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Salud y Bienestar

IVI Gandía abre sus puertas para atender la creciente demanda de pacientes de La Safor

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VALENCIA, 6 DE MARZO DE 2018 – IVI, líder mundial en el tratamiento de la infertilidad, ha puesto en marcha su primera clínica de reproducción asistida en Gandía. Con esta apertura, son ya 31 las clínicas de reproducción asistida con las que IVI cuenta en España, y más de 70 en 13 países diferentes de Europa, América y Asia.

Este nuevo centro nace con la idea de atender la creciente demanda de tratamientos de reproducción asistida por parte de pacientes de La Safor. Tanto es así que, en los últimos años, han sido cerca de 250 las mujeres y parejas procedentes de Gandía que han acudido a IVI Valencia para consultar acerca de su fertilidad. Éste es el motivo principal por el que IVI comienza su andadura en Gandía, para acercar así las técnicas y tratamientos más avanzados a los pacientes, sin necesidad de que éstos tengan que desplazarse para realizar los controles de tratamiento.

“El objetivo de esta nueva apertura no es otro que el de facilitar el acceso a los tratamientos de Reproducción Asistida de mayor calidad y, por tanto, a la maternidad, ya que vemos indispensable cubrir una necesidad tan evidente como ésta, y para ello, durante el primer mes, la primera visita será gratuita. IVI Gandía es un departamento más de la primera clínica del grupo, IVI Valencia, y por tanto, tiene detrás todo su equipamiento, toda su experiencia, todos sus profesionales y su impresionante laboratorio de fecundación in vitro, para dar a cada paciente y cada pareja, las máximas posibilidades de tener un bebé sano. Ahora comenzamos este ilusionante proyecto con el que queremos llenar de vida cientos de hogares y ayudar así a todas aquellas mujeres y parejas que desean ser padres y no pueden lograrlo por medios naturales”, comenta la Dra. Amparo Ruiz, directora de IVI Valencia y ahora también de IVI Gandía.

La demanda de este tipo de tratamientos es cada vez mayor, entre otros motivos por el retraso de la maternidad por razones personales o profesionales. A este respecto, “cabe destacar que la media de edad de las pacientes gandienses es de casi 38 años años, y no olvidemos que el declive de la fertilidad femenina empieza a ser acusado a partir de los 37 años”, explica la Dra. Ruiz.

Además, añade: “Los problemas para engendrar un hijo son cada vez más frecuentes por diferentes motivos. Ayudamos a las parejas y mujeres que lo necesiten, pero también informamos sobre la necesidad de prevenir estos problemas, con técnicas como la preservación de la fertilidad, una opción que permite a las mujeres decidir su mejor momento para ser madres con sus propios óvulos. Concienciar de que el tiempo de la fertilidad es limitado es muy importante”, concluye.

Tecnología punta al servicio de la infertilidad
El Grupo IVI dispone de la tecnología más avanzada para los tratamientos de infertilidad, por lo que cuenta con una de las mejores tasas de embarazo del mundo que alcanza ya el 68% en los casos de donación de ovocitos y el 55% en fecundación in vitro con óvulos propios. Su tecnología puntera, sus constantes investigaciones y sus resultados clínicos sitúan a este grupo como líder en medicina reproductiva.

IVI, más de 25 años creando vida
Desde que IVI abriese su primera clínica en Valencia en 1990, bajo el nombre de Instituto Valenciano de Infertilidad, sus profesionales han conseguido que miles de parejas cumplan su sueño de formar una familia. Tanto es así que más de 160.000 niños han nacido desde entonces, fruto de las técnicas que se realizan en los centros de España y del resto del mundo.

Referente Internacional
A las clínicas IVI acuden pacientes de 100 países diferentes del mundo. El 20% de los tratamientos de reproducción asistida se realizan a pacientes extranjeros que buscan en IVI una medicina reproductiva de calidad.

Cómo solicitar cita para la primera visita:

– Llamar al teléfono gratuito 900 847 300

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Salud y Bienestar

Los expertos alertan: dejar los fármacos como el Ozempic hace que el peso vuelva en menos de dos años

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dejar Ozempic
Detener el uso de semaglutida revierte los efectos beneficiosos que tiene sobre el corazón. / Freepik

Los fármacos contra la obesidad basados en semaglutida se han popularizado en los últimos años por su eficacia para perder peso. Muchos los conocen por sus nombres comerciales, como Ozempic, Wegovy o Rybelsus. Estos medicamentos actúan ralentizando la digestión, aumentando la sensación de saciedad y estimulando la producción de insulina, lo que facilita la pérdida de peso en personas con obesidad.

Sin embargo, interrumpir el tratamiento sin un cambio sostenido en la dieta y el estilo de vida puede tener efectos contraproducentes, según revela un amplio estudio publicado en The British Medical Journal.

Recuperación del peso y empeoramiento de los marcadores cardiacos

El análisis concluye que abandonar estos fármacos revierte gran parte de los beneficios obtenidos, tanto en el control del peso como en los principales marcadores de riesgo cardiovascular, como el colesterol y la presión arterial.

Los investigadores observaron que, tras suspender la medicación, los pacientes recuperaban el peso perdido a un ritmo medio de 0,4 kilos al mes, lo que equivale a casi medio kilo mensual. Además, tanto el peso corporal como los marcadores cardiacos volvían a los niveles previos al tratamiento en menos de dos años.

Uno de los datos más relevantes es que la recuperación del peso era cuatro veces más rápida, independientemente de la cantidad de kilos perdidos durante el uso del fármaco.

Los medicamentos no bastan para el control del peso a largo plazo

“A pesar de su éxito inicial, estos fármacos por sí solos no son suficientes para controlar el peso a largo plazo”, advierten los autores del estudio. El trabajo subraya que el tratamiento farmacológico debe ir acompañado de intervenciones conductuales, como cambios en la alimentación, aumento de la actividad física y apoyo psicológico.

El estudio también compara la evolución de los pacientes que abandonan la medicación con aquellos que siguen programas de control de peso basados en el comportamiento, constatando que estos últimos mantienen mejor los resultados a largo plazo.

La mitad de los pacientes abandona el tratamiento en un año

Para llegar a estas conclusiones, un equipo de investigadores de la Universidad de Oxford analizó registros clínicos, estudios científicos y bases de datos que comparaban medicamentos autorizados para la pérdida de peso con intervenciones no farmacológicas.

En total, se incluyeron 37 estudios publicados hasta febrero de 2025, con la participación de 9.341 personas. La duración media de los tratamientos fue de 39 semanas, mientras que el seguimiento posterior alcanzó una media de 32 semanas.

Uno de los hallazgos más preocupantes es que aproximadamente la mitad de las personas con obesidad abandona este tipo de tratamientos farmacológicos en el plazo de un año, lo que hace fundamental comprender qué ocurre tras su suspensión.

Advertencia sobre el uso a corto plazo de los fármacos adelgazantes

Los autores del estudio lanzan un mensaje claro: utilizar estos medicamentos solo a corto plazo no es una solución eficaz ni sostenible. En sus conclusiones, destacan la necesidad de:

  • Investigar estrategias rentables para el control del peso a largo plazo

  • Reforzar la prevención primaria de la obesidad

  • Integrar los fármacos dentro de programas completos de salud y hábitos

No obstante, también reconocen ciertas limitaciones en su investigación. Solo ocho de los estudios analizados evaluaron específicamente los nuevos fármacos agonistas del receptor GLP-1, el periodo máximo de seguimiento tras suspender el tratamiento fue de 12 meses y pocos trabajos presentaban un bajo riesgo de sesgo.

Un reto sanitario más allá del medicamento

Este estudio refuerza la idea de que la obesidad es una enfermedad crónica y compleja, que requiere un abordaje integral. Aunque los fármacos como la semaglutida suponen un avance importante, los expertos coinciden en que sin cambios estructurales en el estilo de vida, la recuperación del peso es muy probable.

La investigación, publicada en The British Medical Journal en 2025 por Sam West y colaboradores, aporta evidencia sólida para replantear el uso de estos tratamientos y para recordar que la salud cardiovascular y el control del peso dependen de estrategias mantenidas en el tiempo, no solo de soluciones rápidas.

Referencia:

West, Sam et al. Weight regain after cessation of medication for weight management: systematic review and meta-analysis. The British Medical Journal. 2025

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons.

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