Síguenos

Consumo

España es el país del mundo con más ascensores por habitante

Publicado

en

No es el más poblado, ni el más rico ni siquiera el que ciudades más grandes tiene. Sabido es que la construcción vertical en Europa es una constante, mientras que otras zonas del mundo todavía la construcción horizontal se puede permitir el lujo de estar en la base de la construcción. Lo cierto es que, después del accidente que costó la vida a dos chicos jóvenes en Madrid, han proliferado las noticias relacionados con estos servicios de ascensoría, tan útiles y mayormente seguros en todo el mundo. Uno de esos estudios es el que dice que España es el país con más ascensores por habitante del mundo. Según el estudio, la media en nuestro país es de 19,8 elevadores por cada mil personas, mientras que los que se acercan a estos datos son Italia (14,7) Corea del Sur (12), Hong Kong (10,9), y Francia (8,2). En el puesto más bajo del ranking se encuentra India, con un 0,2. Según el gremio del sector, se calcula que existen alrededor de un millón de elevadores en España.

Como decimos, se liga este estudio al accidente de Madrid. Y en la mayoría de países no hay registros sobre esta circunstancia. Inglaterra, con más de ochocientes (datos de 2005) es el único país que tiene algún tipo de registro sobre esta circunstancia en toda la Unión Europea. También de España hay datos. En 2005 se produjo casi dos centenares de accidentes de ascensor, con 9 víctimas mortales; al año siguiente, la cifra alcanzó casi los cuatrocientos accidentes, pero sin ninguna víctima mortal.

En España, la situación parecer que ha habido una evolución a mejor en estos años. Así, en un estudio publicado por UGT en 2005, se recogía que en ese año se habían producido en nuestro país 181 accidentes de ascensor. Nueve de ellos fueron mortales, y 46 provocaron heridas graves a las personas involucradas. Pero en 2016, según los datos que nos ha facilitado la FEEDA, se produjeron al menos 372. Son más, pero ninguno de ellos fue mortal, y solo cinco tuvieron consideración de graves. La mayoría de accidentes no se produce por cuestiones mecánicas, sino de ‘mal uso’, y las causas más habituales, la ausencia de nivel (el famoso escalón), la velocidad excesiva o el descolgamiento

Según diversos informes, el 40% de los accidentes se suele deber a un mal uso de los elevadores. Y entre las causas más frecuentes, se encuentran la falta de nivel entre la cabina y el suelo al detenerse de forma errónea el ascensor (provocando la existencia de una especie de escalón), la velocidad excesiva, o el descolgamiento.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Consumo

Sanidad y Consumo intensifica los controles en las 165 churrerías de Fallas en València

Publicado

en

Churrerías de Fallas 
Churrerías de Fallas -Archivo/EFE/Ángel Medina G.

El Ayuntamiento de València ha reforzado los controles sanitarios diarios en las churrerías instaladas durante las Fallas, con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y la protección de los consumidores. En total, 165 puestos de churros y buñuelos funcionan en la ciudad entre el 2 y el 19 de marzo, coincidiendo con la celebración de las Fallas de València.

El concejal de Sanidad y Consumo, José Gosálbez, participó junto a inspectores municipales en una demostración práctica de inspección higiénico-sanitaria en una churrería de la ciudad, donde se mostró el procedimiento que se aplica durante la campaña fallera.

Más de 700 inspecciones desde el inicio de las Fallas

Desde el comienzo del dispositivo, el servicio municipal ha realizado más de 700 inspecciones en los puestos de churros y buñuelos instalados en la ciudad.

De los 165 puestos autorizados,

  • 146 corresponden a puestos específicos de Fallas

  • 19 pertenecen a bares que también ofrecen estos productos tradicionales.

Durante estas inspecciones se han llevado a cabo alrededor de 600 análisis del aceite utilizado para la fritura, de los cuales 60 han requerido su sustitución. Además, los técnicos municipales han realizado 40 controles del suministro de agua para verificar su calidad.

Según explicó Gosálbez, los controles se realizan de forma aleatoria y por sorpresa, cualquier día de la semana y a cualquier hora, con el objetivo de comprobar que todos los puestos cumplen las condiciones higiénico-sanitarias exigidas.

Qué revisan los inspectores en las churrerías

Los seis inspectores municipales supervisan distintos aspectos relacionados con la seguridad alimentaria:

  • Manipulación adecuada de alimentos

  • Calidad del aceite mediante medidores de compuestos polares

  • Conexión a la red municipal de agua

  • Presencia de calentador y grifos de accionamiento no manual

  • Uso de toallas de un solo uso

  • Toma de muestras de agua para análisis químico

Según el concejal, “todos los puestos deben cumplir las mismas normas y garantizar las mismas condiciones higiénico-sanitarias. Quien no las cumpla tendrá que desmontar el puesto”.

Control de precios y derechos del consumidor

Además de los controles sanitarios, el área de Consumo también verifica el cumplimiento de la normativa de protección al cliente. Entre las comprobaciones se incluye:

  • Lista de precios visible para el público

  • Disponibilidad de hojas de reclamaciones

  • Entrega de ticket cuando lo solicite el cliente

El objetivo es garantizar transparencia en los precios y seguridad para los consumidores durante las fiestas.

Supervisión de los mercados falleros

A estas inspecciones se suma la supervisión de los 79 mercados falleros instalados en la ciudad desde el 12 de marzo. Cada uno de estos espacios puede albergar hasta diez puestos de alimentación, de los cuales cinco pueden preparar comida en el momento y otros cinco vender alimentos ya elaborados.

Todas estas actuaciones se desarrollan conforme al Bando Fallero, que establece las normas que deben cumplir los puestos de venta durante las fiestas.

“Las Fallas son una celebración abierta al mundo y queremos que también sean un ejemplo de seguridad alimentaria y respeto al consumidor”, concluyó Gosálbez.

Continuar leyendo