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Consumo

El 32% de los valencianos está a favor de cambiar la hora en verano e invierno

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VALÈNCIA/MADRID, 25 Oct. (EUROPA PRESS) – El 72% de los españoles está en contra de cambiar la hora en verano e invierno, frente al 28% de la población española que está a favor del cambio, según se desprende de la última oleada del ‘Barómetro sobre Neurociencia y Sociedad’, llevado a cabo por IPSOS a nivel nacional.

Por comunidades, existe una cierta segmentación por área geográfica más partidaria al cambio de hora, que se concentra en las comunidades mediterráneas, en concreto, en Cataluña y la Comunitat Valenciana, donde el porcentaje de población a favor de la diferencia horaria en verano e invierno es del 36% y del 32%, respectivamente; es decir, ocho y cuatro puntos por encima de la media nacional del ‘sí’.

En contraposición a estos datos están los gallegos, con un 80% de la población autonómica contraria al cambio, seguidos por los vascos, con un 78%.

El Barómetro de IPSOS señala también una relación directa entre la edad y posicionamiento de los encuestados ante este tema, es decir, a mayor edad, más se posicionan en contra de cambiar la hora cada verano e invierno.

Así, el 80% de los mayores de 60 años es contrario a la actual Directiva Comunitaria –que contempla el cambio de hora en marzo y octubre en todos los países miembros de la UE–, seguidos por los adultos de entre 50 y 59 años (75%), los adultos de entre 40 y 49 años (73%) y los de entre 30 y 39 y 18 y 29 años, con un 64% en ambos casos. Por otro lado, 2 de cada 5 españoles entre 18 y 39 años (36%) ven positivo el cambiar la hora, la franja de edad más proclive de todas.

Con esta encuesta, el instituto busca profundizar en lo que realmente piensan los españoles sobre el cambio de hora que tiene lugar en toda Europa cada verano e invierno, de acuerdo con la actual Directiva Comunitaria del Cambio de Hora.

Sin embargo, el pasado mes de julio la Comisión Europea anunció la puesto en marcha de una consulta pública para que la ciudadanía pueda pronunciarse sobre la continuidad del cambio horario que en los meses de marzo y octubre tiene lugar en todos los países miembros de la UE, y estudiará el resultado para evaluar una posible modificación de la normativa comunitaria que regula este cambio.

Para llevar a cabo este estudio, se han llevado a cabo 1.000 entrevistas entre el 7 y el 13 de septiembre de 2018, a una muestra representativa a nivel nacional de toda la población española. La encuesta fue realizada mediante el sistema de paneles Online de Ipsos, a través de cuestionarios de 10 minutos de duración.

Actualmente existen tres zonas horarias en la UE: la Hora de Europa Occidental –en la que se encuentran Portugal, Reino Unido e Irlanda–, la Hora de Europa Central, en la que se encuentran España y otros 16 estados miembro, y la de Europa Oriental para ocho países del este.

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Consumo

Sanidad y Consumo intensifica los controles en las 165 churrerías de Fallas en València

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Churrerías de Fallas 
Churrerías de Fallas -Archivo/EFE/Ángel Medina G.

El Ayuntamiento de València ha reforzado los controles sanitarios diarios en las churrerías instaladas durante las Fallas, con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y la protección de los consumidores. En total, 165 puestos de churros y buñuelos funcionan en la ciudad entre el 2 y el 19 de marzo, coincidiendo con la celebración de las Fallas de València.

El concejal de Sanidad y Consumo, José Gosálbez, participó junto a inspectores municipales en una demostración práctica de inspección higiénico-sanitaria en una churrería de la ciudad, donde se mostró el procedimiento que se aplica durante la campaña fallera.

Más de 700 inspecciones desde el inicio de las Fallas

Desde el comienzo del dispositivo, el servicio municipal ha realizado más de 700 inspecciones en los puestos de churros y buñuelos instalados en la ciudad.

De los 165 puestos autorizados,

  • 146 corresponden a puestos específicos de Fallas

  • 19 pertenecen a bares que también ofrecen estos productos tradicionales.

Durante estas inspecciones se han llevado a cabo alrededor de 600 análisis del aceite utilizado para la fritura, de los cuales 60 han requerido su sustitución. Además, los técnicos municipales han realizado 40 controles del suministro de agua para verificar su calidad.

Según explicó Gosálbez, los controles se realizan de forma aleatoria y por sorpresa, cualquier día de la semana y a cualquier hora, con el objetivo de comprobar que todos los puestos cumplen las condiciones higiénico-sanitarias exigidas.

Qué revisan los inspectores en las churrerías

Los seis inspectores municipales supervisan distintos aspectos relacionados con la seguridad alimentaria:

  • Manipulación adecuada de alimentos

  • Calidad del aceite mediante medidores de compuestos polares

  • Conexión a la red municipal de agua

  • Presencia de calentador y grifos de accionamiento no manual

  • Uso de toallas de un solo uso

  • Toma de muestras de agua para análisis químico

Según el concejal, “todos los puestos deben cumplir las mismas normas y garantizar las mismas condiciones higiénico-sanitarias. Quien no las cumpla tendrá que desmontar el puesto”.

Control de precios y derechos del consumidor

Además de los controles sanitarios, el área de Consumo también verifica el cumplimiento de la normativa de protección al cliente. Entre las comprobaciones se incluye:

  • Lista de precios visible para el público

  • Disponibilidad de hojas de reclamaciones

  • Entrega de ticket cuando lo solicite el cliente

El objetivo es garantizar transparencia en los precios y seguridad para los consumidores durante las fiestas.

Supervisión de los mercados falleros

A estas inspecciones se suma la supervisión de los 79 mercados falleros instalados en la ciudad desde el 12 de marzo. Cada uno de estos espacios puede albergar hasta diez puestos de alimentación, de los cuales cinco pueden preparar comida en el momento y otros cinco vender alimentos ya elaborados.

Todas estas actuaciones se desarrollan conforme al Bando Fallero, que establece las normas que deben cumplir los puestos de venta durante las fiestas.

“Las Fallas son una celebración abierta al mundo y queremos que también sean un ejemplo de seguridad alimentaria y respeto al consumidor”, concluyó Gosálbez.

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