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El Levante UD asume que cerrará con pérdidas, pero no quiere malvender

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El Levante, pese a que tiene que ingresar 16,5 millones netos antes del 30 de junio para no cerrar el ejercicio con pérdidas, está abierto a que las ventas de futbolistas lleguen entre el 1 de julio y el 30 de agosto para no malvender ningún activo, aunque le suponga un perjuicio en el ‘fair play’ financiero y augura un mercado “largo”.

“La sensación es que el mercado va a ser diferente al del año pasado pero que habrá que medir bien los tiempos, ser maduro, reflexivo y frío. Un altísimo porcentaje de los clubes estamos con necesidad de vender antes del 30 de junio, es una realidad, pero sabemos que hay mercado hasta el 30 de agosto y habrá que equilibrar”, señaló el presidente del Levante, Quico Catalán, en una comparecencia ante los medios.

“Hay que jugar bien la partida hasta el 30 de agosto y que todo lo que no podamos hacer en este mercado lo hagamos en el siguiente”, añadió Catalán, que apuntó que les gustaría que las ventas llegaran antes del 30 de junio “pero no vamos a estropear todo por malvender”.

El dirigente asumió que cerrarán “con pérdidas” si no venden, pero se mostró convencido de que habrá tanto salidas como entradas.

“El ‘fair play’ es un documento vivo. Si no vendemos daremos pérdidas y afrontaremos el mercado de la 21-22 con unas obligaciones pero saldremos al mercado y hasta el 30 de agosto tendremos tiempo para reconsiderar, redirigir y hacer una plantilla competitiva”, señaló.

“Si al final compensamos con ventas fuera de la fecha del 30 de junio lo tendremos que hacer así”, apuntó.

Catalán señaló que están “preocupados pero tranquilos” porque son un club “con muchos activos”. “Tenemos una plantilla con valor deportivo y con valor económico, vamos a ver qué pasa”, deslizó.

“Tenemos una buena plantilla, muchos jugadores, hay que mejorar. Habrá salidas y entradas, eso es así. Hay que trabajar y analizar. Tenemos grandes activos deportivos y ahora tenemos que intentar como en todos los mercados hacer la mejor plantilla posible”, explicó el dirigente que insistió en que el verano será “muy largo”.

Catalán se felicitó por haber conseguido retener la plantilla el pasado verano y explicó que ahora mismo tienen 31 jugadores. “Son muchos pero quedan tres meses por delante”, puntualizó.

“No podemos precipitarnos, ni dar pasos en falso. La idea es mejorar en todas las líneas excepto en la portería”, deslizó Catalán, que dijo que la mejor noticia sería que hubiera canteranos que pudieran quedarse.

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Eurobasket València: «El partido del miedo» puede abrir hoy la puerta de las medallas a España

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Lluís Sanchis.- Era un cruce esperado en semifinales. España y Serbia son sospechosas habituales en las rondas nobles de la competiciones internacionales, pero el debut con el pie cambiado de la selección en este Eurobasket de València la obliga a cruzarse con las serbias un pasito antes, en los cuartos de final.

«El partido del miedo», como le gusta llamarlo al seleccionador español Lucas Mondeo, el que te deja fuera o te abre la puerta a la ilusión de luchar por las medallas, se juega esta noche a partir de las 21:00 h en el pabellón de La Fonteta de Sant Lluís. Será el octavo enfrentamiento entre ambas selecciones y los precedentes no pueden ser más favorables para España, que domina por un contundente 7 a 0.

Pero Serbia es Serbia y estamos hablando de baloncesto. Las balcánicas, una de las grandes favoritas a priori de este Eurobasket, tienen de todo: ataque (86 puntos por partido, el segundo mejor del campeonato), intimidación y esa especie de «anarquía controlada» en su juego que acaba desquiciando al rival. «No nos vamos a engañar. Serbia era uno de los rivales al que no nos apetecía enfrentarnos», reconocía la capitana Laia Palau.

El equipo que entrena Marina Maljkovic (sí, la hija del mítico Boza), que ha vuelto a la dirección después del paréntesis  entre 2017 y 2019, cuenta además con una dosis extra de veteranía. Como explicaba ayer Lucas Mondeo, «querrán morir matando porque es el último baile de algunas». A la cabeza de las últimas «bailarinas», la líder suprema en pista, Sonja Vasic, que ya ha anunciado su retirada para después de los Juegos de Tokio. Y como siempre, como buen equipo balcánico, un tiro exterior temible: cuidado con Vasic, pero también con Sasa Cadjo (entre las dos, un tremendo 66,7% de acierto en los triples) y con la nacionalizada Yvonne Anderson, vieja conocida del València Basket.

Pero es precisamente esa veteranía de las serbias la que puede inclinar la balanza a favor de España, un equipo que se caracteriza por tener siempre una marcha más que las rivales. La selección trabaja siempre de atrás hacia delante, asentándose primero en una defensa con contantes ayudas, que alterna zona e individual y sorprende con presiones en toda la pista. Después del tropezón en el partido inicial contra Bielorrusia, la españolas han vuelto a ser esa máquina de agotar al rival que tantas alegrías ha dado.

Además, esta España también se ha reiventado en ataque. «Hay que atacar el ataque», como le gusta decir a Mondelo. Marca de la casa era la buena circulación de balón, que se mantiene en este Eurobasket: 23 asistencias por partido, el equipo que más «alimenta» a sus jugadoras para anotar. Pero la selección ha añadido durante el campeonato un arma con la que hasta ahora no se contaba: el tiro exterior. Su 42,9% de acierto (30 de 70) es el mejor de todos los equipos en competición. María Conde y Mayte Cazorla, con 10 de 18 entre las dos, han justificado de sobra su presencia.

La exigencia física a la que España obliga a las rivales, tanto en defensa como en ataque, puede hacer el partido muy largo para Serbia. Pero, como señalaba Mondelo, «va a ser no sólo un partido de carga táctica y talento individual, sino de fortaleza mental». «Ellos juegan mucho un caos controlado por su talento. Provocan muchas pérdidas y descolocan mucho al rival. Están acostumbradas mucho a este juego» añadía el seleccionador, que dejaba otra advertencia: «Son muy duras, el arbitraje tendrá mucho que decir porque juegan al límite, como no puede ser de otra manera».

«El partido del miedo», el cruce de cuartos, el que deja al vencedor en el camino a las medallas, es especialmente duro con el perdedor, que deberá todavía luchar por el objetivo de quedar entre las seis primeros y acceder así a los torneos de clasificación para el Mundial de Australia del próximo año.

 

 

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