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Sandra Gómez replica a Compromís: «El PSPV nunca va a dar por rotas las negociaciones»

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VALÈNCIA, 2 Jul. – La portavoz del PSPV en el Ayuntamiento de València y secretaria general de la formación en la ciudad, Sandra Gómez, ha asegurado este martes respecto a las negociaciones que se llevan a cabo para conformar el nuevo gobierno local entre su partido y Compromís que los socialistas «nunca» las van «a dar por rotas», pero ha pedido a la otra parte y al alcalde, Joan Ribó (Compromís), «sinceridad, confianza y lealtad» en este proceso.

«Nosotros nunca vamos a dar por rotas las negociaciones», ha expuesto Gómez, que se ha pronunciado de este modo en la rueda de prensa que ha ofrecido tras la reunión de la comisión negociadora del ejecutivo municipal, acompañada de todos los concejales del grupo socialista y de sus representantes en ese órgano. En el encuentro negociador de esta jornada no se ha fijado ninguna fecha para una reunión posterior.

«A día de hoy no hay ninguna reunión convocada», ha comentado la responsable socialista, que ha asegurado que «hay un deterioro de la relación» entre Compromís y PSPV en la negociación del futuro ejecutivo local. Ha mostrado la «voluntad» del PSPV de «llegar a un acuerdo» y de lograr un «gobierno conjunto en el Ayuntamiento de València» entre «las fuerzas progresistas» pero ha subrayado que para ello «se necesita voluntad sincera» y «ser más humilde».

En esta línea, Sandra Gómez ha indicado que para impulsar «un proyecto conjunto lo primero es que todo el mundo esté cómodo» y ha insistido, en esta línea, en la «necesidad» de contar con «la misma voluntad por ambas partes».

Así, ha señalado que «lo importante es que cualquier formación política y dirigente» trabajen por «dar estabilidad al gobierno de la ciudad», también para «generar confianza» en los valencianos y ha defendido la que puede generar el PSPV. A este respecto, ha opinado que con los diez concejales de Compromís solos «no es posible asumir el liderazgo de ciudad» y ha subrayado que los «votantes progresistas han decidido que haya un gobierno conjunto».

Su portavoz ha explicado que en la reunión de la comisión negociadora de este martes los socialistas han manifestado a Compromís este mensaje y ha resaltado que esta coalición debe «decidir si gobierna en solitario», sin el PSPV «o no». «Nosotros no estamos dispuestos a seguir formando parte de un espectáculo público», ha afirmado, además de apuntar que ahora la pelota está «en el campo de Compromís» y rechazar el «doble juego» y la «falta de sinceridad».

«Apostamos por un gobierno conjunto pero ha habido una circunstancia y nos sentimos decepcionados», ha recalcado Gómez. «A día de hoy ha habido una circunstancia que ha generado desengaño y ellos deben mostrar confianza», ha dicho, además de considerar que se está produciendo una «situación de desgaste».

Asimismo, la portavoz del PSPV ha declarado que «no tiene sentido un doble juego y una doble negociación», en alusión a las conversaciones informales mantenidas entre Ribó y la portavoz del PP en el consistorio, María José Catalá, para hablar de asuntos relacionados con la organización municipal, entre ellos, el sueldo de los concejales.

Preguntada por la negociación de esos salarios y por la polémica surgida al respecto en el consistorio, Gómez ha indicado que «el tema de fondo es lo de menos» y que «la cuestión son las formas». «No entendemos una reunión en paralelo con la portavoz del PP», ha repetido.

«Se ha hablado de ciertas cosas. Ha habido reuniones, al menos, dos. Eso es una realidad innegable» y «para nosotros una decepción», ha aseverado, tras lo que ha calificado de «error» que se pueda estar «explorando una nueva vía». Así, ha censurado «reuniones paralelas» de las que «no somos conocedores» los socialistas y ha pedido a Compromís que «en público» diga «lo mismo que se habla» en las «reuniones a puerta cerrada» y también «sinceridad en la mesa de negociación».

«ESCRIBIR CONJUNTAMENTE»
«Estamos cansados de ver propuestas que no se manifiestan en la mesa de negociación. Hay falta de sinceridad. Es un teatro del que el PSOE no quiere seguir formando parte», ha repetido, al tiempo que ha apuntado la posibilidad de que haya una «supuesta estrategia» para «ganarse a la opinión pública con el objetivo de gobernar en solitario». «La política ya no se escribe a una sola mano. Nosotros tenemos voluntad de escribir el relato conjuntamente», ha dicho.

Gómez ha apelado de nuevo a la «sinceridad absoluta entre las dos partes» y a la «buena voluntad» y ha manifestado su intención de trabajar «siempre» en favor de lo que sea «positivo para la ciudad». «Manifestados la voluntad del PSOE de entrar en el gobierno pero necesitamos confianza y lealtad», ha insistido, tras lo que ha planteado que los miembros de Compromís «decidirán si están dispuestos a hablar con sinceridad y a si tienen voluntad de gobierno conjunto».

«No entendemos ni comprendemos que haya reuniones informales con la portavoz del PP» para tratar cuestiones como «el pleno de organización del Ayuntamiento. Es un juego a dos bandas que no ayuda a construir confianza ni lealtad», ha planteado la portavoz del PSPV, que ha destacado que «muchos votantes progresistas ven con decepción cómo se desarrollan los acontecimientos» para conformar el nuevo gobierno.

Sandra Gómez ha comentado que a pesar de sentirse «engañados y decepcionados», los miembros del PSPV seguirán esforzándose para «construir un proyecto de progreso para València», atendiendo a la «mayoría progresista» que existe en su ayuntamiento y pensando que impulsar un «gobierno de coalición» de este tipo es «lo mejor para la estabilidad de la ciudad y para los valencianos».

«RAZONABLE, LÓGICO Y DE ÉXITO»
Así, la secretaria general del PSPV en València ha reiterado la apuesta de los socialistas de «exportar» a la capital valenciana un modelo de gobierno como el del Botànic, el que en la Generalitat integran PSPV, Compromís y Unides Podem.

En este punto, preguntada por la vicealcaldía que su formación exige ha aludido de nuevo al modelo autonómico, al que ha definido como «razonable», «lógico» y «de éxito» y ha resaltado que socialistas y Compromís «lo han defendido» para la Comunitat Valenciana. Asimismo, ha considerado que los planteamientos de esta coalición en la negociación «no suponen avances ni cambios sobre 2015».

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Qué es el sistema LZB y por qué está bajo sospecha tras el accidente de tren en Toledo

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El mecanismo de seguridad supervisa la velocidad de los convoyes y puede activar el frenado automático, pero todavía no se ha confirmado que fallara en la colisión ferroviaria de Urda.

El accidente ferroviario de Urda, en la provincia de Toledo, ha puesto el foco sobre los sistemas de seguridad que controlan la circulación de los trenes de alta velocidad. Mientras los investigadores trabajan para esclarecer las causas de la colisión entre un tren de Renfe y otro de Iryo, una de las cuestiones que se plantea es si los mecanismos de señalización y frenado automático funcionaron correctamente.

Entre los sistemas que centran la atención está el LZB, un mecanismo de protección ferroviaria que supervisa continuamente la velocidad y transmite información sobre las condiciones de circulación. Su función es ayudar a evitar situaciones peligrosas mediante la vigilancia de la marcha del tren y la intervención automática cuando se incumplen determinadas condiciones de seguridad.

Sin embargo, por el momento no se ha confirmado que el LZB estuviera averiado ni que su funcionamiento tuviera relación directa con el accidente de Toledo. Para determinarlo será necesario analizar los registros de los trenes, las señales recibidas y las órdenes de frenado ejecutadas antes de la colisión.

¿Qué es el sistema LZB de los trenes?

LZB son las siglas del término alemán Linienzugbeeinflussung, que puede traducirse como sistema de control de trenes mediante transmisión continua de información.

Se trata de una tecnología de protección ferroviaria que permite supervisar la circulación y comunicar al tren información relevante sobre las condiciones de la vía, los límites de velocidad y las restricciones que debe respetar.

El sistema combina equipos instalados en la infraestructura ferroviaria con dispositivos a bordo del convoy. En su configuración tradicional, la comunicación se realiza mediante un cable conductor situado a lo largo de la vía y antenas instaladas en el tren.

Gracias a esta información, el sistema puede calcular las condiciones de marcha permitidas y comprobar si el convoy respeta los límites establecidos. Si detecta que el tren supera la velocidad autorizada o incumple las condiciones de frenado, puede ordenar una intervención automática.

Su objetivo es añadir una barrera de seguridad frente a errores humanos, excesos de velocidad y determinadas situaciones de riesgo.

¿Puede el sistema LZB frenar un tren automáticamente?

Sí. Una de sus funciones esenciales es supervisar la velocidad y las condiciones de circulación para intervenir cuando el tren no cumple los parámetros de seguridad establecidos.

El sistema calcula, entre otros factores, la velocidad permitida y la distancia disponible para frenar. Si el conductor no responde de la manera requerida ante una restricción, el mecanismo puede activar el frenado automático.

No obstante, un sistema de protección ferroviaria no puede garantizar que se evite cualquier colisión en todas las circunstancias. Su capacidad para detener un tren depende de factores como la velocidad, la distancia disponible, el estado del convoy y el momento en que se detecta una situación peligrosa.

Por eso, para saber si el LZB podría haber evitado el accidente de Urda, será necesario reconstruir la secuencia exacta de los acontecimientos y comprobar qué información tenía disponible cada tren.

¿Qué ocurre si el LZB deja de funcionar?

La pérdida de un sistema de protección no significa necesariamente que un tren quede sin ninguna medida de seguridad. La circulación debe ajustarse a los procedimientos establecidos para esa situación, que pueden incluir limitaciones de velocidad, comprobaciones adicionales y autorizaciones específicas.

En relación con el accidente de Toledo, algunas informaciones han planteado la posibilidad de que se utilizara un procedimiento alternativo durante una interrupción del sistema. Sin embargo, todavía debe aclararse si se produjo realmente esa circunstancia, qué mecanismo de protección estaba activo y bajo qué condiciones se autorizó la circulación.

El ingeniero de Caminos José María Goicolea Ruigómez ha advertido de que no existe una confirmación concluyente de que el sistema automático fallara.

Por tanto, no puede afirmarse que una avería del LZB provocara el accidente. La investigación deberá determinar si el sistema estaba operativo, si recibió correctamente la información y si las órdenes de protección se ejecutaron como estaba previsto.

El sistema LZB y la seguridad de la alta velocidad en España

El LZB está asociado históricamente a la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, inaugurada en 1992, y ha sido utilizado en la protección de la circulación ferroviaria en España.

En las últimas décadas, la red española también ha incorporado el ERTMS (European Rail Traffic Management System), un sistema europeo diseñado para armonizar la señalización y la supervisión de los trenes entre países.

Ambas tecnologías responden al mismo objetivo general de reforzar la seguridad ferroviaria, pero presentan diferencias en su arquitectura y en la forma de transmitir y gestionar la información.

La tecnología concreta instalada en cada tramo y en cada tren resulta determinante para entender cómo se controla la circulación. Por ello, para esclarecer el accidente de Urda será necesario conocer qué sistemas estaban disponibles en el punto del siniestro y cuáles se encontraban activos en cada convoy.

Qué se sabe y qué falta por investigar sobre el accidente de Toledo

La investigación deberá responder a varias preguntas fundamentales: cómo circulaban los dos trenes antes de la colisión, qué señales recibieron sus sistemas de protección, si existieron restricciones de velocidad y qué órdenes de frenado se emitieron.

También será necesario comprobar si hubo incidencias técnicas, errores operativos o incumplimientos de los procedimientos de seguridad.

Hasta que se conozcan los resultados de las investigaciones, cualquier hipótesis sobre un fallo del LZB debe considerarse provisional. La existencia de un sistema automático de protección no demuestra por sí sola que funcionara mal ni permite atribuirle la responsabilidad del accidente.

El análisis de los registros técnicos y de las actuaciones de los responsables de la circulación será esencial para reconstruir lo ocurrido y determinar si se produjo algún fallo en la cadena de seguridad ferroviaria.

Última hora del accidente de tren en Toledo: al menos 68 muertos y 15 heridos tras el choque entre un AVE y un Iryo

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