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Así es el manto de la Virgen de los Desamparados por el Centenario de la Coronación

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Centenario de la Coronación de la Virgen de los Desamparados
Foto: Víctor Gutiérrez

La Archidiócesis celebrará este próximo domingo, 8 de mayo, durante la Misa “d’Infants”, la apertura del Año Jubilar Mariano con motivo del Centenario de la Coronación Canónica de la Virgen de los Desamparados concedido por la Santa Sede a petición del cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares.

De esta forma, el segundo domingo de mayo, día de la Fiesta de la Patrona de los valencianos, en la la Misa “d’Infants”, que tendrá lugar a las 8 horas en el altar de la Plaza de la Virgen, se procederá a la lectura del decreto por el cual la Penitenciaría Apostólica de la Santa Sede, en virtud de la facultad otorgada por el papa Francisco, concede, en este Año Jubilar, la indulgencia plenaria desde el 8 de mayo de 2022 hasta el 14 de mayo de 2023 a los fieles que cumplan las condiciones habituales: Confesión sacramental, Comunión eucarística y oración por las intenciones del Sumo Pontífice.

Centenario de la Coronación de la Virgen de los Desamparados

El decreto establece que esta indulgencia plenaria la podrán obtener los peregrinos que visiten la Real Basílica de Nuestra Señora de los Desamparados, templo jubilar en este Año Mariano, si participan de los ritos jubilares o dedican, ante la imagen de la Patrona, una meditación concluyendo con la oración del Padrenuestro, Credo e invocaciones a la Virgen María Madre de los Desamparados.

También podrán lucrarla “los ancianos, enfermos y los que por causa grave no pueden salir de casa” si, con la intención de cumplir las condiciones habituales, “se asocian espiritualmente a las celebraciones jubilares”, indica el decreto firmado por el Cardenal Mayor Penitenciario Mauro Piacenza y el Regente, monseñor Krzysztof Nykiel.

Además, este domingo, al finalizar la Misa “d’Infants”, el Arzobispo impartirá la Bendición Papal junto con la indulgencia plenaria a todos los fieles presentes, según estipula, también por decreto, la Penitenciaría Apostólica de la Santa Sede.

Sempre en lo cor

La Archidiócesis celebrará este Año Jubilar Mariano con una “gran misión diocesana” mariana desde el segundo domingo de mayo de 2022 hasta mayo de 2023, tal y como se anunció el pasado mes de enero.

El cartel del Centenario es una versión del cartel ganador del concurso que se convocó con motivo de las fiestas organizadas en 1923 en torno a la Coronación, que se convirtió en la imagen oficial anunciadora de la celebración, obra titulada “Ampáranos” creada por el artista Vicente Canet Cabellón.

El lema del Centenario es “Sempre en lo cor”, una de las frases del Himno de la Coronación, cuya letra es obra del valenciano José María Juan García. Así se subraya la permanencia de la devoción a la Mare de Déu dels Desamparats (“Sempre”) y se hace referencia al corazón (“en lo cor”), por la importancia de la cultura del cuidado que se quiere potenciar en este Año Jubilar.

Este Año Jubilar que ahora comienza culminará en mayo de 2023, cuando se cumplirá el centenario de la Coronación Pontifica de la imagen de la patrona de Valencia, ceremonia que tuvo lugar el 12 de mayo de 1923 en el Puente del Real ante una multitud de valencianos. Fue una iniciativa del entonces arzobispo de Valencia, cardenal Enrique Reig y Casanova, autorizada por Benedicto XV el 15 de octubre de 1921.

La imagen de la Mare de Déu lucirá durante el Año Jubilar del Centenario de la Coronación el “Manto del Año Mariano Universal”

La imagen de la Virgen de los Desamparados del altar mayor de la Basílica lucirá durante todo el Año Jubilar Mariano del Centenario de la Coronación uno de sus mantos históricos, conocido como el “Manto del Año Mariano Universal” del año 1954.

Se trata del manto que la ciudad de Valencia regaló a la patrona en 1954 en el marco del Año Mariano convocado por el Papa Pío XII con motivo del centenario de la proclamación del Dogma de la Inmaculada Concepción.

Es una pieza de la indumentaria de la Mare de Déu “muy especial porque, es uno de los mantos históricos y se hizo con las donaciones de los valencianos”, apunta la camarera de la Virgen de los Desamparados, Dolores Alfonso.

Además, es una “gran obra de artesanía tanto por el tejido con el que está hecho, tisú de plata fina sobre seda natural de color azul celeste, como por el rico bordado en oro fino realzado por varios centenares de perlas finas”.

Este manto histórico, ocasionalmente expuesto en el Museo Mariano Virgen de los Desamparados (MUMA), consta de manto y vestido con dos mangas del Niño, mide 3 metros de extremo a extremo, y su caída delantera es de 1,47 metros y de 2 metros en la cola. Fue confeccionado por la Casa Nieto de A. Llana Torres, que proporcionó el tejido de tisú de plata.

Desde la pasada semana la imagen de la Virgen de los Desamparados luce ya, en el altar de la Basílica, este manto que en el año 2015 fue restaurado por el departamento de Conservación y Restauración de textiles de la Subdirección General de Conservación, Restauración e Investigación IVC+R de CulturArts Generalitat.

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Fallas desbordadas: por qué València necesita una tercera jornada de Ofrenda

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tercera jornada Ofrenda Fallas
Ofrenda de las Fallas 2026- OFFICIAL PRESS

Las Fallas de València viven uno de sus momentos más dulces. La fiesta crece, atrae cada vez a más gente y se consolida como un fenómeno cultural, turístico y social de primer nivel. Pero ese éxito, que es motivo de orgullo, empieza también a evidenciar una realidad incómoda: el modelo actual se queda pequeño.

La Ofrenda a la Virgen de los Desamparados, uno de los actos más emblemáticos, es el mejor ejemplo. Más de 123.000 personas han desfilado este 2026. Un récord. Y probablemente no será el último.

Un éxito que obliga a replantear el modelo

El censo fallero no deja de crecer. Cada año se suman nuevas comisiones, más integrantes y más participación. A eso hay que añadir el interés turístico y mediático que ha disparado la proyección de la fiesta.

El resultado es evidente:

  • Desfiles que se alargan hasta altas horas de la madrugada

  • Comisiones que esperan horas para desfilar

  • Falleras infantiles entrando pasada la medianoche

  • Un desgaste físico evidente para participantes y organización

La Ofrenda, tal y como está planteada, está tensionada al límite.

Dos días ya no son suficientes

Mantener la Ofrenda en dos jornadas fue durante años una solución eficaz. Hoy, con las cifras actuales, empieza a ser un problema.

No se trata solo de comodidad. Se trata de dignidad del acto.

La Ofrenda es emoción, tradición y simbolismo. No puede convertirse en una carrera contra el reloj ni en una procesión interminable que pierde intensidad conforme avanzan las horas.

Cuando un acto termina a las dos de la madrugada, algo falla.

La tercera jornada: una solución lógica

La propuesta de ampliar la Ofrenda a tres días no es nueva, pero cada vez resulta más difícil ignorarla.

Una tercera jornada permitiría:

  • Repartir mejor a las comisiones

  • Reducir tiempos de espera

  • Evitar horarios extremos

  • Mejorar la experiencia de falleros y público

  • Recuperar la esencia del acto

No se trata de cambiar la tradición, sino de adaptarla a la realidad actual.

Las Fallas han cambiado (y deben seguir haciéndolo)

Las Fallas de hoy no son las de hace 20 años. Han crecido en dimensión, en impacto y en exigencia organizativa.

València ha sabido evolucionar en muchos aspectos: seguridad, movilidad, gestión de grandes eventos… Pero la Ofrenda sigue anclada en un formato que ya no responde al volumen actual.

Negarse a actualizarla es, en el fondo, ignorar el éxito de la propia fiesta.

Tradición no es inmovilismo

Uno de los argumentos más repetidos contra una tercera jornada es la defensa de la tradición. Pero conviene recordar que las Fallas siempre han evolucionado.

La propia Ofrenda, tal y como la conocemos hoy, no es inmutable. Ha cambiado recorridos, horarios, organización… y seguirá haciéndolo.

Porque la tradición no consiste en repetir, sino en mantener el sentido adaptándose al tiempo.

Una decisión que ya no puede esperar

Con cifras récord y una tendencia claramente al alza, la pregunta ya no es si habrá que ampliar la Ofrenda, sino cuándo.

Y todo apunta a que ese momento ha llegado.

Si las Fallas están de moda, si el censo crece y si la participación se dispara, la respuesta no puede ser seguir haciendo lo mismo.

Porque cuando una fiesta crece, la organización también debe crecer con ella.

Récord en la Ofrenda de las Fallas 2026: más de 123.000 personas desfilan ante la Virgen

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