Síguenos

Fallas

La belleza del espolín San Juan: historia e imágenes de quién lo ha lucido

Publicado

en

Espolín San Juan

San Juan es un modelo de espolín de mediados del siglo XIX

La predilección por los motivos florales es una característica fundamental de las sedas valencianas de la época. En buena parte de estos dibujos se puede comprobar la influencia de los diseños franceses del siglo XVIII. No obstante, estas influencias en las sederías valencianas del XIX reflejan el auténtico carácter mediterráneo.

Las sedas espolinadas además, permitirían una creatividad más amplia y una posibilidad de colorido y combinaciones de tramas muy variadas.

Igual que los bordados a realce, existen modelos de gran vistosidad por el alcance de sus volúmenes, como el Nuncio Realce o el Palma, diseño perteneciente al último tercio del siglo XIX.

Poco a poco, los diseños florales irán consiguiendo movimiento y soltura y se añadirán elementos decorativos diferentes.

Aunque estos modelos han evolucionado a lo largo del tiempo, continúan manteniendo vivo su origen. Tanto es así que las máximas representantes de las fiestas valencianas han elegido algunos diseños valencianos de mediados del siglo XIX para sus trajes.

 

¿Quién ha llevado el espolín San Juan?

Amparo Morosoli Candela, Fallera Mayor Infantil de Valencia lo llevó en rojo para la Cridà

Emma Morosoli Sanchez: Fallera Mayor Infantil Sueca 2020

Sobrina de Amparo Morosoli, lució el espolín que llevó su tía, y el mismo espolín fue  adaptado para ella  por  Jorge Faubel de «1700».

 

Daniela Gómez de los Ángeles Fallera Mayor infantil de Valencia 2018 su segundo traje oficial fue un San Juan

Lo estrenó, en color verde y con dos metales, uno plata y otro oro, como segundo traje oficial, en la noche de la Exaltación de Rocío Gil Uncio como Fallera Mayor de Valencia 2018.

Rocío Gil Uncio, en rojo para la dansà

Un precioso jubón de manga larga de espolín San Juan en fondo rojo y metales plata y oro fue el seleccionado por Rocío para participar como Fallera Mayor de Valencia en la Dansà a la Mare de Déu dels Desemparats.

Cosido por En Hilos de Seda, lo combinó con un guardapiés en tafetán de seda verde.

Verónica Aguilar Fallera Mayor Infantil de la Falla Saragossa-Parc central de Torren, con  San Juan en rojo

Con dos cuerpos a juego, uno de farol a l’antiga y otro de manga larga confeccionado por Ramón Sorni.

Marisa Marín reina dels Jocs Florals

Con un San Juan en un fondo  granate de la reina con un total de 8 metales diferentes, oros, platas y metales volteados. Confeccionado por Victoria Liceras.

Cecilia Herrero Higueras, Fallera Mayor 2019 de la Falla Castellón, Segorbe, eligió el espolín San Juan en fondo negro. 

Fotos: José Espolín

 

 

Con motivo de la celebración del centenario de la Coronación de la Mare de Déu dels Desamparats, se tejió un Espolín «San Juan» por encargo del Gremio de Sastres y Modistas en su 775 aniversario.
El color de la urdimbre fue estudiado y tintado exclusivamente para el manto en un color perla muy suave y claro.
Hay siete metales diferentes que conforman el dibujo.
El oro viejo predomina en la orla y le acompañan brescados oro y plata para las flores principales y nobleza en seda blanca.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Fallas

Fallas desbordadas: por qué València necesita una tercera jornada de Ofrenda

Publicado

en

tercera jornada Ofrenda Fallas
Ofrenda de las Fallas 2026- OFFICIAL PRESS

Las Fallas de València viven uno de sus momentos más dulces. La fiesta crece, atrae cada vez a más gente y se consolida como un fenómeno cultural, turístico y social de primer nivel. Pero ese éxito, que es motivo de orgullo, empieza también a evidenciar una realidad incómoda: el modelo actual se queda pequeño.

La Ofrenda a la Virgen de los Desamparados, uno de los actos más emblemáticos, es el mejor ejemplo. Más de 123.000 personas han desfilado este 2026. Un récord. Y probablemente no será el último.

Un éxito que obliga a replantear el modelo

El censo fallero no deja de crecer. Cada año se suman nuevas comisiones, más integrantes y más participación. A eso hay que añadir el interés turístico y mediático que ha disparado la proyección de la fiesta.

El resultado es evidente:

  • Desfiles que se alargan hasta altas horas de la madrugada

  • Comisiones que esperan horas para desfilar

  • Falleras infantiles entrando pasada la medianoche

  • Un desgaste físico evidente para participantes y organización

La Ofrenda, tal y como está planteada, está tensionada al límite.

Dos días ya no son suficientes

Mantener la Ofrenda en dos jornadas fue durante años una solución eficaz. Hoy, con las cifras actuales, empieza a ser un problema.

No se trata solo de comodidad. Se trata de dignidad del acto.

La Ofrenda es emoción, tradición y simbolismo. No puede convertirse en una carrera contra el reloj ni en una procesión interminable que pierde intensidad conforme avanzan las horas.

Cuando un acto termina a las dos de la madrugada, algo falla.

La tercera jornada: una solución lógica

La propuesta de ampliar la Ofrenda a tres días no es nueva, pero cada vez resulta más difícil ignorarla.

Una tercera jornada permitiría:

  • Repartir mejor a las comisiones

  • Reducir tiempos de espera

  • Evitar horarios extremos

  • Mejorar la experiencia de falleros y público

  • Recuperar la esencia del acto

No se trata de cambiar la tradición, sino de adaptarla a la realidad actual.

Las Fallas han cambiado (y deben seguir haciéndolo)

Las Fallas de hoy no son las de hace 20 años. Han crecido en dimensión, en impacto y en exigencia organizativa.

València ha sabido evolucionar en muchos aspectos: seguridad, movilidad, gestión de grandes eventos… Pero la Ofrenda sigue anclada en un formato que ya no responde al volumen actual.

Negarse a actualizarla es, en el fondo, ignorar el éxito de la propia fiesta.

Tradición no es inmovilismo

Uno de los argumentos más repetidos contra una tercera jornada es la defensa de la tradición. Pero conviene recordar que las Fallas siempre han evolucionado.

La propia Ofrenda, tal y como la conocemos hoy, no es inmutable. Ha cambiado recorridos, horarios, organización… y seguirá haciéndolo.

Porque la tradición no consiste en repetir, sino en mantener el sentido adaptándose al tiempo.

Una decisión que ya no puede esperar

Con cifras récord y una tendencia claramente al alza, la pregunta ya no es si habrá que ampliar la Ofrenda, sino cuándo.

Y todo apunta a que ese momento ha llegado.

Si las Fallas están de moda, si el censo crece y si la participación se dispara, la respuesta no puede ser seguir haciendo lo mismo.

Porque cuando una fiesta crece, la organización también debe crecer con ella.

Récord en la Ofrenda de las Fallas 2026: más de 123.000 personas desfilan ante la Virgen

Puedes seguir toda la actualidad visitando OfficialPress o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo