Síguenos

PORTADA OFFICIAL PRESS

Los ‘aparcabicis’ cerrados y a pie de calle llegan a València

Publicado

en

La OCU sitúa a València entre las tres mejores para ir en bici

VALÈNCIA, 25 Abr. – El proyecto ‘Viu la bici’ busca crear la primera red de aparcamientos colectivos, cerrados y a pie de calle de València para bicicletas, y busca financiación en un micromecenazgo para su puesta en marcha y la instalación de los primeros espacios en los barrios del Carmen y el Jardín Botánico.

Según han informado los promotores en un comunicado, este proyecto pretende convertir la ciudad de València en una ciudad ‘bike-friendly’ en la que «se garantice aparcamientos seguros de bicicletas». Ha sido desarrollado por Ana Piérola y Mauro Attardi.

«Pese a que en los últimos años ha aumentado el número de desplazamientos en bici en València, gran parte de la ciudadanía no se siente segura al dejar la bicicleta en plena calle. A esto se le suma que existen muchos pisos, sobre todo en determinados barrios, en los que el ascensor es muy pequeño o no existe, no cuentan con un espacio específico habilitado para las bicis y resulta muy aparatoso subirla a cuestas a casa», ha explicado Piérola.

Esta situación se da especialmente, según los emprendedores, en el centro de València, en concreto, entre Extramurs y Ciutat Vella, el espacio en el que se instalará el primer aparcabicis.

Así, ‘Viu la Bici’ aspira a crear una red de aparcabicis por toda la ciudad, situándolos en bajos, cerrados y a pie de calle, que dispondrán de acceso restringido para aquellos usuarios que hayan decidido alquilar la plaza. Para estos usuarios se ha creado una página web en la que cualquier persona puede registrarse y acceder a su plaza mediante un código.

«Gracias a los aparcabicicletas cubiertos a pie de calle, la gente podrá empezar a circular en bici sin preocuparse. Así mejoramos no sólo nuestra propia salud, sino también la de la propia ciudad», comenta Mauro Attardi, otro de los impulsores de ‘Viu la Bici’.

De hecho, con un mayor uso de la bicicleta y la consolidación de la bici como alternativa real a los desplazamientos en coche, «se reducirían las emisiones contaminantes de CO2 y la contaminación acústica de València», han asegurado.

3.700 EUROS
Ahora, ‘Viu la Bici’ arranca su campaña de crowdfunding que estará activa en lateuaterra durante 39 días. En este periodo, Ana y Mauro esperan conseguir la financiación fijada para que su proyecto salga adelante: 3.700 euros.

El proyecto consiguió alzarse con uno de los premios de la convocatoria nacional ‘Juntas por El Clima’ impulsada por lateuaterra.com, la primera plataforma valenciana de micromecenazgo especializada y dedicada a proyectos que cuiden, respeten y mejoren el medioambiente.

Lateuaterra.com sigue la sistemática de las plataformas de crowdfunding tradicionales de donativos y recompensas. Los promotores de los distintos proyectos envían sus ideas con una descripción y un presupuesto para llevarla a cabo. Un comité técnico valora que el proyecto sea realmente beneficioso para el medio ambiente, cumpla la normativa y no produzca huella de carbono.

El promotor tiene 39 días para dar a conocer su propuesta y alcanzar el objetivo de financiación fijado para desarrollarla. Durante este tiempo, cualquier persona podrá aportar una cuantía al proyecto, por la que recibe una pequeña recompensa. La suma de las aportaciones individuales hace posible que las iniciativas salgan adelante.

Fuente: (EUROPA PRESS)

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

PORTADA OFFICIAL PRESS

El vestido de Cristina Pedroche y el fin de un ciclo que ya no sorprende

Publicado

en

vestido Pedroche Campanadas 2025
El vestido de Cristina Pedroche para las Campanadas 2025

Cristina Pedroche ha vuelto a hacerlo. Y precisamente ahí está el problema. En sus duodécimas Campanadas, la presentadora ha presentado el que ella misma define como su vestido más simbólico, emotivo y definitivo: un diseño construido a partir de retales de sus once looks anteriores, convertido en una gran capa de upcycling con la que asegura cerrar una etapa.

Sin embargo, más allá del relato, el resultado vuelve a confirmar lo que ya es evidente desde hace varias ediciones: el modelo Pedroche está creativamente agotado. Cambia el envoltorio conceptual, se eleva el discurso y se multiplica la simbología, pero el impacto visual vuelve a ser el mismo de siempre: casi desnudez, cuerpo como eje central y mínima estructura textil.

El vestido que lo resume todo… porque no propone nada nuevo

Pedroche se “lo ha puesto todo encima”, literalmente. Fragmentos de vestidos pasados, piezas icónicas recicladas, plumas, cadenas, cristales, esculturas corporales y referencias constantes a su propio archivo estético. Un ejercicio autorreferencial que funciona como resumen de su trayectoria, pero que no aporta una lectura nueva de la moda ni del cuerpo.

El mensaje es claro: no hay ruptura, hay acumulación. No hay evolución, hay repetición sofisticada. El vestido no avanza, se mira a sí mismo.

Del impacto al automatismo

Durante años, el casi desnudo de Cristina Pedroche fue rompedor. Hoy se ha convertido en automatismo. La fórmula es reconocible hasta el extremo: piel protagonista y el vestido como ornamento y una narrativa emocional que intenta elevar lo que visualmente ya no sorprende.

El upcycling presentado como gran novedad no es más que un nuevo argumento para sostener un resultado idéntico: el cuerpo vuelve a ser el centro absoluto, y el diseño queda relegado a acompañarlo.

La causa social de Pedroche, su mejor elección

La causa social elegida por Cristina Pedroche es, probablemente, el mayor acierto de sus Campanadas. Vincular su vestuario a la labor de la Asociación Española Contra el Cáncer aporta profundidad y sentido a un formato que, a nivel estético, muestra claros signos de desgaste.

El respaldo a la AECC introduce un mensaje útil, necesario y transversal, que conecta con una realidad que afecta a miles de familias. Es ahí donde Pedroche acierta de pleno: cuando el foco se desplaza del cuerpo al acompañamiento, la investigación y el apoyo a los pacientes, la elección deja de ser un recurso narrativo y se convierte en un gesto con verdadero impacto.

Josie y la construcción de un universo cerrado

El estilista Josie vuelve a estar al frente de la dirección creativa, ensamblando una auténtica antología de símbolos reconocibles para el espectador. El resultado es coherente, milimétrico y técnicamente complejo, pero también encorsetado en su propio lenguaje.

El vestido habla de memoria, de ritual, de semiótica textil… pero sigue diciendo lo mismo que hace años. La piel continúa siendo el titular.

Cuando el vestido deja de ser moda y se convierte en gesto repetido

El gran problema del diseño de 2025 no es su osadía, sino su falta de sorpresa real. El espectador ya no se pregunta qué llevará Pedroche, sino cuánto mostrará. Y cuando la conversación se reduce a eso, el vestido deja de ser moda para convertirse en gesto reiterado.

Frente a propuestas donde la confección, la silueta o el diseño adquieren protagonismo, el modelo Pedroche insiste en una idea que ya ha dado todo lo que tenía que dar.

El cierre de ciclo que confirma el agotamiento

Pedroche habla de cerrar una etapa. Y quizá tenga razón. Porque este vestido no marca un nuevo comienzo, sino que certifica el final de una fórmula que ha sido explotada hasta el límite.

Doce años después, el casi desnudo ya no es transgresión, es marca registrada. Y cuando la marca se impone al diseño, lo único que queda es repetirse.

El vestido de estas Campanadas no abre camino: pone punto final a un modelo que ya no evoluciona.

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo