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Cuando AEMET alertó de una grave sequía en España

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Arrancó el año 2023 con un claro aviso de lo que hoy estamos sufriendo. Aemet alertó de una grave sequía en España.
El año 2022 finalizó con un total de 536 litros por metro cuadrado recogidos en el conjunto de España, un 16% por debajo del valor normal, que son 641 litros por metro cuadrado, datos que permiten calificar al año como «muy seco» y el sexto más seco desde 1961, según el informe sobre precipitación en España de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
A pesar de ello, en el mes de diciembre se registraron 118 litros por metro cuadrado, un 43% más de lo normal para este mes, que son 79 litros por metro cuadrado, convirtiéndolo en el último mes del año más lluvioso desde 2010, según ha informado el portavoz de la Aemet, Rubén del Campo.
Con estos datos y a pesar de la ligera mejoría experimentada en diciembre, todas las cuencas de acumulación españolas que son similares a las hidrográficas «aunque no iguales» presentaban sequía meteorológica, excepto las del Júcar y Segura, es decir por la escasez de lluvias al finalizar 2022.

AEMET alerta de una grave sequía en España

España continuaba al finalizar 2022 en sequía meteorológica, e incluso se puede hablar de una «incipiente sequía de larga duración», pues los datos de lluvia acumulada en los tres años previos, es decir 2020, 2021 y 2022 en su conjunto, señalan que la lluvia ha sido lo suficientemente escasa como para hablar de una incipiente sequía de larga duración.

La distribución de las lluvias no fue uniforme, mientras en el oeste de Castilla y León, buena parte de la Comunidad de Madrid y de Castilla-La Mancha, y áreas de Andalucía y Galicia llovió más del doble de lo normal, en el Cantábrico oriental, este de Cataluña y amplias zonas del área mediterránea peninsular y Baleares las precipitaciones en diciembre de 2022 fueron «escasas», no llegando al 75% de lo normal.
Predominó el tipo de circulación atmosférica que favorece las lluvias en el oeste y centro de la Península y dejando un ambiente más seco en el Mediterráneo.

Sexto año más seco de la historia

Se ha catalogado a 2022 como el sexto año más seco de la serie histórica, según Del Campo, quien ha explicado que entre el quinto año que fue 1994 y el séptimo que fue 1990 hay un margen muy estrecho, solo cuatro litros por metro cuadrado de diferencia.
Cuatro de los seis años más secos en España desde el inicio de la serie histórica que empezó en 1961 se han registrado desde 2005, siendo los tres años más secos 2005, 2015 y 2017, seguidos por 1998, 1994 y 2022.
En cuanto a la distribución de las lluvias, siendo 2022 un año muy seco, en buena parte del tercio norte peninsular las precipitaciones no alcanzaron el 75% de su valor normal.
Lo mismo sucedió en puntos del norte de Castilla-La Mancha, este de Cataluña, isla de Mallorca y en puntos aislados del interior de Andalucía, así como en amplias zonas del sur de esta comunidad autónoma.
En el área del Levante fue un año más lluvioso de lo normal, según el portavoz de la Aemet, especialmente en el sur de la Comunidad Valenciana, Región de Murcia y Andalucía oriental, gracias a una primavera «extraordinariamente lluviosa» y a la llegada de depresiones aisladas en niveles altos (DANAS) en otoño.

La reserva de agua, mermada

La falta de precipitación resta humedad al suelo, reduce los caudales de los ríos y merma la reserva de agua, que a día de hoy suma 28.665 hectómetros cúbicos, cifra muy alejada de la media decadal (37.445 hm3), según datos del Ministerio para la Transición Ecológica, que detallan que el agua almacenada en los pantanos es el porcentaje más bajo para esta semana desde 2011, solo superado por 2022.

Por comunidades autónomas, los mayores niveles de agua embalsados están en Galicia (80,1 %) seguida de Asturias (78,9 %), País Vasco (76,1 %), La Rioja (73,9 %), Castilla y León (70 %), La Comunidad de Madrid (68,3 %), Comunidad Foral de NAvarra (64,3), Aragón (58 %), Comunidad Valenciana (57,5 %) y Extremadura (52,3%).

Por debajo del 50 por ciento de agua almacenada se sitúan las comunidades de Cantabria (42,7%), Cataluña (42,4 %) Castilla-La Mancha (40 %), mientras que en los últimos puestos, y con menos del 30 por ciento de agua embalsada, se sitúan Andalucía (29,5 %) y la Región de Murcia (27,7 %).

Como dato curioso cabe señalar que, por provincias, Almería (12,9 %) Barcelona (14,2 %) y Córdoba (19,2 %) son las que en la actualidad menos agua embalsada tienen.

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Lo que se sabe del choque de trenes en Adamuz: 20 segundos entre el descarrilamiento del Iryo y el choque con el Alvia

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Los investigadores descartan error humano y exceso de velocidad mientras analizan posibles fallos en el material rodante o en la infraestructura ferroviaria

La investigación sobre el accidente de tren de alta velocidad en Adamuz (Córdoba), ocurrido el domingo 18 de enero y que ha causado 39 muertos y decenas de heridos, avanza con nuevos datos clave. Según ha confirmado Renfe, transcurrieron apenas 20 segundos desde que el tren Iryo descarriló hasta que el Alvia que circulaba en sentido contrario lo embistió, un margen insuficiente para que actuaran los sistemas automáticos de seguridad.

El presidente de Renfe, Álvaro Fernández de Heredia, ha explicado que el Iryo invadió la vía contraria tras el descarrilamiento por causas aún desconocidas, provocando el choque frontal con el Alvia que viajaba en dirección Sevilla. En ese breve intervalo de tiempo, ni el maquinista ni los sistemas de detección de vía ocupada pudieron reaccionar, lo que refuerza la hipótesis de un fallo súbito e imprevisible.

Descartado el exceso de velocidad y el fallo humano

Renfe ha descartado de forma explícita que el accidente se produjera por exceso de velocidad. Ambos trenes circulaban por debajo del límite permitido en ese tramo, situado en torno a los 300 km/h. El Alvia lo hacía a unos 200–205 km/h, una velocidad reglamentaria.

“El accidente no puede atribuirse a un error humano”, ha subrayado Fernández de Heredia, quien ha apuntado directamente a un problema del material del tren Iryo o de la infraestructura ferroviaria como posibles causas principales del siniestro.

El tren Iryo había pasado revisión tres días antes

El tren descarrilado, un ETR 1000 Frecciarossa de Hitachi, había sido sometido a su última revisión técnica el 15 de enero de 2026, apenas tres días antes del accidente, en los talleres de Santa Catalina (Madrid). Este dato reduce la probabilidad de un fallo de mantenimiento reciente y centra la investigación en defectos estructurales, mecánicos o de la vía.

El convoy, fabricado en 2022, transportaba a 289 pasajeros, además de cuatro tripulantes y el maquinista.

Antecedentes de problemas en el tramo de Adamuz

El tramo donde se produjo el accidente, una recta renovada en mayo de 2025, ya había registrado incidencias previas. En junio del pasado año, Adif reconoció problemas relacionados con altas temperaturas y vibraciones, que afectaron temporalmente a la circulación ferroviaria en la zona.

Estos antecedentes refuerzan la línea de investigación sobre posibles deformaciones de la vía, fatiga de materiales o fallos estructurales, a pesar de que el corredor había recibido inversiones cercanas a los 700 millones de euros.

Sin tiempo para que actuaran los sistemas de seguridad

Uno de los aspectos más relevantes de la investigación es que no hubo margen para la activación de los sistemas automáticos de protección, como los que detectan una vía ocupada y ordenan la frenada de emergencia. La invasión repentina de la vía contraria hizo imposible evitar el impacto.

El maquinista del Alvia, que falleció en el accidente, no tuvo posibilidad de reaccionar ante una situación que se produjo en cuestión de segundos.

Investigación técnica y judicial en marcha

El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha calificado el siniestro como un accidente “raro y difícil de explicar”. La investigación técnica está siendo llevada a cabo por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), con la colaboración de Renfe, Adif e Iryo.

En paralelo, el juzgado de instrucción de Montoro (Córdoba) se encargará de determinar posibles responsabilidades penales, mientras continúa el análisis de datos de cajas negras, estado del material rodante y condiciones exactas de la infraestructura.

 

VÍDEO GUARDIA CIVIL| Qué pudo provocar el choque de trenes en Adamuz

Al menos 39 muertos y decenas de heridos tras el descarrilamiento de dos trenes en Adamuz (Córdoba)

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