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Haz estas comprobaciones antes de enviar a reparar tu Apple Watch

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Haz estas comprobaciones antes de enviar a reparar tu Apple Watch

El Apple Watch es un dispositivo inteligente que te permite estar conectado, monitorizar tu actividad física, controlar tu salud y mucho más. Sin embargo, como cualquier otro aparato electrónico, puede sufrir averías o daños que requieran una reparación profesional.

Antes de enviar tu Apple Watch a reparar, indiferentemente de si envías al servicio técnico oficial de Apple o a un servicio de reparaciones externo como Nopea, hay algunas comprobaciones que debes hacer para proteger tu información, ahorrar tiempo y evitar problemas innecesarios.

Desenlaza el Apple Watch del iPhone

El primer paso que debes hacer antes de enviar tu Apple Watch a reparar es desenlazarlo del iPhone al que está asociado. Al hacerlo, tu iPhone creará una copia de seguridad del Apple Watch, que podrás usar para restaurar el reloj una vez que lo recibas reparado. Además, al desenlazar el Apple Watch, se borrarán tus datos personales, incluidas las tarjetas que usas para Apple Pay y Apple Cash.

Para desenlazar el Apple Watch, sigue estos pasos:

  • Mantén el Apple Watch y el iPhone cerca.
  • Abre la app Watch del iPhone y toca la pestaña Mi reloj.
  • Toca Todos los relojes en la parte superior de la pantalla.
  • Toca el botón de información que aparece junto al reloj que quieres desenlazar.
  • Toca Desenlazar el Apple Watch.
  • Para los modelos con datos móviles, toca Eliminar el plan de [operador].
  • Escribe la contraseña de tu ID de Apple. Si la has olvidado, puedes restablecerla.
  • Toca de nuevo para confirmar.

Si no tienes el iPhone, pero el Apple Watch funciona, puedes borrar su contenido y los ajustes desde el propio reloj. Para ello, toca Ajustes > General > Restablecer > Borrar contenidos y ajustes. Para los modelos con datos móviles, toca Borrar todo para eliminar el plan.

Elimina las tarjetas de Apple Pay si no puedes desenlazar el Apple Watch

Si por alguna razón no puedes desenlazar o borrar el Apple Watch antes de enviarlo a reparar, todavía puedes eliminar las tarjetas de Apple Pay que tengas asociadas al reloj. De esta forma, evitarás que alguien pueda usarlas de forma fraudulenta.

Para eliminar las tarjetas de Apple Pay, sigue estos pasos:

  • Ve a appleid.apple.com.
  • Inicia sesión con tu ID de Apple.
  • Selecciona Dispositivos.
  • Selecciona el Apple Watch en la lista de dispositivos.
  • Haz clic en Eliminar ítems en la sección Cartera y Apple Pay.
  • Haz clic en Eliminar ítems de nuevo para confirmar.

Quita la correa y los accesorios del Apple Watch

Otra comprobación que debes hacer antes de enviar a reparar el Apple Watch es quitar la correa y cualquier otro accesorio que tengas puesto en el reloj, como protectores de pantalla o fundas. Estos elementos no se devolverán junto con el Apple Watch reparado, así que es mejor que los guardes en un lugar seguro.

Para quitar la correa del Apple Watch, sigue estos pasos:

  • Coloca el Apple Watch boca abajo sobre una superficie limpia y suave.
  • Mantén pulsado el botón de liberación de la correa y desliza la correa hacia afuera.
  • Repite el proceso con la otra parte de la correa.

Si tu correa es una pulsera de eslabones, recuerda separar los eslabones antes de quitar la correa.

Envía el Apple Watch a reparar

Una vez que hayas hecho todas las comprobaciones anteriores, ya puedes enviar tu Apple Watch a reparar. Para ello, tienes varias opciones:

  • Solicitar una reparación a través de la web de Apple o del servicio técnico que vayas a utilizar. Tendrás que empaquetar tu Apple Watch y esperar a que un mensajero lo recoja en tu domicilio.
  • Pedir una cita en un Apple Store o un servicio técnico alternativo. Un especialista inspeccionará tu Apple Watch y realizará in situ las reparaciones que sean oportunas.

Cuando ya tengas tu Apple Watch reparado, podrás configurarlo y restaurarlo con la copia de seguridad que hiciste al desenlazarlo. Si tienes alguna duda o problema, puedes contactar con el soporte técnico de Apple.

 

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Guía práctica para pagar recibos imprevistos sin desajustar el mes

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Los imprevistos económicos forman parte de la vida cotidiana. Una avería del coche, un recibo inesperado, un tratamiento médico urgente o gastos escolares fuera de previsión pueden alterar el presupuesto mensual y generar estrés financiero. En estos casos, contar con herramientas de financiación responsables, como préstamos AvaFin, puede ayudar a cubrir necesidades puntuales sin comprometer la estabilidad del mes.

La clave no está solo en resolver el problema puntual, sino en hacerlo sin comprometer la estabilidad del mes ni endeudarse por encima de las posibilidades reales.

A continuación, repasamos buenas prácticas para afrontar imprevistos de liquidez de forma responsable.


1️⃣ Analizar la urgencia real del gasto

No todos los imprevistos requieren la misma respuesta inmediata.

  • Avería del coche: ¿es imprescindible repararlo ya o puede esperar unos días?

  • Gasto sanitario: ¿existe cobertura parcial por seguro o sanidad pública?

  • Material escolar: ¿se puede fraccionar o reutilizar parte del año anterior?

Diferenciar entre urgente, importante y aplazable ayuda a tomar decisiones más racionales y menos impulsivas.


2️⃣ Revisar el presupuesto antes de buscar financiación

Antes de recurrir a financiación externa, conviene:

  • Revisar gastos fijos y variables del mes.

  • Detectar partidas ajustables (ocio, suscripciones, compras no esenciales).

  • Valorar si es posible reorganizar pagos dentro del mismo mes.

En ocasiones, pequeños ajustes permiten absorber parte del impacto sin necesidad de financiación adicional.


3️⃣ Calcular el coste total, no solo la cuota

Si se opta por financiar el gasto, es fundamental fijarse en:

  • Coste total a devolver (no solo la cuota mensual).

  • Tipo de interés o TAE.

  • Comisiones de apertura o cancelación anticipada.

  • Penalizaciones por retraso.

Una cuota baja puede resultar atractiva, pero un plazo demasiado largo encarece el coste final.


4️⃣ Ajustar los plazos a la capacidad real de pago

La regla básica es sencilla:

La cuota mensual nunca debe comprometer los gastos esenciales (alquiler, alimentación, suministros).

Antes de asumir un compromiso financiero, conviene preguntarse:

  • ¿Podría pagar esta cuota si surge otro imprevisto?

  • ¿Mi nivel de ingresos es estable?

  • ¿Estoy acumulando otras deudas?

La sostenibilidad a medio plazo es más importante que la solución inmediata.


5️⃣ Valorar alternativas antes de decidir

Existen distintas vías para cubrir un imprevisto:

  • Fondo de emergencia (si se dispone de uno).

  • Fraccionamiento directo con el proveedor (taller, colegio, clínica).

  • Anticipo de nómina si la empresa lo permite.

  • Ayudas públicas o bonificaciones en determinados casos.

  • Financiación puntual mediante productos específicos, como los préstamos AvaFin, siempre que se revisen bien las condiciones y se adapten a la capacidad real de devolución.

La decisión debe tomarse comparando opciones y priorizando la más equilibrada.


6️⃣ Crear un fondo de emergencia para el futuro

Una vez superado el imprevisto, es recomendable empezar a construir un pequeño colchón financiero.

Los expertos sugieren ahorrar entre 3 y 6 meses de gastos básicos, aunque empezar con el equivalente a un mes ya reduce significativamente la vulnerabilidad ante imprevistos.

Incluso reservar pequeñas cantidades mensuales puede marcar la diferencia a medio plazo.


Errores frecuentes que conviene evitar

❌ Tomar decisiones impulsivas bajo presión.
❌ No leer la letra pequeña.
❌ Financiar gastos recurrentes como si fueran excepcionales.
❌ Encadenar varios créditos sin planificación.
❌ Ignorar el impacto total en el presupuesto mensual.


Conclusión

Los imprevistos de liquidez pueden gestionarse sin desajustar el mes si se actúa con planificación, información y realismo financiero.

Analizar la urgencia, revisar el presupuesto, comparar alternativas y calcular el coste total son pasos esenciales para evitar que una solución puntual se convierta en un problema mayor.

La educación financiera y la prudencia siguen siendo las mejores herramientas para mantener la estabilidad económica, incluso cuando surgen gastos inesperados.

Continuar leyendo