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Cultura

El cantante Manolo García trae a València su exposición ‘Cuerpos Celestes’

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El Jardí Botànic inaugura la exposición ‘Cuerpos Celestes’, del cantante y pintor Manolo García, una propuesta que surge dentro del Festival CULTUVIVA de la Universitat de València y que podrá visitarse hasta al 14 de noviembre en la sala Hort de Tramoieres. El artista, que desde hace años también ha desarrollado su faceta artística hacia la pintura y la escultura, ha seleccionado más de cuarenta óleos y a través de ellos descubriremos su particular visión del mundo, siempre con elementos vegetales y animales formando parte de la pieza, y desarrollando la imaginería de su propio bosque interior.

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“Pinto animales, montañas, masas líquidas y formas vegetales abstractas, dentro de mis obras oníricas, porque persigo con encono esa esencia, la que no me ofrece mi moderna forma de vivir”, dice el músico y pintor. En ‘Cuerpos Celestes’ persigue desligarse de nuestra época tecnológica, que nos aleja de nuestra esencia, para poder vivir en la naturaleza. “Dar a la naturaleza protagonismo absoluto, y tener respeto y convivencia con todos los seres vivos en un mundo vegetal pleno”.

Aunque se le conozca más por su papel en la música, la pintura siempre le ha acompañado y, durante épocas, es donde focaliza toda su inspiración. Es su espacio para la calma, y su momento donde sacar, expresar y realimentar la música, aseguraba en una entrevista durante una de sus exposiciones, y lo describía como realimentar arte con arte. Ahora en el Jardí Botànic podremos comprobar esta sinergia disfrutando de unos cuadros que beben del impresionismo, pero también del surrealismo y el dadaísmo, así como de muchas otras influencias.

La exposición se enmarca dentro de la primera edición del Festival CULTUVIVA de la Universitat de València que se presenta este mes de octubre como un proyecto integrador, innovador y de un alto componente sociabilizador, para dotar a la Universitat de una nueva cultura que se acerque a los campus. Promovido por el Vicerrectorado de Cultura y Deportes, y el Servicio de Cultura Universitaria busca, entre otras muchas cosas, una conexión más firme y equitativa con la sociedad valenciana y su compromiso con la cultura en todos los niveles que esta puede darse.

En esta primera propuesta acercará la experiencia y los testimonios de relevantes personajes de la cultura peninsular, con la lectura y con el arte en general, mediante encuentros con cantantes, periodistas y escritoras, exposiciones de arte, lecturas poéticas, coloquios, conciertos, etc. llevados a cabo en diferentes campus de la Universitat de València. Entre los participantes encontramos a Manolo García, Diego Martín (en concierto), Goyo Jiménez, Fran Perea, Raquel Lanseros, Luis García Montero, Vicente Garrido o Natalia Freire, entre muchos otros.

Manolo García estudió diseño en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Barcelona. Desde muy joven trabajó en estudios de diseño de diferentes agencias de publicidad en la ciudad y más tarde se estableció como free-lance diseñando sobre todo portadas de discos y juguetes. Aunque a partir de aquel momento se volcó profesionalmente en el mundo de la música, nunca dejó de pintar y dibujar, y ha hecho más de veinte exposiciones individuales, además de participar en numerosas colectivas por todo el país.

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Cultura

Los secretos de la Finca Roja de València

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la finca roja de valencia
Foto: Hugo Román

La Finca Roja de València es uno de los símbolos de la ciudad. El sello inconfundible de Enrique Viedma Vidal quedó plasmado en muchas construcciones en la València de los años 20 y 30. Puede que cuando el arquitecto valenciano planificara las 378 viviendas y 14 patios que hoy ocupan la manzana de las calles Jesús, Albacete, Marvá y Maluquer no fuera consciente de que estaba a punto de levantar uno de los edificios más icónicos de la ciudad. Todo un símbolo que nació con otro objetivo bien distinto.

Construido entre 1929 y 1933, se buscaba la funcionalidad y aprovechar al máximo los más de 15.000 m2 de la manzana para uso de la comunidad. Una comunidad formada por los obreros del Instituto Nacional de Previsión que buscaban vivienda en València a cambio de un chavo al mes. De hecho antes de ser popularmente conocida como Finca Roja, los vecinos de la capital del Turia la bautizaron como la “finca del chavo“ por ese motivo.

En el ladrillo caravista de color rojo que le confiere esa personalidad, y su sobrenombre, se puede apreciar la influencia de la escuela holandesa. Pero la originalidad de este residencial no se queda tan solo en su colores rojo y azul turquesa o en su original fachada con sus formas geométricas, repletas de detalles. En su interior, en sus entrañas, esconde en secreto sus orígenes.

Inspirado por el filósofo francés Charles Fourier, Viedma rompió con modelos de la época a la hora de proyectar la finca buscando dotarla de servicios, de recreo y descanso para niños y mayores.

La Finca Roja de València:

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La idea era que los bajos comerciales se abrieran al patio interior, para así proveer a los vecinos. Este modelo de autogestión que buscaba aprovechar su peculiar estructura y su patio interior, debía autoabastecerse de agua gracias a los torreones de las esquinas, pensados como depósitos, idea que nunca se llevó a cabo.

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Han pasado muchas décadas, y sus actuales vecinos disfrutan sabedores de encontrarse en un espacio único, en el que cada ladrillo esconde historias, sueños e ilusiones del pasado. Ya no queda nada de aquellos comercios que tenían acceso al interior. Otros elementos también han ido desapareciendo con el paso de los años.

Ha pasado el tiempo, tantos que muchos de los que allí viven desconocen parte de esa historia escrita sobre ladrillo rojizo. Ladrillos que visten pisos de 100 metros cuadrados o de 140 en el caso de algunos que recaen en los chaflanes.

El enorme patio ajardinado es un lugar de descanso donde los vecinos pueden disfrutar del aire libre sin salir de sus casas. Un lugar de encuentro para desconectar, charlar, jugar o pasear al perro.

Un lugar en el que historia y arquitectura se dan la mano.

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