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Carlos Bielsa, alcalde de Mislata: «Adoptar a dos galgas abandonadas es de las mejores decisiones que he tomado»

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Carlos Bielsa alcalde Mislata
El alcalde de Mislata y presidente provincial del PSPV-PSOE de Valencia, Carlos Fernández Bielsa (València, 1981), asegura en una entrevista con EFE que no se arrepiente de haber adoptado a dos galgas abandonadas, que su paraíso está en un pequeño pueblo de Cuenca y que nunca se cansa de comer los canelones de su madre. EFE/Biel Aliño

València, 12 ago (OFFICIAL PRESS- EFE).- El alcalde de Mislata y presidente provincial del PSPV-PSOE de Valencia, Carlos Fernández Bielsa (València, 1981), asegura en una entrevista con EFE que no se arrepiente de haber adoptado a dos galgas abandonadas, que su paraíso está en un pequeño pueblo de Cuenca y que nunca se cansa de comer los canelones de su madre.

PREGUNTA: Para usted el verano es sinónimo de …

RESPUESTA: De playa, de amigos, de familia, de todo lo que no puedes hacer durante el año por el trabajo. Es el momento de desconexión, de estar con la gente que quieres.

P: De niño, ¿qué decían de usted los profesores en la escuela?

R: Era buen estudiante y era travieso, inconformista, me quejaba de las cosas que no me parecían bien. Creo que de ese de ese niño revolucionario nació una persona comprometida con la sociedad.

P: Si le pido que elija entre nadar, correr o caminar, ¿le pongo en un aprieto?

R: Sí, porque he sido siempre nadador de competición, casi 20 años de mi vida, y la natación forma parte de mí: la piscina, los amigos con los que compartí tantos momentos buenos, tantas victorias, tanto trabajo en equipo. Me quedo con la natación, aunque cuando tengo un ratito me voy a pasear con mis galgas y corro de vez en cuando: me oxigena, me desestresa.

P: ¿Ha pensado alguna vez quién me mandaría a mí adoptar a dos galgas?

R: No, porque estoy muy contento y no me arrepiento ni un solo día. Creo que es de las mejores decisiones que he tomado: adoptar a dos galgas que estaban totalmente desahuciadas, abandonadas, a las que he podido dar una vida mejor. Son buenas y educadas, aunque es verdad el dicho de ‘adopta un galgo, pierde un sofá’.

A Dana la adopté en 2017 y a Iris en la pandemia: se llama así porque los días de confinamiento se identificaron con el arco iris, con intentar superar ese momento.

P: ¿A veces los animales nos entienden más que las personas?

R: Yo creo que entienden bien a las personas, por lo menos las mías. Tienen sentimientos y saben cómo conseguir sus objetivos, sus premios.

P: Cuénteme ese viaje que siempre que recuerda le hace sonreír y el viaje que tiene pendiente de hacer.

R: Pues los momentos vividos cuando era más jovencillo con los amigos y nos íbamos unos días a la playa. Nos gustaba siempre estar juntos, divertirnos. Son momentos muy importantes en mi vida que recuerdo con mucho cariño.

Y aunque ahora tengo poco tiempo para viajar, me gustaría perderme en cualquier lugar. Donde siempre voy a desconectar es al pueblo de mis padres, Castillo de Garcimuñoz, en Cuenca. Es un paraíso: me pierdo por las montañas, veo las estrellas por la noche, escucho los pajaritos durante el día, los gallos me despiertan por la mañana. Es mi rincón para reflexionar y pensar.

P: ¿Cuál es el plato que borda en los fogones y el que podría comer sin cansarse?

R: Me defiendo en la cocina: estudié en Castellón y de bien jovencito tuve que aprender rápido para poder sobrevivir. Los platos que siempre echo de menos son los que hacía mi abuela en Castilla-La Mancha, los rolletes o el gazpacho me traen muchos recuerdos de mi infancia. Y sin duda me quedo con los canelones de mi madre, que son absolutamente extraordinarios: jamás he comido unos igual.

P: ¿Si nos comparte sus listas de Spotify, qué escucharemos?

R: Me gusta la música indie, el pop y soy fan de Pablo Alborán. Soy un tipo sentimental y muchas veces, no me no se me caen los anillos por decirlo, lloro. Me emocionan muchas cosas. En mi toma de posesión en el ayuntamiento una de las canciones fue la instrumental de Alborán ‘Prometo’.

P: A la hora de ver series, ¿opta por las ambientadas en política o ya tiene bastante con el día a día?

R: La verdad es que la cabra tira al monte. Me llaman las series de política, como ‘Borgen’ o ‘House of Cards’. También algunas de risa, para desconectar y reírme con amigos, como ‘Paquita Salas’.

P: ¿Qué es lo primero que hace cuando llega a casa después de una jornada de trabajo?

R. Intentar desconectar. Leer cuando tengo tiempo, pasear con Dana e Iris, encontrar un pequeño momento para mí, estar con la familia. Veo poco la televisión, lo suficiente como para informarme.

P: ¿Si revisamos su biblioteca, qué tipo de libros encontraremos?

R: De todo tipo. Biografías de gente que para mí es referente. El último que estoy leyendo es ‘La estrella de ébano’, de mi buen amigo Paco Toledo, un gran profesional y un catedrático extraordinario de la Universidad, Jaume I.

P: Una experiencia que le haya marcado.

R: Irme una semana a limpiar chapapote a Muxía en el año 2000, cuando se hundió el Prestige. Fue una de las experiencias más importantes de mi vida. Organicé un autobús lleno de gente solidaria en la Universidad cuando estaba estudiando. Recuerdo como si fuera ahora la increíble generosidad de la gente de Muxía y esa ola de cooperación.

P: Como alcalde, ¿cuál es esa actividad que le ha tocado hacer y nunca imaginó que iría con el cargo?

R: Todos los momentos vividos de la pandemia. El ir al ayuntamiento todas las mañanas solo por la calle. Y el dedicarme gran parte del tiempo, mientras la gente estaba en sus casas, a ir a las farmacias a comprarle medicamentos a las personas mayores porque no podían salir o a hacer la compra a las personas más desprotegidas.

P: ¿Si Mislata no existiera, habría que inventarla?

R: Sin duda, es una ciudad que se ha convertido en un referente de políticas públicas y donde se vive cada día mejor.

Loli Benlloch

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Valencia

¿Cuándo ha nevado en Valencia? Historia completa de las nevadas por años

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La nieve en la ciudad de Valencia es un fenómeno poco común debido a su clima mediterráneo suave y su cercanía al mar. A lo largo de la historia, se han registrado nevadas significativas, aunque muchas veces solo han caído copos sin que llegaran a cuajar. Este artículo recoge los episodios más relevantes, desde el siglo XIX hasta la actualidad.


🥇 1885: Una de las mayores nevadas del siglo XIX

En enero de 1885, Valencia vivió una de sus nevadas más intensas. Se registraron hasta 25 centímetros de nieve acumulada, con temperaturas que llegaron a -7 °C. Las calles quedaron cubiertas por completo de nieve, transformando la ciudad en un paisaje excepcional y dejando una de las primeras referencias documentadas de nevadas importantes en Valencia.


❄️ 1946: Nevada destacada del siglo XX

En enero de 1946, otra nevada histórica afectó la ciudad. Toda Valencia quedó cubierta de nieve, alterando la vida cotidiana y cubriendo calles, plazas y techos. Este episodio sigue siendo recordado como uno de los más importantes del siglo XX, antes del gran nevazo de 1960.


🌨️ 1960: La última gran nevada que cuajó en la ciudad

El 11 de enero de 1960 se produjo la nevada más conocida y la última que cuajó de forma significativa en el centro de Valencia. La acumulación llegó hasta 10 centímetros, paralizando parcialmente la ciudad y dejando un recuerdo imborrable en la memoria meteorológica urbana. Hasta hoy, este sigue siendo el episodio de nieve más relevante en la capital valenciana.


☃️ Nevadas posteriores sin cuajar

Desde 1960, han ocurrido varios episodios de nieve o agua-nieve, pero sin que la nieve se acumulase de forma significativa en las calles de Valencia. Los más destacados incluyen:

  • Febrero de 1960: nieve ligera tras la gran nevada de enero, sin cuajar.

  • Febrero de 1965: nevadas dispersas que apenas cubrieron superficies.

  • Marzo de 1971: dos episodios de copos sin acumulación.

  • Febrero de 1983: nieve a nivel del mar en algunas áreas de la ciudad, sin formar manto duradero.

  • 28 de enero de 2006: nieve ligera en algunas zonas costeras y del área metropolitana, sin afectar la ciudad central.

  • 8 de enero de 2010: precipitación de agua-nieve que cayó en Valencia y alrededores, sin cuajar.

Estos episodios confirman que, aunque ha vuelto a nevar, la nieve en Valencia rara vez forma un manto sólido y suele desaparecer rápidamente.


❄️ Clima actual y razones de la rareza de la nieve

Valencia tiene un clima mediterráneo costero, con inviernos suaves y temperaturas que rara vez bajan lo suficiente para que la nieve se acumule. Por eso, aunque pueden caer copos o agua-nieve durante frentes fríos, la nieve con acumulación sigue siendo extraordinaria.


📌 Resumen de nevadas en Valencia

Año Episodio Observaciones
1885 Enero Hasta 25 cm, calles y plazas cubiertas
1946 Enero Nevadas importantes, ciudad cubierta
1960 11 de enero Última gran nevada con acumulación (~10 cm)
1960 Febrero Copos, sin cuajar
1965 Febrero Copos dispersos, sin acumulación
1971 Marzo Copos sin cuajar
1983 Febrero Copos a nivel del mar, sin manto duradero
2006 28 de enero Nieve ligera en áreas periféricas
2010 8 de enero Agua-nieve, sin cuajar

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