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Salud y Bienestar

Un proyecto estudia el impacto del coronavirus en las mujeres embarazadas

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Relajarse no embaraza
EFE/Zayra Mo/Archivo

Valencia, 25 feb (EFE).- El Área de Investigación en Vacunas de la Fundación para el Fomento de la Investigación Sanitaria y Biomédica de la Comunidad Valenciana (Fisabio) es el único centro español que participa en un proyecto que estudia cómo la infección por SARS-CoV-2 impacta en la salud de las mujeres embarazadas y los recién nacidos durante el embarazo y el posparto.

El proyecto, financiado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), cuenta con la colaboración de los servicios de Ginecología y Pediatría del Hospital Universitario Doctor Peset de Valencia, según fuentes de Generalitat Valenciana.

Hasta el momento no se conoce si las mujeres embarazadas experimentan la infección de manera diferente ni tampoco hay evidencias de que puedan transmitir el virus a los bebés.

Por ello, la OMS ha lanzado una convocatoria para analizar si la infección por SARS-CoV-2 en mujeres embarazadas aumenta el riesgo de efectos adversos y estimar el riesgo de transmisión del virus de madre a hijo durante el embarazo, el parto y el posparto (incluyendo el período de lactancia).

Así mismo, como objetivo exploratorio, se estudiará también la transmisión de madre a hijo de anticuerpos contra SARS-CoV-2, en aquellas madres infectadas incluidas en el estudio.

Además, se espera que los resultados del estudio sirvan para desarrollar guías y recomendaciones, tanto para las madres como para los recién nacidos, en el contexto de seguridad durante la pandemia, caracterizando el curso y la progresión de la COVID-19 durante el embarazo.

El proyecto, coordinado por el Área de Investigación en Vacunas de Fisabio, dependiente de la Conselleria de Sanidad de la Generalitat Valenciana, acaba de iniciarse, durará al menos un año, basará su estudio en la selección de 2 participantes control (no expuestas al virus) por cada participante expuesta, y se compararán los resultados durante el embarazo y las 6 primeras semanas de posparto entre los dos grupos.

Se estima que podrían participar entre 20 y 40 embarazadas con diagnóstico positivo por COVID-19 y entre 40 y 80 embarazadas controles.

«Este estudio busca resolver algunas de las cuestiones más importantes sobre la naturaleza de la COVID-19 en embarazadas, entre otras, cuál es el riesgo real que supone para las embarazadas y si es posible la transmisión tanto de virus como de anticuerpos de madre a hijo» han explicado Antonio Carmona y Alejandro Orrico, coordinador e investigador principal del estudio, respectivamente.

La Fundación Fisabio es la única entidad española participante en este estudio, que se realizará simultáneamente en otros centros de Asia, América, África y Europa.

El proyecto utilizará una plataforma ya creada anteriormente para otro estudio de la OMS, del que el Área de Investigación en Vacunas ha formado parte.

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Salud y Bienestar

Un estudio científico desmonta el mito del ayuno intermitente para adelgazar

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ayuno intermitente
Un estudio científico desmonta el mito del ayuno intermitente para adelgazar-FREEPIK

En un contexto global en el que más de 2.500 millones de personas presentan sobrepeso, según datos de la Organización Mundial de la Salud, cualquier método que prometa adelgazar rápido suele convertirse en tendencia. En la última década, uno de los modelos más populares ha sido el ayuno intermitente, un sistema de alimentación que alterna periodos de ingesta con horas prolongadas sin comer, normalmente de 14 o 16 horas al día.

Durante años, distintos estudios sugirieron que esta práctica podía favorecer la pérdida de grasa corporal, reducir la inflamación e incluso disminuir el riesgo de algunas enfermedades. Su popularidad creció todavía más cuando celebridades y deportistas de élite comenzaron a defender sus beneficios. Sin embargo, una revisión científica reciente cuestiona el entusiasmo generado alrededor de este método.

Qué es el ayuno intermitente y por qué se puso de moda

El ayuno intermitente no es una dieta al uso, sino un patrón de alimentación que establece ventanas horarias para comer y otras para ayunar. Entre los modelos más conocidos están el 16:8 (16 horas sin ingerir alimentos y 8 horas de ingesta) o el ayuno en días alternos.

La popularidad de esta práctica aumentó tras la concesión del Premio Nobel de Medicina en 2016 al investigador japonés Yoshinori Ohsumi por sus estudios sobre la autofagia, un proceso celular por el que el organismo recicla componentes dañados cuando hay escasez de nutrientes. Este hallazgo se interpretó por parte de la opinión pública como una validación científica del ayuno intermitente, aunque el premio no estaba directamente relacionado con su uso como método de adelgazamiento.

A partir de ese momento, el ayuno intermitente se consolidó como una de las estrategias más seguidas para perder peso, tanto en redes sociales como en consultas de nutrición.

Una revisión científica pone en duda sus beneficios para adelgazar

Una revisión publicada por la Cochrane Library, una de las organizaciones más reconocidas en el análisis de evidencia médica, ha evaluado de forma exhaustiva la eficacia del ayuno intermitente para perder peso. El estudio revisó 22 ensayos clínicos aleatorizados con un total de 1.995 participantes procedentes de América del Norte, Europa, China, Australia y Sudamérica.

Los investigadores analizaron diferentes modalidades de ayuno intermitente: en días alternos, de forma periódica o con distintas ventanas horarias. El seguimiento de los participantes se prolongó hasta doce meses, con el objetivo de comprobar si esta estrategia resultaba más eficaz que las recomendaciones dietéticas convencionales.

La conclusión principal fue clara: no se observaron diferencias clínicamente relevantes en la pérdida de peso entre quienes practicaban ayuno intermitente y quienes seguían una dieta tradicional con restricción calórica. Es decir, pasar largas horas sin comer no acelera el adelgazamiento ni aporta beneficios adicionales significativos frente a otros métodos.

La clave sigue siendo el déficit calórico

Según los autores de la revisión, el factor determinante para perder peso sigue siendo la reducción total de calorías consumidas. El ayuno intermitente puede ayudar a algunas personas a organizar mejor sus comidas y, por tanto, a ingerir menos calorías, pero no tiene un efecto superior por sí mismo.

Luis Garegnani, autor principal del estudio y miembro del Centro Cochrane Asociado del Hospital Italiano de Buenos Aires, señaló que el ayuno intermitente “no parece funcionar mejor que otros enfoques para adultos con sobrepeso u obesidad que buscan adelgazar”. También añadió que, aunque puede ser una opción válida para ciertas personas, la evidencia actual no respalda el entusiasmo que ha generado en redes sociales.

Un enfoque individualizado para perder peso

Los investigadores destacan que no existe un único método eficaz para todo el mundo. El éxito de cualquier estrategia de adelgazamiento depende de factores como el estilo de vida, la adherencia a largo plazo, el estado de salud o las preferencias personales.

Además, la revisión reconoce que aún se necesitan más estudios en poblaciones diversas, especialmente en países de ingresos bajos y medios, para comprender mejor el impacto del ayuno intermitente en distintos contextos. También se propone investigar su influencia en variables como la satisfacción con la dieta, el control de la diabetes o la evolución de otras enfermedades asociadas al sobrepeso.

¿Tiene sentido seguir el ayuno intermitente?

Aunque la evidencia indica que no es más eficaz que otras dietas para perder peso, el ayuno intermitente puede resultar útil para algunas personas si les ayuda a mantener un patrón alimentario ordenado y sostenible. Sin embargo, los expertos insisten en que no se trata de una solución milagro.

El consenso científico actual apunta a que la pérdida de peso depende, sobre todo, de mantener un déficit calórico sostenido, realizar actividad física y adoptar hábitos saludables a largo plazo. En este escenario, el ayuno intermitente puede ser una herramienta más, pero no la clave definitiva para adelgazar.

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