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Valencia

Diez municipios de la Comunitat Valenciana concentran el 40 % de las muertes por covid

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Archivo/EFE/Manuel Bruque

Diez municipios de la Comunitat Valenciana concentran el 40 % de las muertes por coronavirus desde el comienzo de la pandemia, de los que 6 pertenecen a la provincia de Alicante, 3 a la de Valencia y 1 a la de Castellón, y en todos ellos se ha superado el centenar de defunciones.

A la cabeza de este listado se sitúa la ciudad de València, la única con más de un millar de fallecidos, seguida, en este orden, por Alicante, Elche, Alcoy, Castelló, Benidorm, Torrent, Sagunto, Torrevieja y Elda, según los datos de la Conselleria de Sanidad recopilados por EFE.

Desde el comienzo de la pandemia, han muerto en la Comunitat Valenciana un total de 7.302 personas por la covid-19 (3.732 en la provincia de Valencia, 2.778 en la de Alicante y 792 en la de Castellón), de las que 2.921 lo han hecho en esos diez municipios.

MUNICIPIOS CON MÁS MUERTES

En la provincia de Valencia, la ciudad con más defunciones a causa de la covid-19 es la capital, con un total de 1.112 muertes, lo que supone una media 79 muertes mensuales desde marzo del año pasado, aunque ha habido meses, como los dos primeros de este año -los más letales de la pandemia-, en los que murieron 268 personas en enero y 222 en febrero.

Los otros dos municipios valencianos con las mayores cifras de fallecimientos de coronavirus son Torrent, con un total de 157, y Sagunto, con 120.

En la provincia de Alicante, el municipio que ha registrado más muertes a causa de la covid es la capital, con 448, a la que le siguen Elche, con 262 defunciones; Alcoy, con 232; Benidorm, con 159; Torrevieja con 110, y finalmente Elda, con 102.

En la provincia de Castellón, la localidad que ha notificado la mayor cifra de defunciones a causa del coronavirus es la capital, con 219 desde el inicio de la pandemia.

MUNICIPIOS SIN FALLECIDOS

Por el contrario, 187 de los 542 municipios que conforman la Comunitat Valenciana no han registrado ningún fallecimiento por coronavirus, lo que representa el 34,5 % del total. Son 71 municipios de la provincia de Valencia, 42 de la de Alicante y 74 de la Castellón.

De esta forma, el 26,7 % de los municipios de la provincia de Valencia no ha notificado defunciones a causa de la covid-19, mientras que en la provincia de Alicante este porcentaje se sitúa en el 29,8 % y en la de Castellón asciende hasta el 54,8 %.

En este listado destacan, por ser los municipios con mayor población, Benifairó de la Valldigna, Castelló de Rugat, Camporrobles, Xeresa, Náquera o Rótova, en la provincia de Valencia; Hondón de los Frailes, Algueña o Jacarilla, en la de Alicante; y Xilxes, Lucena del Cid, Navajas o Ribesalbes, en la de Castellón.

TASA DE FALLECIMIENTOS

Si se tiene en cuenta la tasa de fallecimientos por cada 100.000 habitantes, el municipio de toda la Comunitat Valenciana con la mayor incidencia ha sido Villahermosa del Río, una pequeña localidad de Castellón en la que han fallecido por covid 15 de sus 490 habitantes, una tasa de 3.067,48.

A continuación se sitúan Quartell (Valencia), con 34 fallecidos y una tasa de 2.078,24; Jalance (Valencia), con 14 fallecidos y una tasa de 1.686,75; Montán (Castellón), con 5 fallecimientos y una tasa de 1.351,35; Barx (Valencia) con 15 fallecidos y una tasa de 1.174,63 y Benirredrà (Valencia) con 16 fallecidos y una tasa de 1.005,03.

Estos son los 6 municipios de la Comunitat Valenciana que tienen una tasa de fallecimientos a causa del coronavirus por cada 100.000 habitantes superior a 1.000.

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Valencia

Andrea Ortuño anuncia que dedicará su vida a ayudar a los demás tras la pérdida de su marido e hijos en el naufragio de Indonesia

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naufragio Indonesia
Imagen de la búsqueda de los desaparecidos en Indonesia - IMAGEN FACILITADA POR FAMILIARES DE DESAPARECIDOS

“Devastada”, pero al mismo tiempo “bastante entera”. Así se encuentra Andrea Ortuño, la valenciana que sobrevivió junto a su hija de siete años al naufragio ocurrido en Indonesia durante un viaje familiar de Navidad. En ese trágico accidente perdió a su marido y a tres de sus hijos, una tragedia que ha conmocionado a la Comunitat Valenciana y a la opinión pública nacional.

Pese al dolor, Andrea ha trasladado un mensaje cargado de humanidad y esperanza: quiere dedicar el resto de su vida a ayudar y proteger a los demás. Su intención es poner en marcha un proyecto solidario en España, aún por definir, que desarrollará en las próximas semanas cuando su situación personal se lo permita.

Un mensaje público en medio del duelo

Andrea Ortuño no está concediendo entrevistas ni realizando declaraciones públicas debido al durísimo proceso emocional que atraviesa. Sin embargo, ha querido hacer llegar un mensaje a través del periodista y escritor Joaquín Campos, que se encuentra en Indonesia como corresponsal para RTVE cubriendo la tragedia.

Campos explicó en el programa Directo al grano de La 1 que Andrea solo quiso transmitir “cuatro frases”, centradas principalmente en agradecer el apoyo recibido y explicar brevemente su estado emocional. “No está preparada para ponerse delante de una cámara. Es demasiado pronto”, señaló el periodista.

Regreso a España tras 15 días de búsqueda

Andrea Ortuño ha regresado este viernes a España después de permanecer día y noche en Indonesia durante los trabajos de localización de los cuerpos de su marido y de sus hijos. La búsqueda fue finalmente dada por finalizada, aunque uno de los menores, Quique, de 10 años, hijo de Andrea y de su primer matrimonio, continúa desaparecido.

En los últimos días fueron recuperados los cuerpos de Fernando Martín Carreras, de 44 años, entrenador del Valencia CF Femenino B, y de los menores Lía, de 12 años, y Mateo, de 9. La familia viajaba junta cuando el barco turístico en el que se desplazaban naufragó durante una excursión por el Parque Nacional de Komodo.

Fe, justicia divina y ausencia de deseo de venganza

Uno de los aspectos más personales que Andrea quiso compartir es que, en medio de la tragedia, se ha refugiado más que nunca en su fe católica. Según explicó Joaquín Campos, ella cree firmemente en la justicia divina y no desea venganza, ni siquiera ante las posibles negligencias que pudieron producirse.

Este mensaje llega en paralelo a la investigación abierta en Indonesia. La Policía Regional de Nusa Tenggara Oriental ha imputado formalmente por negligencia con resultado de muerte al capitán del barco y al jefe de máquinas del KM Putri Sakinah, la embarcación que se hundió tras el impacto de varias olas de gran tamaño durante una travesía nocturna cerca de la isla de Padar.

El apoyo de la población local, clave en su fortaleza

Andrea ha querido destacar especialmente el cariño y la solidaridad del pueblo indonesio, en particular de los habitantes de la isla de Flores y de Labuan Bajo. Durante los días de búsqueda, cada despedida a los buzos estuvo marcada por abrazos, lágrimas y gestos de apoyo constantes.

“La energía positiva que ha dado toda esta zona es enorme”, trasladó Campos, quien explicó que Andrea desea devolver toda esa ayuda recibida transformándola en un proyecto solidario cuando se recupere mínimamente del golpe emocional.

El padre de Quique mantiene la esperanza

Mientras Andrea ha regresado a España, el padre de Quique permanece en Labuan Bajo, aferrado a la esperanza de poder encontrar a su hijo. Él ha sido el protagonista de un emotivo homenaje rendido por los equipos de rescate en los muelles desde los que partieron la mayoría de las operaciones.

Los expertos han destacado la complejidad extrema de las aguas, con fuertes corrientes y condiciones cambiantes, lo que hace especialmente difícil las labores de búsqueda. Aun así, los equipos lograron localizar a tres de las cuatro víctimas, un esfuerzo que la familia ha querido reconocer públicamente.

Qué ocurrió durante el naufragio

El barco, de dos plantas y cuatro camarotes, había sido alquilado para una excursión de dos días desde Labuan Bajo hasta Komodo. A bordo viajaban seis miembros de la familia valenciana y cinco indonesios, entre tripulación y guía local. Todos los tripulantes lograron salvarse, mientras que las víctimas mortales fueron exclusivamente los turistas.

En el momento del accidente, Andrea y su hija de siete años se encontraban en la cubierta, mientras que Fernando y los otros tres niños estaban en los camarotes, lo que explica el trágico desenlace. Madre e hija fueron literalmente despedidas por el oleaje, y Andrea consiguió salvar a la menor en condiciones extremas de oscuridad y mar agitado.

Una tragedia que se transforma en propósito

A pesar del dolor irreparable, Andrea Ortuño ha lanzado un mensaje que trasciende la tragedia: convertir el sufrimiento en ayuda a los demás. Su futura iniciativa solidaria, aún en fase embrionaria, se perfila como la manera de honrar la memoria de su marido y de sus hijos, y de devolver al mundo la solidaridad que ella misma ha recibido en los momentos más oscuros de su vida.

El emotivo adiós a Lía, la niña fallecida en el naufragio de Indonesia: el fútbol base valenciano llora una pérdida “imposible de describir”

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