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Consejos para refrescar la casa sin aire acondicionado

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refrescar la casa sin aire acondicionado

Refrescar la casa sin aire acondicionado es posible. Y es que las olas de calor que estamos sufriendo en los últimos tiempos son cada vez más fuertes. La Comunitat Valenciana es una de las regiones afectadas por este gran ascenso de las temperaturas.

Para tratar de paliar los efectos del calor, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha lanzado una serie de medidas contra las altas temperaturas tanto fuera como por dentro de casa; ofreciendo alternativas más baratas y ecológicas al aire acondicionado.

Refrescar la casa sin aire acondicionado:

  • Aprovecha la ventilación natural: cuando la temperatura exterior comience a ser uno dos grados inferior a la del aire dentro de casa, abre las ventanas. La ventilación natural es muy efectiva cuando se pueden abrir ventanas en fachadas opuestas, lo que provoca una corriente de aire por la diferencia de temperatura entre ellas. Si todas las ventanas se encuentran en la misma fachada, el efecto se reduce.

 

  • Intenta impedir en lo posible la entrada de aire caliente. La medida elemental es mantener cerradas puertas y ventanas en las horas de más calor, entre media mañana y media tarde. Para que este procedimiento sea efectivo, las ventanas deben estar protegidas por persianas o toldos. La renovación de aire se puede reducir al mínimo durante esas horas, pero es conveniente limitar las actividades que aumentan la contaminación interior: fumar, utilizar pinturas o pegamentos, o cocinar.

 

  • Te puede bastar con utilizar ventiladores: no reducen la temperatura del aire, pero lo hacen circular más rápido. Si la velocidad del aire es superior a 0,2 m/s, la evaporación del sudor se acelera, ayudando al cuerpo a refrescarse.

 

  • Trata de disminuir las fuentes de calor. Limita el uso de electrodomésticos y bombillas al que sea imprescindible. Procura no utilizar el horno, la plancha, la secadora o cualquier aparato que funcione con resistencias durante las horas de más calor. Ten en cuenta que los LED o las bombillas de bajo consumo emiten mucho menos calor que las bombillas tradicionales.

 

  • Para adaptar la casa al calor, una buena idea es quitar las alfombras, y usar en el hogar los tejidos más frescos en el hogar, como el algodón o el lino.

 

  • Aísla las habitaciones más calurosas. Las habitaciones con orientación sur u oeste suelen ser las más calurosas, y conviene aislarlas para que no se extienda el calor al resto de la casa. Por el contrario, durante la noche abre las habitaciones más fresquitas para crear corrientes y que se refresque la casa.

 

 

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‘Lookmaxxing’: la conflictiva tendencia de belleza para parecer «más hombre»

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De foros vinculados a la cultura incel a TikTok y X: qué es el lookmaxxing, qué significa ser un “chad” y por qué genera preocupación entre expertos en salud mental.

El término lookmaxxing ha dejado de ser un concepto marginal de internet para convertirse en una tendencia visible en redes sociales como TikTok y X. La palabra combina los términos ingleses look (apariencia) y maximizing (maximizar), y alude a estrategias destinadas a potenciar al máximo el atractivo físico, especialmente masculino.

Medios internacionales como BBC y The Guardian han explicado que el concepto surgió a comienzos de la década de 2010 en foros relacionados con la llamada cultura incel (celibato involuntario). Con el tiempo, el fenómeno se ha extendido a públicos mucho más amplios, especialmente jóvenes interesados en estética, fitness y desarrollo personal.


¿Qué es el lookmaxxing?

En la práctica, el lookmaxxing incluye desde consejos básicos de cuidado personal hasta rutinas mucho más específicas orientadas a proyectar una imagen más masculina.

Entre los contenidos más habituales destacan:

  • Ejercicios faciales como el “mewing”, para marcar la línea de la mandíbula.

  • Corrección de postura para parecer más alto y seguro.

  • Cortes de pelo estratégicos según la forma del rostro.

  • Uso de barba para acentuar rasgos.

  • Rutinas detalladas de cuidado facial (skincare).

  • Elección de gafas y accesorios para equilibrar proporciones.

En estas comunidades también es frecuente el uso del término “chad”, empleado para describir a hombres considerados excepcionalmente atractivos, dominantes o líderes dentro de este ideal estético.


Softmaxxing vs. Hardmaxxing

Dentro del movimiento se distinguen dos corrientes principales:

  • Softmaxxing: cambios reversibles como ejercicio, dieta, estilo, cuidado de la piel o peinado.

  • Hardmaxxing: intervenciones más agresivas, como cirugía estética, tratamientos hormonales o el uso de esteroides.

Esta segunda vertiente es la que más preocupación genera entre profesionales de la salud mental y expertos en imagen corporal.


El debate sobre masculinidad e imagen

El psicólogo Tom Hildebrandt, director de investigación en la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, ha advertido que este tipo de corrientes pueden erosionar el sentido del yo y fomentar la insatisfacción corporal al promover ideales de belleza difíciles o imposibles de alcanzar.

Según diversos especialistas, la presión constante por optimizar la apariencia puede derivar en:

  • Ansiedad social.

  • Distorsión de la autoimagen.

  • Dependencia de validación externa.

  • Conductas de riesgo vinculadas a intervenciones estéticas o consumo de sustancias.


El caso viral de “Androgenic”

El fenómeno volvió al centro del debate tras la viralización de un vídeo protagonizado por el influencer conocido como Androgenic, vinculado a esta corriente estética. En el clip, difundido en X, un hombre le retira el sombrero y el peluquín en plena grabación callejera, generando millones de visualizaciones y reabriendo el debate sobre masculinidad frágil y obsesión por la imagen.

Tras la polémica, el creador aseguró que nunca ocultó su calvicie y que el uso de prótesis capilares formaba parte de su estrategia estética. El episodio evidenció hasta qué punto la construcción de la identidad visual en internet puede convertirse en objeto de escrutinio masivo.


¿Está llegando el lookmaxxing a España?

En España, el lookmaxxing no ha alcanzado el nivel de organización de comunidades especializadas que existe en Estados Unidos o Reino Unido. Sin embargo, clínicas estéticas y expertos en imagen observan cómo parte de esta cultura se ha filtrado en lo que algunos denominan “Cultura del bienestar 2.0”.

Muchos jóvenes adoptan hábitos como:

  • Entrenamiento físico orientado a rasgos “masculinizados”.

  • Rutinas avanzadas de cuidado facial.

  • Interés por tratamientos de masculinización facial.

  • Optimización de estilo y lenguaje corporal.

No obstante, la mayoría lo hace sin adherirse a los postulados más extremos del movimiento original.


Más allá de la estética: una cuestión cultural

El auge del lookmaxxing no solo habla de belleza, sino también de cómo las redes sociales están redefiniendo los estándares de masculinidad. En un entorno digital donde la imagen es moneda de cambio, maximizar el atractivo puede convertirse en una forma de capital social.

La pregunta que plantean psicólogos y sociólogos no es si cuidar la apariencia es positivo —algo ampliamente aceptado—, sino hasta qué punto la obsesión por optimizar cada rasgo físico puede afectar a la autoestima y la salud mental.

En la era de la hiperexposición digital, el espejo ya no está solo en casa: está en la pantalla.

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