Síguenos

PORTADA OFFICIAL PRESS

Chefs de reconocido prestigio muestran la evolución histórica de la paella en un encuentro en El Palmar

Publicado

en

Paella del Encuentro de la paella histórica valenciana.

VALÈNCIA, 27 Ago.- Cinco recetas «históricas» que muestran la evolución de la paella desde 1850 hasta 1950 han protagonizado el Encuentro de la paella histórica valenciana, en el que diversos chefs han celebrado «el inicio de algo grande» al revelar los inicios de este plato valenciano, que contaba con ingredientes como la anguila, guisantes, longaniza o cerdo.

La iniciativa, impulsada por el ‘Locosxlapaella’, se ha celebrado este martes en el Tancat L’Estell de El Palmar (Valencia) con el objetivo de dar a conocer, «de la mano de grandes chefs de prestigio, este plato universal valenciano desde una perspectiva distinta a la que se conoce en la actualidad».

El investigador de la paella José Cuñat ha celebrado, en declaraciones a Europa Press, que este acto es «el inicio de algo grande». «Estamos admirados con la evolución final del plato, hasta dónde ha llegado, pero creo que hay que contar la historia de la paella. Esto es historia escrita, no de padres a hijos, sino que todo está documentado en papel», ha defendido.

Así, ha detallado que cuando comenzó a investigar sobre el plato
–cuenta con 3.000 libros de gastronomía y 150 sobre la paella–, descubrió que «había una época muy concreta en la que los ingredientes se parecían mucho, pero no tenían nada que ver con la actual».

«Pienso que hubo una ruptura en la Guerra Civil, cuando la economía baja un poco y los ingredientes se cambian y se va más a los de la casa. Hasta entonces, existía la anguila, el lomo, la longaniza, no se hacía con aceite sino con grasa de cerdo, azafrán en lugar de colorante», ha detallado.

Respecto a los ingredientes para cocinar una buena paella, el investigador ha destacado que el caldero tiene que ser plano y de altura mediana, independientemente del número de comensales, ha subrayado la importancia de los «ingredientes de calidad» y ha aconsejado utilizar azafrán en lugar de colorante porque «saca más sabor a la paella».

PAELLAS «POLÉMICAS»: GUISANTES, LANGOSTINOS Y LONGANIZAS

Por su parte, el cocinero del restaurante Bon Aire, Raúl Magraner, ha señalado que, pese a que los «más puritanos» de la paella valenciana puedan ser críticos, ellos están «trasladando la historia».

«La mía es de las más polémicas, lleva guisantes, judías verdes, todo tipo de verduras, calamar, langostinos, longanizas, lomo, pollo, un sinfín de cosas. Parece que le pusieron todo lo que tenían dentro. Es una paella que no sé cómo llamarla», ha admitido el cocinero, que ha añadido que cree que es de 1963.

El chef ha precisado que, con el tiempo, se han eliminado ingredientes para hacer las paellas «más sanas». «La mía no usa aceite de oliva, lleva manteca de cerdo», ha puntualizado. «Son paellas que oscilan entre 1850 y 1950, son cien años de historia en cinco recetas, donde te explican qué productos tenían en su día, que eran productos de temporada. Ha evolucionado la paella, nosotros y el mundo», ha resaltado.

PAELLAS A LEÑA Y A GAS

Durante el acto se han elaborado los siguientes platos: Sartén a la valenciana (paella), de 1857; las tres paellas de Doña Emilia, de 1913; la receta de un manuscrito de principios del siglo XIX «paella valenciana» y la de la Asociación de Exportadores de arroz de España, de 1933.

Tres de las paellas se cocinarán a leña y una a gas y se explicará el por qué de cada uno de los ingredientes que se utilizaban en estas paellas.

La propuesta –en la que colaboran Arroz Tartana, Ecopaella, Concurso paella de la Valldigna y Azafrán Desbrín– quiere desgranar «la verdadera historia de la paella valenciana y su receta, desde sus comienzos» analizando la etapa que va desde 1850 a 1950.

A lo largo de esa etapa se encuentran, por un lado, los primeros escritos de la receta de la paella o arroz a la valenciana y, de otro, los momentos clave que marcan la diferencia entre la antigua y la nueva paella, proceso que culmina con la desaparición de ingredientes que ya no integrarán la «verdadera receta de la paella», explicaron los impulsores en un comunicado.

Fuente:  EUROPA PRESS

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

PORTADA OFFICIAL PRESS

El vestido de Cristina Pedroche y el fin de un ciclo que ya no sorprende

Publicado

en

vestido Pedroche Campanadas 2025
El vestido de Cristina Pedroche para las Campanadas 2025

Cristina Pedroche ha vuelto a hacerlo. Y precisamente ahí está el problema. En sus duodécimas Campanadas, la presentadora ha presentado el que ella misma define como su vestido más simbólico, emotivo y definitivo: un diseño construido a partir de retales de sus once looks anteriores, convertido en una gran capa de upcycling con la que asegura cerrar una etapa.

Sin embargo, más allá del relato, el resultado vuelve a confirmar lo que ya es evidente desde hace varias ediciones: el modelo Pedroche está creativamente agotado. Cambia el envoltorio conceptual, se eleva el discurso y se multiplica la simbología, pero el impacto visual vuelve a ser el mismo de siempre: casi desnudez, cuerpo como eje central y mínima estructura textil.

El vestido que lo resume todo… porque no propone nada nuevo

Pedroche se “lo ha puesto todo encima”, literalmente. Fragmentos de vestidos pasados, piezas icónicas recicladas, plumas, cadenas, cristales, esculturas corporales y referencias constantes a su propio archivo estético. Un ejercicio autorreferencial que funciona como resumen de su trayectoria, pero que no aporta una lectura nueva de la moda ni del cuerpo.

El mensaje es claro: no hay ruptura, hay acumulación. No hay evolución, hay repetición sofisticada. El vestido no avanza, se mira a sí mismo.

Del impacto al automatismo

Durante años, el casi desnudo de Cristina Pedroche fue rompedor. Hoy se ha convertido en automatismo. La fórmula es reconocible hasta el extremo: piel protagonista y el vestido como ornamento y una narrativa emocional que intenta elevar lo que visualmente ya no sorprende.

El upcycling presentado como gran novedad no es más que un nuevo argumento para sostener un resultado idéntico: el cuerpo vuelve a ser el centro absoluto, y el diseño queda relegado a acompañarlo.

La causa social de Pedroche, su mejor elección

La causa social elegida por Cristina Pedroche es, probablemente, el mayor acierto de sus Campanadas. Vincular su vestuario a la labor de la Asociación Española Contra el Cáncer aporta profundidad y sentido a un formato que, a nivel estético, muestra claros signos de desgaste.

El respaldo a la AECC introduce un mensaje útil, necesario y transversal, que conecta con una realidad que afecta a miles de familias. Es ahí donde Pedroche acierta de pleno: cuando el foco se desplaza del cuerpo al acompañamiento, la investigación y el apoyo a los pacientes, la elección deja de ser un recurso narrativo y se convierte en un gesto con verdadero impacto.

Josie y la construcción de un universo cerrado

El estilista Josie vuelve a estar al frente de la dirección creativa, ensamblando una auténtica antología de símbolos reconocibles para el espectador. El resultado es coherente, milimétrico y técnicamente complejo, pero también encorsetado en su propio lenguaje.

El vestido habla de memoria, de ritual, de semiótica textil… pero sigue diciendo lo mismo que hace años. La piel continúa siendo el titular.

Cuando el vestido deja de ser moda y se convierte en gesto repetido

El gran problema del diseño de 2025 no es su osadía, sino su falta de sorpresa real. El espectador ya no se pregunta qué llevará Pedroche, sino cuánto mostrará. Y cuando la conversación se reduce a eso, el vestido deja de ser moda para convertirse en gesto reiterado.

Frente a propuestas donde la confección, la silueta o el diseño adquieren protagonismo, el modelo Pedroche insiste en una idea que ya ha dado todo lo que tenía que dar.

El cierre de ciclo que confirma el agotamiento

Pedroche habla de cerrar una etapa. Y quizá tenga razón. Porque este vestido no marca un nuevo comienzo, sino que certifica el final de una fórmula que ha sido explotada hasta el límite.

Doce años después, el casi desnudo ya no es transgresión, es marca registrada. Y cuando la marca se impone al diseño, lo único que queda es repetirse.

El vestido de estas Campanadas no abre camino: pone punto final a un modelo que ya no evoluciona.

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo