Síguenos

PORTADA OFFICIAL PRESS

España pide a la UE actuar ante la nueva cepa del virus, que podría estar en varios países

Publicado

en

Afectados Dana Valencia

Madrid, 20 dic (EFE).- Con los contagios en ligero descenso y en vísperas de arrancar la semana de la Navidad con un aumento de la movilidad, el Gobierno ha pedido a la Unión Europea (UE) una respuesta coordinada sobre si prohibir los vuelos con el Reino Unido tras confirmarse una nueva cepa del virus, que podría estar circulando por varios países.

Tras conocer el anuncio de varios países de suspender sus vuelos con el Reino Unido, como Italia o Países Bajos, el Ejecutivo ha trasladado esta petición a la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, y al presidente del Consejo, Charles Michel, que viene derivada por una variante que, según indica la evidencia científica, acelera hasta un 70 % más la transmisión del virus.

De hecho, la situación actual puede verse condicionada por esta nueva variante del virus detectada en el Reino Unido, que podría estar infectando desde hace unas semanas a ciudadanos de varios países europeos, según sostiene el catedrático de farmaco-epidemiologia de la Universidad de Oxford, Daniel Prieto.

Unos veinte millones de personas están confinadas desde este domingo en Londres y su área metropolitana por el aumento de contagios, al parecer por la mutación del virus, que el Reino Unido ha comunicado a la Organización Mundial de Salud (OMS), un cambio que lo hace más contagioso.

El experto ha explicado que desde hace un mes ya se hablaba en el ámbito científico de una posible mutación del virus, si bien ha indicado que es pronto para señalar si esa mutación es la causante del aumento súbito de casos en Londres, Alemania, Italia o España.

Precisamente con relación a este asunto, la consellera de Salud de la Generalitat de Cataluña, Alba Vergés, ha reclamado al Gobierno que prohíba los vuelos con el Reino Unido «para proteger a los ciudadanos en medio de la incertidumbre existente», ha escrito en Twitter.

Y mientras el Ejecutivo reclama a Europa una respuesta «desde la coordinación, evitando la unilateralidad», los contagios en nuestro país se reducen ligeramente en la mayoría de las comunidades autónomas, de las cuales solo Extremadura ha informado este domingo de un endurecimiento de las restricciones en su plan inicial.

Ante el incremento en la incidencia acumulada, Extremadura ha establecido el nivel 3 en la región que se traduce en la reducción a un máximo de seis personas en las reuniones sociales y locales de hostelería, fijando ahora el toque de queda a las 00.00 horas.

Eso sí, se mantiene el máximo de diez personas en Nochebuena y Nochevieja pero siempre que sean de la misma familia, no allegados, y solo se alarga media hora el toque de queda, hasta las 00.30.

Se cumple así la advertencia del Gobierno regional de que el plan de Navidad decaería si se llegaba a una incidencia de 250 (ahora, 247), si bien los contagios han descendido este domingo.

De hecho es la tendencia que se aprecia en la mayoría de las comunidades autónomas que han facilitado datos este domingo -Sanidad no lo hace en fin de semana.

Navarra, Extremadura, Castilla y León, Asturias, País Vasco, Andalucía, Galicia y Baleares – que ha iniciado hoy sus controles sanitarios a los viajeros nacionales- han informado de cifras sensiblemente inferiores a las del sábado, mientras que Canarias se mantiene estable y Melilla repunta ligeramente.

Especialmente llamativo es el caso de la Comunidad de Madrid, que ha registrado este domingo un muy significativo descenso en los contagios con 1.046, respecto a los 2.376 notificados el sábado.

No obstante y como sucede también en otras regiones del país, el número de fallecidos en Madrid aumenta ligeramente del mismo modo que la presión hospitalaria, tanto en planta como en las UCI.

Con este escenario, aun hay que lamentar comportamientos como el de la pasada madrugada en Sevilla con el desalojo de 55 personas que participaban en una despedida de soltero en un prostíbulo, incumpliendo tanto los horarios como las medidas sanitarias, o en León, donde nueve personas fueron sancionadas por celebrar una fiesta en una carbonera de un inmueble de la ciudad.

Es por ello que las entidades médicas instan una y otra vez a la población a cumplir las normas frente al coronavirus en Navidades, como ha hecho este domingo la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao, que ha impulsado una declaración en la que advierte de que puede ser necesario un «freno de mano de urgencia» ante un eventual empeoramiento de la situación en la región.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

PORTADA OFFICIAL PRESS

El vestido de Cristina Pedroche y el fin de un ciclo que ya no sorprende

Publicado

en

vestido Pedroche Campanadas 2025
El vestido de Cristina Pedroche para las Campanadas 2025

Cristina Pedroche ha vuelto a hacerlo. Y precisamente ahí está el problema. En sus duodécimas Campanadas, la presentadora ha presentado el que ella misma define como su vestido más simbólico, emotivo y definitivo: un diseño construido a partir de retales de sus once looks anteriores, convertido en una gran capa de upcycling con la que asegura cerrar una etapa.

Sin embargo, más allá del relato, el resultado vuelve a confirmar lo que ya es evidente desde hace varias ediciones: el modelo Pedroche está creativamente agotado. Cambia el envoltorio conceptual, se eleva el discurso y se multiplica la simbología, pero el impacto visual vuelve a ser el mismo de siempre: casi desnudez, cuerpo como eje central y mínima estructura textil.

El vestido que lo resume todo… porque no propone nada nuevo

Pedroche se “lo ha puesto todo encima”, literalmente. Fragmentos de vestidos pasados, piezas icónicas recicladas, plumas, cadenas, cristales, esculturas corporales y referencias constantes a su propio archivo estético. Un ejercicio autorreferencial que funciona como resumen de su trayectoria, pero que no aporta una lectura nueva de la moda ni del cuerpo.

El mensaje es claro: no hay ruptura, hay acumulación. No hay evolución, hay repetición sofisticada. El vestido no avanza, se mira a sí mismo.

Del impacto al automatismo

Durante años, el casi desnudo de Cristina Pedroche fue rompedor. Hoy se ha convertido en automatismo. La fórmula es reconocible hasta el extremo: piel protagonista y el vestido como ornamento y una narrativa emocional que intenta elevar lo que visualmente ya no sorprende.

El upcycling presentado como gran novedad no es más que un nuevo argumento para sostener un resultado idéntico: el cuerpo vuelve a ser el centro absoluto, y el diseño queda relegado a acompañarlo.

La causa social de Pedroche, su mejor elección

La causa social elegida por Cristina Pedroche es, probablemente, el mayor acierto de sus Campanadas. Vincular su vestuario a la labor de la Asociación Española Contra el Cáncer aporta profundidad y sentido a un formato que, a nivel estético, muestra claros signos de desgaste.

El respaldo a la AECC introduce un mensaje útil, necesario y transversal, que conecta con una realidad que afecta a miles de familias. Es ahí donde Pedroche acierta de pleno: cuando el foco se desplaza del cuerpo al acompañamiento, la investigación y el apoyo a los pacientes, la elección deja de ser un recurso narrativo y se convierte en un gesto con verdadero impacto.

Josie y la construcción de un universo cerrado

El estilista Josie vuelve a estar al frente de la dirección creativa, ensamblando una auténtica antología de símbolos reconocibles para el espectador. El resultado es coherente, milimétrico y técnicamente complejo, pero también encorsetado en su propio lenguaje.

El vestido habla de memoria, de ritual, de semiótica textil… pero sigue diciendo lo mismo que hace años. La piel continúa siendo el titular.

Cuando el vestido deja de ser moda y se convierte en gesto repetido

El gran problema del diseño de 2025 no es su osadía, sino su falta de sorpresa real. El espectador ya no se pregunta qué llevará Pedroche, sino cuánto mostrará. Y cuando la conversación se reduce a eso, el vestido deja de ser moda para convertirse en gesto reiterado.

Frente a propuestas donde la confección, la silueta o el diseño adquieren protagonismo, el modelo Pedroche insiste en una idea que ya ha dado todo lo que tenía que dar.

El cierre de ciclo que confirma el agotamiento

Pedroche habla de cerrar una etapa. Y quizá tenga razón. Porque este vestido no marca un nuevo comienzo, sino que certifica el final de una fórmula que ha sido explotada hasta el límite.

Doce años después, el casi desnudo ya no es transgresión, es marca registrada. Y cuando la marca se impone al diseño, lo único que queda es repetirse.

El vestido de estas Campanadas no abre camino: pone punto final a un modelo que ya no evoluciona.

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo