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Psicología

CONSEJOS| Cómo afrontar la vuelta a la rutina tras las vacaciones

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Cómo afrontar la vuelta a la rutina

La Dra. Cristina Bonjoch, pediatra del Hospital Universitario Dexeus, hace algunas recomendaciones para que los padres puedan afrontar mejor la vuelta al cole de los niños después de los meses de vacaciones. Dar ejemplo con positividad: si los niños y niñas ven cómo sus padres afrontan la vuelta a la rutina con optimismo, será más fácil poder transmitirles la importancia de volver a sus responsabilidades escolares.

Cómo afrontar la vuelta a la rutina

  • Dar muestras de alegría de cara al primer día de colegio. Es recomendable, si es posible, visitar el colegio unos días antes y poder explicarle al niño o niña qué actividades hará y también quién lo irá a recoger cuando acabe la jornada escolar. Es aconsejable que los niños se impliquen en la preparación del material escolar y, si se puede, que puedan ver los libros que utilizarán durante el curso escolar.
  • Si durante las semanas de vacaciones no lo han hecho, es recomendable que unos días antes de empezar la rutina, encontréis un rato cada día pararealizar una pequeña tarea escolar como leer, dibujar, hacer números…
  • Para regular los horarios es mejor empezar por las actividades más movidas (ir a la playa, jugar en la piscina…) por la mañana, de forma que por la tarde se realicen juegos o actividades más tranquilas. De este modo se podrá volver a la rutina de ir a dormir más pronto, tal y como ocurrirá durante el horario escolar. Y si avanzáis la hora de ir a la cama, también se podrá adelantar la hora de levantarse por la mañana. Estos cambios de horarios se deben hacer de forma progresiva i así en pocos días conseguiréis que se levanten casi a la misma hora en que lo hacen cuando van a la escuela.
  • Regular los horarios de sueño también permite regular los de las comidas. El primer consejo, muy importante, es dejar de lado los ‘piscolabis’ (snacks, chuces, zumos…) que se toman a cualquier hora durante las vacaciones. Además, si se despiertan más temprano podrán desayunar pronto y sobre las 14 horas, que es la hora en que habitualmente comen durante la época escolar, ya volverán a tener hambre. Como se acostarán más temprano, también cenarán antes de forma que aprovecharemos para empezar el día con un desayuno saludable que incluya los alimentos que son necesarios a primera hora de la mañana: fruta, láctico y carbohidratos saludables (cereales, tostadas…). ¡Los niños y niñas deben tomar un desayuno completo y saludable antes de empezar la jornada escolar!

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Psicología

Señales para identificar si tu hijo sufre bullying

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Claves para identificar si tu hijo sufre bullying

Es uno de los temas más desagradables por eso es fundamental tener las claves para identificar si tu hijo sufre bullying. La Asociación Española para la Prevención del Acoso Escolar (AEPAE) señala que «hay que diferenciar entre conflictos relacionales puntuales y el acoso escolar o bullying».

Un indicador objetivo de que el conflicto entre iguales puede denominarse acoso escolar, es que la vida normal del niño o adolescente se vea perjudicada y alterada por este maltrato reiterado.

Cuando la víctima tiene la expectativa de que el maltrato va a producirse de nuevo, podemos llegar a la conclusión de que este maltrato SÍ es acoso escolar.

AEPAE recoge que según el Informe Cisneros X, solamente el 10% del acoso escolar es físico, produciendo lesiones visibles. El 90% del acoso escolar es psicológico: hostigamiento verbal, intimidaciones, amenazas, coacciones, exclusión social, bloqueo y estigmatización.

Señales para identificar si tu hijo sufre bullying

Si los daños físicos son heridas y hematomas de diversa gravedad, los daños psicológicos pueden ser:

  • estrés postraumático
  • depresión
  • somatización
  • ansiedad
  • ideación suicida
  • cambios en la personalidad
  • disminución de la autoestima y del rendimiento escolar.

Los elementos que intervienen en el acoso escolar son el acosador, la víctima y los observadores. El acosador pretende obtener un rédito, un beneficio de este comportamiento como popularidad, poder, etc…, y no cesa en su cometido si no tiene ninguna sanción.

La víctima sufre a menudo en silencio esta situación. Los observadores pasivos, legitiman el acoso. Algunos pueden participar en el mismo como colaboradores y otros sencillamente observan el proceso sin intervenir.

AEPAE recalca que cualquier niño o adolescente puede ser víctima de acoso escolar. No existe un perfil determinado ni de víctima ni de acosador. El proceso de acoso suele desencadenarse cuando se pone a un niño en el foco de atención del resto del grupo y otro compañero le maltrata física o psicológicamente.

El acoso escolar sigue un proceso sumatorio y crece como una bola de nieve cayendo por la ladera de la montaña: se hace cada vez más grande si no encuentra nada que la detenga. Suele ser muy común que el acoso inicial sea verbal, para desembocar en el acoso físico.

El ciberacoso puede desempeñar el papel de caja de resonancia del acoso que se produce en persona o también ser el punto de partida, mediante la distribución de una grabación ofensiva hacia la víctima. En cualquier caso el ciberacoso amplifica el acoso escolar de manera exponencial. La víctima ya no solo es acosada en el horario escolar, sino las 24 horas del día.

El acoso escolar no es un juego entre escolares, recalcan desde AEPAE. Es algo muy serio que puede marcar a un niño para toda la vida, e incluso inducirle al suicidio.

Ciberacoso: Todo sobre esta nueva modalidad de acoso escolar

El fenómeno del acoso escolar ha traspasado las relaciones sociales cara a cara para trasladarse a Internet y a las redes sociales, bien como herramienta de refuerzo del acoso ocurrido en las aulas o como acoso realizado de forma anónima. El correo personal, Tuenti, Facebook e incluso el teléfono móvil, se han convertido en herramientas de uso cotidiano utilizadas a menudo para insultar, ridiculizar y amenazar a los compañeros. El uso de las tecnologías de la información: smartphones, ordenadores, tablets y otros dispositivos que van apareciendo en nuestro entorno cotidiano, se utilizan cada vez desde edades más tempranas. Hay niños de 8 años que ya tienen su propio teléfono móvil.

Consejos de expertos en seguridad de la información:

  1. No contestes a mensajes que traten de acosarte o hacerte sentir mal: animas al acosador. Bloquea a cualquier remitente que te acose. De esa manera no le será posible volver a hacerlo.
  2. Guarda el mensaje como prueba del acoso: nadie es anónimo en la red ya que toda acción deja huella. Existe ya numerosa jurisprudencia sobre ello.
  3. Cuéntaselo a tus padres o familiares y al centro escolar para que se tomen las medidas pertinentes y denúncialo a la Policía o a la Guardia Civil, si lo crees necesario ya que puede ser constitutivo de delito.
  4. Se cuidadoso con la gestión de la información privada –tanto la tuya propia como la de terceros-. Y no la envíes nunca a desconocidos.
  5. Sé prudente con la utilización de la cámara web (o webcam). Nunca debe estar encendida si no es ante los amigos de confianza. Jamás ante los desconocidos.
  6. No le des tu dirección de correo ni tu teléfono a desconocidos, aunque te la pidan en persona.
  7. En las redes sociales restringe el acceso a tu información personal a tus amigos de confianza –datos personales, fotografías y vídeos deben estar protegidos de terceras personas-. Ten tus claves de acceso a cualquier dispositivo que utilices: teléfonos móviles, correo, perfiles de redes sociales, etc, a buen recaudo, y cámbialas inmediatamente si sospechas que alguien las puede estar utilizando.
  8. Jamás participes en foros y chats sin tomar las precauciones adecuadas. Nunca proporciones información personal por estas vías: ni la dirección de tu domicilio, ni tu teléfono, ni tu dirección de correo ni tus datos personales.
  9. Por último, recuerda que Internet es un canal abierto a todo el mundo y que tú no tienes control sobre ello. Sin embargo, tú si tienes el control sobre tus relaciones personales y sobre quienes quieres que formen parte de ellas.

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