Síguenos

PORTADA OFFICIAL PRESS

Ribó: «València dará batalla por unos presupuestos justos» frente a «los de la desvergüenza de Rajoy»

Publicado

en

VALÈNCIA, 3 Abr. (EUROPA PRESS) – El alcalde de València, Joan Ribó, ha calificado los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2018 como «los de la desvergüenza de Rajoy con los valencianos», al considerar que el presidente del Gobierno «pone palos en las ruedas» al desarrollo económico de la ciudad. Tras conocer las inversiones anunciadas este martes, ha asegurado que «València dará batalla por unos presupuestos justos».

El proyecto de ley de las cuentas estatales de 2018 que ha dado a conocer el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, no contempla ninguna partida para la financiación del transporte metropolitano en el área de València, a pesar de destinar un total de 283,7 millones a este fin, que van a parar a Madrid, Barcelona y Canarias.

Después de una primera lectura, Ribó ha expresado a través de un comunicado su descontento con el proyecto y ha instado a los grupos políticos del Ayuntamiento que tienen representación en el Congreso y que «previsiblemente van a respaldar los presupuestos» –PP y Ciudadanos– a «pensar dos veces su apoyo» a unas cuentas «totalmente antivalencianas».

Les ha emplazado así a defender su «mejora absoluta» en la fase de enmiendas y «si no es así, un contundente voto en contra», pues «València no puede soportar este maltrato». También ha lamentado el contraste entre «el esfuerzo inversor y la gestión eficaz y eficiente del Ayuntamiento con el ninguneo de Rajoy a València».

De hecho, el primer edil considera que los PGE de 2018 ponen de relieve que «al Gobierno no le interesa lo más mínimo que València tenga unas conexiones propias del siglo XXI». «Las cuentas de Rajoy van a dejar un año más en la cuneta el paso del tren por la ciudad de València», ha afirmado.

Una «discriminación en infraestructuras clave» para la capital del Turia que cree que se demuestra en «el Corredor Mediterráneo, con dos millones de euros, y el túnel pasante, para el que a estas alturas apenas se prevé un millón de euros para el estudio informativo previo». «Los PGE 2018 no prevén ni el soterramiento de las vías en el Parc Central, ni la estación definitiva ni nada de nada», ha añadido, porque «para Rajoy, València no lo merece».

Ribó ha contrastado esos dos millones con «los más de 460 millones previstos para el eje ferroviario atlántico, los 427 millones para la Y griega vasca, o los casi 184 millones que se invertirán en la operación Chamartín».

«CERO EUROS» PARA TRANSPORTE URBANO
En cuanto al transporte urbano, el alcalde ha calificado como un «escándalo» que el proyecto de los PGE «confirmen que València se queda sin contrato-programa». Es decir, «los valencianos tendremos que costearnos íntegramente el transporte urbano, mientras que el resto de áreas metropolitanas de España tienen inyecciones de dinero que se niegan a València, pese a que ya disponemos de la Agencia Metropolitana del Transporte», ha recalcado.

Ha puesto como ejemplo que «Madrid recibirá del Estado 127 millones, Barcelona otros 109 millones o Canarias 48 millones», mientras «la partida para València es de cero euros». «Pero es que, además, el metro de Sevilla recibirá seis millones y medio, y el de Málaga otros cinco millones y medio, en aportaciones anuales». Se ha preguntado así «¿València? Cero euros. Para Rajoy, la T2 es prescindible».

EL PUERTO Y EL AEROPUERTO, «A LA COLA»
Respecto a infraestructuras de transporte y comunicación, el primer edil ha asegurado que «el Gobierno no cree ni en el puerto de València ni en el aeropuerto de Manises (Valencia), que da entrada a millones de visitantes». Ha destacado que, por contra, «todos los grandes aeropuertos de España aumentan su presupuesto: el de Madrid recibirá 134 millones, el de Barcelona, 52, y el de Málaga, 27 millones, mientras el de València baja de nuevo su presupuesto en un millón respecto al año pasado».

«Así, el aeropuerto de València, con menos de ocho millones, se queda a la cola en presupuesto incluso por detrás del de Sevilla, con 13 millones y medio, y Bilbao, con 18 millones», ha detallado.

Joan Ribó tampoco entiende que el primer puerto de España en tráfico de contenedores, el de València, con 46 millones de euros, «vuelva a quedarse a la cola, por detrás de los 110 millones para Barcelona, los 73 millones para Huelva o los 50 millones de Algeciras y Bilbao». Ante estas partidas, ha afirmado que se puede «decir bien alto que a Rajoy no solo no le importan los valencianos, sino que además boicotea cualquier avance para València».

RAJOY «NO CREE» EN LA CULTURA
En materia de Cultura, en la que «el presidente del Gobierno no cree», el alcalde se ha referido a la «paupérrima inversión para el IVAM» en contraste con los 40 millones de euros para el Reina Sofía de Madrid, así como la del Palau de Les Arts o el Museo de Bellas Artes, «muy lejos de los 50 millones para El Prado».

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

PORTADA OFFICIAL PRESS

El vestido de Cristina Pedroche y el fin de un ciclo que ya no sorprende

Publicado

en

vestido Pedroche Campanadas 2025
El vestido de Cristina Pedroche para las Campanadas 2025

Cristina Pedroche ha vuelto a hacerlo. Y precisamente ahí está el problema. En sus duodécimas Campanadas, la presentadora ha presentado el que ella misma define como su vestido más simbólico, emotivo y definitivo: un diseño construido a partir de retales de sus once looks anteriores, convertido en una gran capa de upcycling con la que asegura cerrar una etapa.

Sin embargo, más allá del relato, el resultado vuelve a confirmar lo que ya es evidente desde hace varias ediciones: el modelo Pedroche está creativamente agotado. Cambia el envoltorio conceptual, se eleva el discurso y se multiplica la simbología, pero el impacto visual vuelve a ser el mismo de siempre: casi desnudez, cuerpo como eje central y mínima estructura textil.

El vestido que lo resume todo… porque no propone nada nuevo

Pedroche se “lo ha puesto todo encima”, literalmente. Fragmentos de vestidos pasados, piezas icónicas recicladas, plumas, cadenas, cristales, esculturas corporales y referencias constantes a su propio archivo estético. Un ejercicio autorreferencial que funciona como resumen de su trayectoria, pero que no aporta una lectura nueva de la moda ni del cuerpo.

El mensaje es claro: no hay ruptura, hay acumulación. No hay evolución, hay repetición sofisticada. El vestido no avanza, se mira a sí mismo.

Del impacto al automatismo

Durante años, el casi desnudo de Cristina Pedroche fue rompedor. Hoy se ha convertido en automatismo. La fórmula es reconocible hasta el extremo: piel protagonista y el vestido como ornamento y una narrativa emocional que intenta elevar lo que visualmente ya no sorprende.

El upcycling presentado como gran novedad no es más que un nuevo argumento para sostener un resultado idéntico: el cuerpo vuelve a ser el centro absoluto, y el diseño queda relegado a acompañarlo.

La causa social de Pedroche, su mejor elección

La causa social elegida por Cristina Pedroche es, probablemente, el mayor acierto de sus Campanadas. Vincular su vestuario a la labor de la Asociación Española Contra el Cáncer aporta profundidad y sentido a un formato que, a nivel estético, muestra claros signos de desgaste.

El respaldo a la AECC introduce un mensaje útil, necesario y transversal, que conecta con una realidad que afecta a miles de familias. Es ahí donde Pedroche acierta de pleno: cuando el foco se desplaza del cuerpo al acompañamiento, la investigación y el apoyo a los pacientes, la elección deja de ser un recurso narrativo y se convierte en un gesto con verdadero impacto.

Josie y la construcción de un universo cerrado

El estilista Josie vuelve a estar al frente de la dirección creativa, ensamblando una auténtica antología de símbolos reconocibles para el espectador. El resultado es coherente, milimétrico y técnicamente complejo, pero también encorsetado en su propio lenguaje.

El vestido habla de memoria, de ritual, de semiótica textil… pero sigue diciendo lo mismo que hace años. La piel continúa siendo el titular.

Cuando el vestido deja de ser moda y se convierte en gesto repetido

El gran problema del diseño de 2025 no es su osadía, sino su falta de sorpresa real. El espectador ya no se pregunta qué llevará Pedroche, sino cuánto mostrará. Y cuando la conversación se reduce a eso, el vestido deja de ser moda para convertirse en gesto reiterado.

Frente a propuestas donde la confección, la silueta o el diseño adquieren protagonismo, el modelo Pedroche insiste en una idea que ya ha dado todo lo que tenía que dar.

El cierre de ciclo que confirma el agotamiento

Pedroche habla de cerrar una etapa. Y quizá tenga razón. Porque este vestido no marca un nuevo comienzo, sino que certifica el final de una fórmula que ha sido explotada hasta el límite.

Doce años después, el casi desnudo ya no es transgresión, es marca registrada. Y cuando la marca se impone al diseño, lo único que queda es repetirse.

El vestido de estas Campanadas no abre camino: pone punto final a un modelo que ya no evoluciona.

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo