Síguenos

Otros Temas

Las grandes compañías de telefonía móvil, las peores valoradas

Publicado

en

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha realizado una ‘encuestade satisfacción a más de 22.000 de sus socios sobre cinco servicios de operadores telefónicos: teléfono fijo, teléfono móvil, internet con fibra, internet con ADSL y televisión de pago.

Las compañías de telecomunicaciones que mejor sabor de boca dejan a sus clientes, según los resultados del sondeo, son las más pequeñas, las menos conocidas o las regionales. Destacan Pepepone como la compañía mejor valorada para elmóvil e Internet con ADSL, Lowi para la fibra y operadores locales como R y Telecom para el teléfono fijo.

El monopolio de la televisión de pago continúa en manos de Netflix. El gigante del streaming le ha dado un buen repaso a las grandes: Movistar, Orange y Vodafone. De las tres, Movistar es la que saca mejores notas en satisfacción de los clientes, según nuestra encuesta, pero comparadas con las de las compañías que lideran las clasificaciones no son para tirar cohetes. Los resultados de Orange y Vodafone son aún peores.

 

¡Media clientela pensando en irse!

El estudio ha demostrado que dos/ tres personas de cada diez, según de qué servicio de telecomunicaciones hablemos, tienen pensado cambiarse de compañía en los próximos 12 meses. La televisión de pago es la que menos infieles de pensamiento tiene en sus filas (21 %) y los servicios de Internet y teléfono fijo los que más (30 % ambos).

A las personas que se proponen cambiar hay que añadir en torno a un 10 % de clientes de fijo, móvil e Internet a los que les gustaría hacerlo pero no pueden, a menudo por no haber acabado los periodos de permanencia de sus contratos (algo especialmente citado por los clientes de Orange y Jazztel).

Pepephone, por el contrario, tiene pocos clientes en riesgo de fuga (un 7 % de móvil y un 11 % de Internet), mientras que a Vodafone, Orange y Jazztel los quiere abandonar casi la mitad de los clientes encuestados.

 

La cobertura: única razón de peso

En lo que respecta al teléfono móvil, los cuatro grandes operadores móviles con redes propias (Movistar, Orange, Vodafone y Yoigo) cubren todo el territorio gracias a las infraestructuras de las que son propietarios, pero hay lugares donde la señal de uno es mejor que la de los otros. Las restantes compañías son operadores móviles virtuales, que alquilan sus redes a los anteriores y funcionan bien allí donde la red que alquilan funciona bien.

En lo que respecta a la fibra óptica, las compañías van desarrollando infraestructuras propias aunque también pueden acordar el uso de redes ajenas. Por lo tanto, OCU recomienda no ilusionarse con cambiar tu conexión domiciliaria de Internet a una compañía muy apreciada sin antes cerciorarte de que cubre tu zona.

 

¿De verdad necesitas teléfono fijo?

Los encuestados han repartido un total 100 puntos entre los diferentes servicios estudiados según la importancia que les conceden. Las cifras medias indican que el móvil es el más importante (38 % de los puntos), seguido de cerca por la conexión a internet en el domicilio (36 %), y de lejos por el teléfono fijo (16 %) y la televisión de pago (11 %). Sin embargo, en España son muy populares los paquetes convergentes que incluyen fijo, móvil, Internet y televisión.

OCU recuerda que si casi no utilizas el fijo, quedarte con el móvil, la conexión a Internet del domicilio y la tele, te permitiría ahorrar un buen dinero y contratar cada cosa por separado entre los operadores más satisfactorios.

 

Televisión, ¿realmente ves lo que pagas?

La televisión de pago es el servicio más irrelevante para el encuestado medio. Si te basta con la oferta televisiva gratuita, OCU recomienda revisar la fórmula que tienes ahora, pues puedes estar pagando un paquete convergente sobredimensionado. Si no te basta, es recomendable investigar qué proveedores contentan mejor sus gustos y descartar aquellos que no sean provechosos para nuestra vida diaria. El sondeo ha demostrado que las compañías que mayor grado de satisfacción dan a sus clientes son las siguientes:

Fuente: OCU

Informa: OCU

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Otros Temas

‘Lookmaxxing’: la conflictiva tendencia de belleza para parecer «más hombre»

Publicado

en

De foros vinculados a la cultura incel a TikTok y X: qué es el lookmaxxing, qué significa ser un “chad” y por qué genera preocupación entre expertos en salud mental.

El término lookmaxxing ha dejado de ser un concepto marginal de internet para convertirse en una tendencia visible en redes sociales como TikTok y X. La palabra combina los términos ingleses look (apariencia) y maximizing (maximizar), y alude a estrategias destinadas a potenciar al máximo el atractivo físico, especialmente masculino.

Medios internacionales como BBC y The Guardian han explicado que el concepto surgió a comienzos de la década de 2010 en foros relacionados con la llamada cultura incel (celibato involuntario). Con el tiempo, el fenómeno se ha extendido a públicos mucho más amplios, especialmente jóvenes interesados en estética, fitness y desarrollo personal.


¿Qué es el lookmaxxing?

En la práctica, el lookmaxxing incluye desde consejos básicos de cuidado personal hasta rutinas mucho más específicas orientadas a proyectar una imagen más masculina.

Entre los contenidos más habituales destacan:

  • Ejercicios faciales como el “mewing”, para marcar la línea de la mandíbula.

  • Corrección de postura para parecer más alto y seguro.

  • Cortes de pelo estratégicos según la forma del rostro.

  • Uso de barba para acentuar rasgos.

  • Rutinas detalladas de cuidado facial (skincare).

  • Elección de gafas y accesorios para equilibrar proporciones.

En estas comunidades también es frecuente el uso del término “chad”, empleado para describir a hombres considerados excepcionalmente atractivos, dominantes o líderes dentro de este ideal estético.


Softmaxxing vs. Hardmaxxing

Dentro del movimiento se distinguen dos corrientes principales:

  • Softmaxxing: cambios reversibles como ejercicio, dieta, estilo, cuidado de la piel o peinado.

  • Hardmaxxing: intervenciones más agresivas, como cirugía estética, tratamientos hormonales o el uso de esteroides.

Esta segunda vertiente es la que más preocupación genera entre profesionales de la salud mental y expertos en imagen corporal.


El debate sobre masculinidad e imagen

El psicólogo Tom Hildebrandt, director de investigación en la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, ha advertido que este tipo de corrientes pueden erosionar el sentido del yo y fomentar la insatisfacción corporal al promover ideales de belleza difíciles o imposibles de alcanzar.

Según diversos especialistas, la presión constante por optimizar la apariencia puede derivar en:

  • Ansiedad social.

  • Distorsión de la autoimagen.

  • Dependencia de validación externa.

  • Conductas de riesgo vinculadas a intervenciones estéticas o consumo de sustancias.


El caso viral de “Androgenic”

El fenómeno volvió al centro del debate tras la viralización de un vídeo protagonizado por el influencer conocido como Androgenic, vinculado a esta corriente estética. En el clip, difundido en X, un hombre le retira el sombrero y el peluquín en plena grabación callejera, generando millones de visualizaciones y reabriendo el debate sobre masculinidad frágil y obsesión por la imagen.

Tras la polémica, el creador aseguró que nunca ocultó su calvicie y que el uso de prótesis capilares formaba parte de su estrategia estética. El episodio evidenció hasta qué punto la construcción de la identidad visual en internet puede convertirse en objeto de escrutinio masivo.


¿Está llegando el lookmaxxing a España?

En España, el lookmaxxing no ha alcanzado el nivel de organización de comunidades especializadas que existe en Estados Unidos o Reino Unido. Sin embargo, clínicas estéticas y expertos en imagen observan cómo parte de esta cultura se ha filtrado en lo que algunos denominan “Cultura del bienestar 2.0”.

Muchos jóvenes adoptan hábitos como:

  • Entrenamiento físico orientado a rasgos “masculinizados”.

  • Rutinas avanzadas de cuidado facial.

  • Interés por tratamientos de masculinización facial.

  • Optimización de estilo y lenguaje corporal.

No obstante, la mayoría lo hace sin adherirse a los postulados más extremos del movimiento original.


Más allá de la estética: una cuestión cultural

El auge del lookmaxxing no solo habla de belleza, sino también de cómo las redes sociales están redefiniendo los estándares de masculinidad. En un entorno digital donde la imagen es moneda de cambio, maximizar el atractivo puede convertirse en una forma de capital social.

La pregunta que plantean psicólogos y sociólogos no es si cuidar la apariencia es positivo —algo ampliamente aceptado—, sino hasta qué punto la obsesión por optimizar cada rasgo físico puede afectar a la autoestima y la salud mental.

En la era de la hiperexposición digital, el espejo ya no está solo en casa: está en la pantalla.

Continuar leyendo