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Análisis Pang Adventures para PS4

Los hermanos Pang vuelven a las andadas en una nueva aventura para PlayStation 4.

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Para todos los que hemos vivido el auge de los videojuegos y nos gastábamos la paga de la semana en los recreativos, locales jurásicos donde se podía jugar a las máquinas recreativas, una de las máquinas a las que más monedas le dábamos de comer era Super Pang. La cabina creada por Mitchell Corporation y distribuida por Capcom, nos presentaba a dos protagonistas, los intrépidos y osados hermanos Pang. Armados con un rifle de arpones cada uno, los hermanos debían destruir las bolas de colores que aparecían en la pantalla con ayuda, en ocasiones, de algunos power ups que solían estar escondidos en cualquier rincón del escenario. Ahora, unos años más tarde (bastantes), DotEmu y Pastagames se han encargado de traer de vuelta a la vida a los hermanos Pang en un nuevo videojuego que recoge algunas características que ha ido apareciendo a lo largo de los cuatro títulos que conforman la saga.

Pang Adventures o cómo tirar de nostalgia

Pang

La aventura comienza cuando unos alienígenas llegan a la tierra con muy mala baba con un plan bajo sus brazos (sí, tienen brazos), intentar extinguirnos mediante una plaga de pelotas de colores distribuidas estrategicamentes por algunas de las capitales de mayor importancia de nuestro mundo. La única esperanza para la especie humana reside en dos hermanos, los Pang. Así pues comienza nuestro periplo a lo largo de más de cien fases en donde Pastagames se las ha ingeniado para renovar la jugabilidad de los clásicos añadiendo múltiples mejoras a esta nueva edición.

Lo primero que vamos a comprobar en Pang Adventures es que volvemos a tener varios modos de juego, en concreto tres. El que desarrolla la historia será el único al que podremos jugar nada más encender el juego, puesto que los dos restantes, Pánico y Puntos se desbloquearán cuando hayamos completado ciertos requisitos. El modo Tour Mundial es con el que empezamos y será aquél en el que los hermanos Pang pongan fin a la invasión extraterrestre a base de disparos a lo largo y ancho del globo terráqueo. Al igual que en otras entregas de la saga, visitaremos distintos lugares del mundo con la adición esta vez de un jefe de final de fase que debemos derrotar si queremos desembarcar en un nuevo país y limpiar la amenaza del mismo. Esto, como véis, es la primera novedad con la que nos toparemos a lo largo de nuestra aventura. La pega es que siempre veremos el mismo jefe una y otra vez con la única diferencia de que tendrá más partes del cuerpo al que dispararle y las bolas que escupa. Eso sí, el jefe final del juego es totalmente distinto.

Para darle un poco de vidilla y frescura a Pang Adventures, Pastagames ha añadido otras novedades al juego que aportan situaciones estratégicas nunca antes vistas en la franquicia. Por ejemplo están las bolas rayo, escopetas, lanzallamas, nubes o bolas explosivas entre otras características. Las primeras dejan caer un rayo mortal una vez explotadas mientras que las explosivas pueden dañar a las bolas contiguas al instante o tras pasar cierto número de segundos. Las escopetas permiten anular las nuevas características de estas bolas (salvo las explosivas) mientras que los lanzallamas son el arma perfecta para situaciones con muchas pelotas en pantalla. Las nubes son un añadido bastante mosqueante, jugablemente hablando, ya que al explotarlas inundan la pantalla con nubarrones grises que no dejan ver por donde pasan nuestros redondos enemigos.

Pang

Además de este tipo de novedades jugables, hay que añadirle un ajustado límite de tiempo para completar la fase que en más de una ocasión se nos acabará sin darnos cuenta, algo que ejercerá presión sobre nosotros o… tocará empezar de nuevo. Sin embargo no hay mucho que lamentar ya que en esta ocasión dispondremos de vidas ilimitadas para el modo Tour Mundial además de la posibilidad de guardar partida cada vez que superemos una fase. Fases que, por cierto, se han dotado de más interacción con respecto a otras entregas. Por ejemplo ahora hay pantallas que reducirán su espacio, por lo que entre el escaso tiempo que disponemos para limpiar la fase de bolas y que el espacio se va reduciendo con el tiempo, la tensión está garantizada. También hay propulsores, ascensores, plataformas que se mueven o tótems que proteger.

El segundo modo de juego, el modo Pánico, nos abofetea con la nostalgia para volver a revivir este clásico modo introducido en Super Pang y que los mismos desarrolladores originales lo clasificaron para jugadores profesionales. Y razón no les falta. En este modo de juego debemos de superar 99 fases sin descanso alguno con tan solo tres vidas en nuestro haber. Gracias a la puntuación que consigamos es posible rascar alguna más con la ayuda de los combos que hagamos con las bolas que explotamos. Esta nueva característica se aplica a cualquier modalidad de Pang Adventures y se resume en explotar tantas bolas como sean posibles sin errar el tiro, lo que hará que cada explosión otorgue más puntos a nuestro marcador. Esta propiedad vendrá de miedo para el modo Puntos, donde debemos de superar todas las fases del Tour Mundial con tan solo tres vidas sin posibilidad de conseguir alguna más. Por supuesto, el videojuego tiene marcadores online para poder medir nuestras proezas con gente de todo el mundo o con la puntuación de nuestros amigos.

Técnicamente justito

En el aspecto gráfico da la sensación de que Pastagames ha querido esforzarse poco con Pang Adventures. Y no lo decimos porque esté mal resuelto, si no porque se nota que han querido poner más énfasis en el aspecto jugable que en dotar al título de grandes gráficos. De hecho Pang Adventures está disponible incluso hasta en dispositivos móviles, por lo que os podéis hacer una idea de lo que os vais a encontrar. La mayoría de los escenarios se nos antojan algo vacíos artísticamente hablando, la ejecución del título da la sensación de parecer un juego de flash y las animaciones de los hermanos son escasas, aunque emulan a las que vimos en anteriores capítulos de la franquicia. La música tampoco es que pase a los anales de la historia, algo que sí consiguió sus antecesores y los efectos sonoros son justitos sin más.

pang

Aunque todo esto que os digo pueda parecer un aspecto negativo, en realidad no lo es. Por el bajo precio que tiene Pang Adventures y lo que pretende, es más que suficiente. Sin embargo hay cosas que no me han gustado como son las dos enormes franjas laterales habilitadas para informar a los dos jugadores, que las bolas sean más grandes que las originales o que no incluya un modo online para jugar en cooperativo con algún amigo. Es posible jugar de esta forma, pero solo en local. Sin embargo los usuarios de PlayStation 4 tienen una opción llamada SharePlay que posibilita iniciar sesión en la consola de un amigo a distancia y así poder jugar a dobles al título.

Conclusión

Por los escasos diez euros que cuesta Pang Adventures la opción de compra es más que recomendable, sobre todo si disfrutaste con los originales en los salones recreativos. Completar el Tour Mundial es posible en tan solo una o dos tardes pero otra cosa totalmente distinta son los demás modos de juego. El añadido de poder jugar con un amigo en la misma habitación es algo que se echa en falta en la actualidad y un plus con el que nos ha bendecido DotEmu y Pastagames. El juego cumple lo que se espera de él y los nuevos objetos y mecánicas jugables dan un soplo de aire fresco en esta trillada -pero querida- franquicia. Da la sensación de que podían haber hecho más -quizás un modo retro con gráficos a la antigua usanza- pero es el juego perfecto para una tarde/noche con los amigos mientras comentáis batallitas de esas extintas salas de juego que solíamos habitar por aquellos entonces.

Hemos hecho este análisis gracias a una copia de prensa que nos ha facilitado DotEmu. 

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Día de acción de gracias: historia y curiosidades detrás de una de las celebraciones más arraigadas de Estados Unidos

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Cada cuarto jueves de noviembre, Estados Unidos celebra Acción de Gracias (Thanksgiving), una de las festividades más importantes y emocionantes del país. Considerada por muchos más relevante que la propia Navidad, esta cita reúne a millones de personas en torno a un mismo propósito: agradecer, compartir y reencontrarse con la familia. Tanto es así, que es la semana con más desplazamientos del año en todo el territorio estadounidense.

Aunque hoy la imagen de esta jornada se asocia al pavo asado, las largas sobremesas, el fútbol americano y el desfile de Macy’s, Acción de Gracias tiene una historia fascinante que se remonta al siglo XVII, además de múltiples tradiciones modernas que no todo el mundo conoce.

A continuación, repasamos sus orígenes, el porqué del menú y cinco curiosidades sorprendentes sobre esta centenaria celebración.


🌽 Origen y evolución de una tradición de gratitud y unión

El origen más extendido sitúa la primera celebración de Acción de Gracias en 1621, cuando los colonos ingleses de Plymouth (Massachusetts) y los nativos Wampanoag festejaron la primera cosecha exitosa tras un invierno devastador. Aquella reunión, que duró tres días, incluyó pavo, calabaza y frutas secas, aunque también había maíz, venado y marisco.

Sin embargo, existen otros precedentes:

  • El primer servicio de Acción de Gracias europeo documentado en Norteamérica se celebró en 1578 en Terranova.

  • Es muy probable que los españoles realizaran ceremonias de agradecimiento incluso antes en Florida.

  • Mucho antes de la llegada europea, los pueblos indígenas celebraban rituales para asegurar buenas cosechas, como la Danza del Maíz Verde de los cherokee.

A lo largo de los siglos, las celebraciones locales fueron dando paso a una festividad nacional. Tras una propuesta de 1789 para dar gracias por la Constitución, George Washington estableció una primera fecha. Más tarde, la incansable editora Sarah Josepha Hale promovió durante décadas la unificación del festivo, hasta que en 1863 Abraham Lincoln declaró Acción de Gracias como celebración nacional el último jueves de noviembre.
El Congreso fijó definitivamente la fecha en 1941, tal y como se celebra hoy.


Por qué se come pavo en Acción de Gracias

El pavo no se convirtió en protagonista por tradición simbólica, sino por practicidad. Para los primeros colonos, el pavo salvaje:

  • era abundante en la región,

  • tenía un gran tamaño, ideal para alimentar a grupos numerosos,

  • no aportaba otros recursos como huevos o leche, por lo que sacrificarlo no afectaba a la economía doméstica.

Con el tiempo, la preparación del pavo se convirtió en un símbolo de abundancia y unión familiar, hasta convertirse en el plato más icónico del día.

Además, cada año el presidente de Estados Unidos indulta un pavo en una ceremonia televisada. Aunque la tradición se formalizó en 1989, surgió de forma espontánea cuando George H. W. Bush, ante el nerviosismo del ave, bromeó con que no terminaría en la mesa de nadie. Desde entonces, los pavos indultados viven en granjas y parques agrícolas convertidos en auténticas “celebridades”.


5 curiosidades sobre Acción de Gracias que no todo el mundo conoce

1. El primer banquete duró tres días y tenía un menú muy diferente

En 1621, colonos y nativos celebraron durante tres días un banquete de agradecimiento. Aunque se suele relacionar esta fecha con el pavo, el menú incluía venado, pescado, marisco, maíz, calabaza y frutas secas, más cercano a un festín de supervivencia que al típico menú actual.


2. Thanksgiving era originalmente un día de oración y ayuno

Mucho antes del banquete familiar, Acción de Gracias era una jornada de reflexión religiosa entre los colonos ingleses. Se trataba de un día para ayunar, rezar y agradecer cosechas o pedir protección. Con el tiempo, el ayuno se convirtió en abundancia y la fiesta tomó un carácter más comunitario y festivo.


3. Solo dos presidentes cambiaron la fecha oficial

Aunque hoy es inmovible, en 1939 y 1940 Franklin D. Roosevelt adelantó la celebración al tercer jueves de noviembre. ¿El motivo? Dar más días de compras a los comerciantes en plena Gran Depresión. La polémica fue tal que en 1941 se fijó definitivamente la fecha actual.


4. El National Day of Mourning: otra cara de la celebración

Desde 1970, algunas comunidades indígenas celebran, en paralelo, el National Day of Mourning (Día Nacional de Luto). En vez de dar gracias, denuncian que la llegada de los colonos supuso violencia, epidemias, desplazamientos y pérdida de tierras para los pueblos nativos.


5. Macy’s, fútbol americano y “turkey trots”: las tradiciones modernas

Thanksgiving no sería lo mismo sin:

  • El desfile de Macy’s, que desde 1924 llena Nueva York de carrozas, globos gigantes y bandas musicales, marcando el inicio de la Navidad.

  • El fútbol americano, tradición desde 1934, con los Detroit Lions y los Dallas Cowboys como protagonistas.

  • Las “turkey trots”, carreras populares que se celebran por la mañana en cientos de ciudades para “ganarse la cena”. La más antigua data de 1896 en Buffalo.


Una fiesta que combina historia, cultura y tradición

Acción de Gracias es mucho más que una gran comida: es una reunión nacional que mezcla historia, familia, memoria y agradecimiento. Cuatro siglos después de aquel primer banquete, sigue siendo una de las celebraciones más queridas y arraigadas de Estados Unidos.

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