Síguenos

PORTADA OFFICIAL PRESS

Costa afirma que Bárcenas le llamó porque existía un compromiso de Camps para pagar el Congreso de 2008

Publicado

en

VALÈNCIA, 3 May. (EUROPA PRESS) – El que fuera secretario general del PPCV desde 2007 y hasta 2009, Ricardo Costa, ha negado haber tomado «ninguna decisión» sobre la organización del Congreso Nacional del PP en 2008 en el que fue reelegido candidato Mariano Rajoy, pero sí ha admitido que en 2009 recibió una llamada del extesorero del PP Luis Bárcenas, en la que le comentó «que había un compromiso por parte de Francisco Camps de que el PPCV asumía los gastos» de dicho evento.

Así lo ha indicado Costa en una comparecencia en la comisión de Les Corts que investiga la gestión general de las instituciones feriales en la Comunitat Valenciana, donde ha negado que el PP controlara Feria Valencia o que diera órdenes a la institución para contratar a Orange Market, así como ha manifestado desconocer la relación comercial entre Feria de Valencia y la empresa de Álvaro Pérez, ‘El Bigotes’. «Eso era absolutamente ajeno a mí», ha remarcado para asegurar que no le consta que la Feria financiara al PP.

En su intervención, Costa ha remarcado que no participó en la decisión de elegir València ni la feria para la celebración de este Congreso de 2008 ni recibió «ninguna reclamación» por parte de la institución por el retraso del abono por parte del PP de la factura de 568.000 euros por la celebración del evento y que conoce a través de los medios el proceso.

Sobre las declaraciones en esa comisión del extesorero del PP Luis Bárcenas –quien apuntó que la celebración del Congreso en València se había pactado en una cena en la que participó el expresidente de la Generalitat, Francisco Camps, el propio Costa; el extesorero Álvaro Lapuerta y el exsecretario general del PP Ángel Acebes–, Ricardo Costa ha afirmado que en 2008 hubo una cena «con el objetivo de hablar de los aspectos organizativos del Congreso».

Ha detallado que en ese encuentro de lo que se habló es de «cuántos compromisarios iban a acudir, cómo iba a movilizar la Comunitat a los militantes para el día de la clausura, sobre el lugar que era Feria de Valencia y que la dirección nacional iba a abrir un proceso de concurso para ver qué empresa lo organizaba».

«No estaba decidida todavía quién iba a ser la empresa responsable de organizarlo. Mientras yo estuve, no se habló sobre el tema de que el PPCV asumiera los gastos del congreso, pero sí que el PPCV, a través de su presidente Camps, solicitó la celebración del congreso», ha explicado para señalar: «Ya en 2009 recibí una llamada de Bárcenas comentándome que había compromiso por parte de Camps de que el PPCV asumía los gastos del congreso y yo le dije que eso lo tenía que hablar con el señor Camps, porque yo no tenía capacidad ni potestad para ejecutar eso y tenía que hablar con el presidente».

En este sentido, ha explicado que tras esta llamada no habló con Camps y él se desentendió de la cuestión. «Meses después fui suspendido de militancia y apartado del partido», ha recordado.

ORANGE MARKET
Ricardo Costa ha admitido «no ser consciente» de si formó parte del Comité organizador del evento porque «no tiene constancia ni lo recuerda» y ha explicado el PPCV como parte «anfitriona» que era tenían el compromiso con la dirección nacional de movilización de las bases para el día de la clausura.

Ha explicado que la elección de la empresa para la realización del acto se hizo a través de un concurso público y no fue Orange Market. En este punto, uno de los parlamentarios le ha recordado que la adjudicataria fue una mercantil de su cuñada a lo que Costa ha afirmado que lo «desconocía» porque la decisión la tomó la dirección nacional. No obstante, ha puntualizado que cuando se enteró «no le extrañó» porque la mercantil llevaba «muchísimos años trabajando para el PP».

En cuanto a la relación entre Orange Market y el PP, Costa se ha remitido a su declaración en sede judicial y ha admitido desconocer quién tomó la decisión en Feria Valencia de contratar con Orange Market ni haber intermediado para ello, aunque sí ha reconocido que tanto él mismo como Camps eran los que hablaban con los responsables de esta empresa. «Yo ni pertenecía a Orange Market ni a la Feria», ha subrayado.

Insistido por la presunta financiación irregular del PPCV, tal y cómo el mismo apuntó en sede judicial, y si el partido utilizó la institución ferial para este fin, ha reiterado que se remitía a su declaración y ha subrayado: «Desconozco absolutamente la relación comercial entre Orange Market y la Feria. Es absolutamente ajena a mí».

Ha negado haber recibido «ninguna directriz» ni por parte del PPCV ni de la dirección nacional para no contratar con Orange Market, como algunos comparecientes han señalado. «Yo no recibí ninguna indicación ni del PPCV ni de la dirección nacional sobre la imposibilidad de contratar con Orange Market porque no hubiéramos trabajado con ellos», ha remarcado.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

PORTADA OFFICIAL PRESS

El vestido de Cristina Pedroche y el fin de un ciclo que ya no sorprende

Publicado

en

vestido Pedroche Campanadas 2025
El vestido de Cristina Pedroche para las Campanadas 2025

Cristina Pedroche ha vuelto a hacerlo. Y precisamente ahí está el problema. En sus duodécimas Campanadas, la presentadora ha presentado el que ella misma define como su vestido más simbólico, emotivo y definitivo: un diseño construido a partir de retales de sus once looks anteriores, convertido en una gran capa de upcycling con la que asegura cerrar una etapa.

Sin embargo, más allá del relato, el resultado vuelve a confirmar lo que ya es evidente desde hace varias ediciones: el modelo Pedroche está creativamente agotado. Cambia el envoltorio conceptual, se eleva el discurso y se multiplica la simbología, pero el impacto visual vuelve a ser el mismo de siempre: casi desnudez, cuerpo como eje central y mínima estructura textil.

El vestido que lo resume todo… porque no propone nada nuevo

Pedroche se “lo ha puesto todo encima”, literalmente. Fragmentos de vestidos pasados, piezas icónicas recicladas, plumas, cadenas, cristales, esculturas corporales y referencias constantes a su propio archivo estético. Un ejercicio autorreferencial que funciona como resumen de su trayectoria, pero que no aporta una lectura nueva de la moda ni del cuerpo.

El mensaje es claro: no hay ruptura, hay acumulación. No hay evolución, hay repetición sofisticada. El vestido no avanza, se mira a sí mismo.

Del impacto al automatismo

Durante años, el casi desnudo de Cristina Pedroche fue rompedor. Hoy se ha convertido en automatismo. La fórmula es reconocible hasta el extremo: piel protagonista y el vestido como ornamento y una narrativa emocional que intenta elevar lo que visualmente ya no sorprende.

El upcycling presentado como gran novedad no es más que un nuevo argumento para sostener un resultado idéntico: el cuerpo vuelve a ser el centro absoluto, y el diseño queda relegado a acompañarlo.

La causa social de Pedroche, su mejor elección

La causa social elegida por Cristina Pedroche es, probablemente, el mayor acierto de sus Campanadas. Vincular su vestuario a la labor de la Asociación Española Contra el Cáncer aporta profundidad y sentido a un formato que, a nivel estético, muestra claros signos de desgaste.

El respaldo a la AECC introduce un mensaje útil, necesario y transversal, que conecta con una realidad que afecta a miles de familias. Es ahí donde Pedroche acierta de pleno: cuando el foco se desplaza del cuerpo al acompañamiento, la investigación y el apoyo a los pacientes, la elección deja de ser un recurso narrativo y se convierte en un gesto con verdadero impacto.

Josie y la construcción de un universo cerrado

El estilista Josie vuelve a estar al frente de la dirección creativa, ensamblando una auténtica antología de símbolos reconocibles para el espectador. El resultado es coherente, milimétrico y técnicamente complejo, pero también encorsetado en su propio lenguaje.

El vestido habla de memoria, de ritual, de semiótica textil… pero sigue diciendo lo mismo que hace años. La piel continúa siendo el titular.

Cuando el vestido deja de ser moda y se convierte en gesto repetido

El gran problema del diseño de 2025 no es su osadía, sino su falta de sorpresa real. El espectador ya no se pregunta qué llevará Pedroche, sino cuánto mostrará. Y cuando la conversación se reduce a eso, el vestido deja de ser moda para convertirse en gesto reiterado.

Frente a propuestas donde la confección, la silueta o el diseño adquieren protagonismo, el modelo Pedroche insiste en una idea que ya ha dado todo lo que tenía que dar.

El cierre de ciclo que confirma el agotamiento

Pedroche habla de cerrar una etapa. Y quizá tenga razón. Porque este vestido no marca un nuevo comienzo, sino que certifica el final de una fórmula que ha sido explotada hasta el límite.

Doce años después, el casi desnudo ya no es transgresión, es marca registrada. Y cuando la marca se impone al diseño, lo único que queda es repetirse.

El vestido de estas Campanadas no abre camino: pone punto final a un modelo que ya no evoluciona.

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo