Síguenos

PORTADA OFFICIAL PRESS

Detenidas 3 personas en Murcia en menos de 72 horas por otros tantos casos de violencia de género o doméstica

Publicado

en

Ana Cánovas

La Policía Local de Murcia ha detenido entre el pasado sábado y este lunes, en menos de 72 horas, a tres personas por protagonizar otros tantos casos de violencia de género o doméstica, según fuentes del citado Cuerpo.

La primera actuación tuvo lugar este sábado por la mañana, en la pedanía de El Esparragal, donde una mujer, de nacionalidad española y 56 años de edad, fue detenida por efectivos de la Unidad de Descentralización, por agredir a su hijo discapacitado, que presentaba lesiones recientes en espalda, cuello y codo.

Según indicaron su esposo e hija, esta situación se venía repitiendo los fines de semana, cuando el chico pasaba más tiempo en casa dado que no acudía al centro especializado que lo atendía los días laborables.

Por otra parte, el segundo suceso tuvo lugar a mediodía de ayer en la pedanía de Los Dolores, donde un hombre de 48 años y nacionalidad española fue detenido acusado por su esposa e hijo, menor de edad, de amenazarles gravemente y agredir a su mujer en diversas ocasiones.

No obstante, desde que el menor se interpuso, enfrentándose a su padre para que dejara de agredir a su madre, el menor también mantenía hacia él una actitud agresiva. En esta ocasión, el menor tuvo que salir corriendo de la casa para evitar que le pegara, antes de solicitar el auxilio de la policía. En presencia de los agentes adscritos al Grupo de Seguridad Ciudadana, el individuo llegó a amenazar de muerte a su esposa.

Finalmente, el tercer suceso tuvo lugar a la misma hora que la anterior, en la pedanía de Algezares y, en esta ocasión, agentes pertenecientes a la Unidad de Descentralización procedieron a la detención de un varón, de nacionalidad colombiana, por amenazar a su esposa con hacer daño a sus hijos que viven en Colombia.

Incluso los agentes fueron testigos a su llegada de cómo el detenido intimidaba gravemente a su mujer en la terraza del edificio, acorralándola mientras discutía con ella acaloradamente.

Finalmente, la víctima fue trasladada por una de las patrullas policiales a un centro médico puesto que indicó haber recibido la noche anterior una fuerte patada, y añadió que el individuo ya fue detenido en Madrid hace un tiempo por otra agresión.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

PORTADA OFFICIAL PRESS

El vestido de Cristina Pedroche y el fin de un ciclo que ya no sorprende

Publicado

en

vestido Pedroche Campanadas 2025
El vestido de Cristina Pedroche para las Campanadas 2025

Cristina Pedroche ha vuelto a hacerlo. Y precisamente ahí está el problema. En sus duodécimas Campanadas, la presentadora ha presentado el que ella misma define como su vestido más simbólico, emotivo y definitivo: un diseño construido a partir de retales de sus once looks anteriores, convertido en una gran capa de upcycling con la que asegura cerrar una etapa.

Sin embargo, más allá del relato, el resultado vuelve a confirmar lo que ya es evidente desde hace varias ediciones: el modelo Pedroche está creativamente agotado. Cambia el envoltorio conceptual, se eleva el discurso y se multiplica la simbología, pero el impacto visual vuelve a ser el mismo de siempre: casi desnudez, cuerpo como eje central y mínima estructura textil.

El vestido que lo resume todo… porque no propone nada nuevo

Pedroche se “lo ha puesto todo encima”, literalmente. Fragmentos de vestidos pasados, piezas icónicas recicladas, plumas, cadenas, cristales, esculturas corporales y referencias constantes a su propio archivo estético. Un ejercicio autorreferencial que funciona como resumen de su trayectoria, pero que no aporta una lectura nueva de la moda ni del cuerpo.

El mensaje es claro: no hay ruptura, hay acumulación. No hay evolución, hay repetición sofisticada. El vestido no avanza, se mira a sí mismo.

Del impacto al automatismo

Durante años, el casi desnudo de Cristina Pedroche fue rompedor. Hoy se ha convertido en automatismo. La fórmula es reconocible hasta el extremo: piel protagonista y el vestido como ornamento y una narrativa emocional que intenta elevar lo que visualmente ya no sorprende.

El upcycling presentado como gran novedad no es más que un nuevo argumento para sostener un resultado idéntico: el cuerpo vuelve a ser el centro absoluto, y el diseño queda relegado a acompañarlo.

La causa social de Pedroche, su mejor elección

La causa social elegida por Cristina Pedroche es, probablemente, el mayor acierto de sus Campanadas. Vincular su vestuario a la labor de la Asociación Española Contra el Cáncer aporta profundidad y sentido a un formato que, a nivel estético, muestra claros signos de desgaste.

El respaldo a la AECC introduce un mensaje útil, necesario y transversal, que conecta con una realidad que afecta a miles de familias. Es ahí donde Pedroche acierta de pleno: cuando el foco se desplaza del cuerpo al acompañamiento, la investigación y el apoyo a los pacientes, la elección deja de ser un recurso narrativo y se convierte en un gesto con verdadero impacto.

Josie y la construcción de un universo cerrado

El estilista Josie vuelve a estar al frente de la dirección creativa, ensamblando una auténtica antología de símbolos reconocibles para el espectador. El resultado es coherente, milimétrico y técnicamente complejo, pero también encorsetado en su propio lenguaje.

El vestido habla de memoria, de ritual, de semiótica textil… pero sigue diciendo lo mismo que hace años. La piel continúa siendo el titular.

Cuando el vestido deja de ser moda y se convierte en gesto repetido

El gran problema del diseño de 2025 no es su osadía, sino su falta de sorpresa real. El espectador ya no se pregunta qué llevará Pedroche, sino cuánto mostrará. Y cuando la conversación se reduce a eso, el vestido deja de ser moda para convertirse en gesto reiterado.

Frente a propuestas donde la confección, la silueta o el diseño adquieren protagonismo, el modelo Pedroche insiste en una idea que ya ha dado todo lo que tenía que dar.

El cierre de ciclo que confirma el agotamiento

Pedroche habla de cerrar una etapa. Y quizá tenga razón. Porque este vestido no marca un nuevo comienzo, sino que certifica el final de una fórmula que ha sido explotada hasta el límite.

Doce años después, el casi desnudo ya no es transgresión, es marca registrada. Y cuando la marca se impone al diseño, lo único que queda es repetirse.

El vestido de estas Campanadas no abre camino: pone punto final a un modelo que ya no evoluciona.

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo