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¿Cuántas veces puedo reutilizar el aceite de oliva?

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¿Cuántas veces puedo reutilizar el aceite de oliva?
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El aceite de oliva es la mejor opción cuando queremos freír alimentos y, además, su propia composición permite que podamos reutilizarlo varias veces, siempre que sigamos una serie de recomendaciones para evitar su degradación. ¿Quieres saber cuántas veces se puede reutilizar el aceite de oliva? Pues entonces, sigue leyendo.

Lo más aconsejable: reutilizarlo hasta 5 veces

Sí, has leído bien. Podemos reutilizar el aceite de oliva hasta 5 veces en óptimas condiciones. ¿Y eso por qué? Pues porque gracias a su composición, este aceite aguanta mejor las altas temperaturas sin descomponerse, como sucede con otras grasas. Eso quiere decir que podemos utilizarlo para freír a temperaturas de hasta 180ºC manteniendo intactas sus cualidades. Y, como decimos, no solo una vez, sino varias.

Eso sí, para asegurarnos de que las siguientes veces que lo vamos a utilizar está en perfectas condiciones, debemos tener en cuenta una serie de recomendaciones.

¿Cuántas veces puedo reutilizar el aceite de oliva?

  • Filtrar siempre después de cada uso: una vez que se haya enfriado, procuraremos filtrar el aceite con ayuda de un colador fino (mejor si es de tela). Esto nos permitirá desechar los posibles restos sólidos procedente de los alimentos que hemos cocinado con él.

 

  • Guardar el aceite de oliva usado en un recipiente opaco: la luz es uno de los principales enemigos del aceite de oliva, por lo que, si lo mantenemos al abrigo de la claridad después de su uso, se conservará mejor para cuando lo vayamos a reutilizar. En lugar de ponerlo en un recipiente de cristal transparente, podemos usar un envase metálico que evita que pase la luz.

 

  • Reutilizar solo para cocinar: el aceite de oliva solo debe ser reutilizado para cocinar, ya sea freír con él otros alimentos, preparar un sofrito, etc. No es conveniente utilizar este aceite usado para marinar productos o para aliñar verduras o ensaladas. Para estos usos, es preferible utilizar aceite nuevo.

 

  • Evitar que coja humedad: si queremos reutilizar el aceite, debemos evitar que coja más humedad de la necesaria, ya que el agua contribuye a su degradación. ¿Cómo lo evitamos? Secando bien los alimentos que vayamos a freír o a cocinar con él. Y evitando usar tapa, ya que con la condensación del calor se forman gotas de agua que caen sobre el aceite y que acortan su vida útil.

 

  • No mezclar aceite usado y aceite nuevo: no es conveniente mezclar ambos. Es mejor usar cada uno por separado. Si no tenemos cantidad suficiente para freír con el aceite sobrante, podemos usarlo para otras preparaciones que precisen menor cantidad.

 

Y, un último consejo… ¡usar el sentido común! Aunque podemos reutilizar el aceite de oliva hasta 5 veces, si hemos cocinado frituras muy largas o con alimentos que han dejado demasiados residuos y vemos que presenta un color muy oscuro y una textura densa, es el momento de usar un nuevo aceite.

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Consumo

Sanidad y Consumo intensifica los controles en las 165 churrerías de Fallas en València

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Churrerías de Fallas 
Churrerías de Fallas -Archivo/EFE/Ángel Medina G.

El Ayuntamiento de València ha reforzado los controles sanitarios diarios en las churrerías instaladas durante las Fallas, con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y la protección de los consumidores. En total, 165 puestos de churros y buñuelos funcionan en la ciudad entre el 2 y el 19 de marzo, coincidiendo con la celebración de las Fallas de València.

El concejal de Sanidad y Consumo, José Gosálbez, participó junto a inspectores municipales en una demostración práctica de inspección higiénico-sanitaria en una churrería de la ciudad, donde se mostró el procedimiento que se aplica durante la campaña fallera.

Más de 700 inspecciones desde el inicio de las Fallas

Desde el comienzo del dispositivo, el servicio municipal ha realizado más de 700 inspecciones en los puestos de churros y buñuelos instalados en la ciudad.

De los 165 puestos autorizados,

  • 146 corresponden a puestos específicos de Fallas

  • 19 pertenecen a bares que también ofrecen estos productos tradicionales.

Durante estas inspecciones se han llevado a cabo alrededor de 600 análisis del aceite utilizado para la fritura, de los cuales 60 han requerido su sustitución. Además, los técnicos municipales han realizado 40 controles del suministro de agua para verificar su calidad.

Según explicó Gosálbez, los controles se realizan de forma aleatoria y por sorpresa, cualquier día de la semana y a cualquier hora, con el objetivo de comprobar que todos los puestos cumplen las condiciones higiénico-sanitarias exigidas.

Qué revisan los inspectores en las churrerías

Los seis inspectores municipales supervisan distintos aspectos relacionados con la seguridad alimentaria:

  • Manipulación adecuada de alimentos

  • Calidad del aceite mediante medidores de compuestos polares

  • Conexión a la red municipal de agua

  • Presencia de calentador y grifos de accionamiento no manual

  • Uso de toallas de un solo uso

  • Toma de muestras de agua para análisis químico

Según el concejal, “todos los puestos deben cumplir las mismas normas y garantizar las mismas condiciones higiénico-sanitarias. Quien no las cumpla tendrá que desmontar el puesto”.

Control de precios y derechos del consumidor

Además de los controles sanitarios, el área de Consumo también verifica el cumplimiento de la normativa de protección al cliente. Entre las comprobaciones se incluye:

  • Lista de precios visible para el público

  • Disponibilidad de hojas de reclamaciones

  • Entrega de ticket cuando lo solicite el cliente

El objetivo es garantizar transparencia en los precios y seguridad para los consumidores durante las fiestas.

Supervisión de los mercados falleros

A estas inspecciones se suma la supervisión de los 79 mercados falleros instalados en la ciudad desde el 12 de marzo. Cada uno de estos espacios puede albergar hasta diez puestos de alimentación, de los cuales cinco pueden preparar comida en el momento y otros cinco vender alimentos ya elaborados.

Todas estas actuaciones se desarrollan conforme al Bando Fallero, que establece las normas que deben cumplir los puestos de venta durante las fiestas.

“Las Fallas son una celebración abierta al mundo y queremos que también sean un ejemplo de seguridad alimentaria y respeto al consumidor”, concluyó Gosálbez.

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