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Así son las fiestas ilegales de lujo en pandemia
Publicado
hace 5 añosen
Borja Méndez
Madrid, 8 ene (EFE).- Dejar el móvil apagado en la entrada de la casa, permanecer en ella hasta las seis de la madrugada y no contárselo a nadie. Y menos a la Policía. Son las condiciones para asistir a las fiestas ilegales que en plena pandemia se han seguido celebrando en urbanizaciones de lujo, chalés y fincas de Madrid.
A ellas asisten personajes famosos de la televisión o reconocidos futbolistas, entre otros invitados, que, según parece, no temen al coronavirus y que adoptan grandes medidas de seguridad para evitar la «visita» de la Policía o de la Guardia Civil.
Alicia -nombre ficticio porque prefiere no dar el real-, asiste cada fin de semana a este tipo de veladas gracias a su contacto con relaciones públicas de la noche madrileña.
Debido al cierre del ocio nocturno por la covid-19, muchos de estos jóvenes, y no tan jóvenes, se han quedado sin trabajo, pero mantienen su cartera de clientes, conseguida en los reservados de las discotecas más conocidas de la capital.
Por un precio que oscila entre los 6.000 y los 10.000 euros, organizan este tipo de fiestas exclusivas a gusto de los propietarios de las viviendas que las acogen, que no tienen que preocuparse ni de las bebidas ni del catering, porque el relaciones públicas de turno lo tiene todo controlado.
Alicia, de 22 años, fue una de las invitadas a una fiesta de Nochevieja en la urbanización de Las Lomas (Boadilla del Monte), en la casa de un conocido futbolista.
UN SELFIE PARA ENTRAR EN LA FIESTA
Como relata a Efe, para entrar no solo valía con sus DNI y otros datos personales, ya que previamente tuvieron que mandar una foto de su cara para ser reconocida en la entrada por los vigilantes de seguridad. Ni ella ni sus amigas tuvieron que pagar por asistir ni por la barra libre y el catering de la comida.
Junto a un centenar de personas celebraron la entrada del año sin guardar la distancia de seguridad.
Antes de entrar, tuvieron que dejar el móvil apagado en la entrada, para evitar que se hicieran fotos o vídeos, y no pudieron marcharse hasta las seis de la mañana, cuando finalizaba el toque de queda.
No es la única fiesta exclusiva a la que han asistido en los últimos meses estas jóvenes a pesar de las restricciones por el coronavirus.
En otros eventos, incluso de más lujo, tuvieron que pagar 100 euros por asistir y solo media hora antes del evento, supieron la ubicación de la fiesta. «Es como una tela de araña pero solo nos avisan a círculos de confianza», dice Alicia a Efe.
Nunca han sido propuestas para sanción por las fuerzas de seguridad, que no han sido requeridas para acudir a esas casas, ubicadas algunas en complejos de lujo de la periferia de Madrid o aisladas.
Y es que sin un requerimiento judicial o sin el beneplácito de los propietarios, los agentes no pueden entrar en estas viviendas y su labor se limita, si las localizan, a quedarse fuera e identificar a las personas que salen de la casa.
LOS VECINOS, PIEZA FUNDAMENTAL
Muy pocas fiestas son localizadas por las fuerzas de seguridad que, en muchas ocasiones, tienen que actuar «a ciegas» solo con la ayuda de las denuncias de los vecinos, según subrayan a Efe fuentes policiales.
El alto volumen de la música o el intenso trasiego de personas y vehículos son las «pistas» que ofrecen los vecinos a los agentes para que acudan a estos avisos.
Para Policía y Guardia Civil, la colaboración ciudadana es «fundamental», ya que las redes sociales guardan «silencio». «Antes la gente era menos reticente a publicar sus ‘escapadas’. Ahora nos encontramos con mucha más cautela», aseguran las fuentes.
No se trata de pedir a los ciudadanos que sean «chivatos», pero sí que actúen de forma responsable. Igual que se denuncia un robo o una agresión, estos hechos también porque ponen en peligro al conjunto de la sociedad, insisten.
FAMOSAS FIESTAS LOCALIZADAS
Precisamente, fue esta circunstancia la que desveló el pasado mes de octubre la famosa fiesta de un príncipe africano en un chalet de Aravaca. No fue la primera ni la última que ha celebrado este hombre durante la pandemia.
Largas colas para entrar a la casa de madrugada, mucha afluencia de vehículos en las inmediaciones y la música alta obligaron a los vecinos a llamar al 091.
En este evento la Policía Nacional propuso para sanción a 200 personas, entre ellas al jugador de la NBA Willy Hernangómez.
Hernangómez no era la única persona conocida de una fiesta a la que acudieron famosos televisivos, jugadores de fútbol y actores. La lista completa de identificados no ha sido desvelada por las autoridades.
También el aviso de los vecinos fue clave para detectar una fiesta de Nochevieja en la Urbanización de Villafranca del Castillo, en concreto en una casa propiedad de la colaboradora de televisión Leticia Sabater.
El hombre que alquiló la propiedad a Sabater cobraba 300 euros por asistir al evento, un precio que daba derecho únicamente a una botella de alcohol.
La Policía Municipal de Villanueva de la Cañada, término municipal donde se desarrollaba la fiesta, tuvo que acudir hasta en tres ocasiones al inmueble y finalmente identificó a 23 personas.
Aún no se sabe si Sabater presentará una denuncia contra este hombre por organizar el evento y por daños a la propiedad, ya que la casa quedó «destrozada», según las fuentes.
Las autoridades han advertido en numerosas ocasiones de que la mera asistencia a estos eventos conlleva una sanción de 600 euros, mientras que los responsables de los mismos se enfrentan a multas que pueden oscilar entre los 3.000 y los 15.000 euros.
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Día de acción de gracias: historia y curiosidades detrás de una de las celebraciones más arraigadas de Estados Unidos
Publicado
hace 2 díasen
27 noviembre, 2025
Cada cuarto jueves de noviembre, Estados Unidos celebra Acción de Gracias (Thanksgiving), una de las festividades más importantes y emocionantes del país. Considerada por muchos más relevante que la propia Navidad, esta cita reúne a millones de personas en torno a un mismo propósito: agradecer, compartir y reencontrarse con la familia. Tanto es así, que es la semana con más desplazamientos del año en todo el territorio estadounidense.
Aunque hoy la imagen de esta jornada se asocia al pavo asado, las largas sobremesas, el fútbol americano y el desfile de Macy’s, Acción de Gracias tiene una historia fascinante que se remonta al siglo XVII, además de múltiples tradiciones modernas que no todo el mundo conoce.
A continuación, repasamos sus orígenes, el porqué del menú y cinco curiosidades sorprendentes sobre esta centenaria celebración.
🌽 Origen y evolución de una tradición de gratitud y unión
El origen más extendido sitúa la primera celebración de Acción de Gracias en 1621, cuando los colonos ingleses de Plymouth (Massachusetts) y los nativos Wampanoag festejaron la primera cosecha exitosa tras un invierno devastador. Aquella reunión, que duró tres días, incluyó pavo, calabaza y frutas secas, aunque también había maíz, venado y marisco.
Sin embargo, existen otros precedentes:
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El primer servicio de Acción de Gracias europeo documentado en Norteamérica se celebró en 1578 en Terranova.
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Es muy probable que los españoles realizaran ceremonias de agradecimiento incluso antes en Florida.
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Mucho antes de la llegada europea, los pueblos indígenas celebraban rituales para asegurar buenas cosechas, como la Danza del Maíz Verde de los cherokee.
A lo largo de los siglos, las celebraciones locales fueron dando paso a una festividad nacional. Tras una propuesta de 1789 para dar gracias por la Constitución, George Washington estableció una primera fecha. Más tarde, la incansable editora Sarah Josepha Hale promovió durante décadas la unificación del festivo, hasta que en 1863 Abraham Lincoln declaró Acción de Gracias como celebración nacional el último jueves de noviembre.
El Congreso fijó definitivamente la fecha en 1941, tal y como se celebra hoy.
Por qué se come pavo en Acción de Gracias
El pavo no se convirtió en protagonista por tradición simbólica, sino por practicidad. Para los primeros colonos, el pavo salvaje:
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era abundante en la región,
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tenía un gran tamaño, ideal para alimentar a grupos numerosos,
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no aportaba otros recursos como huevos o leche, por lo que sacrificarlo no afectaba a la economía doméstica.
Con el tiempo, la preparación del pavo se convirtió en un símbolo de abundancia y unión familiar, hasta convertirse en el plato más icónico del día.
Además, cada año el presidente de Estados Unidos indulta un pavo en una ceremonia televisada. Aunque la tradición se formalizó en 1989, surgió de forma espontánea cuando George H. W. Bush, ante el nerviosismo del ave, bromeó con que no terminaría en la mesa de nadie. Desde entonces, los pavos indultados viven en granjas y parques agrícolas convertidos en auténticas “celebridades”.
5 curiosidades sobre Acción de Gracias que no todo el mundo conoce
1. El primer banquete duró tres días y tenía un menú muy diferente
En 1621, colonos y nativos celebraron durante tres días un banquete de agradecimiento. Aunque se suele relacionar esta fecha con el pavo, el menú incluía venado, pescado, marisco, maíz, calabaza y frutas secas, más cercano a un festín de supervivencia que al típico menú actual.
2. Thanksgiving era originalmente un día de oración y ayuno
Mucho antes del banquete familiar, Acción de Gracias era una jornada de reflexión religiosa entre los colonos ingleses. Se trataba de un día para ayunar, rezar y agradecer cosechas o pedir protección. Con el tiempo, el ayuno se convirtió en abundancia y la fiesta tomó un carácter más comunitario y festivo.
3. Solo dos presidentes cambiaron la fecha oficial
Aunque hoy es inmovible, en 1939 y 1940 Franklin D. Roosevelt adelantó la celebración al tercer jueves de noviembre. ¿El motivo? Dar más días de compras a los comerciantes en plena Gran Depresión. La polémica fue tal que en 1941 se fijó definitivamente la fecha actual.
4. El National Day of Mourning: otra cara de la celebración
Desde 1970, algunas comunidades indígenas celebran, en paralelo, el National Day of Mourning (Día Nacional de Luto). En vez de dar gracias, denuncian que la llegada de los colonos supuso violencia, epidemias, desplazamientos y pérdida de tierras para los pueblos nativos.
5. Macy’s, fútbol americano y “turkey trots”: las tradiciones modernas
Thanksgiving no sería lo mismo sin:
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El desfile de Macy’s, que desde 1924 llena Nueva York de carrozas, globos gigantes y bandas musicales, marcando el inicio de la Navidad.
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El fútbol americano, tradición desde 1934, con los Detroit Lions y los Dallas Cowboys como protagonistas.
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Las “turkey trots”, carreras populares que se celebran por la mañana en cientos de ciudades para “ganarse la cena”. La más antigua data de 1896 en Buffalo.
Una fiesta que combina historia, cultura y tradición
Acción de Gracias es mucho más que una gran comida: es una reunión nacional que mezcla historia, familia, memoria y agradecimiento. Cuatro siglos después de aquel primer banquete, sigue siendo una de las celebraciones más queridas y arraigadas de Estados Unidos.
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