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Valencia

Las universidades recortan calefacción y luz para afrontar facturas millonarias

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aire acondionado ahorro luz
Una persona regula un aparato de aire acondicionado EFE/Juan Carlos Hidalgo/Archivo
Alicante/Castelló/València, 16 nov (EFE).- La subida de la luz y el gas está poniendo en riesgo la estabilidad económica de algunas universidades, que han reducido las horas de encendido de la calefacción y la luz colocando paneles solares o renovando luminarias para afrontar facturas millonarias.

UNIVERSIDAD DE ALICANTE

En el primer semestre del año se restringió el uso de la calefacción y la climatización hasta prácticamente mediados de junio lo que supuso un ahorro de unos 6.500 euros/día. En el segundo semestre del año se ha desconectado la climatización/calefacción a partir de mediados de octubre y no está previsto su reconexión hasta la segunda semana de diciembre, salvo situaciones extraordinarias de frío intenso.

Se ha iniciado la construcción la primera planta fotovoltaica de autoconsumo de la Universidad de Alicante, que estará finalizada para finales de noviembre y se está preparando la licitación de una gran planta fotovoltaica de autoconsumo de unos 2.5 MW, que se instalará en las cubiertas de los edificios.

Hasta el mes de septiembre el coste de la electricidad ha sido de 5,75 millones de euros -el año pasado en estas fechas el coste había sido de 3 millones de euros-, a pesar que se ha consumido un 11 % menos en todo este periodo.

Con las previsiones de coste de la energía actual, el coste de la electricidad en la Universidad de Alicante en 2022 puede alcanzar los 8 millones de euros. El año 2021 ya alcanzó los 4 millones de euros cuando lo habitual, durante muchos años, ha estado en torno a los 2 millones euros.

UNIVERSIDAD MIGUEL HERNÁNDEZ DE ELCHE (UMH)

La UMH emprendió las primeras medidas de ahorro energético desde 2015 y hasta 2021 consiguió un recorte del 15 por ciento. Con las medidas adicionales desde 2021 a 2022 se ha conseguido un ahorro de otro 7 por ciento adicional en el consumo.

Las medidas son apagar parte del alumbrado nocturno, recortar la refrigeración durante algunas horas y cumplir la normativa que estipula un máximo de 27 grados para refrigeración y de 19 para calefacción (aún no ha sido necesario encenderla), así como incentivar el uso de placas fotovoltaicas.

La factura por el gasto energético habitual entre 2015 y 2019 se elevaba de 2,7 a 2,8 millones de euros al año, cifra que ha subido a 3,7 en 2021 y que se disparará este año 2022 (según las previsiones) a 6 millones y se cree que podría llegar a los 8 millones en 2023.

UNIVERSITAT JAIME I DE CASTELLÓN (UJI)

La Universitat Jaume I aplica desde 2010 una política de eficiencia energética en su campus con el objetivo de racionalizar el consumo en sus edificios, fruto del compromiso con la sostenibilidad y para hacer frente al cambio climático, como la instalación de sondas de presencia o fichadores en todas las aulas para realizar un control de presencia y evitar que las luces estén en marcha todo el día, dejar encendidos solo los viales principales del campus y apagar el 80 % del alumbrado cuando se cierra la UJI por las noches, o cerrar el campus durante tres semanas de agosto. También se han instalado parques solares fotovoltaicos destinados al autoconsumo.

Desde el pasado 17 de octubre se han aplicado nuevas medidas de carácter extraordinario que consisten en apagar las instalaciones de climatización en edificios departamentales, Rectorado y Edificio de Deportes y Servicios Centrales, apagar las instalaciones de climatización, pero mantener la ventilación para renovación del aire, en aularios, cafeterías, laboratorios docentes, salas de estudio y Biblioteca.

El encendido de los sistemas de calefacción se retrasará en la medida de lo posible y cuando este se conecte, se irá aumentando progresivamente el número de horas diarias de funcionamiento.

El gasto eléctrico en la Universitat Jaume I se situaba alrededor de 2 millones de euros hasta 2019, pero ya en 2021 aumentó hasta los 3,1 millones y la previsión es que este año prácticamente se duplique esta cantidad. Para 2023, se ha previsto un gasto de 6,2 millones. En total, la factura energética (luz y gas) prevista para 2023 supondrá un gasto de 7,4 millones, a lo que se debe sumar también el encarecimiento de las contratas de servicios esenciales, como limpieza.

UNIVERSIDAD POLITÈCNICA DE VALÈNCIA (UPV)

La UPV está aplicando en este momento una política de restricción de la climatización (enfriamiento o calentamiento) en todas las instalaciones del campus (salvo excepciones funcionales). Esto significa que la ventilación de los espacios es posible de forma natural o mecánica pero no hay producción de frío o calor. La medida, en vigor desde el 10 de octubre, permite un ahorro diario de más de 38.500kWh. Esta medida se mantendrá vigente todo el tiempo posible. El consumo de la climatización llega a suponer el 70% de la factura eléctrica.

La UPV está tramitando con máxima celeridad la instalación de producción de fotovoltaicas para autoconsumo. El campus de Vera contará con más de 1.200 kWh de producción dentro de 18 meses gracias a las ayudas concedidas provenientes de los fondos europeos Next Generation EU. Igualmente se está proyectando una instalación para el campus de Gandia (el campus de Alcoi ya tiene en funcionamiento placas fotovoltaicas desde hace más de un año).

La UPV alcanzará con toda probabilidad los 15 millones de euros de factura eléctrica en el año 2022, para un consumo que rondará los 40.000kWh. Consumos similares en 2019 equivalían a un importe de 6 millones de euros y en 2021, a 7,5 millones de euros.

UNIVERSITAT DE VALÈNCIA

A lo largo de la última década la Universitat de València ha desarrollado una política orientada a la sostenibilidad medioambiental, la eficiencia y el ahorro energético con medidas como parque fotovoltaico urbano en los tejados y terrazas de sus edificios, uso de centro de cogeneración eléctrica propia a partir de gas (proporciona servicio al Campus de Tarongers), aislamientos y cerramientos eficientes climáticamente y sustitución progresiva de luminarias por sistemas eficientes de bajo consumo.

Desde 2019 el coste del suministro eléctrico prácticamente se ha triplicado. La estimación del coste de suministro eléctrico para 2022 es de 10 millones de euros. Las previsiones de gasto efectivo para 2022 se acercan a los 20 millones de euros, prácticamente el doble del importe presupuestado.

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Buenas noticias

Una donación altruista en València impulsa una cadena nacional de trasplantes de riñón en España

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Trasplante de riñón - GVA

Una donación altruista de riñón realizada en el Hospital Universitario Doctor Peset de València ha permitido activar una cadena nacional de trasplantes cruzados que ha beneficiado a varias personas con enfermedad renal crónica en España.

Tanto el donante como los receptores evolucionan favorablemente, en un caso que vuelve a poner en valor este tipo de donaciones, todavía poco frecuentes pero de enorme impacto en el sistema sanitario.

Qué es la donación altruista y por qué es clave

La donación altruista consiste en que una persona sana decide donar un órgano —en este caso un riñón— sin tener ningún vínculo familiar, afectivo o personal con el receptor.

Se trata de un acto completamente voluntario cuyo único objetivo es ayudar a otras personas.

“Es una de las expresiones más extraordinarias de solidaridad del sistema sanitario español”, explica Amparo Antón, coordinadora de trasplantes del Hospital Doctor Peset.

Además, este tipo de donaciones permite activar lo que se conoce como trasplantes cruzados, multiplicando el número de pacientes beneficiados.

Cómo funciona una cadena de trasplantes cruzados

En este caso, el proceso se desarrolló en varias fases:

  1. Un donante altruista dona su riñón sin conocer al receptor

  2. Ese riñón se traslada a otra comunidad autónoma para una persona compatible

  3. A su vez, otro donante incompatible con su familiar dona su riñón a un tercer paciente

  4. Se genera así una cadena que permite salvar varias vidas

Este sistema resulta especialmente útil cuando existen incompatibilidades entre donantes y receptores dentro de una misma familia.

Un modelo impulsado en España desde 2010

Este tipo de donación está promovido por la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) y se realiza en España desde 2010 bajo estrictos criterios:

  • Éticos

  • Clínicos

  • Legales

El objetivo es garantizar la seguridad del donante y el éxito del trasplante.

Hasta la fecha, en España se han registrado 26 donaciones altruistas, cuatro de ellas en el último año, que han permitido realizar 13 trasplantes de riñón gracias a estas cadenas.

El caso del Hospital Doctor Peset

La donación que ha activado esta cadena partió de un hombre de 52 años, en perfecto estado de salud física y mental, que llevaba tiempo considerando esta posibilidad.

La intervención se realizó siguiendo el mismo procedimiento que en los trasplantes de donante vivo. Tras la extracción, el riñón fue trasladado a otra comunidad autónoma, donde esperaba un receptor compatible.

Posteriormente, otro riñón procedente del hospital receptor se destinó a una tercera persona, completando así la cadena de trasplantes.

Requisitos para ser donante altruista

No cualquier persona puede realizar una donación de este tipo. Entre los requisitos principales se encuentran:

  • Ser mayor de edad

  • Tener plenas facultades mentales

  • Estar en excelente estado de salud

  • No presentar patologías que contraindiquen la cirugía

Además, el proceso incluye una evaluación exhaustiva:

  • Médica

  • Psicológica

  • Social

Todo ello para garantizar que la decisión es libre, consciente y sin ningún tipo de presión externa o compensación económica.

Un proceso largo y con control judicial

El proceso de donación altruista puede prolongarse durante varios meses e incluye un paso clave: una comparecencia judicial.

En ella, el donante reafirma su voluntad de donar el órgano de manera voluntaria.

Tras la intervención, el donante debe someterse a revisiones periódicas para comprobar su estado de salud y asegurar el correcto funcionamiento del único riñón restante.

Un gesto que salva varias vidas

Este caso demuestra el enorme impacto que puede tener una sola decisión solidaria.

La donación altruista no solo permite salvar una vida, sino que puede desencadenar una cadena que beneficie a múltiples pacientes, optimizando los recursos del sistema sanitario.

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