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4 de cada 5 estudiantes aprueban la «recuperación» de las PAU

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Valencia, 15 jul (EFE).- El 81,28 por ciento del alumnado valenciano que se ha presentado a la convocatoria extraordinaria de Julio de las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU) ha superado los exámenes.

Según un comunicado de la Generalitat, de los 2.174 alumnos examinados de la fase obligatoria, han resultado aptos 1.773 estudiantes, cifra que supone un 16,71 % menos de estudiantes aptos en relación con la convocatoria ordinaria de junio.

Por otro lado, se han presentado solo a la fase voluntaria de las PAU un total de 940 estudiantes, de los cuales 172 estudiantes proceden de ciclos formativos y 768 de bachillerato, por lo que la cifra global de alumnos presentados a la convocatoria extraordinaria de las PAU este año asciende a 3.114 estudiantes.

En cuanto a los porcentajes de aprobados, la UMH es el centro con mayor porcentaje de alumnos aprobados, con un 87,64 % de aptos; seguida de la Universitat de València con un 82,95 % de aptos; y la Universidad de Alicante con un 79.14 % de aptos.

La Universidad Jaume I de Castellón ha tenido un 78.63 % de aptos, y en la Universitat Politècnica de València, el porcentaje ha sido del 78.04 por ciento.

La nota media obtenida por los alumnos que han superado Fase Obligatoria de las PAU en julio ha sido de un 5,187. En el caso de las mujeres la nota media ha sido ligeramente superior a la de los hombres, con un 5,210 frente al 5,162 de los hombres.

Por universidades, la nota media más alta ha sido para la UMH con un 5,494; los estudiantes examinados por la UV han obtenido una media de 5,206; le siguen los estudiantes presentados en la UA con una media de 5,064; un 5.061 los de la UJI, y una media de 5,058 han obtenido los estudiantes examinados en la UPV.

Los datos se pueden consultar en el portal del alumno a través del enlace https://appweb.edu.gva.es/paseu/login.sec, mediante el usuario y la contraseña que se proporciona al alumno al iniciar las pruebas.

Las solicitudes para la revisión de exámenes se presentarán los días 16, 19 y 20 de julio, finalizando el plazo el martes 20 de julio a las 14 horas.

La Comisión Gestora de los Procesos de Acceso y Preescripción publicará la resolución de las revisiones, incluyendo, si es el caso, la tercera revisión, el día 22 de julio.

El 16 de julio se publicará el resultado de la preinscripción a las universidades y el plazo de presentación de reclamaciones será los días 19, 20 y 21 de julio, de manera telemática a través de la web www.preinscipcióón.gva.es, y la resolución de las reclamaciones se publicará el 23 de julio.

Los estudiantes que no hayan obtenido el acceso a la titulación universitaria deseada, y se encuentren en lista de espera, deberán consultar las web de las universidades para seguir confirmando su interés en la titulación deseada.

Así mismo, el alumnado que no obtuviera plaza cuando se resuelva el proceso de inscripción con la asignación inicial o posteriormente en la gestión de las listas de espera que realizan las universidades, deberá consultar sus páginas web o ponerse en contacto con la universidad en septiembre para solicitar las plazas que hayan quedado vacantes.

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‘Lookmaxxing’: la conflictiva tendencia de belleza para parecer «más hombre»

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De foros vinculados a la cultura incel a TikTok y X: qué es el lookmaxxing, qué significa ser un “chad” y por qué genera preocupación entre expertos en salud mental.

El término lookmaxxing ha dejado de ser un concepto marginal de internet para convertirse en una tendencia visible en redes sociales como TikTok y X. La palabra combina los términos ingleses look (apariencia) y maximizing (maximizar), y alude a estrategias destinadas a potenciar al máximo el atractivo físico, especialmente masculino.

Medios internacionales como BBC y The Guardian han explicado que el concepto surgió a comienzos de la década de 2010 en foros relacionados con la llamada cultura incel (celibato involuntario). Con el tiempo, el fenómeno se ha extendido a públicos mucho más amplios, especialmente jóvenes interesados en estética, fitness y desarrollo personal.


¿Qué es el lookmaxxing?

En la práctica, el lookmaxxing incluye desde consejos básicos de cuidado personal hasta rutinas mucho más específicas orientadas a proyectar una imagen más masculina.

Entre los contenidos más habituales destacan:

  • Ejercicios faciales como el “mewing”, para marcar la línea de la mandíbula.

  • Corrección de postura para parecer más alto y seguro.

  • Cortes de pelo estratégicos según la forma del rostro.

  • Uso de barba para acentuar rasgos.

  • Rutinas detalladas de cuidado facial (skincare).

  • Elección de gafas y accesorios para equilibrar proporciones.

En estas comunidades también es frecuente el uso del término “chad”, empleado para describir a hombres considerados excepcionalmente atractivos, dominantes o líderes dentro de este ideal estético.


Softmaxxing vs. Hardmaxxing

Dentro del movimiento se distinguen dos corrientes principales:

  • Softmaxxing: cambios reversibles como ejercicio, dieta, estilo, cuidado de la piel o peinado.

  • Hardmaxxing: intervenciones más agresivas, como cirugía estética, tratamientos hormonales o el uso de esteroides.

Esta segunda vertiente es la que más preocupación genera entre profesionales de la salud mental y expertos en imagen corporal.


El debate sobre masculinidad e imagen

El psicólogo Tom Hildebrandt, director de investigación en la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, ha advertido que este tipo de corrientes pueden erosionar el sentido del yo y fomentar la insatisfacción corporal al promover ideales de belleza difíciles o imposibles de alcanzar.

Según diversos especialistas, la presión constante por optimizar la apariencia puede derivar en:

  • Ansiedad social.

  • Distorsión de la autoimagen.

  • Dependencia de validación externa.

  • Conductas de riesgo vinculadas a intervenciones estéticas o consumo de sustancias.


El caso viral de “Androgenic”

El fenómeno volvió al centro del debate tras la viralización de un vídeo protagonizado por el influencer conocido como Androgenic, vinculado a esta corriente estética. En el clip, difundido en X, un hombre le retira el sombrero y el peluquín en plena grabación callejera, generando millones de visualizaciones y reabriendo el debate sobre masculinidad frágil y obsesión por la imagen.

Tras la polémica, el creador aseguró que nunca ocultó su calvicie y que el uso de prótesis capilares formaba parte de su estrategia estética. El episodio evidenció hasta qué punto la construcción de la identidad visual en internet puede convertirse en objeto de escrutinio masivo.


¿Está llegando el lookmaxxing a España?

En España, el lookmaxxing no ha alcanzado el nivel de organización de comunidades especializadas que existe en Estados Unidos o Reino Unido. Sin embargo, clínicas estéticas y expertos en imagen observan cómo parte de esta cultura se ha filtrado en lo que algunos denominan “Cultura del bienestar 2.0”.

Muchos jóvenes adoptan hábitos como:

  • Entrenamiento físico orientado a rasgos “masculinizados”.

  • Rutinas avanzadas de cuidado facial.

  • Interés por tratamientos de masculinización facial.

  • Optimización de estilo y lenguaje corporal.

No obstante, la mayoría lo hace sin adherirse a los postulados más extremos del movimiento original.


Más allá de la estética: una cuestión cultural

El auge del lookmaxxing no solo habla de belleza, sino también de cómo las redes sociales están redefiniendo los estándares de masculinidad. En un entorno digital donde la imagen es moneda de cambio, maximizar el atractivo puede convertirse en una forma de capital social.

La pregunta que plantean psicólogos y sociólogos no es si cuidar la apariencia es positivo —algo ampliamente aceptado—, sino hasta qué punto la obsesión por optimizar cada rasgo físico puede afectar a la autoestima y la salud mental.

En la era de la hiperexposición digital, el espejo ya no está solo en casa: está en la pantalla.

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