Síguenos

Valencia

REINVENTARSE EN PANDEMIA| De dependiente en una tienda de Alicante a analista de mercados en Londres

Publicado

en

reinventarse en pandemia

Rafa Burgos

Alicante, 6 feb (EFE).- Dos crisis seguidas, la económica y la sanitaria de la covid-19, no han sido obstáculo para que el alicantino Javier Castillo (Catral, 1989) haya sabido reconvertirse de dependiente en una tienda deportiva en Orihuela Costa a analista de mercados bursátiles en Londres.

«Si no estás a gusto en un trabajo», declara a Efe por videoconferencia desde la capital británica, «o claudicas o te mueves».

En apenas dos años, este licenciado en Ciencias del Deporte ha reconducido su currículo laboral de la venta de bicicletas en un centro comercial al desarrollo de algoritmos informáticos para rentabilizar estrategias de inversión.

Primero, se trasladó al Reino Unido ante la imposibilidad de crecer en su trabajo, y después sufrió los efectos de la pandemia, que le dejó sin un empleo al que acababa de acceder.

Durante el confinamiento estudió un máster de Economía y ahora colabora con una web especializada en mercados y aplica sus conocimientos de Informática para predecir operaciones de Bolsa.

Todo empezó en 2017. «Trabajaba en una tienda de deportes, como dependiente especializado en ciclismo», explica Castillo, a quien su conocimiento del ámbito de las bicicletas viene, sobre todo, de la época en la que estudiaba Ciencias del Deporte en el campus de San Javier de la Universidad de Murcia, donde practicaba triatlón.

En su empresa, le advirtieron de que «el proceso para poder acceder a posiciones que te permitan crecer y conseguir mejoras laborales es muy lento».

La versión en inglés de su currículo, expuesto en la red social LinkedIn, le abrió nuevas posibilidades ya que «un español que trabajaba en Inglaterra me ofreció un puesto en Southampton», rememora.

La empresa era la misma «pero aquí la rotación de personal es más frecuente y tienen más en cuenta tus años de experiencia en el sector».

En la ciudad portuaria del sur de Inglaterra pasó apenas seis meses y la firma para la que trabajaba lo trasladó «a dirigir la sección de ciclismo y taller en la sede central de Londres», donde se encuentran las oficinas y la tienda más grande de la cadena en el Reino Unido.

Durante dos años, Castillo (Catral, 1989) estuvo al frente de la sección. En noviembre de 2019, «surgió la oportunidad de dirigir Cycle Republic, el departamento de ciclismo de una empresa británica dedicada a la automoción y la movilidad, Halfords».

Castillo aceptó el reto de convertirse en el director de la tienda, con las responsabilidades de «gestionar el personal, coordinar el apartado comercial de la tienda y manejar la economía del día a día». Sin embargo, en marzo de 2020 estalló la pandemia, y en Halfords decidieron cerrar la sección, echar a toda la plantilla y trasladar las ventas a su página online.

Castillo permaneció en el equivalente británico del ERTE hasta junio pero el alicantino quiso hacer frente al confinamiento. «Pensé que no debía salir de la cuarentena siendo la misma persona que cuando entré», manifiesta.

Y se apuntó a un posgrado de Mercado de capitales, con la especialización de Derivados financieros que ofrecía la Universidad Tecnológica Nacional de Buenos Aires (Argentina), lo que permitió cambiar radicalmente de profesión y entrar en un sector en el que no le conocía nadie.

«Para adquirir visibilidad» en el ámbito económico, creó un blog, jcgmarkets.com. «Iba escribiendo sobre diferentes temas como una manera de mostrar mis conocimientos», señala, y presentó sus artículos a diferentes publicaciones hasta que llegó a Investing, un sitio especializado en mercados.

«Comencé a publicar artículos en la versión española y también en la inglesa», dice.

Mientras colabora con la web, el joven catralense, que estudió un año de Informática, ha aplicado sus conocimientos de programación a la creación de «algoritmos aplicados a procesos teóricos» de inversión bursátil.

Analiza «cómo funcionarían determinadas inversiones si se operara de una manera concreta u otra», explica. De momento, los emplea para Investing y para sí mismo, pero «la idea es ofrecerlo a clientes» interesados en el proceso, y mientras tanto sigue en Londres, en una zona situada a 20 minutos del centro.

Las restricciones le han permitido centrarse «en la formación» y los fines de semana sale a entrenarse en bicicleta.

El Brexit no le ha afectado porque presentó la documentación que acreditaba que llevaba años trabajando en Londres, y asegura estar «en paz» consigo mismo: «Si te asustan los cambios, te quedas con la frustración de lo que podría haber pasado», sentencia.

 

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Sucesos

Arranca el juicio por el crimen del canónigo de València: el portero relata sus prácticas sexuales y una deuda de 20 euros por sexo oral

Publicado

en

muerte cura Valencia
Varios agentes de la Policía Nacional tras el crimen - Rober Solsona - Europa Press - Archivo

El conserje del edificio, único testigo en la primera sesión, describe con detalle la vida privada de Alfonso López Benito

Este lunes ha comenzado en la Ciudad de la Justicia de València el juicio por el crimen del canónigo emérito de la Catedral de València, Alfonso López Benito, asesinado en enero de 2024 en el piso que le había cedido el Arzobispado en la calle Avellanas, en pleno centro histórico de la ciudad.

En el banquillo de los acusados se sienta Miguel Tomás V. N., un hombre sin hogar, único detenido y procesado por estos hechos. El caso será juzgado por un jurado popular compuesto por nueve titulares y dos suplentes, ya constituido tras una compleja selección marcada por numerosas excusas de los candidatos.


La Fiscalía sostiene que el acusado tuvo una “participación directa y decisiva”

Tras la constitución del jurado, el fiscal Antonio Gastaldi ha explicado su tesis acusatoria, manteniendo que el procesado estuvo en la vivienda el día de los hechos, facilitó la entrada al autor material del crimen y se aprovechó económicamente de la víctima. Aunque la Fiscalía ha rebajado su calificación inicial —de autor material a cooperador o cómplice—, insiste en que su implicación fue “directa, eficaz y decisiva”.

Por su parte, la defensa, ejercida por el letrado Jorge Carbó, ha reclamado el respeto a la presunción de inocencia y ha denunciado una investigación policial “incompleta y sesgada”. Según Carbó, se señaló a un culpable desde el inicio y después se intentó ajustar la investigación a esa hipótesis, sin hallar pruebas concluyentes de la presencia del acusado en la vivienda.


El portero, único testigo: “Era muy frecuente que subieran chicos necesitados”

La primera sesión del juicio ha contado con un único testigo: el conserje del edificio de la calle Avellanas, quien ha ofrecido un relato minucioso de las costumbres sexuales del canónigo y del ambiente que rodeaba la vivienda.

Según su testimonio, Alfonso López Benito vivía solo desde finales de 2017, aunque ocasionalmente convivía con un hombre rumano que ejercía labores de protección frente a los jóvenes que acudían al piso. “Había etapas en las que subían muchos chicos, casi siempre personas muy necesitadas, con adicciones y en una situación muy vulnerable”, ha señalado.

El portero ha explicado que, en una etapa posterior, el sacerdote intentaba que los encuentros se produjeran fuera de su horario laboral para evitar conflictos con los vecinos, que estaban “hartos” de la situación.


“Le prometió 60 euros por sexo oral, pero solo le pagó 40”

Uno de los momentos más impactantes de la declaración ha sido el relato de un joven que bajó del piso llorando y visiblemente afectado. Según el testigo, el chico le confesó que el canónigo le había ofrecido 60 euros a cambio de una felación, pero que finalmente solo le pagó 40.

“Me dijo que aceptó por pura necesidad y que se sintió humillado”, ha recordado el conserje, quien también ha relatado amenazas y episodios de tensión protagonizados por algunos de los hombres que acudían a la vivienda.


El día del crimen: mensajes enviados desde el móvil del canónigo ya fallecido

El conserje también ha reconstruido el día en que se descubrió el cadáver, el 23 de enero de 2024. Esa mañana recibió un mensaje desde el teléfono del canónigo que no le resultó extraño, ya que mantenían cierta confianza. Sin embargo, horas después, un amigo íntimo del sacerdote acudió preocupado al edificio al no lograr contactar con él.

Ambos subieron al piso y, tras abrir con la llave, encontraron a Alfonso López Benito muerto en la cama, con signos evidentes de violencia. Poco después, el portero recibió un segundo mensaje desde el mismo teléfono: “Miguel, está todo bien”. “Fue aterrador: acababa de ver a una persona muerta y me estaba escribiendo”, ha declarado.


Un carácter difícil y una vida cada vez más aislada

El testigo ha descrito al canónigo como una persona de carácter complicado, con escasa relación con el Arzobispado y frecuentes críticas hacia la jerarquía eclesiástica. “Tenía un carácter jodido”, ha afirmado, recordando también conflictos con vecinos durante la pandemia por su negativa a usar mascarilla.

A pesar de mantener una relación cordial con él, el conserje ha reconocido que le producía “asco” la situación que vivía el sacerdote y que se prolongó durante años sin que nadie pusiera freno.


El juicio continuará hasta el 3 de febrero

Tras esta primera sesión, el magistrado ha dado por concluida la jornada y ha citado al jurado para continuar este martes. El acusado, que se ha mostrado tranquilo durante la vista, ha sido trasladado a la prisión de Picassent, desde donde será conducido diariamente mientras dure este juicio, uno de los más mediáticos y controvertidos de los últimos años en València.

 

Alfonso López Benito-AVAN / A. Sáiz

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo