Cultura
GALERÍA| València rememora su Ruta del Bakalao
Publicado
hace 4 añosen
València, 1 mar (OFFICIAL PRESS- EFE).- València rememora su ruta del bakalao y lo hace con un libro sobre su imagen gráfica, una exposición que inaugura este jueves el IVAM y una serie en pleno rodaje buscan explicar las claves y los porqués de la Ruta del Bakalao, un fenómeno de masas que trascendió la música, el diseño y el hedonismo de los años 80 y 90, con València como gran epicentro a través de sus discotecas y sus artistas.
València era un hervidero cultural alrededor de la escena de la noche, un movimiento creativo transgresor que revolucionó el arte, el diseño gráfico y la moda pero acabó invisibilizado por el fenómeno de masas conocido como la «ruta del bakalao».
El «anhelo de libertad» que representó aquel fenómeno se reivindica y dignifica 40 años después con motivo de la capitalidad mundial del diseño de València y para superar el estigma de la ruta del bakalao: un sinfín de discotecas y clubes agrupados en unos pocos kilómetros, algunos junto al mar, donde se veía amanecer con música electrónica y en ocasiones con ayuda extra del alcohol y otras drogas.
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Mañana llega a las librerías la publicación «Ruta Gráfica. El diseño del sonido de València», editada por Barlin Libros, que sirve además de catálogo de la muestra del mismo título que el jueves inaugura el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), con un discurso coherente sobre los inicios, el desarrollo y la conformación del imaginario gráfico nacido en València en esas décadas, que busca reivindicar su notable valía artística y cultural, que trascendió a toda Europa.
La exposición coincide además con el inicio del rodaje de la serie de televisión «La ruta», producida por Atresmedia junto a Caballo Films, una serie coral sobre un grupo de amigos que pasa de la inocencia a la madurez a lo largo de los años más significativos de La Ruta, entre 1981 y 1993.
EL DISEÑO DEL SONIDO
La exposición «Ruta Gráfica. El diseño del sonido de València» reúne el arte gráfico que surgió entorno a la ruta nocturna valenciana, desde cartelería y ‘flyers’ que anunciaban las actuaciones a entradas a los clubes, un ecosistema creativo que involucró a artistas de toda índole, imprentas y a diseñadores de moda, entre ellos Francis Montesinos, Javier Mariscal y a un jovencísimo Paco Roca.
«La parte musical es lo primero que nos viene a la mente si hablamos de ruta del bakalao, sobre todo la segunda parte, la de la industria electrónica, cuando empieza a bajar el nivel musical», señala Alberto Haller, propietario de la editorial Barlin Libros, encargada de la edición del libro y uno de los comisarios de la muestra del IVAM junto al productor audiovisual y dj Moy Santana y el promotor y dj Antonio J.Albertos, autores de la publicación.
«Pero hay una parte que se desconoce que es la de los años 80, la música de guitarreo, la oscura, el post-punk y new wave, y si hablamos de la parte del diseño lo era ya -desconocida- a todos los niveles», relata Haller en una conversación con EFE.
El movimiento se remonta a 1984, cuando abren las salas más importantes de la ciudad y el ‘clubbing’ (ir a discotecas) empieza a coger músculo, todavía como un fenómeno de minorías.
«Es un guiso que se va cocinando a fuego muy lento, un ecosistema creativo muy importante, de minorías avanzadas, gente muy ‘top’ en sus trabajos, en el diseño, el arte y la música, que cristaliza en el año 1992 cuando todas las lupas están puestas en otros lados», manifiesta Haller.
El editor habla del «síndrome de 1992», el año de las olimpiadas de Barcelona, la Expo de Sevilla, el de Madrid como capital europea de la cultura y en el que Valencia, con un movimiento cultural y artístico referente en toda Europa, «se quedó al margen».
Moy Santana y Antonio J.Albertos han conseguido hacer un relato de aquella época a través de entrevistas a 40 de sus protagonistas, entre ellos figuras del cómic en los primeros años 80, la llamada «nueva escuela valenciana», con nombres como Daniel Torres, Sento Llobell, Mariscal o Ramón Marcos.
También hay una parte dedicada a otros creadores que sin ser diseñadores gráficos contribuyeron a hacer carteles con una estética rompedera, «muy espontánea» y «muy loca», como el modisto Francis Montesinos, los trabajos de José Alfonso Morera, el Hortelano, para Spook Factory, o los de Valentín Herraiz, Edu Marín, Nacho Garrido, Gonzalo Mora y los hermanos Mira. También de las imprentas artesanales, como la de Armando Silvestre y Elisa Anaya, o los diseños de Paco Bascuñán y Quique Company para la sala ACTV, una marca que «trascendió a nivel mundial».
Santana y Albertos han recopilado más de 400 carteles, «flyers», folletos y entradas, rebuscando en imprentas, en colecciones particulares, muchos de ellos de autores anónimos que muestran de la «espontaneidad» del fenómeno. Piezas de un puzle que parecen inconexos entre sí pero que juntos y con la perspectiva del tiempo construyen un relato de este momento artístico y ayudan a su dignificación, ahora recuperada.
LA RUTA EN FICCIÓN TELEVISIVA
La publicación de este trabajo coincide además con la grabación de «La Ruta» de Atresmedia, en colaboración con Caballo Films. Esta producción se plantea con una mirada de «nostalgia de un momento de libertad que difícilmente volverá y queríamos ser justos con la escena y arrojar luz sobre ella», señala Nacho Lavilla, productor ejecutivo de Caballo Films.
«Aquí llegaban prácticamente de ‘estraperlo’ los discos de más vanguardia en Europa, en estos kilómetros se concentraban diseñadores que explotaban en fiestas su creatividad a base de desfiles, artistas que elegían las noches para realizar las más originales performance», recuerda Lavilla.
La serie estará protagonizada por Àlex Monner, Claudia Salas, Ricardo Gómez, Elisabet Casanovas y Guillem Barbosa, y contará con más de 4.500 extras.
«Hay muchísimo interés y no sólo entre los nostálgicos, que se acercarán a ver la serie para revivir esos años atrás, sino también los jóvenes de hoy en día que han crecido escuchando hablar de La Ruta», señala Montse García, directora de ficción de Atresmedia TV. Un proyecto «ambicioso», añade, de uno de los periodos «más populares, transgresores y controvertidos de nuestra historia reciente».
Eva Batalla
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La Lonja de la Seda, también conocida como la Lonja de los Mercaderes, es uno de los edificios más emblemáticos de Valencia y un destacado ejemplo del gótico civil en Europa. Este majestuoso edificio, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1996, no solo es famoso por su arquitectura y su importancia histórica en el comercio de la seda, sino también por sus intrigantes gárgolas que han despertado la curiosidad y el misterio durante siglos.
Historia de la Lonja de la Seda
Construida entre 1482 y 1548, la Lonja de la Seda fue diseñada por el arquitecto Pere Compte y otros maestros valencianos. Su construcción coincidió con el auge del comercio de la seda en Valencia, convirtiéndose en un centro de transacciones comerciales y de intercambio cultural. La estructura principal se compone de tres partes: la Sala de Contratación, la Torre y el Pabellón del Consulado del Mar, cada una con su propio propósito y diseño único.
- La Sala de Contratación: También conocida como el Salón Columnario, esta sala es famosa por sus columnas helicoidales que se elevan hasta un techo estrellado, creando un efecto visual impresionante. Aquí es donde los mercaderes realizaban sus transacciones.
- La Torre: Esta parte de la Lonja contiene una capilla y una prisión. La capilla está dedicada a la Inmaculada Concepción, mientras que la prisión era utilizada para retener a los mercaderes que no podían pagar sus deudas.
- El Pabellón del Consulado del Mar: Este fue el lugar donde se reunía el tribunal del Consulado del Mar, encargado de resolver disputas comerciales y marítimas.
Las misteriosas gárgolas
Las gárgolas de la Lonja de la Seda son uno de los aspectos más intrigantes de este edificio. Estas figuras grotescas, talladas en piedra, se encuentran principalmente en la parte exterior y sirven tanto una función decorativa como práctica, actuando como desagües para el agua de lluvia. Sin embargo, lo que realmente capta la atención de los visitantes son las diversas formas y expresiones de estas gárgolas, cada una con su propia historia y significado oculto.
- Simbolismo y Propósito: Las gárgolas no solo tienen una función práctica, sino también simbólica. En la Edad Media, se creía que estas figuras ahuyentaban a los malos espíritus y protegían el edificio. Muchas de las gárgolas de la Lonja representan criaturas fantásticas, animales y figuras humanas en actitudes grotescas o burlonas.
- Historias y Leyendas: Se dice que algunas de las gárgolas fueron inspiradas por personas reales, como castigo eterno por sus acciones. Por ejemplo, una leyenda popular habla de un mercader deshonesto que fue inmortalizado como gárgola para recordar a todos la importancia de la honestidad en los negocios.
- Detalles Intrigantes: Las gárgolas de la Lonja están llenas de detalles curiosos. Algunas representan escenas de la vida cotidiana medieval, mientras que otras muestran seres fantásticos y grotescos que parecen salidos de un sueño. La variedad y la precisión de estas tallas han llevado a muchos a especular sobre el significado y la inspiración detrás de cada una.
Descifrando la pornografía de las gárgolas de la Lonja de Valencia
Cuando pases por la Lonja, mira siempre hacia arriba.
La Lonja, uno de los edificios más majestuosos de Valencia, tiene una cara B. La de la obscenidad, el humor y lo escatológico que representan sus gárgolas de la fachada exterior. Cada una con su significado particular o, incluso, ofreciendo varias lecturas posibles. Para indagar un poco más, hoy nos hemos venido hasta aquí para mirar hacia arriba y descifrar qué es lo que nos quieren decir. Te avisamos que las fotos no tienen desperdicio.
- La mujer que se toca sus genitales: El significado real de estas esculturas permanece desconocido. La tesis más aceptada es que las representaciones tienen como objetivo reflejar los pecados y actitudes mal vistas durante esa época, como la lujuria o el vicio. Es la explicación más próxima a la función de cualquier gárgola: proteger el templo y asustar a los pecadores. Otras versiones optan por una finalidad satírica de cara a los viandantes.

- El hombre que defeca: Unos dicen que está defecando; otros, que está fornicando. La interpretación de esta escultura es polémica y, por desgracia, no existe ningún registro de quién y por qué las hizo. No hay registros y se desconoce si fue idea del arquitecto o producto de la espontaneidad de los trabajadores. Gárgolas similares se pueden ver en la Catedral de València, con una mujer que muestra sus pechos. ¿Será obra de Compte, responsable de trabajos como el de la Catedral o las Torres de Quart?

- ¿Juego sexual a tres?: La siguiente imagen es otra de las más comentadas. Aparentemente, tres personajes desnudos juegan con escobas e intentan introducirlas en el ano de la persona que tienen delante. Una representación con connotación sexual, pero en la que mucha otra gente ve simplemente un juego sin más. Las apelaciones al sexo coinciden con una época en la que Valencia fue el mayor prostíbulo de Europa durante el siglo XV.

- Un ángel introduce su pene en un jarrón: Bastante explícita y divertida es esta imagen de un ángel que introduce su pene en un jarrón. Probablemente se instaló ahí durante el siglo XV, como gran parte de las 28 gárgolas que componen la Lonja. Otras se restauraron y se pusieron en el siglo XIX gracias al trabajo del escultor José Aixa y el arquitecto Antonio Ferrer Gómez.

imágenes: elrincondesele.com
Además de las gárgolas, las paredes y columnas del edificio cuentan muchas otras historias que no necesariamente tienen una connotación sexual. Es el caso del hombre que navega con su barca a la deriva, la madre que sostiene un mono, los ángeles que llevan en volandas el escudo de la ciudad o el barbudo que lucha contra un león.
Otras páginas como El Rincón de Sele o la galería de Flickr de Hanneorla se han encargado de reunir todas las representaciones que los muros de la Lonja esconden. Aunque quedan preguntas y respuestas en el aire que esperamos que un día sean contestadas, seguiremos disfrutando de los secretos y virtudes de un edificio tan interesante.
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