Un tono nacido del corazón de Valencia
TERRETA es mucho más que un color. Es una declaración de identidad, de raíces y de sentimiento valenciano. Así lo eligió Carmen Prades Gil, Fallera Mayor de Valencia 2026, cuando la ilusión de alcanzar este sueño comenzó a acompañarla durante todo el proceso de elección. Desde el primer momento, este tono ocupó un lugar especial en su corazón, convirtiéndose en el reflejo cromático de un año lleno de esperanza, emoción y amor por la fiesta.
Inspirado en la tierra, en la luz mediterránea y en la tradición sedera valenciana, TERRETA transmite calidez, personalidad y una elegancia serena que conecta directamente con la esencia de Valencia.
Un color que refleja una personalidad extraordinaria
Atrevido y delicado al mismo tiempo, TERRETA posee una belleza singular que encarna a la perfección la personalidad de Carmen Prades Gil. Su equilibrio entre fuerza y suavidad se traduce en un tono lleno de matices, capaz de emocionar sin estridencias y de destacar con naturalidad.
Este color no solo viste, sino que cuenta una historia: la de una Fallera Mayor que representa con orgullo la tradición, la sensibilidad artística y la modernidad de las Fallas.
El espolín: armonía, elegancia y tradición sedera
La armoniosa combinación de tramas cromáticas que conforman la composición floral y ornamental del espolín aporta al conjunto una suavidad envolvente y, al mismo tiempo, una elegancia profunda. Cada hilo dialoga con el siguiente para enriquecer la esencia de este tejido emblemático, auténtico símbolo del patrimonio textil valenciano.
El resultado es un espolín que no solo se contempla, sino que se siente: delicado al tacto, equilibrado en su diseño y lleno de significado.
Información técnica del espolín de la Fallera Mayor de Valencia 2026
El espolín de la Fallera Mayor de Valencia, Carmen Prades Gil, ha sido elaborado siguiendo los más altos estándares de la tradición sedera valenciana:
TERRETA: tradición, emoción y futuro
El color TERRETA no solo viste a la Fallera Mayor de Valencia 2026; representa una manera de sentir las Fallas, de honrar la tradición desde la emoción y de proyectar al futuro el legado cultural valenciano. Un color nacido de la ilusión y convertido en símbolo.
Fotos: FOTOFILMAX/JUNTA CENTRAL FALLERA
Detalles técnicos del espolín
El espolín no solo representa la tradición fallera, sino también el talento y la artesanía que posicionan a Valencia como un referente en el arte de la seda.
Un homenaje a la elegancia y la tradición
El espolín de la Fallera Mayor de Valencia es mucho más que un traje: es un símbolo de identidad cultural que combina historia, innovación y dedicación artesanal. La elección de cada detalle, desde los colores hasta los materiales, refleja un equilibrio perfecto entre el pasado y el presente, en homenaje a las raíces de la ciudad y la festividad de las Fallas.
Espolín Fallera Mayor de Valencia
Fue en el año 2001 cuando Junta Central Fallera instauró los espolines oficiales Fallera Mayor de Valencia y Fallera Mayor Infantil de Valencia, dos cartonajes exclusivos cuyo dibujo es propiedad del Ayuntamiento de Valencia y que está reservado para lucir únicamente por las máximas representantes de las Fallas. La sedería encargada de tejer el espolín dispone de él en régimen de cesión y lo devuelve una vez acabado el trabajo
Durante su reinado, las Falleras Mayores de Valencia tienen la oportunidad de conocer de primera mano el trabajo artesano que desempeñan los telares en la elaboración de sus espolines.
El color elegido para el fondo, las flores y las tramas le otorgan un carácter especial y único a cada espolín año tras año. Además, adivinarlo días antes de su estreno se convierte en una quiniela para los adeptos de la indumentaria valenciana.
¿Qué es un espolín?
Según, Garín el espolín es la pequeña lanzadera con la que se pasan las tramas de los motivos del dibujo para confeccionar el tejido de seda. La tela espolinada adquiere su denominación por este instrumento con el que es elaborada.
Esta herramienta permite utilizar las tramas exclusivamente necesarias, al tratarse de una lanzadera muy pequeña que puede deslizarse fácilmente entre los hilos de urdimbre.
El proceso da como resultado tejidos con mucho colorido, pero mucho más ligeros de lo que resultarían tejiéndolos en telares mecánicos. En definitiva, auténticas joyas artesanales.
Origen de los espolines:
Según el Colegio del Arte Mayor de la Seda la técnica del espolinado se utilizó por primera vez en España en el siglo XV para la elaboración de tejidos hispano-árabes. La tradición sedera de Valencia contribuyó a que los maestros «velluters» alcanzaran un gran dominio en esta técnica que se ha mantenido hasta el presente.
Características
El espolín es una tela estrecha, generalmente de 54 centímetros de ancho, fabricada con hilos de seda natural y de metal (oro, plata) que reproduce dibujos con motivos florales, guirnaldas geométricas y espigas.
Los dibujos provienen de cartones perforados antiguos que se han conservado, aunque también se han creado algunos cartones nuevos como los que lucen, en exclusiva, desde 2001 las Falleras Mayores y Falleras Mayores Infantiles de Valencia y que llevan ese nombre.

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