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El precio de llegar a la Corte de Honor

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El precio de llegar a la Corte de Honor

Muchos son los interrogantes que se plantean alrededor del coste que supone llegar a formar parte de la Corte de Honor de la Fallera Mayor de València.

¿Está al alcance de todos los bolsillos? ¿Todo el mundo cuenta con las mismas posibilidades? ¿Realmente es necesario asumir ese coste?

Siempre que se acerca el momento de la elección de las nuevas Cortes y Falleras Mayores se abre el debate. Sobre todo lo que pertenecer a la Corte de Honor de la Fallera Mayor de València conlleva, tanto para las niñas como para las jóvenes.

Está claro que para aquellas que aman la fiesta es un auténtico orgullo y honor llegar a lo más alto pero… ¿A cualquier precio?

El precio de llegar a la Corte de Honor

Todo comienza una vez las candidatas son preseleccionadas en el sector. Les esperan días intensos de pruebas en las que hay que estar perfectas.

Ropa, complementos, peluquería y maquillaje se añaden a la lista de gastos de su día a día, que en el caso de las mayores se une a la necesidad de pedir días u horas libres en el trabajo, cambios de turno… El coste para estar perfectas y ser una de las elegidas.

Durante el periodo de pruebas, las candidatas se someten a infinidad de pruebas. Día a día el jurado les va informando de cómo han de asistir vestidas a dichas pruebas: de cóctel, informales, deportivas, para salir, de valencianas…

Atuendos que las candidatas escogen concienzudamente para sentirse cómodas y seguras y, como no, para llamar la atención del jurado que va a decidir su futuro más inmediato.

Días antes de comenzar las pruebas hay que estar preparadas con todas las posibilidades contempladas en el armario para que ninguna situación les pille desprevenidas.

¿Qué se puede gastar de media una candidata a Fallera Mayor de València?

Hagamos una simulación contando con las diferentes posibilidades y días de asistencia a pruebas:

1 Vestido cóctel: 80€
3 Vestidos o conjuntos de diario: 150€
Zapatos cóctel: 60€
Zapatos salón: 30€
Complementos varios: 150€
8 sesiones de maquillaje: 240€
5 sesiones peluquería particular: 100€
3 sesiones peluquería valenciana: 90€

Tan solo realizando una estimación de lo que las candidatas mayores necesitan para el periodo de pruebas estamos hablando de alrededor de 900€ de media.

En el caso de las niñas este coste se puede ver reducido al no tener que soportar uno de los costes más elevados como lo son las sesiones de maquillaje para cada prueba.

La simulación para las infantiles podría ser la siguiente:

4 vestidos actos: 200€
Zapatos varios: 100€
Complementos varios: 70€
5 sesiones peluquería particular: 100€
3 sesiones peluquería valenciana: 90€

Más de 500€ de gasto extra que asumen los padres que sus niñas estén perfectas ante el jurado, sin contar las horas libres o favores que deben pedir para poder llevar a sus hijas a las pruebas.

¿De verdad son necesarios estos elevados gastos? Todo sin saber si serán una de las 26 afortunadas que escucharán su nombre la noche de la elección final en La Fonteta de San Lluís. En caso de ser las elegidas estos costes se alargan durante todo un año.

Un año repleto de actos, de los que a la mayoría van vestidas de valencianas, con su correspondiente gasto de peluquería y maquillaje, pero muchos otros actos para los que se les requiere una vestimenta especial cuyo coste asumen, obviamente, las representantes.

Viendo los números planteados surge la duda de si todo el mundo puede acceder al cargo y asumir esa carga económica, una carga que para muchas familias es inasumible, de ahí que se nos plantee la pregunta: ¿Puede todo el mundo acceder a formar parte de la Corte de Honor de las Falleras Mayores de València? ¿Es necesario hacer pasar por este coste y desgaste a 146 familias, de las cuales sólo 26 serán las afortunadas?

Las fallas, un mundo en el que todo se mueve por sentimientos, un sentimiento que no todos comprenden, un sentimiento que lleva a muchas familias a hacer esfuerzos económicos por llegar a formar parte de la historia de la fiesta. ¿Debería ser así?

El coste emocional

Y si nos centramos en los sentimientos, llegar a formar parte de la Corte de Honor de la Fallera Mayor de València también tiene un coste emocional. En primer lugar para las candidatas que no han resultado elegidas, el varapalo de no escuchar tu nombre en la Fonteta en muchas ocasiones es difícil de asumir. Sobre todo para las pequeñas, a las que se les hace difícil entender por qué unas sí o otras no. Ya el proceso en sí conlleva un desgaste emocional intenso.

Muchos son los nervios que acumulan las candidatas elegidas en las preselecciones. Nervios que con el paso de los días se traducen en un importante cansancio psicológico y emocional que en el día de la elección estalla, tanto en caso de ser una de las 26 afortunadas como en el caso de tener que salir por la puerta de atrás y pensado que todo el esfuerzo físico, económico y emocional no ha valido la pena. Un coste emocional muy alto en muchas ocasiones y que es muy difícil de asumir llegando en ocasiones a crear traumas o frustraciones en la persona.

Y en segundo lugar, el coste emocional de las elegidas. Ser de la Corte de Honor de las Falleras Mayores de València supone dejar a un lado tu vida durante una año y dedicarte prácticamente en exclusiva a representar a València y las Fallas.

Un año de dedicación

¿Son conscientes de ello las candidatas? Porque formar parte de la la historia de las fallas requiere una dedicación que no todo el mundo conoce a la hora de presentarse. Dedicación por parte de las niñas y las jóvenes y también de sus familias, que durante todo un año se vuelcan en una agenda, en ocasiones demasiado intensa, que no deja lugar a las relaciones personales con los amigos y allegados.

Sí, formar parte de las Cortes de Honor de las Falleras Mayores de València es todo un orgullo, un privilegio y un honor, pero es importante a la hora de presentarse conocer al detalle sus costes, el económico y el emocional. ¿Están todas aquellas que se presentan preparadas para asumirlos?

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Curiosidades del espolín Valencia y fotos de las falleras que han lucido este dibujo

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El espolín Valencia es para muchos la joya más espectacular de los espolines.

Se trata de un diseño antiguo, inspirado en la época de Luis XIV, teóricamente se tejió por primera vez en damasco. Su éxito fue tan grande que se realizó en espolín con fondo adamascado.

Gracias al prestigio y a la riqueza que otorga al traje de valenciana, es uno de los dibujos más escogidos a la hora de confeccionar la indumentaria tradicional.

La complejidad de su elaboración solo permite tejer alrededor de 3 centímetros a la hora, lo que supone unos 22 centímetros al día. Además, a diferencia del resto de telas espolinadas que miden 54 cm de ancho, el Valencia cuenta con 64 centímetros.

¿Qué es un espolín?

El espolín es la pequeña lanzadera con la que se pasan las tramas de los motivos del dibujo para confeccionar el tejido de seda. La tela espolinada adquiere su denominación por este instrumento con el que es elaborada.

Esta herramienta permite utilizar las tramas exclusivamente necesarias, al tratarse de una lanzadera muy pequeña que puede deslizarse fácilmente entre los hilos de urdimbre.

Sin duda, el espolín Valencia es un dibujo fácil de identificar por la disposición de sus motivos florales.

 

 

 

¿Quién ha lucido este precioso espolín?

 

Como curiosidad, la valenciana Pepita Samper desfiló con el espolín Valencia cuando fue proclamada Señorita de España —antecedente del certamen Miss España— en 1929. La tela, que marcó un hito en la indumentaria valenciana, fue elaborada con un fondo en tono amarillo-dorado y se ha conservado perfectamente hasta la actualidad.

Foto: Pepita Samper (Las Provincias)

El espolín “Valencia” de Juana Paula Centeno Roig, en tono fuego: un legado entre madre e hija

 

Otro de los trajes más emblemáticos es el espolín “Valencia”, tejido por los históricos telares de Garín 1820.

Juana Paula lo lució durante la presentación de los proyectos de la Federación de Fallas de la Sección Especial, recuperando un tejido que su madre, Carolina Roig Herrero, ya había estrenado en 1994, cuando fue fallera mayor de la misma comisión.

Este espolín, en tono “Fuego”, simboliza el legado familiar y demuestra cómo estas piezas textiles conservan su brillo y majestuosidad incluso décadas después de haber sido creadas.

Lola Flor, Fallera Mayor de Valencia del año 2000 lució este precioso espolín en tono granate

Fotos Jose Espolín

Cristina Madrero Soria, Fallera Mayor 2022 de la Falla Convento Jerusalén. Confección de  Amparo Fabra Indumentaria

Carmen Soler en su exaltación como Fallera Mayor 2019 de la comisión  Pizarro-Cirilo Amorós.

Paula Ortiz con este Valencia blanco lo estrenó para el 150 aniversario de su comisión, la Falla Dr.Collado y fue confeccionado por Flor de Cotó

Macu Atienza confección de Arturo Torremocha Indumentaria

Arantxa Marqués con su espolín Valencia en fondo azul.  Confección de La Calandria ROBA Tradicional

Esther Bendicho, Fallera Mayor de Convento Jerusalén del año 2023 confeccionado por Amparo Fabra

Teresa Aguirre lució el  espolín Valencia el día de su Exaltación como Fallera Mayor 2019 de la Falla Exposición.

Foto: Teresa Aguirre (Aguas de Marzo)

Sara Soriano i Herrero lució su espectacular Valencia confeccionado por Eugenia Puertes

Mercedes García Pascual lo lució para su exaltación como Fallera Mayor Infantil 2024 de la comisión Joaquín Costa Burriana

Dolo Calvete lució su espolín negro para su proclamación

Carmen Prades, Fallera Mayor de Valencia 2026 para la Cridà

Carmen Prades espolín Crida

Carmen Prades espolín Crida

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