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El Gobierno desvela que se inyectaron en Castor 39,2 millones de euros en gas y que se siguen retribuyendo

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CASTELLÓN, 5 Dic. (EUROPA PRESS) – El Gobierno ha desvelado, en una respuesta parlamentaria al grupo Compromís, que se inyectaron en el almacenamiento Castor, ubicado frente a las costas de Vinaròs (Castellón), 39,2 millones de euros, inversión que se sigue retribuyendo.

El senador de Compromís per Castelló Jordi Navarrete ha reprochado que «se sigan cobrando estas cantidades a los consumidores de gas tras las últimas sentencias judiciales que han anulado indemnizaciones y obligado a devolver los pagos atribuibles a peajes por el almacén».

Navarrete ha denunciado que el Gobierno haya ocultado durante meses la «cifra real» de gas que se llegó a inyectar en el almacén subterráneo Castor. «Fueron 114.506,92 metros cúbicos de un total de 1.900 millones previstos, es decir apenas un 6 por ciento de lo inicialmente previsto, por los que se pagaron 39,2 millones de euros que se siguen cobrando a los consumidores a día de hoy, según ha admitido el Gobierno a Compromís en una respuesta parlamentaria».

«El proyecto fue un desastre económico y financiero desde que comenzó el desvío económico respecto al presupuesto inicialmente previsto y los sobrecostes y siguió el fiasco con las inyecciones de gas y los terremotos», ha apuntado el senador, quien ha añadido que en la actualidad los efectos de esta «chapuza» y el «descrédito» que supuso este proyecto «siguen retribuyéndose a Enagás Transporte, titular de este almacén y que siguen abonando los consumidores de gas natural de forma injusta».

«Gracias a Compromís se van conociendo las retribuciones que todavía se están pagando por un almacén inservible Castor que se compensó de forma expresa a la empresa Escal UGS a pesar de no cumplir con las operaciones para las que estaba diseñado», ha denunciado Navarrete.

DINERO PAGADO EN 2018
Según las informaciones que les ha entregado el Gobierno a sus preguntas, los senadores de Compromís han conocido que se han pagado a lo largo de 2018 a Enagás Transporte un total de 3.558.265,84 euros. «Nos sorprende que después de anulada la indemnización al proyecto por el Constitucional y que el Supremo obligue a devolver a los consumidores los pagos atribuibles al almacén Castor, se les sigan cobrando los costes y peajes previstos en las órdenes ministeriales anuales», ha reprochado Navarrete.

Para el senador de la coalición «el silencio, la opacidad que rodea a Castor y los intereses en juego que han existido por la connivencia con la clase política deben acabar». Según ha dicho, los consumidores «deben tener acceso a la información existente, abrir las ventanas a la transparencia y que los ciudadanos dejen de ser los paganos de una chapuza de la que nadie ha asumido responsabilidades y que el PP evita investigar a toda costa».

Compromís ha señalado que los actuales Presupuestos del Estado contienen 96 millones de euros en indemnizaciones vinculadas a los costes de operación y para la hibernación de Castor que realiza Enagás. Navarrete ha reprochado que estas cantidades se estén abonando «a pesar de que nadie nos ha facilitado todavía ninguna auditoría sobre el estado de la planta, su correcto funcionamiento y diseño».

El senador ha anunciado que reclamará nueva información al Gobierno y les ha conminado a que se sienten «de una vez» a analizar las distintas alternativas con las que cuenta la ministra de cara a desmantelar el proyecto «para que deje de suponer un peligro para las comarcas más cercanas y un agravio para los consumidores».

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Betabloqueantes tras un infarto: un estudio español demuestra que ya no son necesarios en la mayoría de pacientes

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Betabloqueantes infarto
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Un estudio internacional coordinado por el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) ha revolucionado el abordaje del tratamiento del infarto de miocardio. La investigación concluye que los betabloqueantes, recetados de forma rutinaria desde hace más de 40 años, no aportan beneficios en pacientes que han sufrido un infarto no complicado, es decir, cuando la función contráctil del corazón se mantiene conservada.

El estudio Reboot cambia las guías clínicas del infarto

Los resultados proceden del ensayo clínico Reboot, en el que han participado 8.505 pacientes de 109 hospitales en España e Italia. El trabajo, publicado en dos de las revistas médicas más prestigiosas —The New England Journal of Medicine y The Lancet—, se ha presentado en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología en Madrid.

“Nuestro trabajo va a cambiar el tratamiento del infarto en todo el mundo. Más del 80% de los pacientes con infarto no complicado reciben betabloqueantes al alta, pero no hay evidencia de que les aporten beneficio”, explica Borja Ibáñez, director científico del CNIC e investigador principal del estudio.

Por qué se recetaban betabloqueantes tras un infarto

Desde los años 80, los betabloqueantes se recetaban tras un infarto porque reducen la frecuencia cardíaca, la presión arterial y el consumo de oxígeno del corazón, protegiéndolo frente a arritmias y complicaciones.

Sin embargo, con la llegada de tratamientos más efectivos como la angioplastia coronaria y la colocación de stents, que abren la arteria obstruida en cuestión de minutos, el papel protector de estos fármacos ha quedado obsoleto en muchos casos.

El CNIC ya lo adelantó en su polipíldora cardiovascular (que combina aspirina, un antihipertensivo y un medicamento para el colesterol), de la que se excluyeron los betabloqueantes por su cuestionada utilidad.

Beneficios de eliminar los betabloqueantes

Según el estudio Reboot, dejar de prescribir betabloqueantes de forma rutinaria tras un infarto no complicado supondrá:

  • Menos efectos secundarios: cansancio, bradicardia (ritmo cardíaco bajo) y disfunción sexual.

  • Mayor adherencia al tratamiento, al reducirse el número de pastillas diarias.

  • Ahorro económico para el sistema sanitario, al disminuir la prescripción innecesaria.

Un riesgo especial para las mujeres

Uno de los hallazgos más relevantes del ensayo es la diferencia en el efecto de los betabloqueantes según el sexo.

  • En las mujeres, el estudio encontró un mayor riesgo de muerte, reinfarto y hospitalización por insuficiencia cardiaca cuando recibían betabloqueantes en comparación con aquellas que no los tomaban.

  • En los varones, en cambio, no se detectaron estos efectos adversos significativos.

Este resultado pone de manifiesto la importancia de tener en cuenta el sesgo de género en las enfermedades cardiovasculares, algo históricamente poco considerado en la investigación clínica.

Una advertencia para los pacientes que ya los toman

A pesar de los resultados, los cardiólogos insisten en que nadie debe suspender por su cuenta la medicación.

“Si un paciente está leyendo esta información y toma betabloqueantes, no debe interrumpirlos sin hablar antes con su médico. Es el especialista quien debe decidir si mantenerlos o no en cada caso”, advierte Ibáñez.

El infarto en España: cifras y contexto

  • Cada año, alrededor de 70.000 personas sufren un infarto en España.

  • El 70% de los pacientes sobreviven con la función cardíaca intacta, el grupo donde los betabloqueantes no ofrecen beneficio.

  • Hasta ahora, más del 80% de los pacientes eran dados de alta con esta medicación.

Con los nuevos datos, se espera una actualización de las guías clínicas internacionales de cardiología, lo que cambiará la práctica médica en hospitales de todo el mundo.


Conclusión: un cambio histórico en el tratamiento del infarto

El ensayo Reboot marca un antes y un después en la cardiología. Los betabloqueantes dejan de ser necesarios para la mayoría de los pacientes que superan un infarto sin complicaciones, reduciendo riesgos, efectos adversos y costes.

Se trata de un cambio de paradigma comparable al que supuso en su día la introducción de los stents coronarios, y que impactará en la vida de miles de pacientes cada año.

 

 

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