Síguenos

Otros Temas

Se aplaza el juicio por la paternidad del supuesto hijo de Julio Iglesias a la espera de la prueba de ADN

Publicado

en

julio iglesias estado salud

VALÈNCIA, 16 Ene. (EUROPA PRESS) – El Juzgado de Primera Instancia número 13 de València ha aplazado sin fecha el juicio previsto para el próximo 4 de marzo en el que se debía dirimir acerca de la presunta paternidad de Julio Iglesias sobre el valenciano Javier Sánchez, que reclama ser reconocido como hijo del cantante.

El motivo, según ha informado a Europa Press el letrado Fernando Osuna, que defiende a Javier Sánchez, es que el magistrado ha pedido que se lleve a cabo una prueba de ADN de su cliente y su padrastro, actual exmarido de su madre.

De acuerdo con el abogado, el juez cree que es conveniente que se realice una prueba oficial, con todas las garantías y a través de médicos forenses para descartar que Javier Sánchez sea hijo de su padrastro que, según ha insistido, es su progenitor «registral» que no biológico.

No obstante, el letrado ha anunciado que solicitará este mismo miércoles al juzgado que se mantenga la fecha prevista de juicio del 4 de marzo porque consideran que hay tiempo suficiente para que esté lista esa prueba y que se cite por segunda vez a Julio Iglesias para someterse igualmente al análisis de ADN antes de la celebración de la vista.

El abogado quiere que el cantante sea consciente de «todos los efectos negativos de su incomparecencia» y que quede constancia de «su negativa, obstinación, rebeldía y desprecio a la Justicia» si se opone a la práctica de esa prueba, negativa que, según subraya, de acuerdo con la legislación, no impediría dictar sentencia de paternidad.

PRUEBA A LOS HIJOS RECONOCIDOS
En caso de no acceder a esta petición y de no ser posible la práctica de la prueba de ADN al cantante, reclamarán que se haga a los hijos reconocidos de Julio Iglesias para corroborar así los resultados obtenidos en un análisis que la defensa realizó de forma particular con restos extraídos de la basura precisamente de uno de esos hijos, y en el que se atribuía al intérprete la paternidad de Javier Sánchez en un 99 por ciento.

El pasado mes de diciembre el juzgado convocó a las partes a la celebración de la vista en la Ciudad de la Justicia de València el 4 de marzo, fecha que ha aplazado. El juez había rechazado también recursos de la defensa del supuesto hijo valenciano de Julio Iglesias contra la decisión de acordar la práctica con carácter anticipado de la prueba pericial biológica.

Las acciones de filiación, explicaba el juez, solo pueden acreditarse a través de esta prueba biológica y «la pura economía procesal exige que dicha práctica se lleve a cabo o, cuando menos, se intente antes de la celebración de la vista, para evitar así la práctica innecesaria de todos los demás medios de prueba».

Julio Iglesias ha insistido en defender que este caso se trata de un asunto ya juzgado y en que la prueba de ADN obtenida por detectives de la basura de Julio José Iglesias no es lícita; posteriormente, pidió que la causa fuera trasladada a Madrid al alegar, entre otros motivos, que allí tenía su último domicilio en España.

Sin embargo, la defensa de Javier Sánchez argumentó que la legislación recoge la posibilidad de reabrir un caso con sentencia firme «siempre que se funde en nuevas pruebas», como en este caso es la prueba biológica, y sostenía que la recogida de ADN de la basura de Julio José Iglesias y su análisis «no supone vulneración de precepto constitucional alguno» y «sí constituye un elemento probatorio».

De este modo, la defensa del demandante de paternidad consideraba que «no es admisible que científicamente (Javier Sánchez) sea hijo de Julio Iglesias y judicialmente no lo sea».

Javier Sánchez, de 41 años, presentó una demanda de filiación contra Julio Iglesias el mes de septiembre del pasado año después de que esa prueba le atribuyese al cantante la paternidad en un 99 por ciento.

Sánchez fue reconocido en 1992 por un juzgado de València como hijo del cantante. Sin embargo, posteriormente la Audiencia provincial, en una sentencia ratificada por el Supremo, revocó esa declaración al entender que el hecho de que Julio Iglesias no se hubiera sometido a la prueba de paternidad no era motivo suficiente para declarar esa paternidad.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Otros Temas

‘Lookmaxxing’: la conflictiva tendencia de belleza para parecer «más hombre»

Publicado

en

De foros vinculados a la cultura incel a TikTok y X: qué es el lookmaxxing, qué significa ser un “chad” y por qué genera preocupación entre expertos en salud mental.

El término lookmaxxing ha dejado de ser un concepto marginal de internet para convertirse en una tendencia visible en redes sociales como TikTok y X. La palabra combina los términos ingleses look (apariencia) y maximizing (maximizar), y alude a estrategias destinadas a potenciar al máximo el atractivo físico, especialmente masculino.

Medios internacionales como BBC y The Guardian han explicado que el concepto surgió a comienzos de la década de 2010 en foros relacionados con la llamada cultura incel (celibato involuntario). Con el tiempo, el fenómeno se ha extendido a públicos mucho más amplios, especialmente jóvenes interesados en estética, fitness y desarrollo personal.


¿Qué es el lookmaxxing?

En la práctica, el lookmaxxing incluye desde consejos básicos de cuidado personal hasta rutinas mucho más específicas orientadas a proyectar una imagen más masculina.

Entre los contenidos más habituales destacan:

  • Ejercicios faciales como el “mewing”, para marcar la línea de la mandíbula.

  • Corrección de postura para parecer más alto y seguro.

  • Cortes de pelo estratégicos según la forma del rostro.

  • Uso de barba para acentuar rasgos.

  • Rutinas detalladas de cuidado facial (skincare).

  • Elección de gafas y accesorios para equilibrar proporciones.

En estas comunidades también es frecuente el uso del término “chad”, empleado para describir a hombres considerados excepcionalmente atractivos, dominantes o líderes dentro de este ideal estético.


Softmaxxing vs. Hardmaxxing

Dentro del movimiento se distinguen dos corrientes principales:

  • Softmaxxing: cambios reversibles como ejercicio, dieta, estilo, cuidado de la piel o peinado.

  • Hardmaxxing: intervenciones más agresivas, como cirugía estética, tratamientos hormonales o el uso de esteroides.

Esta segunda vertiente es la que más preocupación genera entre profesionales de la salud mental y expertos en imagen corporal.


El debate sobre masculinidad e imagen

El psicólogo Tom Hildebrandt, director de investigación en la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, ha advertido que este tipo de corrientes pueden erosionar el sentido del yo y fomentar la insatisfacción corporal al promover ideales de belleza difíciles o imposibles de alcanzar.

Según diversos especialistas, la presión constante por optimizar la apariencia puede derivar en:

  • Ansiedad social.

  • Distorsión de la autoimagen.

  • Dependencia de validación externa.

  • Conductas de riesgo vinculadas a intervenciones estéticas o consumo de sustancias.


El caso viral de “Androgenic”

El fenómeno volvió al centro del debate tras la viralización de un vídeo protagonizado por el influencer conocido como Androgenic, vinculado a esta corriente estética. En el clip, difundido en X, un hombre le retira el sombrero y el peluquín en plena grabación callejera, generando millones de visualizaciones y reabriendo el debate sobre masculinidad frágil y obsesión por la imagen.

Tras la polémica, el creador aseguró que nunca ocultó su calvicie y que el uso de prótesis capilares formaba parte de su estrategia estética. El episodio evidenció hasta qué punto la construcción de la identidad visual en internet puede convertirse en objeto de escrutinio masivo.


¿Está llegando el lookmaxxing a España?

En España, el lookmaxxing no ha alcanzado el nivel de organización de comunidades especializadas que existe en Estados Unidos o Reino Unido. Sin embargo, clínicas estéticas y expertos en imagen observan cómo parte de esta cultura se ha filtrado en lo que algunos denominan “Cultura del bienestar 2.0”.

Muchos jóvenes adoptan hábitos como:

  • Entrenamiento físico orientado a rasgos “masculinizados”.

  • Rutinas avanzadas de cuidado facial.

  • Interés por tratamientos de masculinización facial.

  • Optimización de estilo y lenguaje corporal.

No obstante, la mayoría lo hace sin adherirse a los postulados más extremos del movimiento original.


Más allá de la estética: una cuestión cultural

El auge del lookmaxxing no solo habla de belleza, sino también de cómo las redes sociales están redefiniendo los estándares de masculinidad. En un entorno digital donde la imagen es moneda de cambio, maximizar el atractivo puede convertirse en una forma de capital social.

La pregunta que plantean psicólogos y sociólogos no es si cuidar la apariencia es positivo —algo ampliamente aceptado—, sino hasta qué punto la obsesión por optimizar cada rasgo físico puede afectar a la autoestima y la salud mental.

En la era de la hiperexposición digital, el espejo ya no está solo en casa: está en la pantalla.

Continuar leyendo