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Desarrollan un innovador sistema de conducción remota inmersiva con tecnología 5G

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Conducción remota con tecnología 5G

Mayor seguridad y eficiencia en la interacción humano-robot

El Instituto de Telecomunicaciones y Aplicaciones Multimedia (iTEAM) de la Universitat Politècnica de València (UPV) y Orange (Grupo MasOrange) han desarrollado un avanzado sistema de conducción remota inmersiva con tecnología 5G, que promete revolucionar la teleoperación de robots y vehículos a distancia.

Tecnología y funcionamiento del sistema

Este innovador sistema se estructura en tres nodos fundamentales:

  1. Nodo de usuario: Permite el control remoto del robot mediante un volante, pedales e interfaz inmersiva.
  2. Nodo robot: Equipado con sensores que facilitan la teleoperación y optimizan la navegación.
  3. Nodo de red 5G: Asegura una transmisión de datos fiable y de ultra baja latencia.

La conectividad 5G garantiza una interacción fluida y en tiempo real, incluso en entornos operativos críticos. «Gracias a esta tecnología, la conducción remota se realiza con una mínima latencia, proporcionando estabilidad y seguridad», afirma David Gómez-Barquero, subdirector de Investigación del iTEAM-UPV.

Innovaciones: Realidad Aumentada y Retroalimentación Háptica

El sistema incorpora una interfaz inmersiva para gafas de realidad aumentada y pantallas de gaming, permitiendo la transmisión de vídeo 360º en tiempo real. Además, cuenta con:

  • Objetos de Realidad Aumentada superpuestos al entorno virtual.
  • Retroalimentación háptica: Sensaciones táctiles como vibraciones para mejorar la experiencia de conducción remota.
  • Gemelo digital: Recreación virtual del entorno para mejorar la monitorización y el control del robot.

5G Robot Race: Validación del sistema en un entorno real

Uno de los casos de uso de este sistema fue la 5G Robot Race, una carrera de robots teleoperados con realidad aumentada y retroalimentación háptica, demostrando la eficacia de la tecnología en un escenario real.

La validación del proyecto se realizó en los eventos IEEE PIMRC y One6G Summit en Valencia, obteniendo resultados prometedores para su aplicación en distintos sectores.

Futuro del proyecto: Integración de IA y redes 6G

Las próximas líneas de investigación incluyen:

  • Implementación de Realidad Mixta (XR): Fusionar entornos físicos y digitales para mejorar la interacción.
  • Sensibilidad háptica avanzada: Mediante trajes y chalecos hápticos.
  • Redes 5G/6G optimizadas: Con garantías de ultra baja latencia.
  • Inteligencia Artificial para asistencia en conducción remota: Detección de obstáculos y mejora de la navegación con Machine Learning.

«Estas innovaciones mejorarán la seguridad, eficiencia y adaptabilidad en la interacción humano-robot», destaca Raúl Lozano Teruel, investigador del iTEAM-UPV.

Colaboración y financiación

El proyecto se desarrolla en el marco del programa Avanzando 5G Inmersivo para Comunicaciones Hápticas (TSI-0630002021-111), financiado por la Unión Europea – NextGenerationEU y el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital.

Este avance representa un gran paso hacia la autonomía y la interacción avanzada entre humanos y robots en sectores como la automoción, la logística y la industria 4.0.

 

 

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‘Lookmaxxing’: la conflictiva tendencia de belleza para parecer «más hombre»

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De foros vinculados a la cultura incel a TikTok y X: qué es el lookmaxxing, qué significa ser un “chad” y por qué genera preocupación entre expertos en salud mental.

El término lookmaxxing ha dejado de ser un concepto marginal de internet para convertirse en una tendencia visible en redes sociales como TikTok y X. La palabra combina los términos ingleses look (apariencia) y maximizing (maximizar), y alude a estrategias destinadas a potenciar al máximo el atractivo físico, especialmente masculino.

Medios internacionales como BBC y The Guardian han explicado que el concepto surgió a comienzos de la década de 2010 en foros relacionados con la llamada cultura incel (celibato involuntario). Con el tiempo, el fenómeno se ha extendido a públicos mucho más amplios, especialmente jóvenes interesados en estética, fitness y desarrollo personal.


¿Qué es el lookmaxxing?

En la práctica, el lookmaxxing incluye desde consejos básicos de cuidado personal hasta rutinas mucho más específicas orientadas a proyectar una imagen más masculina.

Entre los contenidos más habituales destacan:

  • Ejercicios faciales como el “mewing”, para marcar la línea de la mandíbula.

  • Corrección de postura para parecer más alto y seguro.

  • Cortes de pelo estratégicos según la forma del rostro.

  • Uso de barba para acentuar rasgos.

  • Rutinas detalladas de cuidado facial (skincare).

  • Elección de gafas y accesorios para equilibrar proporciones.

En estas comunidades también es frecuente el uso del término “chad”, empleado para describir a hombres considerados excepcionalmente atractivos, dominantes o líderes dentro de este ideal estético.


Softmaxxing vs. Hardmaxxing

Dentro del movimiento se distinguen dos corrientes principales:

  • Softmaxxing: cambios reversibles como ejercicio, dieta, estilo, cuidado de la piel o peinado.

  • Hardmaxxing: intervenciones más agresivas, como cirugía estética, tratamientos hormonales o el uso de esteroides.

Esta segunda vertiente es la que más preocupación genera entre profesionales de la salud mental y expertos en imagen corporal.


El debate sobre masculinidad e imagen

El psicólogo Tom Hildebrandt, director de investigación en la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, ha advertido que este tipo de corrientes pueden erosionar el sentido del yo y fomentar la insatisfacción corporal al promover ideales de belleza difíciles o imposibles de alcanzar.

Según diversos especialistas, la presión constante por optimizar la apariencia puede derivar en:

  • Ansiedad social.

  • Distorsión de la autoimagen.

  • Dependencia de validación externa.

  • Conductas de riesgo vinculadas a intervenciones estéticas o consumo de sustancias.


El caso viral de “Androgenic”

El fenómeno volvió al centro del debate tras la viralización de un vídeo protagonizado por el influencer conocido como Androgenic, vinculado a esta corriente estética. En el clip, difundido en X, un hombre le retira el sombrero y el peluquín en plena grabación callejera, generando millones de visualizaciones y reabriendo el debate sobre masculinidad frágil y obsesión por la imagen.

Tras la polémica, el creador aseguró que nunca ocultó su calvicie y que el uso de prótesis capilares formaba parte de su estrategia estética. El episodio evidenció hasta qué punto la construcción de la identidad visual en internet puede convertirse en objeto de escrutinio masivo.


¿Está llegando el lookmaxxing a España?

En España, el lookmaxxing no ha alcanzado el nivel de organización de comunidades especializadas que existe en Estados Unidos o Reino Unido. Sin embargo, clínicas estéticas y expertos en imagen observan cómo parte de esta cultura se ha filtrado en lo que algunos denominan “Cultura del bienestar 2.0”.

Muchos jóvenes adoptan hábitos como:

  • Entrenamiento físico orientado a rasgos “masculinizados”.

  • Rutinas avanzadas de cuidado facial.

  • Interés por tratamientos de masculinización facial.

  • Optimización de estilo y lenguaje corporal.

No obstante, la mayoría lo hace sin adherirse a los postulados más extremos del movimiento original.


Más allá de la estética: una cuestión cultural

El auge del lookmaxxing no solo habla de belleza, sino también de cómo las redes sociales están redefiniendo los estándares de masculinidad. En un entorno digital donde la imagen es moneda de cambio, maximizar el atractivo puede convertirse en una forma de capital social.

La pregunta que plantean psicólogos y sociólogos no es si cuidar la apariencia es positivo —algo ampliamente aceptado—, sino hasta qué punto la obsesión por optimizar cada rasgo físico puede afectar a la autoestima y la salud mental.

En la era de la hiperexposición digital, el espejo ya no está solo en casa: está en la pantalla.

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