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Valencia

El TSJCV obliga a incluir religión en 2º de Bachiller y rechaza ampliar la oferta en la ESO

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VALÈNCIA, 29 May. (EUROPA PRESS) – El Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) ha estimado parcialmente un recurso interpuesto por el Arzobispado de Valencia contra la exclusión de la asignatura de Religión en segundo curso de Bachillerato y obliga, por tanto, a que forme parte del bloque de materias optativas específicas. En la misma resolución, el alto tribunal valenciano rechaza ampliar la oferta de esa materia en la etapa de ESO.

En una sentencia fechada el 22 de mayo y facilitada este miércoles por el TSJ, la Sección Cuarta de la Sala de lo Contencioso-Administrativo estima un recurso del Arzobispado de Valencia contra la exclusión de la asignatura de Religión de las materias específicas que deben ofrecerse en el segundo curso de Bachillerato. La decisión judicial estima parcialmente el recurso, pues deniega otras pretensiones planteadas por los recurrentes como ampliar la oferta para aumentar las horas de clase en primero y segundo de Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO).

La sala aplica a este contencioso la jurisprudencia reciente del Tribunal Supremo. Concretamente, una sentencia del 11 de julio de 2018 en la que alto tribunal se pronunció sobre un decreto de la Junta de Extremadura similar al Decreto 51/2018 del Consell recurrido, por el que se establece el currículo y se desarrolla la ordenación general de la ESO y del Bachillerato en la Comunitat Valenciana.

Tras estudiar la norma, la Sección Cuarta declara así nulo, por considerarlo contrario a derecho, el Anexo V del Decreto 51/2018 por no incluir Religión en la oferta educativa de segundo de Bachillerato, contrariamente a lo que establece la Ley Orgánica 2/006.

«ARGUMENTACIONES DESAUTORIZADAS POR EL SUPREMO»
En este sentido, los magistrados argumentan que «la defensa de la Administración aquí demandada prácticamente despliega las mismas argumentaciones desautorizadas por el Tribunal Supremo».

«En ninguna parte del decreto, desde luego no en el preámbulo como habría sido pertinente, –inciden– aparece cumplido el mandato contundente e inequívoco recogido en el artículo 34 ter.4 de la Ley Orgánica 2/2006».
Dicha norma incluye la Religión dentro del conjunto de asignaturas específicas que se han de ofertar a los alumnos de segundo curso de Bachillerato, para que estos elijan un mínimo de dos y un máximo de tres.

Tanto la Ley 2/2006 como el Real Decreto 1105/2014 estipulan que la elección de los alumnos estará en función de la regulación y de la programación de la oferta educativa de cada administración y de los centros docentes. «No obstante, si se quiere entender esa funcionalidad en el sentido de que permite prescindir de la Religión entre las asignaturas que son objeto de elección, deberá explicarse por qué», advierte el TSJCV.

En cambio, la Sala no halla objeción a que la Religión concurra en la oferta del mismo curso, segundo de Bachillerato, con otras diez materias específicas de carácter optativo aun cuando ninguna de ellas sea una asignatura de valores, por lo que desestima el recurso en ese punto.

La sentencia, que puede ser recurrida, tampoco considera probado que la reducción de las clases de Religión de dos a una hora semanal en primero y segundo de la ESO, tal y como determina el decreto cuestionado, «impida un tratamiento suficiente de la materia».

Sobre este punto, la sala sostiene que esa reducción por sí sola no implica «una carga lectiva irrelevante» que haga imposible desarrollar «el programa didáctico coherente y completo de enseñanza de la Religión Católica», precisan los magistrados.

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Valencia

Así será la futura Estación Central de Valencia 

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Estación Central de Valencia 
Sener Group

Así será la futura Estación Central de Valencia: una gran estación subterránea con una espectacular cubierta

Valencia se prepara para una de las mayores transformaciones de su paisaje urbano con la futura Estación Central, una infraestructura ferroviaria que se construirá bajo el centro de la ciudad y que permitirá reorganizar por completo el actual nodo ferroviario. El proyecto, desarrollado por Sener, ya define la imagen arquitectónica que tendrá esta nueva terminal.

La futura estación no se plantea únicamente como un espacio para la llegada y salida de trenes. El diseño apuesta por crear un nuevo gran espacio urbano bajo tierra, conectado con el entorno de la Estación del Nord, el Parque Central, Metrovalencia y el resto de medios de transporte.

La actuación estará además vinculada al soterramiento de las vías, una intervención que permitirá eliminar progresivamente la actual barrera ferroviaria y transformar la superficie de una de las zonas más céntricas de Valencia.

Cuatro grandes contrabóvedas serán la imagen de la Estación Central

Uno de los elementos más reconocibles del proyecto será su gran cubierta, formada por cuatro grandes contrabóvedas conectadas mediante lucernarios.

La solución arquitectónica permitirá que la luz natural llegue a los espacios interiores de la estación, pese a que gran parte de la infraestructura se encuentre bajo tierra.

Estos elementos servirán además para dotar de una identidad propia al nuevo edificio y convertir la Estación Central en un espacio reconocible dentro del paisaje urbano de Valencia.

La arquitectura busca que la estación no sea únicamente un intercambiador de transporte, sino que la llegada y el recorrido por sus espacios formen parte de la experiencia de los viajeros.

Una estación subterránea distribuida en cuatro niveles

El proyecto contempla una infraestructura distribuida en cuatro niveles, en los que se integrarán las zonas ferroviarias con vestíbulos, espacios de circulación, servicios, áreas comerciales y conexiones con otros sistemas de transporte.

La estación contará con dos grandes accesos, situados al norte y al sur, que permitirán establecer una conexión más directa entre la terminal y la ciudad.

Uno de los conceptos fundamentales del diseño es el denominado wayfinding, que organiza los espacios y recorridos para facilitar la orientación de los viajeros.

La distribución permitirá establecer recorridos intuitivos desde los accesos hasta los andenes, las zonas de espera y los diferentes servicios de la estación.

Una gran plaza bajo tierra

La propuesta arquitectónica busca que los interiores de la Estación Central tengan la dimensión y amplitud de una gran plaza pública.

Los vestíbulos funcionarán como grandes espacios de transición entre las diferentes áreas y estarán diseñados para ser amplios, luminosos y fáciles de recorrer.

La intención es evitar la sensación de desorientación que puede producirse en las grandes estaciones ferroviarias y conseguir que los viajeros puedan identificar rápidamente los principales recorridos.

La luz natural que llegará a través de los lucernarios tendrá un papel fundamental en esta concepción del espacio.

1.200 metros de longitud y nueve vías

Bajo esta propuesta arquitectónica se desarrollará una infraestructura ferroviaria de grandes dimensiones.

La futura Estación Central tendrá 1.200 metros de longitud y será una estación pasante.

En el nivel destinado a la Alta Velocidad y larga distancia se proyectan:

  • Seis vías de ancho internacional.
  • Tres andenes centrales de 400 metros.
  • Espacios preparados para los servicios de Alta Velocidad y larga distancia.

En un nivel inferior se situarán otras instalaciones ferroviarias destinadas a los servicios convencionales:

  • Seis vías de ancho convencional.
  • Tres andenes centrales de 250 metros.
  • Espacios para Cercanías y Media Distancia.

La terminal estará además conectada con Metrovalencia y otros medios de transporte, creando un gran nodo intermodal en pleno centro de la ciudad.

Así cambiará el entorno de la Estación del Nord

La transformación no se limitará al subsuelo. El proyecto también plantea una nueva configuración del espacio situado entre la futura Estación Central y la histórica Estación del Nord.

El edificio modernista se conservará, aunque su función dentro del sistema ferroviario cambiará cuando entre en servicio la nueva terminal.

El soterramiento de las vías permitirá liberar superficie y crear nuevos espacios peatonales y zonas verdes, conectados con el entorno del Parque Central.

De esta manera, la actuación ferroviaria tendrá también una importante repercusión urbanística, al modificar la relación entre distintos barrios y eliminar la barrera física que actualmente generan las vías.

Valencia cambiará su entrada ferroviaria

La futura Estación Central está llamada a transformar uno de los puntos más reconocibles del centro de Valencia.

El proyecto combina una gran infraestructura ferroviaria subterránea con una intervención urbana en superficie que permitirá generar nuevos espacios públicos alrededor de la Estación del Nord y el Parque Central.

Su diseño arquitectónico, con las cuatro grandes contrabóvedas y los lucernarios, pretende además convertir la nueva terminal en un elemento reconocible de la ciudad.

La actuación permitirá concentrar en un mismo gran nodo los servicios de Alta Velocidad, larga distancia, Cercanías, Media Distancia y Metrovalencia, al tiempo que el soterramiento de las vías abrirá la puerta a una profunda transformación del centro urbano de Valencia.

 

 

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