Síguenos

Valencia

El director de À Punt defiende que «como mínimo» se mantenga el presupuesto actual

Publicado

en

a punt plazas periodistas

Burjassot, 16 sep (EFE).- El director general de À Punt, Alfred Costa, ha manifestado este jueves que le gustaría que se «estabilizara» la aportación que la Generalitat hace para el servicio público de radio y televisión y que «como mínimo» se mantuviera el grado de inversión actual para los próximos tres años, que será la duración del nuevo contrato programa.

Costa ha dicho también que en estos momentos no es necesario aumentar la plantilla para cumplir las exigencias del actual contrato programa, y ha opinado que lo que hay que hacer es «mantener el nivel de motivación» de los trabajadores actuales, «para que toda esta gente entienda que es necesaria y que podemos aportar muchísimo más».

El director general ha declarado a los medios de comunicación tras presentar la nueva temporada de informativos de la cadena que, respecto al próximo presupuesto, son «muy respetuosos» y saben «cuál es la situación», por lo que en las negociaciones van a pedir «de partida» que se mantenga el presupuesto actual, que es de 56 millones de euros, y que si así se considera se le de «un empuje».

Ha destacado que en el último año y medio han demostrado que pueden «hacer más con menos», ya que con los recursos existentes han logrado «incrementar muchísimo la producción propia y nutrir al sector audiovisual valenciano con un montón de proyectos y productos que están dando su resultado».

Costa ha afirmado además que con el presupuesto actual han entrado en asociaciones y en coproducciones con otros entornos televisivos, como Forta, TV3 o IB3, de forma que el ahorro conseguido en esas producciones se puede dedicar a otras franjas de la parrilla, en la que también se ha aumentado la producción propia.

«Le hemos dado una vuelta muy importante moviendo los recursos y tratando de hacer una gestión muy eficaz de los recursos humanos que tiene la casa», ha destacado el director general, quien ha reivindicado también el «retorno» que supone toda la economía que mueve la radiotelevisión pública con sus contrataciones.

Ha recordado que, además de la aportación de la Generalitat para el servicio público, han establecido «puentes» con otras instituciones, institutos y direcciones generales, como el IVF, el Ivace o Turisme, que han permitido ofrecer una «mirada atractiva» de sus acciones políticas por ejemplo con programas de entretenimiento en las que se les ha dado «visibilidad», y le gustaría que se «estabilizaran» o incrementaran esas aportaciones.

Sobre las necesidades de personal, Costa ha asegurado que para hacer la radiotelevisión que están haciendo «hace falta la gente que hay ahora», y ha explicado que han incrementado «prácticamente un 68 % la aportación que hacen los equipos humanos a las parrillas en horas de emisión».

Respecto a la audiencia, ha explicado que el proyecto con el que se presentó para dirigir la cadena pretendía cerrar el año pasado por encima del 2,5 %, y se cerró con un 3 %, y que le gustaría acabar 2021 con una audiencia del 3,5 %, un porcentaje en cuyo entorno se sitúan ya actualmente.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Valencia

Las Fallas, el corazón social que proyecta València al mundo

Publicado

en

Fallas marca Valencia
Foto: TONI CORTÉS

Las Fallas no solo son una fiesta declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, sino también un potente motor de identidad, cohesión social y dinamismo económico. Así lo sostienen dos expertos de la Universidad Europea de Valencia, que destacan el papel de la celebración en la consolidación de la marca València y en la activación de comportamientos cooperativos dentro de la comunidad.

La fiesta fallera, subrayan, representa uno de los fenómenos culturales y sociales más relevantes del territorio valenciano, tanto por su impacto identitario como por su influencia en las decisiones económicas colectivas.

Las Fallas como símbolo diferencial de la marca València

Daniel Delmás, docente del Grado en Turismo, analiza cómo ha evolucionado la proyección exterior de València en las últimas décadas. Recuerda la polémica escena de la película Misión Imposible 2 (2000), donde se mezclaban Fallas y Semana Santa en Sevilla, como ejemplo de la confusión cultural que existía entonces.

“Si aquella escena se rodara hoy, el resultado sería muy distinto”, apunta. Según el experto, el cambio responde a un trabajo sostenido en la construcción de la marca ciudad, en el que entidades como Visit València han situado la cultura propia como eje central de identidad.

En este contexto, elementos como las Fallas o la paella funcionan como “símbolos intangibles” que permiten que València deje de percibirse como una ciudad mediterránea más y se consolide como un destino reconocible y diferenciado.

El peso social también es clave: más de 200.000 personas integradas en cerca de 800 comisiones falleras en toda la Comunitat Valenciana convierten a la fiesta en el principal tejido asociativo del territorio.

Identidad fallera y cooperación social

Desde la óptica de la economía del comportamiento, Enrique Fatás, catedrático y director del Economic Behavioural Institute, explica que las Fallas activan mecanismos de identidad social y normas compartidas que favorecen la cooperación.

“La identidad fallera y valenciana no se traduce en exclusión, sino que convive con identidades más amplias, como la mediterránea o la europea”, señala.

A diferencia de otros contextos donde la diversidad puede dificultar la colaboración entre grupos, en València ocurre lo contrario. Según Fatás, la diversidad genera expectativas más optimistas y comportamientos más generosos, reforzando la cohesión social.

Impacto económico: consumo como inversión comunitaria

Los expertos destacan que durante las Fallas las decisiones económicas no se perciben únicamente como gasto, sino como inversión en la comunidad. La presión de las normas sociales y la gratificación inmediata asociada a la fiesta impulsan el consumo como forma de reforzar la pertenencia al grupo.

En este sentido, participar en actos como la mascletà, colaborar con la comisión o asistir a eventos falleros deja de ser una decisión estrictamente individual para convertirse en una norma social compartida.

Las conclusiones apuntan a que las Fallas sostienen una parte esencial de la marca València y funcionan como un sistema donde identidad, normas sociales y decisiones económicas se alinean para fortalecer la convivencia y el dinamismo económico.

Continuar leyendo