todo, en el marco de la Feria del Libro de Madrid, donde ha estado firmando libros.

También ha agradecido la fortaleza de sus alumnas de la semana pasada, pues «también ellas tuvieron que lidiar con la amenaza mientras trabajaban en el taller La Madriguera», así como el apoyo de sus personas queridas y de su abogada, Carla Vall, sin las que «esto seria imposible de afrontar», afirma.

Bonet denunció en septiembre de 2020 que estaba sufriendo acoso desde hace más de un año por parte de un hombre desconocido que asiste a sus charlas y le envía «decenas» de correos electrónicos con insultos, entre otras acciones.

Cultura

La historia oculta de la Plaza de la Reina

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Durante muchos años, antes de que la València de Calatrava se convirtiera en reclamo fotográfico, fue la postal más buscada. La plaza de la Reina, con la puerta barroca de la Catedral y el Miguelete, símbolo de la ciudad, ha sido fotografiada por turistas y vecinos de la ciudad. Observando sus cambios la Torre de Santa Catalina. Esas viejas postales pasarán a la historia convirtiéndose en objeto de coleccionista con motivo de la nueva reforma. Atrás quedarán las imágenes de los vehículos circulando por la popular plaza un espacio que se recupera ahora para los peatones.

Pero esta zona de la ciudad nos es la primera vez que se transforma, de hecho antes de la década de los años 60 del siglo pasado su aspecto era bien distinto.

Para ello debemos remontarnos hasta el año 1868, cuando nace la Plaza de la Reina de pequeña forma triangular. El enclave surge tras el derribo del Convento de Santa Tecla para poder realizar la actual calle de la Paz. A día de hoy casi nadie recuerda el motivo por que recibió ese nombre ni a que reina se quería honrar.

En un principio no tenía nombre y se le conocía de manera popular como plaza de Santa Catalina. Hasta que se quiso recordar la memoria de María Mercedes de Orleans, esposa del rey Alfonso XII, que murió en 1878 con tan solo 18 años. Y es el día de su boda, el 23 de enero de 1878 cuando recibe la plaza de manera oficial su nombre.

Y así fue hasta que en la Segunda República cambiara su denominación por el de plaza de la Región Valenciana, para volver a recuperar su antiguo nombre «de la Reina» una vez finalizara la guerra civil.

Bulliciosa y concurrida, la plaza de la Reina era el centro neurálgico de la Valencia antigua, pero durante décadas se estudió la manera de abrir una plaza de gran tamaño demoliendo el conjunto de construcciones y casas viejas que se levantaban en el actual espacio que hoy ocupa la plaza.

Antes de la reforma. Foto: jdiezarnal

Después de la reforma. Foto: jdiezarnal

  • La plaza de la Reina estaba formada por dos calles principales verticales y otras pequeñas calles horizontales que las comunicaban entre sí.  El nombre de calle Zaragoza es muy antiguo, desde los primeros años de la conquista de la ciudad y es que en ella se asentaron los reconquistadores aragoneses procedentes de Zaragoza.
  • La calle Campaneros era conocida con ese nombre al menos desde 1644. Ambas calles, la de Campaneros y la de Zaragoza finalizaban en una pequeña plazoleta enfrente de la catedral que recibía el nombre de plaza del Micalet.
  • La más cercana a la catedral recibía el nombre de calle de la Puñalería y la más cercana a la calle San Vicente Mártir, recibía el nombre de calle de Borriol.
  • La calle de la Puñalería, también conocida como de la «Armería» recibía su nombre porque en ella se situaban los artesanos que fabricaban puñales, espadas, escudos, rodelas y materiales de forja para la nobleza valenciana. La calle Borriol era un homenaje a la familia Boil de Arenós señores de la baronía de Borriol.

Calle Zaragoza 1908. La orientación de la fachada de la puerta barroca de la catedral perdió sentido con el derribo de los edificios que formaban la calle.

 

Calle Zaragoza sobre 1900 comunicaba la pequeña plaza de la Reina con la puerta barroca de la Catedral

 

Finalmente en 1944 comenzaron los primeros derribos, los últimos datan de 1963, por la zona más cercana a la calle San Vicente Mártir y la antigua calle Zaragoza, continuando en dirección a la catedral y finalizando en 1963 con el derribo de la última manzana que se encontraba enfrente mismo de la catedral.

Tranvía cuya línea se denominaba “Ruzafa-Sagunto”

Los derribos se llevaron a cabo de manera un tanto anárquica, sin una planificación definida, ni un diseño que dejó un lugar con el derribo definitivo de estas tres manzanas la actual plaza. De hecho esa falta de ideas afectaría a otras construcciones como la puerta barroca de la catedral que quedaba rara sin el sentido con el que se había levantado y que ahora se quiere recuperar con árboles.

En 1950 el Ayuntamiento sacó a información pública un «Concurso de ideas» para la remodelación de la plaza, y el valenciano Alberto Figuerola fue el ganador. Es en 1959 cuando se instala la primera fuente en la plaza.

La historia se detuvo en 1970 cuando se efectuó en la plaza una segunda remodelación para la construcción del estacionamiento subterráneo.

Curiosidades

  • En la plaza se encuentra el kilómetro cero de las carreteras radiales de Valencia competencia de la Generalidad Valenciana y es además la referencia para numerar los edificios de Valencia, y no la plaza del Ayuntamiento, como se piensa.
  • En 1930 comenzó a funcionar en la plaza de la Reina el primer semáforo de Valencia que era accionado a mano por el primer guardia urbano

Ahora la disposición de árboles junto a la antigua calle Zaragoza recuperará la perspectiva visual de la puerta barroca de la Catedral como en su origen y en el suelo de la plaza quedará recordado el trazado de la antigua muralla romana.

Los accesos al parking se modificarán, y se situarán en la calle de la Paz para entrar, mientras que la salida se realizará por la calle del Mar.

Unos hallazgos arqueológicos encontrados nos descubrirán más sobre esta plaza que fue calle. Calles.

Este descubrimiento nos ofrecerá otros secretos ocultos por el paso de los siglos de este pedacito de nuestra ciudad. Restos que nos permitirá saber más sobre los orígenes de nuestra querida ciudad.

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