Síguenos

Valencia

El año que dimitió Mónica Oltra

Publicado

en

El año que dimitió Mónica Oltra
La exvicepresidenta del Gobierno valenciano y exconsellera de Igualdad y Políticas Inclusivas, Mónica Oltra. EFE/ Manuel Bruque
València, 18 dic (EFE).- El año 2022 ha estado marcado en la política valenciana por la dimisión de Mónica Oltra como vicepresidenta del Consell y diputada autonómica, un paso a un lado que no será tan breve como esperaban en su formación, Compromís, donde ha generado una onda expansiva cuyos efectos aún perduran.

La decisión del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana de imputar a la dirigente y cara más visible de Compromís por el supuesto encubrimiento en su Conselleria de los abusos sexuales a una menor tutelada por parte de su entonces marido desembocó el 21 de junio, tras cinco días de alta tensión, en el anuncio de su dimisión.

CARA ALTA Y DIENTES APRETADOS

Con la «cara bien alta» y «los dientes apretados», la que durante siete años fue la número dos del Gobierno valenciano justificó su marcha en que no iba a dar una «coartada» al PSPV-PSOE para echar a Compromís del Ejecutivo, pese a considerar que con su adiós ganaban «los malos», la extrema derecha, autora de las denuncias de este caso.

La reacción de Compromís, la coalición de partidos de la que forma parte desde su creación, fue arroparla y decir que esperaban que volviera en cuanto se archivara su causa si así lo deseaba. Y por ello introdujeron en su reglamento de primarias la posibilidad de incorporar a las listas electorales a «personalidades» que no hayan concurrido a las primarias que harán en febrero.

TIEMPOS JUDICIALES Y TIEMPOS POLÍTICOS

Sin embargo, los tiempos judiciales se han ido alargando. Oltra declaró finalmente el 19 de septiembre ante el juez de València al que volvió la instrucción tras dejar de ser aforada al dimitir como diputada, y en octubre se amplió la instrucción seis meses más: hasta finales de abril, un mes antes de las elecciones autonómicas de 2023.

El nuevo plazo judicial elimina en la práctica la posibilidad de que la exvicepresidenta vuelva a ser por tercera vez consecutiva la candidata de Compromís a la presidencia de la Generalitat, si bien para cuando se conoció la decisión del juez ya había quien había dado un paso al frente en la carrera electoral.

Así, a pesar de que hasta enero no se formalizarán oficialmente las candidaturas para las primarias de febrero, otra de las caras más conocidas de Compromís, el diputado nacional Joan Baldoví, anunció a finales de septiembre que quiere ser el candidato a la presidencia de la Generalitat en 2023.

Un anuncio que se ha leído en clave interna, pues dentro de la coalición Oltra forma parte de Iniciativa del Poble Valencià y Baldoví pertenece a Més (el antiguo Bloc), el partido mayoritario de Compromís, que podría ahora aprovechar las nuevas circunstancias para reivindicar su peso.

En esta tesitura, está deshojando la margarita sobre si se presentará también como candidata a la presidencia de la Generalitat la persona que sustituyó a Oltra en la vicepresidencia del Consell: la diputada autonómica Aitana Mas, integrante de Iniciativa, partido molesto con el momento elegido por Baldoví para abrir la «batalla electoral».

LA ONDA EXPANSIVA LLEGA AL CONSELL

La onda expansiva generada por la dimisión de Oltra ha llegado además hasta el Gobierno valenciano, donde sin previo aviso la nueva vicepresidenta destituyó a finales de octubre de manera fulminante a la consellera de Transición Ecológica, Mireia Mollà, integrante de su mismo partido y otra histórica de Compromís.

Esta crisis en un Consell que en trece meses ha cambiado a los titulares de ocho de sus doce carteras fue justificada por Aitana Mas en que Mollà actuaba de manera personalista, mientras que la exconsellera -que no acudió al traspaso con su sucesora, Isaura Navarro- alertó de que esto tensiona la coalición y condiciona las posibilidades de un tercer Gobierno valenciano de coalición de izquierdas.

La destitución de Mollà, producida días después de que cuestionara públicamente las trabas en el Consell a la implantación de plantas de energías renovables, ha conllevado asimismo la dimisión dos altos cargos de esa Conselleria y la destitución de un tercero.

LA INSTRUCCIÓN JUDICIAL SIGUE

Por lo que respecta a la instrucción del caso que truncó la ascendente carrera política de Oltra, la declaración de esta en el Juzgado de Instrucción número 15 de València derivó en la imputación de dos altos cargos: su exjefe de gabinete y el exsubsecretario de la Conselleria, pendientes de ser citados a declarar en una causa que tiene ya dieciséis investigados.

En las últimas semanas, el juez ha abierto dos piezas separadas: una para incorporar los correos electrónicos entre los investigados, de forma acotada en el tiempo, y otra para investigar los correos de otros dos altos cargos de la Conselleria de Igualdad.

Oltra se ha mantenido en silencio y apartada de los focos públicos durante cinco meses, tras los que reapareció en un debate sobre derechos sociales donde aseguró que no había perdido la sonrisa en este tiempo y en la presentación de un libro sobre ‘lawfare’, aunque no hizo referencia a esta ‘guerra sucia en los tribunales’ que en su opinión supone la causa que le afecta.

También dio una entrevista al programa ‘Salvados’, en la que explicó que actualmente está cobrando el paro; insistió en que no ha hecho nada «ilícito, ni ilegal ni inmoral»; se descartó como candidata al Congreso en 2023 -se había especulado que sustituyera a Baldoví si para entonces se había resuelto su causa- y aseguró que nunca renunciará a sus ambiciones políticas. Por Loli Benlloch

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Valencia

Ilusión y sacrificio en Alzira: jóvenes acampan días para reservar una VPO y cumplir el sueño de una vivienda propia

Publicado

en

Decenas de jóvenes y familias viven desde hace tres días frente a una inmobiliaria de Alzira, esperando turno para poder optar a una vivienda de protección oficial (VPO) en una promoción que ha generado una enorme expectación en la Comunitat Valenciana. La escena —personas sentadas con sillas, sacos y hamacas al raso para mantener su posición en la cola— refleja la crisis del acceso a la vivienda asequible y la ilusión de quienes buscan estabilidad y futuro.

La promoción, impulsada por una empresa constructora local, incluye 123 viviendas protegidas con precios asequibles que oscilan entre unos 119.000 y 140.000 euros, situándolas muy por debajo de los elevados precios del mercado libre que condenan a muchos a pagos de alquiler elevados sin perspectivas de obtener un hogar propio.

Colas que hablan de esperanza y frustración

Las personas que esperan turno destacan que han venido acompañadas por amigos o familiares, turnándose para descansar o cumplir sus obligaciones, sin perder la posición en la fila que se formó la mañana del pasado sábado. Muchos pagan el alquiler mes a mes —a menudo con pagos que superan los 700 euros— y ven en esta oferta una oportunidad única para construir un proyecto de vida estable con un piso de obra nueva.

El sistema de adjudicación será por orden de llegada, lo que ha motivado que algunos llegaran incluso días antes de que se abra el plazo de inscripción esta mañana, con la esperanza de poder elegir las viviendas más deseadas antes de que se agoten los turnos.

Emoción, expectativa y un problema más amplio

Entre quienes hacen cola no faltan historias humanas que ilustran la falta de alternativas habitacionales: jóvenes que han pasado años en alquiler y parejas que quieren formar una familia sin la incertidumbre de los precios del mercado, o personas mayores que esperan un futuro más seguro para sus hijos. La situación se ha convertido en tema de conversación en la ciudad y en numerosos medios, donde se percibe que esta promoción ha llegado como una luz de esperanza en un contexto donde muchas ofertas públicas similares son escasas o inexistentes desde hace décadas.

Responsables de la inmobiliaria promotora han mostrado su satisfacción por la enorme participación y han señalado que, aunque esperaban asistencia, no imaginaban que tantas personas se animarían a presentar su candidatura con tanta antelación.

¿Qué significa esta escena?

Lo que ocurre en Alzira es un síntoma de la crisis de vivienda asequible que vive España y, en particular, la Comunitat Valenciana, donde los precios de compra y alquiler continúan alejándose de las posibilidades económicas de amplios sectores de la población. La actitud de quienes esperan durante días para tener una oportunidad real de acceder a un hogar propio pone de manifiesto la urgencia social de medidas y políticas que amplíen la oferta de vivienda protegida y faciliten el acceso a la propiedad para jóvenes, familias y hogares con recursos limitados.

 

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo