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La astronauta Sara García a las niñas: «Animaos porque la ciencia nos necesita»

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astronauta Sara García
La ministra de Ciencia, Diana Morant (d) y la astronauta española de la Agencia Espacial Europea (ESA), Sara García (c). EFE/ Zipi
Castellón, 11 feb (OFFICIAL PRESS- EFE).- La investigadora en biología molecular y miembro de la reserva de astronautas de la Agencia Espacial Europea (ESA), Sara García, ha asegurado que «no hay profesiones de chicas y de chicos» y ha instado a las niñas a «confiar» y anirmarse porque «la ciencia nos necesita».

García ha hecho estas declaraciones en Castellón donde se han entregado los premios de la Alianza STEAM por el talento femenino, en un acto que ha contado con la presencia de la ministra de Educación y Formación Profesional, Pilar Alegría, la ministra de Ciencia e Innovación, Diana Morant, la alcaldesa de Castellón, Amparo Marco, la rectora de la Universitat Jaume I de Castelló, Eva Alcón y la consellera de Educación, Raquel Tamarit.

Un total de 13 proyectos -10 de centros educativos y 3 de entidades y organizaciones han recibido este galardón- con motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. En total, se han presentado más de 130 candidaturas en esta primera convocatoria.

García se ha convertido en la primera astronauta española al haber sido designada miembro de la reserva de la ESA, es investigadora de CNIO y ha explicado ante los asistentes cómo fue su formación e infancia hasta que decidió dedicarse a la biotecnología.

La científica ha explicado cómo desde pequeña tuvo curiosidad por entender el mundo desde León, donde asistió a un colegio, instituto y después a una universidad públicos.

Una niña y joven a la que le interesaba todo lo que la rodeaba y que quería «entender cómo funcionaba el mundo», por lo que, ha dicho, «viendo los proyectos de hoy, me hubiera encantado formar parte de un equipo y haber formado parte de ellos.»

Estudiar biotecnología, ha asegurado, le cambió la vida, y se esforzó siempre por sacar las mejores notas porque «soy una empollona y además quería tener todas las puertas abiertas».

Sara García ha hecho referencia al mayor nivel de autoexigencia de las mujeres, que hace que «a veces nos atrevemos menos a hacer algo por no equivocarnos o hacerlo mal», pero, ha agregado, «debemos hacerlo independientemente si nos sale bien o no, permitirnos no ser perfectas y cometer errores y aprender de ellos».

Sobre su carrera, ha destacado su interés por investigar contra el cáncer, y su trayectoria hasta llegar a trabajar al CNIO con el doctor Mariano Barbacid, donde «estoy formando a nuevos doctores a los que animoa a pensar, a hacer ciencia y a trabajar en equipo».

Explica que para ser candidata a astronauta tuvo que enviar un currículum y que finalmente accedió a esta oferta de trabajo que «sale una vez cada 13 años».

Tras 18 meses de pruebas muy complejas, ha agregado, consiguió el puesto «por no haberme permitido rendirme de antemano».

«No hay profesiones de chicos y de chicas», ha asegurado, al tiempo que ha animado a las niñas a dedicarse a carreras STEAM porque «mejoran la vida de las personas».

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Mariano Barbacid, el científico que merece todas las portadas por acercarnos a la cura del cáncer

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Mariano Barbacid
Mariano Barbacid-CNIO

En un panorama mediático dominado con frecuencia por lo superficial, el nombre de Mariano Barbacid ha irrumpido con la fuerza de los logros que cambian el rumbo de la ciencia. El investigador español ha conseguido, junto a su equipo, eliminar el tipo de cáncer de páncreas más frecuente en modelos animales, un avance sin precedentes que abre una vía real de esperanza frente a uno de los tumores más agresivos y letales.

Figuras como la suya son las que merecen ocupar portadas, titulares y espacios de reconocimiento. No por el impacto fugaz de la actualidad, sino por una trayectoria científica que lleva décadas ampliando los límites del conocimiento y acercando soluciones reales a millones de personas.

Un hito científico frente al cáncer de páncreas

El equipo liderado por Mariano Barbacid ha desarrollado una estrategia de triple terapia basada en la combinación de tres fármacos que ha logrado erradicar por completo los tumores de páncreas en animales de experimentación. Los resultados son especialmente relevantes porque no solo eliminan el tumor, sino que evitan su reaparición durante largos periodos y sin efectos secundarios significativos.

Este avance supone un paso decisivo en la investigación oncológica y refuerza la importancia de apostar por la ciencia básica y traslacional como única vía para transformar el pronóstico de enfermedades hasta ahora casi incurables.

Director del Grupo de Oncología Experimental del CNIO

Mariano Barbacid es director del Grupo de Oncología Experimental del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, una de las instituciones de referencia en investigación contra el cáncer a nivel internacional. Desde allí, lidera proyectos centrados en entender cómo se inicia, progresa y se mantiene el cáncer a nivel molecular.

Su nombre está ligado a algunos de los descubrimientos más importantes de la oncología moderna. Fue uno de los pioneros mundiales en identificar genes relacionados con el cáncer y en establecer las bases moleculares de la enfermedad.

De la Universidad Complutense a la élite científica mundial

Nacido en Madrid en 1949, Mariano Barbacid inició su formación en Bioquímica en la Universidad Complutense de Madrid, donde se doctoró en 1974 en el Instituto de Biología Celular del CSIC. Su tesis doctoral, dirigida por David Vázquez, marcó el inicio de una carrera científica excepcional.

Entre 1974 y 1978 realizó una estancia postdoctoral en el Instituto Nacional del Cáncer de los NIH, en Bethesda (Estados Unidos). Allí creó su propio grupo de investigación y comenzó a centrarse en la biología molecular de los virus causantes de sarcomas. En 1982 aisló y clonó el primer oncogén humano, identificado posteriormente como una mutación del proto-oncogén H-ras, un hallazgo que revolucionó la oncología molecular.

Más de 170 publicaciones y un reconocimiento internacional

A lo largo de su carrera, Barbacid ha firmado más de 170 publicaciones científicas en revistas de máximo impacto y ha recibido numerosos premios y distinciones. Es Doctor Honoris Causa por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo y miembro de la EMBO desde 1996.

En 1998 regresó a España para crear y dirigir el CNIO, un proyecto que consolidó la investigación oncológica española en el mapa científico internacional.

Padre de dos hijas y comprometido con el futuro

Aunque siempre ha mantenido su vida privada en un discreto segundo plano, se sabe que Mariano Barbacid es padre de dos hijas y que su familia es una de sus principales motivaciones. En diversas entrevistas ha insistido en que invertir en investigación es la única manera de garantizar que las próximas generaciones puedan vivir en un mundo donde el cáncer tenga tratamiento y, algún día, cura.

En 2024 hizo público su compromiso de destinar parte de su legado económico a la investigación contra el cáncer, convencido de que solo la ciencia puede ofrecer soluciones reales y duraderas.

El origen humilde de una vocación extraordinaria

Hijo único de un zapatero del barrio madrileño de Chamberí, Mariano Barbacid ha recordado en más de una ocasión cómo el apoyo de sus padres fue clave para que pudiera centrarse en sus estudios. Una profesora, madre de un amigo, despertó en él desde niño la curiosidad por descubrir lo desconocido y sembró la semilla de su vocación científica.

Esa combinación de origen humilde, esfuerzo constante y pasión por el conocimiento ha definido una carrera ejemplar.

Un referente que debería marcar la agenda pública

La historia de Mariano Barbacid es la prueba de que la investigación salva vidas, aunque sus resultados no siempre sean inmediatos. Científicos como él representan el verdadero progreso de una sociedad y merecen reconocimiento, inversión y visibilidad.

Porque si hay nombres que deberían ocupar todas las portadas, son los de quienes dedican su vida a combatir enfermedades, ampliar el conocimiento y ofrecer esperanza real a millones de personas. Y en esa lista, Mariano Barbacid ocupa un lugar indiscutible.

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