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¿Cada cuánto tiempo hay que cambiar de colchón?

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¿Cada cuánto tiempo hay que cambiar de colchón?
¿Cada cuánto tiempo hay que cambiar de colchón?- FREEPIK

Tener un colchón cómodo y en buen estado es esencial para garantizar un sueño reparador y una salud óptima. Pero, ¿con qué frecuencia deberíamos considerar cambiar nuestro colchón? La pregunta sobre cuánto tiempo debe pasar antes de reemplazar este elemento crucial de nuestro descanso ha intrigado a muchos. En este artículo, exploraremos los factores que influyen en la vida útil de un colchón, brindando insights sobre señales clave que indican que ha llegado el momento de hacer un cambio. Descubre la ciencia detrás del sueño reparador y cómo elegir el momento adecuado para renovar tu colchón, asegurando no solo una buena noche de descanso, sino también tu bienestar a largo plazo.

¿Cada cuánto tiempo hay que cambiar de colchón?

La salud, como bien sabemos es lo más importante, y la estético va después, y si van de la mano tus gustos con la comodidad con la certeza de que vas ha estar bien, mejor aún. Esto se debe a que los colchones cuentan con una vida útil determinada y no hacer caso de las advertencias podría perjudicar tu bienestar, así como desencadenar una serie de problemas físicos que se pueden evitar si sigues leyendo.

¿Qué durabilidad tienen los colchones?

Debes de saber que estos suelen durar de entre 8 a 10 años, y en caso de tener uno que exceda de ese tiempo trata de cambiarlo cuanto antes, porque evita que tengas aquel «sueño reparador» que tu cuerpo necesita para poder funcionar cada día en tus tareas o actividades diarias.

¿Por qué es esencial qué cambies de colchón?

Habiéndose vencido el periodo de tiempo de duración del colchón que utilices es importante matizar que:

  • Los materiales están desgastados.
  • La calidad de sueño es cada vez peor.
  • Cae por su propio peso el mantenimiento que le has estado haciendo.
  • La calidad del producto en cuanto a su fabricación influye.
  • Ya no te protegerá frente a «la antialérgica», debido a que con el tiempo va perdiendo sus propiedades de origen de fábrica, y con ello también el efecto que proporcionaba.
  • El estado del forro ha empeorado.

Señales que te indican que tu colchón está desgastado:

En este caso, solemos pensar en concreto en aquellos colchones cuyos muelles chirrían o se mueven al aterrizar en la cama, pero son muchos los factores que hacen que te des cuenta de si deberías cambiar de colchón o no.

Veamos algunos ejemplos, y si te sientes identificado o identificada con lo que sientes ya sabrás cómo actuar:

  • El colchón se encuentra deformado o hundido hacia algún lado.
  • Te cuesta conciliar el sueño porque estás incómodo y das vueltas hasta sentirte cómodo.
  • Te despiertas con cansancio a pesar de haber dormido.
  • Te duele la espalda o el cuello cuando te despiertas, especialmente en la zona lumbar.
  • Ha empeorado la firmeza del colchón
  • Ha perdiendo su efecto y propiedades originales y ya no proporciona confort.
  • La aparición de humedades o moho.
  • El colchón tiene un olor diferente.
  • En el momento de retirar la sábana bajera que cubre el colchón, observas que el colchón posee deformidades.
  • Escuchas un ruido al moverte sobre el colchón.
  • El forro se ha deteriorado.

¿Cuáles son los mejores colchones?

1.Colchón de muelles ensacados

Estos son altamente transpirables. Esto es gracias a que los muelles facilitan la circulación del aire. Además, estos son más ligeros que otros,  y sostenibles. Proporcionan una gran ergonomía, ayuda a mantener la columna vertebral alineada durante el tiempo que estés en la cama, y se comprende como el tiempo que pasamos durmiendo en ella. Es un ejemplar ideal en cuanto a un soporte para la espalda o aquellos que con sufren de sudoraciones durante las noches.

2.Colchón híbrido de muelles y viscoelástica

Al escoger este tipo de colchón de tipo híbrido de muelle y espuma viscoelástica, que cuenta con diversas capas superiores de espuma viscoelástica, dispondrás de una ergonomía y presión, gracias a sus muelles que tienen el objetivo de brindarte una transpirabilidad y soporte.

3.Colchón de espuma Viscoelástica

Su ventaja principal es que dispone de un material, que en este caso es la espuma viscoelástica, la cual, tiene el propósito de adaptarse a tu figura para brindar un confort inigualable al momento de descansar durante las noches. La composición de la espuma, anteriormente ya mencionada, hace de este producto que se convierta en una alternativa muy atractiva dentro del mercado, debido a su alta densidad. Con este componente estrella, podrás sentirte cómodo en cualquier postura.

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‘Lookmaxxing’: la conflictiva tendencia de belleza para parecer «más hombre»

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De foros vinculados a la cultura incel a TikTok y X: qué es el lookmaxxing, qué significa ser un “chad” y por qué genera preocupación entre expertos en salud mental.

El término lookmaxxing ha dejado de ser un concepto marginal de internet para convertirse en una tendencia visible en redes sociales como TikTok y X. La palabra combina los términos ingleses look (apariencia) y maximizing (maximizar), y alude a estrategias destinadas a potenciar al máximo el atractivo físico, especialmente masculino.

Medios internacionales como BBC y The Guardian han explicado que el concepto surgió a comienzos de la década de 2010 en foros relacionados con la llamada cultura incel (celibato involuntario). Con el tiempo, el fenómeno se ha extendido a públicos mucho más amplios, especialmente jóvenes interesados en estética, fitness y desarrollo personal.


¿Qué es el lookmaxxing?

En la práctica, el lookmaxxing incluye desde consejos básicos de cuidado personal hasta rutinas mucho más específicas orientadas a proyectar una imagen más masculina.

Entre los contenidos más habituales destacan:

  • Ejercicios faciales como el “mewing”, para marcar la línea de la mandíbula.

  • Corrección de postura para parecer más alto y seguro.

  • Cortes de pelo estratégicos según la forma del rostro.

  • Uso de barba para acentuar rasgos.

  • Rutinas detalladas de cuidado facial (skincare).

  • Elección de gafas y accesorios para equilibrar proporciones.

En estas comunidades también es frecuente el uso del término “chad”, empleado para describir a hombres considerados excepcionalmente atractivos, dominantes o líderes dentro de este ideal estético.


Softmaxxing vs. Hardmaxxing

Dentro del movimiento se distinguen dos corrientes principales:

  • Softmaxxing: cambios reversibles como ejercicio, dieta, estilo, cuidado de la piel o peinado.

  • Hardmaxxing: intervenciones más agresivas, como cirugía estética, tratamientos hormonales o el uso de esteroides.

Esta segunda vertiente es la que más preocupación genera entre profesionales de la salud mental y expertos en imagen corporal.


El debate sobre masculinidad e imagen

El psicólogo Tom Hildebrandt, director de investigación en la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, ha advertido que este tipo de corrientes pueden erosionar el sentido del yo y fomentar la insatisfacción corporal al promover ideales de belleza difíciles o imposibles de alcanzar.

Según diversos especialistas, la presión constante por optimizar la apariencia puede derivar en:

  • Ansiedad social.

  • Distorsión de la autoimagen.

  • Dependencia de validación externa.

  • Conductas de riesgo vinculadas a intervenciones estéticas o consumo de sustancias.


El caso viral de “Androgenic”

El fenómeno volvió al centro del debate tras la viralización de un vídeo protagonizado por el influencer conocido como Androgenic, vinculado a esta corriente estética. En el clip, difundido en X, un hombre le retira el sombrero y el peluquín en plena grabación callejera, generando millones de visualizaciones y reabriendo el debate sobre masculinidad frágil y obsesión por la imagen.

Tras la polémica, el creador aseguró que nunca ocultó su calvicie y que el uso de prótesis capilares formaba parte de su estrategia estética. El episodio evidenció hasta qué punto la construcción de la identidad visual en internet puede convertirse en objeto de escrutinio masivo.


¿Está llegando el lookmaxxing a España?

En España, el lookmaxxing no ha alcanzado el nivel de organización de comunidades especializadas que existe en Estados Unidos o Reino Unido. Sin embargo, clínicas estéticas y expertos en imagen observan cómo parte de esta cultura se ha filtrado en lo que algunos denominan “Cultura del bienestar 2.0”.

Muchos jóvenes adoptan hábitos como:

  • Entrenamiento físico orientado a rasgos “masculinizados”.

  • Rutinas avanzadas de cuidado facial.

  • Interés por tratamientos de masculinización facial.

  • Optimización de estilo y lenguaje corporal.

No obstante, la mayoría lo hace sin adherirse a los postulados más extremos del movimiento original.


Más allá de la estética: una cuestión cultural

El auge del lookmaxxing no solo habla de belleza, sino también de cómo las redes sociales están redefiniendo los estándares de masculinidad. En un entorno digital donde la imagen es moneda de cambio, maximizar el atractivo puede convertirse en una forma de capital social.

La pregunta que plantean psicólogos y sociólogos no es si cuidar la apariencia es positivo —algo ampliamente aceptado—, sino hasta qué punto la obsesión por optimizar cada rasgo físico puede afectar a la autoestima y la salud mental.

En la era de la hiperexposición digital, el espejo ya no está solo en casa: está en la pantalla.

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