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Recorre 1.700 kilómetros en bicicleta para recaudar fondos contra el cáncer infantil

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Recorre 1.700 kilómetros en bicicleta para recaudar fondos contra el cáncer infantil
El alemán Heiko Galmbacher entrando en la plaza del Ayuntamiento de Valencia tras recorrer 1.700 kilómetros. EFE/ Kai Forsterling
València, 1 jun (OFFICIAL PRESS- EFE).- El alemán Heiko Galmbacher inició el pasado 26 de mayo un viaje de 1.700 kilómetros en bicicleta que le ha llevado desde Múnich, localidad en la que reside, a València, y en el que ha logrado recaudar 10.000 euros para la investigación del cáncer infantil.

Poco después de la una de este mediodía, Heiko llegaba a la plaza del Ayuntamiento de València tras una larga travesía que ha dividido en siete etapas y en las que, según ha contado, ha recorrido entre 260 y 270 kilómetros diarios, salvo este último día en el que ha recorrido 125 kilómetros hasta llegar a València.

De la mano de la Fundación Alemana Contra el Cáncer Infantil y la Asociación Española Contra el Cáncer Valencia, este delegado comercial de la empresa valenciana Andreu World en Alemania decidió iniciar una ruta solidaria hasta València, en la que ha pasado también por Suiza y Francia.

Recorre 1.700 kilómetros en bicicleta para recaudar fondos contra el cáncer infantil

«Estoy muy feliz y muy cansado», ha asegurado Heiko Galmbacher, quien ha explicado que es la tercera vez que está en esta ciudad, y se ha mostrado «muy contento» de haber logrado el reto de recaudar 10.000 euros, que serán destinados para financiar diferentes proyectos de la Fundación Alemana contra el Cáncer Infantil.

La portavoz de Asociación Española contra el Cáncer (AECC), Socorro Maldonado, ha celebrado la llegada de Heiko y ha señalado que gracias al dinero que ha recaudado se van a conseguir «muchísimos adelantos» en la lucha contra el cáncer, sobre todo en el infantil.

«La lucha no debe parar, no debe haber fronteras y hay que seguir investigando», ha manifestado Maldonado, quien ha destacado que toda ayuda es necesaria y espera que «algún día, ojalá no muy lejano», se pueda acabar «con esta lacra» que es el cáncer.

La portavoz de la AECC ha asegurado que este tipo de iniciativas favorece mucho la labor de esta asociación, cuyo objetivo es que en 2030 haya una supervivencia del 70 % de los cánceres y está segura de que gracias a todos lo van a conseguir.

El ciclista ha sido recibido en la plaza del Ayuntamiento por el alcalde de València, Joan Ribó; por los concejales de Salud y Consumo, Emiliano García; Movilidad Sostenible, Giuseppe Grezzi, y Comercio, Carlos Galiana, así como por otros miembros de la corporación y de la asociación contra el cáncer.

Ribó ha felicitado a este ciclista alemán porque, «además de defender los valores de la práctica deportiva con su reto, ha conseguido hacer un llamamiento para implicar a la ciudadanía en un proyecto solidario y concienciar sobre el valor de la investigación».

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VÍDEO| Así se vivió el momento del reventón térmico en el Medusa Festival

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reventón térmico en el Medusa Festival

Cullera (Valencia), 13 ago (OFFICIAL PRESS- EFE).- El sonido de las ambulancias acalló a las cuatro de la mañana el del «techno» que dominaba el recinto del Medusa Festival, donde el vendaval y el polvo había desconcertado primero y cegado después a miles de jóvenes tras una tormenta seca e infernal que les ha marcado ya para siempre.

«¡Esto no es el Medusa, es la película de Jumanji!», gritaban muchos de ellos recordando el caos provocado por un juego maldito que desataba tempestades, liberaba animales y causaba desastres desde la jungla. Pero no era una película, estaban junto a la playa de Cullera y esa tormenta dejó un muerto y cuarenta heridos.

Los «meduseros» esperaban esta edición como agua de mayo pero esta madrugada se marcharon del festival, desalojados por las fuerzas de seguridad, entre lágrimas y muy descontentos con la organización, mientras el camping, con capacidad para 12.000 personas, quedaba sin desalojar pero ofreciendo una imagen de desbordamiento y descontrol.

Los jóvenes se encontraban en pleno auge de la primera jornada grande del festival cuando a las cuatro de la mañana notaron cómo unas gotas de agua y el viento cálido de poniente les impedía ver lo que tenían ante sus ojos, sin llegarse a imaginar que acto seguido se desprendería parte del escenario principal, el letrero de los baños de pago, de la noria y de una de las barras de bebida.

Además, el apagón durante el transcurso de la actuación del DJ Yellow Elow y Brian Van Andel les convenció de que algo no iba bien y empezó a cundir la alarma entre los asistentes. El reventón térmico se había producido.

Reventón térmico en el Medusa Festival

Las ambulancias comenzaron a llegar, las lágrimas y los gritos de desesperación predominaban en el rostro de muchos jóvenes al percatarse de que alguno de sus amigos se encontraba debajo de los carteles que se habían desprendido.

La noria -uno de los reclamos más vistosos de la edición de este año- se paralizó, al igual que el resto de actuaciones que estaban en directo en los otros escenarios, mientras empezaban a formarse aglomeraciones en torno a los heridos.

Los equipos sanitarios no daban abasto; allá donde miraras había equipos del SAMU haciendo reanimaciones cardiopulmonares, entre otras actuaciones, a los afectados, y los equipos de la Guardia Civil actuaron rápidamente pidiendo «por favor» que se desalojara el festival.

«¡Esto no es el Medusa, es la película de Jumanji!»

Pero no todo fue sobre ruedas, pues miles de jóvenes invadían las calles del recinto interno del festival por el nerviosismo que les causaba la situación, impidiendo el paso a las ambulancias y generando más tensión entre las fuerzas de seguridad.

Los jóvenes se encontraban desconcertados y no sabían qué hacer; a quienes estaban alojados en el camping se les obligó a que se fueran a sus tiendas, pero muchos de ellos se encontraron con la sorpresa de que se les habían volado y no tenían dónde estar, y muchos aún están esperando una respuesta por parte de la organización.

Además muchos de ellos no pudieron contener su impotencia, se mostraban descontentos y aseguraban que la organización se había centrado demasiado en los pinchazos -que había centrado el gran despliegue de seguridad de este año en busca de jeringuillas, pinchos y sustancias químicas con que cometerlos- y había dejado a un lado la seguridad de las infraestructuras del recinto.

Y también se les oía gritar: «¡Esto no es el Medusa, esto es Jumanji!», «¡estar tres años esperando para que ahora cancelen el festival!» y, sobre todo, «¡menuda organización de mierda!».

María del Mar Benlloch

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