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¿Qué es lo que no pueden comer los celíacos?

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¿Qué es lo que no pueden comer los celíacos?
¿Qué es lo que no pueden comer los celiacos? ¿Cuáles son los alimentos prohibidos para los celiacos? La celiaquía es una enfermedad de origen autoinmune provocada por el gluten y en el 95% de los casos tienen una predisposición genética a desarrollarla.

Existen muchos tipos de enfermedad celíaca, en ocasiones, incluso sin síntomas claros, pero en todos los casos el único tratamiento posible es una dieta sin gluten de por vida. Por eso, es importante conocer dónde se encuentra el gluten para saber qué no pueden comer las personas con celiaquía.

Qué es el gluten y por qué no lo pueden comer los celíacos

El gluten es una proteína presente en la semilla de algunos cereales. Entre ellos se encuentran el trigo, la cebada, el centeno, el triticale, la espelta, y determinadas variedades de avena.

El gluten está presente en todos los cereales híbridos de estos primeros, como el tritordeum, que se obtienen y cultivan por su mayor rendimiento. De hecho, el triticale es un híbrido del trigo y el centeno.

El gluten no es el único componente de la semilla, pero es el responsable de desencadenar la enfermedad. Esta proteína se utiliza en panadería, pastelería y en general, en la cocina, porque también es el encargado de dar elasticidad a las masas elaboradas con harina. De ahí que sea tan apreciado.

En realidad, la enfermedad celíaca no la provoca el gluten por sí solo sino la reacción que el sistema inmune de la persona enferma desencadena ante la ingesta de esta proteína. Digamos que el cuerpo de las personas con celiaquía lo identifica como una agresión y causa los síntomas por los que es más conocida la celiaquía: los daños en las mucosas del intestino y la anulación de las vellosidades intestinales que absorben los nutrientes necesarios para nuestra salud y bienestar.

Alimentos que no deben comer los celíacos

Como habrás podido deducir de lo que hemos comentado hasta ahora, los alimentos que no pueden comer las personas con celiaquía son todos aquellos que contengan los cereales con gluten. Pero dentro de estos, hay algunos evidentes, y otros que no siempre lo son. Si tienes dudas, la Federación de Asociaciones de Celíacos de España tiene una App para identificar alimentos sin gluten.

Alimentos que tienen gluten de forma natural

  • Harina de trigo, centeno cebada, triticale, espelta, y avena.
  • Panes y empanadas de harinas con gluten.
  • Bizcochos y bollería industrial.
  • Pastas alimenticias (spaghetti, pasta de sopa, etc.)
  • Pan rallado.
  • Galletas.
  • Porridge.
  • Cereales de desayuno con granos de los cereales con gluten.
  • Cerveza.

Alimentos que pueden contener gluten.

  • Alimentos precocinados o deshidratados sin indicación ‘Sin Gluten’: Verduras, frutas y hortalizas precocinadas, deshidratadas o congeladas, cremas de verduras envasadas, patatas prefritas, legumbres o germinados de soja en conserva, mermeladas.
  • Preparados lácteos. Elaborados con leche en polvo, yogures, batidos de yogur, con trozos de fruta, quesos preparados, en porciones o rallados, helados.
  • Preparados de pescado y huevo. Surimis y huevo hilado o liofilizados.
  • Carnes procesadas y embutidos. Elaborados con carne que emplean harinas, como hamburguesas, albóndigas y empanados. Embutidos y salchichas.
  • Salsas y sopas comerciales. Incluidas las pastillas de caldo. Aceites elaborados con hierbas aromáticas.
  • Alimentos de venta a granel: Cereales, legumbres y toda clase de alimentos vendidos a granel por riesgos de contaminación por gluten. Mix de especias o especias a granel y molidas.
  • Bebidas: Bebidas elaboradas con cerveza, zumos industriales, licores cremosos, café soluble o de cápsulas, infusiones, preparados de chocolate.
  • Snacks y dulces: Frutos secos fritos, higos deshidratados, gominolas, caramelos, golosinas, bombones, gelatinas.

Recomendaciones para personas celíacas y sus familias

Como ves, la lista de alimentos que tienen gluten de forma natural es mucho más corta de la relación de alimentos preparados que pueden incluirlo en su elaboración. El motivo es que a menudo los alimentos procesados y elaborados contienen muchas más cosas que el alimento principal del que deberían estar hechas.

Eso no significa que una persona celíaca tenga que privarse de nutrientes fundamentales para su salud. El gluten es una proteína pero tiene un bajo perfil nutricional, y casi todos los alimentos con gluten tienen hoy en día alternativas sin gluten a un precio más o menos asequible.

Es posible alimentarse bien y sin grandes limitaciones siendo celíaco. A continuación, te dejamos algunas recomendaciones para que un celíaco pueda comer con seguridad dentro y fuera de casa:

  • Opta productos naturales o genéricos libres de gluten por naturaleza. Por ejemplo, sustituye los platos de pasta por arroz
  • Evita consumir productos a granel, los de mayor riesgo de sufrir contaminación cruzada.
  • Descarta productos etiquetados como “muy bajo en gluten”, aunque digan ser adecuados o recomendados para personas con intolerancia al gluten. La única mención válida para los celíacos es la mención SIN GLUTEN.
  • Si compras alimentos envasados o procesados, lee antes las etiquetas y listas ingredientes para comprobar si tienen o no gluten.
  • Si uno de tus familiares es celíaco, elimina las harinas de trigo y el pan rallado con gluten y busca alternativas naturalmente sin gluten para cocinar.
  • Evita comer en un restaurante si no puede garantizarte una adecuada manipulación de alimentos para evitar la contaminación cruzada, como el uso habitual de aceites, hornos, útiles o freidoras sólo para personas celíacas.
  • Ante la duda de que un alimento pueda contener gluten, no lo consumas.

¿Cómo saber si eres celíaco?

La enfermedad celíaca tiene una incidencia en Europa del 1% y es más frecuente entre las mujeres que entre los hombres. Los especialistas consideran que al menos un 80% de los celíacos están sin diagnosticar y esto se debe en parte a que existen unos síntomas típicos y otros que no lo son tanto y que pueden confundirse con otras dolencias. El descubrimiento reciente de nuevos tipos de enfermedad celíaca, como la silente, latente, potencial o asintomática) en algunos casos, sin síntomas también podría estar detrás de la existencia de tan elevado número de personas con celiaquía sin diagnosticar.

Síntomas de la celiaquía

Existen síntomas comunes a la celiaquía que tienen relación con el sistema digestivo como:

  • Náuseas
  • Vómitos
  • Diarrea
  • Gases
  • Inflamación abdominal
  • Estreñimiento
  • Dolor abdominal
  • Problemas con la digestión, etc.

Pero la enfermedad celíaca es multisistémica, lo que quiere decir que puede provocar síntomas distintos de los relacionados con el aparato digestivo, y estos varían según la edad de quien los padezca.

Celiaquía durante la infancia

Así, durante la infancia, pueden darse problemas de crecimiento, déficits de masa muscular, pelo frágil, falta de esmalte dental, pero también anorexia, irritabilidad, introversión, dependencia, autismo o dislexia. En la adolescencia pueden darse problemas de retraso en el desarrollo puberal, retraso en el periodo, dermatitis atópica, artritis crónica, cefaleas y hasta epilepsia, entre otros síntomas. En esta etapa a menudo cursa sin síntomas apreciables.

Celiaquía durante la etapa adulta

En la etapa adulta, los síntomas intestinales, si los hay, pueden unirse depresión, apatía, anemia, pérdida de peso, infertilidad, abortos, menopausia precoz, osteoporosis, epilepsia, ataxia etc.

Cómo se diagnostica a una persona con celiaquía

El diagnóstico de un celíaco es sencillo si se sigue un protocolo pautado por un médico especialista, porque dadas las diversas manifestaciones de la enfermedad, existen pruebas que pueden dar negativas y sin embargo, no detectar algunos tipos de celiaquía. El proceso se inicia a partir de la sospecha de una enfermedad celíaca por algunos de los síntomas que hemos mencionado.

Una prueba serológica a través de un análisis de sangre puede ser útil en buena parte de los casos pero no definitiva. La mayor parte de las personas con celiaquía dan positivos en las pruebas genéticas, pero estas pueden ser positivas y la enfermedad no estar definitivamente confirmada. La única prueba determinante para conocer si una persona es celíaca es la biopsia duodenoyeyunal.

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Cómo identificar la ansiedad infantil, por el psicólogo Alberto Soler

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Cómo identificar la ansiedad infantil, por el psicólogo Alberto Soler
EFE/Ana Escobar/Archivo

La ansiedad infantil cada vez es más frecuente. Todos tenemos sentimientos que nos paralizan. A veces los notamos en la cabeza, otras, en el pecho; y otras, en el estómago. Tengo un nudo en la barriga ayudará a niños y niñas a señalar lo que les está ocurriendo, con un lenguaje claro y una metáfora ilustrativa que dan sentido a la sensación de enredo que tantos hemos sentido.

Aunque parezca cosa de mayores, los más pequeños también la sufren y en ocasiones no solemos prestarle la atención necesaria.

Cómo identificar la ansiedad infantil

Alberto Soler psicólogo especializado en familia y crianza centro de psicología en Valencia es el autor junto a su mujer Conchi de ‘Tengo un nudo en la barriga’ su nuevo álbum.

Official Press ha charlado con el psicólogo en exclusiva sobre qué es la ansiedad infantil, cómo se puede identificar y qué debemos hacer los padres y madres frente a ella.

¿Qué es la ansiedad infantil y cómo se reconoce?

La ansiedad infantil es una realidad que tenemos y que muchas veces nos cuesta identificar. Porque muchos de los síntomas que tiene no son exclusivos de la ansiedad,  sino que se presentan también por otras características.

Muchas veces niños y niñas sienten preocupaciones, sienten malestar físico y no lo suelen atribuir a la parte psicológica. Sin embargo detrás tenemos un problema de ansiedad.

Algunas de las características son un nudo en la barriga, en la garganta, dolores de cabeza, somatizaciones más difusas, preocupaciones, miedos, necesidad de huir o evitar ciertas situaciones.

La ansiedad siempre se asocia al adulto. ¿La ansiedad infantil siempre ha estado ahí o es un término nuevo?

No, no es nuevo en absoluto. La ansiedad es una respuesta normal que tiene nuestro organismo ante situaciones que percibimos como una amenaza.

Sí que es verdad que el ritmo de vida y estilo que llevamos actualmente hacen que se presenten con más frecuencia de la que debería y se acaba convirtiendo en enfermedad patológica.

Es cuando percibimos venir amenazas que realmente no existen o sobrevaloramos. Sí que es verdad que lo asociamos mucho a personas más adultas.

Pero niñas y niños también sienten ansiedad y tienen dos problemas: uno tener ansiedad y segundo que muchas veces no reconocemos el derecho a tener ansiedad porque minimizamos e ignoramos sus problemas.

Sus ansiedades están motivadas por circunstancias muy diferentes a las de los adultos.

En tu cuento la acción transcurre en un colegio. A veces la ansiedad va ligada al bullying…

Sí, claro cuando hay una problemática a nivel escolar si llegamos al extremo de un caso de acoso escolar por supuesto que la ansiedad va en aumento y va a estar presente.

Pero no tenemos que irnos a esos extremos para hablar de ansiedad.

Es mucho más cotidiana la ansiedad en niños y niñas en la escuela el nivel de exigencia que tienen los niños y las niñas, las relaciones sociales, la relación con sus profesores y profesoras….

El clima que tengan en casa, la relación que hay entre sus progenitores, el ritmo de actividades diarias todo esto son situaciones que pueden incrementar ese nivel de ansiedad en la criatura y que lo pase mal pero sin duda son situaciones y cuestiones diferentes a las personas adultas.

¿Cómo reaccionar ante la ansiedad?

Cómo debe reaccionar un padre ante un caso de ansiedad infantil

Lo primero sería intentar generar un clima familiar y las rutinas diarias en las cuales tengamos la mayor tranquilidad posible. No solo tranquilidad a nivel de reloj sino a nivel tranquilidad de relación.

Es decir, que nos llevemos bien seamos amables eduquemos desde el cariño desde la amabilidad, desde la firmeza.

Que tengamos un día a día que sea lo más satisfactorio posible para todos los que convivimos.

Eso ya es un factor de protección frente a la ansiedad negativa. Que una madre o un padre identifique que su hija o su hijo puede tener un problema de ansiedad pues es fantástico porque una de las principales dificultades es que muchas veces nos pasa por delante y no nos damos cuenta.

Entonces ya hemos hecho la mitad del camino que es identificar la ansiedad que ese problema está.

¿Cómo solucionarlo? Lo primero es hablar con el hijo o la hija en función de la edad que tenga y preguntarle, no en plan interrogatorio, sino en plan preguntas abiertas.

Valorar sus emociones, darle permiso para sentir lo que siente y por supuesto poder mediar para darle todos los recursos

Valorar sus emociones, darle permiso para sentir lo que siente y por supuesto poder mediar para darle todos los recursos.

Para solucionarlo le podemos dar recursos nosotros: reestructurar el tiempo, un cambio de actividades, quizás necesite algo referente a la escuela.

Si nosotros carecemos de los recursos necesarios y necesitamos buscar ayuda profesional pues genial que para eso estamos los psicólogos.

El ritmo estresante de vida de los padres puede influir en la ansiedad infantil

Sin duda influye. Pero no es que los padres y madres transmitan esa ansiedad a sus hijos.

Ellos también son unas víctimas del modelo. La sociedad en la que muchas otras actividades pasan por delante del espacio que deberíamos estar teniendo para educar y criar a nuestras criaturas con un poco más de margen.

Mucho hablamos de conciliación pero realmente la conciliación no existe o es muy difícil en la mayoría de las situaciones. La culpa no es de las familias que mucho hacen con los pocos recursos que tienen.

Estamos hablando de un terreno mucho más amplio, una raíz que son mucho más sociales.

Y sí, al final tanto madres y padres como hijas e hijos son unas víctimas de la situación

¿Qué influye en la ansiedad?

¿Hay alguna edad concreta en la que aparece la ansiedad infantil?

A partir de 3 o 4 años puede empezar a presentarse. Pero sobre todo a partir de esa edad, cuando son un poco más conscientes de sus propias emociones y empiezan a tener unos miedos más sociales.

Tienen capacidad para anticipar lo que va a ocurrir entonces se puede presentar con más frecuencia.

Es raro que un niño por debajo de 4 años hable de ansiedad o que siente ansiedad.

Una característica fundamental de la ansiedad es esa capacidad para anticipar el futuro de una manera negativa y por debajo de esa edad pues las anticipaciones que se dan son más limitadas.

Sin embargo pues el desarrollo cognitivo permite que a partir de los 5 o 6 años, sobre todo al entrar en la educación primaria más o menos, ya tengan mucho más capacidad para imaginar cómo va a ser el futuro y esa capacidad de abstracción y fantasía qué es muy buena para una cosas, también pueden tener sus lados negativos,

Esa capacidad anticipativa puede tener una negatividad en ciertos eventos.

¿La ansiedad se hereda?

Serían las dos cosas. Por un lado sí que es verdad que hay un componente hereditario.  Podemos tener mayor o menor riesgo de desarrollar problemas de ansiedad si nuestros progenitores son personas más o menos ansiosas.

Sí que esos estilos de vida temperamentales se pueden transmitir de padres a hijos pero no solamente es esa carga genética que te puede hacer más vulnerable.

A la vez también todas las vivencias diarias a las que tú te enfrentas constantemente y que tú ves cómo gestionan y cómo resuelven las personas que te cuidan.

Entonces ahí tenemos ese doble impacto: por un lado la experiencia directa en el día a día y por otro lado tenemos también la carga genética.

Luego están también por supuesto los acontecimientos sociales que son los que ya podrían la gotita que colma el vaso

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