Síguenos

PORTADA OFFICIAL PRESS

La Comunitat volverá mañana al riesgo bajo 100 días después

Publicado

en

EFE

València, 27 sep (EFE).- La incidencia acumulada de coronavirus en la Comunitat Valenciana ha pasado este lunes a prácticamente riesgo bajo de contagio, ya que los casos diagnosticados en los últimos catorce días se sitúan en 50,54 por cien mil habitantes, 2,12 puntos menos que el pasado viernes y una tasa casi similar a la de hace tres meses.

La última vez que la incidencia acumulada estuvo en riesgo bajo de contagio (por debajo de 50) en la Comunitat Valenciana fue el pasado 23 de junio, con 47,10 casos, momento en el que empezó a subir y llegó a alcanzar el riesgo extremo (por encima de 250), aunque a comienzos de agosto inició un descenso continuado.

Desde el pasado 6 de septiembre, la Comunitat Valenciana estaba en el umbral de riesgo medio de contagio (por debajo de 150), en el que ha permanecido tres semanas.

Según los datos del Ministerio de Sanidad, la Comunitat Valenciana es la cuarta autonomía con la incidencia acumulada más baja de España, por detrás de Asturias (17,28), Galicia (37,31) y de Castilla y León (43,47), y está 14,88 puntos por debajo de la media española, que es de 65,42 casos por cien mil habitantes.

Respecto a los contagios por grupos de edad, la incidencia más alta continúa entre los menores 11 años, que no están vacunados contra el coronavirus, con 95,98 casos por cada cien mil habitantes, seguidos de la franja de 30 a 39 años, cuya tasa es de 55,80.

En cuanto a la ocupación de camas hospitalarias por pacientes covid, el porcentaje en planta es de 1,77 % (desde el martes está en el umbral de ‘nueva normalidad’, por debajo del 2 %), y en las unidades de cuidados intensivos es del 6,78 %, por lo que se mantiene en riesgo medio (más de 5)). En ambos indicadores están por debajo de la media nacional.

Por lo que respecta a la tasa de positividad -el porcentaje pruebas diagnósticas que dan positivo- se sitúa en el 4,59 %, con lo que pasa a riesgo bajo (menos del 5 %) y sigue por encima de la media de España, que es del 3,17 %.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

PORTADA OFFICIAL PRESS

El vestido de Cristina Pedroche y el fin de un ciclo que ya no sorprende

Publicado

en

vestido Pedroche Campanadas 2025
El vestido de Cristina Pedroche para las Campanadas 2025

Cristina Pedroche ha vuelto a hacerlo. Y precisamente ahí está el problema. En sus duodécimas Campanadas, la presentadora ha presentado el que ella misma define como su vestido más simbólico, emotivo y definitivo: un diseño construido a partir de retales de sus once looks anteriores, convertido en una gran capa de upcycling con la que asegura cerrar una etapa.

Sin embargo, más allá del relato, el resultado vuelve a confirmar lo que ya es evidente desde hace varias ediciones: el modelo Pedroche está creativamente agotado. Cambia el envoltorio conceptual, se eleva el discurso y se multiplica la simbología, pero el impacto visual vuelve a ser el mismo de siempre: casi desnudez, cuerpo como eje central y mínima estructura textil.

El vestido que lo resume todo… porque no propone nada nuevo

Pedroche se “lo ha puesto todo encima”, literalmente. Fragmentos de vestidos pasados, piezas icónicas recicladas, plumas, cadenas, cristales, esculturas corporales y referencias constantes a su propio archivo estético. Un ejercicio autorreferencial que funciona como resumen de su trayectoria, pero que no aporta una lectura nueva de la moda ni del cuerpo.

El mensaje es claro: no hay ruptura, hay acumulación. No hay evolución, hay repetición sofisticada. El vestido no avanza, se mira a sí mismo.

Del impacto al automatismo

Durante años, el casi desnudo de Cristina Pedroche fue rompedor. Hoy se ha convertido en automatismo. La fórmula es reconocible hasta el extremo: piel protagonista y el vestido como ornamento y una narrativa emocional que intenta elevar lo que visualmente ya no sorprende.

El upcycling presentado como gran novedad no es más que un nuevo argumento para sostener un resultado idéntico: el cuerpo vuelve a ser el centro absoluto, y el diseño queda relegado a acompañarlo.

La causa social de Pedroche, su mejor elección

La causa social elegida por Cristina Pedroche es, probablemente, el mayor acierto de sus Campanadas. Vincular su vestuario a la labor de la Asociación Española Contra el Cáncer aporta profundidad y sentido a un formato que, a nivel estético, muestra claros signos de desgaste.

El respaldo a la AECC introduce un mensaje útil, necesario y transversal, que conecta con una realidad que afecta a miles de familias. Es ahí donde Pedroche acierta de pleno: cuando el foco se desplaza del cuerpo al acompañamiento, la investigación y el apoyo a los pacientes, la elección deja de ser un recurso narrativo y se convierte en un gesto con verdadero impacto.

Josie y la construcción de un universo cerrado

El estilista Josie vuelve a estar al frente de la dirección creativa, ensamblando una auténtica antología de símbolos reconocibles para el espectador. El resultado es coherente, milimétrico y técnicamente complejo, pero también encorsetado en su propio lenguaje.

El vestido habla de memoria, de ritual, de semiótica textil… pero sigue diciendo lo mismo que hace años. La piel continúa siendo el titular.

Cuando el vestido deja de ser moda y se convierte en gesto repetido

El gran problema del diseño de 2025 no es su osadía, sino su falta de sorpresa real. El espectador ya no se pregunta qué llevará Pedroche, sino cuánto mostrará. Y cuando la conversación se reduce a eso, el vestido deja de ser moda para convertirse en gesto reiterado.

Frente a propuestas donde la confección, la silueta o el diseño adquieren protagonismo, el modelo Pedroche insiste en una idea que ya ha dado todo lo que tenía que dar.

El cierre de ciclo que confirma el agotamiento

Pedroche habla de cerrar una etapa. Y quizá tenga razón. Porque este vestido no marca un nuevo comienzo, sino que certifica el final de una fórmula que ha sido explotada hasta el límite.

Doce años después, el casi desnudo ya no es transgresión, es marca registrada. Y cuando la marca se impone al diseño, lo único que queda es repetirse.

El vestido de estas Campanadas no abre camino: pone punto final a un modelo que ya no evoluciona.

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo