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Cultura

GALERÍA| Los políticos valencianos en la alfombra roja de los Premios Goya

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Rocío Gil, Carlos Galiana y Mónica Oltra en la alfombra de los Premios Goya 2022

Una organización valenciana sin tacha para unos Goya poco berlanguianos

València, 13 feb (OFFICIAL PRESS-EFE).- València ha sido la sede de la trigésimo sexta gala de los Premios Goya, una celebración perfectamente organizada y ejecutada, que se preveía plagada de referencias al cineasta Luis García Berlanga, con motivo del centenario de su nacimiento, pero que finalmente han sido escasas.

La ciudad que vio nacer a Berlanga y el cineasta cobraban protagonismo al inicio de la gala, con un espectáculo pirotécnico y musical en el exterior del Palau de Les Arts -el futurista espacio que acoge esta ceremonia-, acompañado de imágenes de la película «Calabuch».

Los guiños a lo valenciano también han estado presentes al inicio de la gala, con un número musical en el que Bebe, Jedet y Cristina Castaño han cantado una versión del himno «Libre» de Nino Bravo, y con unas primeras palabras en valenciano por parte de la actriz Carmen Machi.

Ésta ha evocado también la cantidad de escenas «berlanguianas» que se siguen sucediendo a diario en las casas, las calles y las instituciones.

A partir de ese momento, las referencias a Berlanga prácticamente han desaparecido, y las citas a València se han reducido a los ha habituales agradecimientos por estar en esta ciudad de quienes recogían sus premios.

«El buen patrón» llegó a la gala de la 36 edición de los Goya como la gran favorita y ha cumplido los pronósticos, al hacerse con seis premios (de 20 nominaciones), entre ellos los de mejor película, director (Fernando León de Aranoa) y actor protagonista (Javier Bardem).

«Maixabel», de Iciar Bollaín, se quedó con tres, mismo número que «Mediterráneo», mientras que «Las leyes de la frontera» fue la sorpresa de la noche al conseguir cuatro Goyas, de categorías técnicas.

LA ALFOMBRA ROJA DE LOS POLÍTICOS VALENCIANOS

Muchos han sido los actores y actrices que se han mostrado encantados de estar en València, algunos por sus vínculos personales o familiares con esta tierra, como Blanca Romero, y otros por haber podido disfrutar de la playa o de un buen arroz, como el que se ha comido Jaime Lorente, según ha confesado a los periodistas.

El presidente del Gobierno Pedro Sánchez junto al president de la Generalitat Ximo Puig.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (i) y el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, conversan antes del inicio de la 36 edición de los Premios Goya que tiene lugar este sábado en el Palau de les Arts de Valencia. EFE/Kai Forsterling.

También han disfrutado de esta fiesta las autoridades, como la vicepresidenta del Consell, Mónica Oltra, vestida de Estudio Savage, quien se ha fundido en un abrazo con la vicepresidenta del Gobierno Yolanda Díaz, según puede verse en un vídeo que ha subido la propia Oltra a redes sociales.

La vicepresidenta del Consell, Mónica Oltra INSTAGRAM

Por su parte, la vicealcaldesa de València, Sandra Gómez, quien lucía un vestido azulado de Isabel Sanchis, ha querido tener un guiño a García Berlanga en la alfombra roja, con un bolso con una imagen del cartel del «¡Bienvenido, Mr. Marshall!».

El concejal de Cultura Festiva y presidente de Junta Central Fallera, Carlos Galiana fue de los políticos más elegantes.

El concejal de Cultura Festiva, Carlos Galiana INSTAGRAM

La concejala y diputada de Ciudadanos Rocío Gil también destacó con un todo al rojo con un vestido espectacular.

La concejala y diputada de Ciudadanos Rocío Gil INSTAGRAM

La popular María José Catalá apostó por el negro con un diseño de Marta de Diego, joyas de Vicente Gracias y estilismo a cargo de Alex Jordán

La presidente de los populares valencianos, María José Catalá

La consejala de Compromís, Gloria Tello triunfó con un total look en blanco.

La concejala Gloria Tello

 

El presidente de la Diputación de València Toni Gaspar fue otro de los políticos destacados en la alfombra roja valenciana.

El alcalde de la ciudad, Joan Ribó, ha tenido que conformarse con seguir la gala dese casa, tras haber dado positivo por covid esta semana, aunque, según ha publicado en redes sociales, está contento de ver que València es capaz de organizar encuentros tan importantes como este.

Y aunque los Goya 2022 hayan llegado ya su fin, la relación de València con la Academia de Cine se mantendrá, con la celebración de un campus de verano, según ha anunciado el presidente de la academia, Mariano Barroso, durante la ceremonia.

PREMIOS VALENCIANOS

Los nominados valencianos no han tenido demasiada suerte en esta edición, pues de las 16 nominaciones de profesionales y producciones con participación valenciana, solo se han logrado tres.

El director Daniel Monzón, residente en València, se ha llevado el Goya al mejor guion adaptado por «Las leyes de la frontera», película en la que Sarai Rodríguez, de Puerto de Sagunto, han logrado el Goya a mejor maquillaje y peluquería, junto con Nacho Díaz y Benjamín Pérez.

En el apartado a mejor cortometraje de ficción, el ganador ha sido «Tótem loba», dirigido por la actriz Verónica Echegui, y producido por el actor y productor valenciano Arturo Valls para Pólvora Films.

 

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Cultura

El palacio en el que nacieron las Fallas

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palacio en el que nacieron las Fallas
Foto: Hugo Román

El palacio en el que nacieron las Fallas es uno de los lugares más desconocidos por la mayoría de los valencianos y guarda en sus paredes los orígenes de nuestra historia, nuestra tradición y de la fiesta de las Fallas.

Ajeno a las miradas de muchos que pasan junto a él, en el barrio de Velluters, se levanta el Palacio Balmes, edificio del siglo XV construido sobre unos cimientos del siglo XIII, un lugar único en la ciudad por ser el lugar donde empezó todo, el lugar donde nacía el Gremio de Maestros Carpinteros.

El origen

El origen de este antiguo gremio se remonta a la conquista de la ciudad de València por el rey Jaime I el Conquistador, cuando articula la ordenación gremial valenciana, que recoge en un principio a carpinteros, pero también los oficios de imagineros, pintores y un pequeño grupo relacionados con los «menesters» de la carpintería.

Según documentos, es el 17 de enero de 1242,  cuando el Llibre del Repartiment asigna a Guillem Francolí, maestro carpintero, dos talleres delante de la Iglesia de San Martín de València. Esa parroquia es el sitio donde se instalan obradores de otros artesanos de la madera convirtiéndose en sede gremial. Es en 1479, cuando los propios artesanos de la madera valencianos levantan el Palacio Balmes para llevar a cabo las reuniones de la “Confraria e ofici dels fusters”.

Cabe destacar a modo de curiosidad que su santo patrón era San Lucas, médico de profesión; y que no será hasta el año 1497 cuando el rey Fernando el Católico permita el cambio del patronazgo pasando a ser San José el nuevo patrón del gremio de carpinteros.

Palacio en el que nacieron las fallas:

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En el siglo XVIII se renuevan las ordenanzas del ‘Gremi de Fusters’ por medio de una Real Cédula del Consejo de Castilla y 60 carpinteros del gremio de València vuelven a reconstruir el antiguo palacio de la calle Balmes realizando entre todos una verdadera joya de arte en su interior, el artesonado de madera que decora sus techos elaborando cada uno de ellos los 60 cajones que lo forman. Obra suya es también otros elementos de madera que todavía se conservan en el edificio.

Los primeros datos que se tienen sobre el lugar indican que sobre cimientos del siglo XIII se edificó una ermita ya en el siglo XV que fue ampliándose durante los años. El palacio es de planta rectangular y se accede a través del zaguán. En su portada adintelada se puede observar en el centro esculpidos en la piedra los siguientes elementos propios del arte de la carpintería como son un tintero sobre un libro, una escuadra, una regla y un compás. Si seguimos recorriendo con la mirada veremos en los ángulos que forman la portada una sierra en uno de ellos y en el otro ángulo una especie de hacha (azuela) de carpintero. También en cada uno de los ángulos de la casa podemos ver más pistas en piedra sobre los orígenes del edificio en el interior de un escudo en piedra, un cartabón y una especie de punzón, propios del trabajo de la carpintería.

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En su interior a través de un gran zaguán se accede a las distintas dependencias. Por una escalera se accede a la planta noble donde se encuentra la sala de juntas y la capilla. En la sala de reuniones de planta rectangular de 8 x 20 metros, nos encontramos con el artesonado de 60 casetones realizado cada uno por 60 maestros carpinteros a modo tal vez de firma, de sello distintivo lo que le proporciona cierta singularidad al conjunto. Por debajo del artesonado corre un friso también de madera del siglo XV.

La fachada trasera mezcla el edificio originario con elementos añadidos en las últimas reforma, como son las ventanas. Aún así se puede apreciar la división en dos secciones horizontales de distinto tamaño separadas por una moldura y en la parte superior una bella galería formada por 18 arquillos de medio punto que recorren la construcción por debajo del alero de madera.

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Oculto en esa fachada por el vandalismo de las pintadas que lamentablemente inundan el bello palacio podemos leer la siguiente placa:

«Al Excelentísimo señor Don Amalio Gimeno y Cabañas socio de merito de esta sociedad ministro de Marina y ex ministro de Instrucción Pública y Bellas artes con su protección se habilitó este local para escuelas Graduadas la Sociedad de Instructiva de Maestros Carpinteros perpetua gratitud a su ilustre bienhechor 19 marzo de 1913»

Foto: Hugo Román

 

En la actualidad el edificio está gestionado por una empresa privada destinada a la celebración de actividades culturales y eventos públicos y privados.

De las manos de aquel gremio que levantó ese edificio hace ya siglos dependía la vida de la ciudad ya que su oficio permitía la construcción de las casas, embarcaciones, herramientas, utensilios, recipientes y objetos de uso cotidiano, así como tallas de madera. Los más talentosos serían los encargados de dar forma a aquellas primigenias fallas, siendo el origen de nuestra fiesta grande.

De sus manos, de ese edificio hoy desconocido, nació el alma de nuestra ciudad.

 

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