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Este es el salario medio en España

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salario medio en España

EFE- El salario medio en España, según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) se ha incrementado con respecto al año anterior.

Pero, ¿qué es el salario medio bruto y de qué cifras hablamos en España? Desgranamos los puntos principales atendiendo a sectores, género y actividad pública o privada.

¿Qué es el salario medio bruto?

El salario medio se refiere al salario bruto medio anual de los trabajadores por cuenta ajena que prestan sus servicios en centros de cotización y que hayan estado dados de alta en el registro de la Seguridad Social durante más de dos meses durante el mismo año. Es importante tener en cuenta que el INE lo calcula dividiendo por 12 el total salarial percibido en el año (por lo que la cifra incluye el prorrateo de las pagas extra).

El salario medio bruto en España subió el 2,4 % en 2021, hasta los 2.086,8 euros mensuales brutos, una cifra que aumenta a 2.276,9 euros de media para los hombres y baja a 1.883,4 euros de media para las mujeres, de acuerdo con «El decil de salarios del empleo principal» del INE.

Esta desigualdad salarial se debe a que las mujeres trabajan a tiempo parcial, con contratos temporales y en ramas de actividad menos remuneradas en mayor proporción que los hombres, de acuerdo con el informe.

El salario medio en España

El salario mediano -el valor que, ordenando a todos los individuos de menor a mayor salario, deja una mitad por debajo de dicho valor y a la otra mitad por encima- se situó en 2021 en 1.757,4 euros, con un incremento del 3 % respecto al año anterior.

De los 16,6 millones de asalariados que había en 2021, un 40 % ganó entre 1.366,5 y 2.342,2 euros; un 30 % percibió 2.342,2 euros o más; y el 30 % restante recibió menos de 1.366,5 euros.

¿Cuál es el grupo de menor salario?

Según los datos de la Agencia Tributaria, en España hay casi 8 millones de habitantes que ganan menos de 12.000 euros brutos al año.

En el grupo de menor salario (1.366,5 euros) se situó el 40,5 % de las mujeres asalariadas y el 20,2 % de los hombres.

Los trabajadores más jóvenes se concentran en los salarios más bajos, mientras que los de mayor edad tienen un peso relativo mayor en los más altos.

El 63 % de los asalariados menores de 25 años recibió un salario mensual inferior a 1.366,5 euros.

¿Y los datos de mayor salario?

En España aproximadamente el 4 % de los declarantes tienen unos ingresos superiores a los 60.000 euros.

Por comunidades autónomas, las de mayor concentración de salarios elevados fueron País Vasco (46 % de asalariados con ganancias de al menos 2.342,2 euros mensuales), Madrid (38,6 %) y Navarra (37,6 %).

En el extremo contrario se sitúan las comunidades de Extremadura (14,6 %), Murcia (22,9 %) y Andalucía (23,3 %), donde la proporción de empleados con salarios superiores a 2.342,2 euros mensuales es significativamente menor.

La actividad económica con mayor proporción de salarios elevados fue el de actividades financieras y de seguros, mientras que la rama con menor remuneración correspondió a las actividades de los hogares como empleados de personal doméstico.

En el grupo intermedio de salarios (entre 1.366,5 y 2.342,2 euros) estaba el 46,3 % de los hombres y el 33,3 % de las mujeres, mientras que en el grupo de mayor remuneración estaba el 33,6 % de los hombres y el 26,3 % de las mujeres.

Diferencias entre sector público y privado

Los asalariados del sector público ganaron 2.807,1 euros de media (77,6 euros menos que en 2020), mientras que para los del sector privado la media fue de 1.901,7 euros (83,1 euros más).

La diferencia se debe a que en el sector público hay mayor peso de trabajadores con estudios superiores, distinta estructura ocupacional, menor proporción de empleo parcial y mayor antigüedad de los empleados, según el INE.

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¿Por qué los trenes no llevan cinturones de seguridad?

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cinturones de seguridad trenes

Tras grandes accidentes ferroviarios como el ocurrido en Adamuz, una de las preguntas que más se repite entre la ciudadanía es clara: ¿por qué los trenes no tienen cinturones de seguridad como los coches o los aviones? Y, sobre todo, ¿habrían servido para evitar muertes y heridos graves?

La respuesta no es simple y combina ingeniería, normativa de seguridad, física del movimiento y experiencia histórica en el transporte ferroviario.

La filosofía de seguridad del ferrocarril: proteger el conjunto, no al individuo

A diferencia del automóvil, el tren se basa en un modelo de seguridad pasiva colectiva. Esto significa que todo el diseño —desde la estructura de los vagones hasta los sistemas de señalización— está pensado para evitar el accidente y, en caso de que ocurra, reducir sus consecuencias sin necesidad de sujeciones individuales.

Los trenes de alta velocidad están diseñados para:

  • Mantener los vagones alineados.

  • Absorber energía en zonas concretas (zonas de deformación).

  • Evitar el vuelco.

  • Minimizar la intrusión de elementos externos.

En condiciones normales, un cinturón no aporta beneficios claros y, en algunos escenarios, incluso podría aumentar el riesgo.

¿Por qué un cinturón puede ser peligroso en un tren?

Los expertos en seguridad ferroviaria coinciden en varios puntos clave:

  1. Múltiples direcciones de impacto
    En un accidente ferroviario, las fuerzas no actúan solo hacia delante, como en un coche. Puede haber desplazamientos laterales, vuelcos o impactos múltiples, donde un cinturón podría provocar lesiones internas graves.

  2. Evacuación rápida
    Tras un siniestro, el tiempo es crítico. Cinturones podrían retrasar la evacuación, especialmente en vagones llenos, con humo, fuego o pasajeros desorientados.

  3. Riesgo de atrapamiento
    En descarrilamientos con deformación estructural, un pasajero sujeto puede quedar atrapado, mientras que otro sin sujeción podría desplazarse a una zona menos peligrosa.

  4. Uso incorrecto
    La experiencia demuestra que muchos pasajeros no se abrocharían el cinturón o lo usarían mal, reduciendo su eficacia real.

¿Habrían evitado víctimas mortales en accidentes graves?

La respuesta técnica es: probablemente no de forma significativa.

En colisiones de alta energía, como choques entre trenes o descarrilamientos a gran velocidad:

  • Las lesiones mortales suelen producirse por deformación del vagón, aplastamiento o impactos estructurales.

  • El cinturón protege frente a proyecciones, pero no frente a la destrucción del espacio vital.

En accidentes leves o frenadas bruscas sí podrían reducir contusiones, pero no cambiarían de forma decisiva el balance de víctimas en grandes catástrofes ferroviarias.

Entonces, ¿por qué en los aviones sí hay cinturones?

Aunque ambos son transportes colectivos, el comportamiento físico es distinto:

  • En aviación, la mayoría de incidentes son turbulencias o aterrizajes duros, no choques frontales.

  • El cinturón evita golpes contra el techo o el asiento delantero.

  • Además, los pasajeros permanecen sentados durante gran parte del vuelo.

En el tren, los pasajeros:

  • Se levantan, caminan, van al baño o a la cafetería.

  • Cambian de asiento.

  • Viajan en espacios abiertos, no confinados como una cabina.

¿Hay trenes de alta velocidad con cinturones en Europa?

En Europa no existen trenes de alta velocidad comercial con cinturones obligatorios para los pasajeros. Ni en España, ni en Francia (TGV), Alemania (ICE), Italia (Frecciarossa) o Reino Unido.

Donde sí se utilizan cinturones es en:

  • Trenes experimentales o de pruebas.

  • Material militar o de emergencia.

  • Trenes de montaña o turísticos con velocidades muy bajas y riesgos específicos.

En Asia, algunos trenes de alta velocidad han probado cinturones en asientos premium o cabinas cerradas, pero no como norma general ni obligatoria.

La clave está en prevenir el accidente

Los expertos coinciden en que la verdadera seguridad ferroviaria está en evitar el siniestro, no en añadir cinturones. Por eso la inversión se centra en:

  • Sistemas automáticos de control de velocidad.

  • Señalización avanzada.

  • Mantenimiento de infraestructuras.

  • Monitorización en tiempo real de vías y trenes.

  • Formación de personal y protocolos de emergencia.

Un debate que vuelve tras cada tragedia

Cada gran accidente reabre el debate sobre los cinturones de seguridad en trenes. Sin embargo, la evidencia técnica y la experiencia internacional indican que no son la solución principal para reducir víctimas mortales en el ferrocarril moderno.

La prioridad sigue siendo un sistema robusto, redundante y preventivo, capaz de evitar que dos trenes coincidan en el mismo punto y a la misma hora.


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