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Salud y Bienestar

Preservación de la fertilidad: el futuro de la Reproducción Asistida

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El avance en la edad en la que las mujeres buscan quedarse embarazadas es un hecho que cada vez está más presente. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), actualmente la edad media de las mujeres que buscan su primer bebé se sitúa, en España, en los 32 años, lo que supone un aumento de 3 años respecto a 2008, y una notable diferencia con el resto de países de la Unión Europea que sitúan esta cifra por debajo de los 30 años.

Las mujeres cuentan ahora con un aliado gracias a los avances en Medicina Reproductiva; la preservación de la fertilidad, considerada como la segunda gran revolución femenina detrás de la píldora anticonceptiva.

“La vitrificación de los óvulos nos permite preservar, en estos casos, la fertilidad femenina y, por lo tanto, dar lugar a que sea la propia mujer la que pueda decidir el mejor momento para ser madre. La realidad es que la edad en la que las mujeres se plantean la búsqueda del embarazo es cada vez mayor, y eso implica una serie de factores adversos. No podemos obviar que alrededor de los 35 años la reserva ovárica de la mujer empieza a decrecer, siendo más pronunciada a partir de los 37. La búsqueda de la estabilidad laboral o económica, el crecimiento personal o simplemente el hecho de no considerar que sea el momento oportuno hace que esta edad sea cada vez mayor, y que en muchas situaciones no quede otra que recurrir a las clínicas de Reproducción Asistida. Ante esta situación, desde IVI ofrecemos la posibilidad de la preservación como seguro y esperanza para una maternidad futura, ya que los óvulos permanecen guardados y se puede disponer de ellos con la misma calidad que en el momento en que se congelaron”, explica el Dr. Javier Domingo, director de IVI Tenerife.

“En Canarias el número de mujeres que ha preservado su fertilidad ha aumentado un 80% en los últimos 5 años. A pesar de esto, sigue siendo una gran desconocida para la mayoría de las mujeres, de ahí de la importancia de concienciar sobre ello para evitar problemas en el futuro”, añade Javier Domingo.

En este sentido, la clínica IVI Tenerife organiza un seminario el próximo día 24 de mayo en el Hotel Taburiente, a partir de las 19.00h, bajo el lema “¿Sabes cuál es la segunda gran revolución femenina?”, durante el cual las mujeres que participen podrán resolver todas sus dudas al respecto.

Preservación gratuita para pacientes oncológicos
En el año 2007, IVI puso en marcha el programa de Preservación Gratuita para pacientes oncológicos., Padre después del cáncer y Madre después del cáncer, dentro de su programa de Responsabilidad Social Corporativa (RSC). Desde entonces cerca de 1.000 mujeres han preservado su fertilidad antes de someterse a su tratamiento de quimio o radioterapia, el 64% de ellas diagnosticadas de cáncer de mama, el tumor más frecuente entre la población femenina que consulta para vitrificar sus ovocitos.
Se trata de mujeres jóvenes, con una edad media de 32,2 años, la mayoría de ellas –un 68%- sin pareja y con estudios universitarios –un 44%-. Todas estas pacientes se aferran con esperanza a una maternidad biológica que les da fuerzas para enfrentarse a su enfermedad.
Desde que se iniciara el programa son ya 24 los bebés que han nacido después de que sus madres le ganaran la batalla al cáncer, a los que se sumarán 4 más que actualmente están en curso.

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Un estudio científico desmonta el mito del ayuno intermitente para adelgazar

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ayuno intermitente
Un estudio científico desmonta el mito del ayuno intermitente para adelgazar-FREEPIK

En un contexto global en el que más de 2.500 millones de personas presentan sobrepeso, según datos de la Organización Mundial de la Salud, cualquier método que prometa adelgazar rápido suele convertirse en tendencia. En la última década, uno de los modelos más populares ha sido el ayuno intermitente, un sistema de alimentación que alterna periodos de ingesta con horas prolongadas sin comer, normalmente de 14 o 16 horas al día.

Durante años, distintos estudios sugirieron que esta práctica podía favorecer la pérdida de grasa corporal, reducir la inflamación e incluso disminuir el riesgo de algunas enfermedades. Su popularidad creció todavía más cuando celebridades y deportistas de élite comenzaron a defender sus beneficios. Sin embargo, una revisión científica reciente cuestiona el entusiasmo generado alrededor de este método.

Qué es el ayuno intermitente y por qué se puso de moda

El ayuno intermitente no es una dieta al uso, sino un patrón de alimentación que establece ventanas horarias para comer y otras para ayunar. Entre los modelos más conocidos están el 16:8 (16 horas sin ingerir alimentos y 8 horas de ingesta) o el ayuno en días alternos.

La popularidad de esta práctica aumentó tras la concesión del Premio Nobel de Medicina en 2016 al investigador japonés Yoshinori Ohsumi por sus estudios sobre la autofagia, un proceso celular por el que el organismo recicla componentes dañados cuando hay escasez de nutrientes. Este hallazgo se interpretó por parte de la opinión pública como una validación científica del ayuno intermitente, aunque el premio no estaba directamente relacionado con su uso como método de adelgazamiento.

A partir de ese momento, el ayuno intermitente se consolidó como una de las estrategias más seguidas para perder peso, tanto en redes sociales como en consultas de nutrición.

Una revisión científica pone en duda sus beneficios para adelgazar

Una revisión publicada por la Cochrane Library, una de las organizaciones más reconocidas en el análisis de evidencia médica, ha evaluado de forma exhaustiva la eficacia del ayuno intermitente para perder peso. El estudio revisó 22 ensayos clínicos aleatorizados con un total de 1.995 participantes procedentes de América del Norte, Europa, China, Australia y Sudamérica.

Los investigadores analizaron diferentes modalidades de ayuno intermitente: en días alternos, de forma periódica o con distintas ventanas horarias. El seguimiento de los participantes se prolongó hasta doce meses, con el objetivo de comprobar si esta estrategia resultaba más eficaz que las recomendaciones dietéticas convencionales.

La conclusión principal fue clara: no se observaron diferencias clínicamente relevantes en la pérdida de peso entre quienes practicaban ayuno intermitente y quienes seguían una dieta tradicional con restricción calórica. Es decir, pasar largas horas sin comer no acelera el adelgazamiento ni aporta beneficios adicionales significativos frente a otros métodos.

La clave sigue siendo el déficit calórico

Según los autores de la revisión, el factor determinante para perder peso sigue siendo la reducción total de calorías consumidas. El ayuno intermitente puede ayudar a algunas personas a organizar mejor sus comidas y, por tanto, a ingerir menos calorías, pero no tiene un efecto superior por sí mismo.

Luis Garegnani, autor principal del estudio y miembro del Centro Cochrane Asociado del Hospital Italiano de Buenos Aires, señaló que el ayuno intermitente “no parece funcionar mejor que otros enfoques para adultos con sobrepeso u obesidad que buscan adelgazar”. También añadió que, aunque puede ser una opción válida para ciertas personas, la evidencia actual no respalda el entusiasmo que ha generado en redes sociales.

Un enfoque individualizado para perder peso

Los investigadores destacan que no existe un único método eficaz para todo el mundo. El éxito de cualquier estrategia de adelgazamiento depende de factores como el estilo de vida, la adherencia a largo plazo, el estado de salud o las preferencias personales.

Además, la revisión reconoce que aún se necesitan más estudios en poblaciones diversas, especialmente en países de ingresos bajos y medios, para comprender mejor el impacto del ayuno intermitente en distintos contextos. También se propone investigar su influencia en variables como la satisfacción con la dieta, el control de la diabetes o la evolución de otras enfermedades asociadas al sobrepeso.

¿Tiene sentido seguir el ayuno intermitente?

Aunque la evidencia indica que no es más eficaz que otras dietas para perder peso, el ayuno intermitente puede resultar útil para algunas personas si les ayuda a mantener un patrón alimentario ordenado y sostenible. Sin embargo, los expertos insisten en que no se trata de una solución milagro.

El consenso científico actual apunta a que la pérdida de peso depende, sobre todo, de mantener un déficit calórico sostenido, realizar actividad física y adoptar hábitos saludables a largo plazo. En este escenario, el ayuno intermitente puede ser una herramienta más, pero no la clave definitiva para adelgazar.

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