Síguenos

Salud y Bienestar

Un nuevo método permite la detección temprana de cáncer renal a través de orina

Publicado

en

Archivo/EFE/ Biel Aliño

Investigadores de la Universitat de València (UV) han desarrollado un procedimiento para la detección temprana y evolución del cáncer renal a través de la orina y la dispersión de nanopartículas de oro.

Se trata del primer primer sistema que aportará información fiable sobre la existencia y avance de esta patología, según un comunicado de la institución académica.

El método ha sido desarrollado por los grupos investigadores Mintota y Photochemistry Reactivity Group de las facultades de Química y Farmacia de la UV.

En la patente, registrada por la Universitat de València (65 %), también participan el Instituto de Investigación Sanitaria La Fe, con un 30 % y la Fundación para el Fomento de la investigación Sanitaria y Biomédica de la Comunitat Valenciana (FISABIO), con un 5 %.

La incidencia del cáncer de riñón, de entre un 2 o 3 por ciento de la población, es menor que otros tumores de este tipo pero tiene la peculiaridad de que muchos pacientes no experimentan síntomas hasta que la enfermedad se ha extendido a otros órganos. «De ahí que su detección temprana sea fundamental», según las fuentes.

«Hay una necesidad de métodos nuevos complementarios y más eficaces para su diagnóstico precoz y el seguimiento apropiado de los pacientes afectados y que, además, sean asequibles y aplicables a muestras biológicas de fácil obtención, como la orina», explica Pilar Campis Falco, catedrática de la Facultad de Química y directora del grupo de Investigación Mintota.

La orina «es un sistema menos complejo y un medio más manejable para poder determinar la presencia de biomarcadores del tumor maligno», agrega Julia Pérez Prieto, catedrática de la Facultad de Farmacia y directora del Grupo de Reactividad Fotoquímica de la UV.

Ambas han liderado un grupo de ocho investigadores, cuyo trabajo ha concluido en 2021 con la obtención de la patente: Método para determinar la presencia y/o estadio de tumores malignos mediante una muestra de orina.

«Actualmente no existen biomarcadores que permitan un cribado, es decir un proceso para la detección precoz de la enfermedad, su diagnóstico y tratamiento temprano, o una diferenciación entre tumores benignos y malignos, particularmente para cáncer renal y vesical», explica Pilar Campins.

Frente a este problema, se han usado numerosos marcadores celulares y, hasta la fecha, «no se ha demostrado que ninguno de ellos mejore la exactitud predictiva de los sistemas pronósticos actuales», advierte la profesora Pérez Prieto, que añade: «Por esto mismo no se recomienda su uso en la práctica habitual».

Para el análisis rutinario se han usado marcadores clásicamente definidos que, por lo general, muestran resultados cuando el tumor está en estadios avanzados.

Por lo mismo, no se recomienda como sistema diagnóstico rutinario, de ahí la importancia del trabajo de los científicos de la Universitat de Valencia, aseguran desde la institución académica.

La presente invención se refiere a un método in vitro para el diagnóstico de tumores malignos y/o la determinación del estadio en una muestra de orina del paciente de la que se obtiene un extracto de ácido acético que posteriormente se añade a una dispersión de nanopartículas de oro.

El nivel de dispersión de estas partículas, inducido por el extracto de acético, se compara con los niveles de dispersión en muestras de pacientes sanos o de pacientes con tumores, lo que permite determinar la presencia de tumores y su posible estadio.

Este descubrimiento pertenece al campo técnico de los dispositivos y procedimientos de diagnóstico de patologías, en particular del cáncer.

Este método es una herramienta de diagnóstico eficiente, sencilla y no invasiva que podría incluso implementarse como test a nivel de point-of-care, es decir, diagnósticos en un punto de atención cerca de los pacientes y con una rápida entrega de los resultados.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

PORTADA OFFICIAL PRESS

Virus Shamonda: el primer caso humano en Francia abre nuevas incógnitas sobre su transmisión

Publicado

en

virus Shamonda

El virus se ha detectado en explotaciones ganaderas de seis provincias españolas y los investigadores estudian cómo se produjo la infección humana. Por ahora, no existe una vacuna y las medidas se centran en la prevención.

El virus Shamonda ha abierto un nuevo frente de investigación tras la detección del primer caso humano conocido en Francia. Hasta ahora, este patógeno se había identificado principalmente en animales, por lo que la infección ha generado interrogantes sobre su capacidad para pasar de animales a personas y sobre los posibles riesgos para la salud pública.

El caso corresponde a un hombre de poco más de 60 años con varias patologías previas. Los investigadores franceses continúan estudiando cómo se produjo la infección y si el virus tuvo algún papel en su fallecimiento. Por el momento, no se ha determinado de forma concluyente que fuera la causa de la muerte.

Mientras avanzan las investigaciones, las autoridades sanitarias piden prudencia y tranquilidad. La presencia del virus en ganado español mantiene la atención de los expertos, aunque la probabilidad de infección en humanos se considera baja según la información disponible.

El virus Shamonda ya se ha detectado en seis provincias españolas

En España, el virus Shamonda se ha localizado en explotaciones ganaderas de Córdoba, Toledo, Ávila, Madrid, Cantabria y Girona. Su presencia afecta principalmente al ganado vacuno, aunque también pueden infectarse los equinos.

El investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) José Francisco Ruiz Fons ha explicado que los animales infectados pueden presentar fiebre y diarrea, además de posibles problemas reproductivos, como abortos.

La expansión del virus está relacionada con los movimientos de ganado y con la presencia de insectos transmisores. Entre ellos destacan los jejenes, unos pequeños insectos que pueden ser incluso más diminutos que los mosquitos comunes.

Estos vectores tienen un papel relevante en la circulación del patógeno entre animales y explican la importancia de la vigilancia veterinaria para detectar nuevos focos.

No existe una vacuna contra el virus Shamonda

Una de las principales dificultades para combatir el virus es la ausencia de una vacuna específica. Según Ruiz Fons, actualmente no existe ninguna vacuna contra el Shamonda ni para animales ni para humanos.

«Todas las estrategias que tenemos son preventivas», ha señalado el investigador.

Por ello, la vigilancia de las explotaciones ganaderas, el seguimiento de los animales infectados y las medidas para controlar los insectos transmisores resultan fundamentales para limitar su propagación.

Los expertos también observan factores que podrían favorecer la expansión del virus, como las condiciones climáticas y los desplazamientos de animales entre territorios.

¿Puede transmitirse el virus Shamonda a los humanos?

El primer caso humano identificado en Francia plantea una cuestión que los investigadores todavía deben resolver: cómo se produjo la infección y si existen circunstancias que faciliten el salto del virus desde los animales a las personas.

Ruiz Fons ha advertido de que todavía es pronto para considerar que el Shamonda constituye una zoonosis con capacidad relevante para causar problemas de salud pública.

La detección de un caso humano no demuestra por sí sola que exista transmisión habitual entre animales y personas ni que el virus pueda propagarse entre humanos. Para determinarlo, los científicos necesitan esclarecer las circunstancias de la infección y estudiar si hay otros casos.

Además, el paciente francés presentaba varias enfermedades previas, un factor que debe tenerse en cuenta al valorar la evolución clínica y la posible contribución del virus a su fallecimiento.

Un virus identificado en África que ha llegado a Europa

El virus Shamonda se identificó en África durante la década de 1960 y se había asociado principalmente a infecciones en animales. Su detección en Europa ha reforzado la vigilancia epidemiológica y veterinaria, especialmente en las zonas donde se han encontrado animales positivos.

La prioridad de los investigadores es determinar cómo se produjo el primer caso humano conocido, evaluar si existen más infecciones y comprender mejor las posibles vías de transmisión.

Por ahora, el principal mensaje de los expertos es mantener la vigilancia sin generar alarma. La ausencia de una vacuna obliga a centrar los esfuerzos en la prevención, mientras la investigación científica trata de aclarar qué implica este caso para la salud humana.

Continuar leyendo
OFFICIAL PRESS
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.